BUSCAR en este Blog

martes, 24 de diciembre de 2013

Valses de Strauss (101 Strings)



     Formada en 1957 por el productor-ingeniero estadounidense Dick L. Miller (David Leonard Miller, también conocido como David Kleiber o Leo Muller), magnate de los sellos discográficos, al estilo de otras renombradas orquestas instrumentales de música popular, y vigente durante los años '60 y '70, la prolífica orquesta 101 Strings, cuyo fuerte, como su nombre lo indica, es la sección de cuerdas, ejecutó música instrumental fácil de escuchar (easy-listening, música ligera) de diversos estilos y centrada en temas. Fue una empresa comercial (de su sello Somerset), ya que sus músicos integrantes eran cambiables y la personalidad de la orquesta se basaba fundamentalmente en los arreglos melódicos de música cuyos derechos eran de dominio público. Para ello Miller subcontrataba al principio orquestas europeas (alemanas), cuyas exigencias salariales eran menores que las de los instrumentistas estadounidenses, y grababa sus discos con vinilo reciclado, todo lo cual le permitía venderlos a la mitad del precio de sus competidores.


     En 1963 Miller vendió el producto-marca 101 Strings, junto con todo un catálogo (el sello Somerset), a un tal Al Sherman, transacción que fue lo que le dio origen al año siguiente al sello californiano Alshire, que siguió produciendo las obras de dicha orquesta en su línea de montaje en los años siguientes hasta la década de los '70, en que 101 Strings dejó de venderse como antes. En 1981 se produjo la última obra de The 101 Strings Orchestra, un tributo a John Lennon. En 1995 el catálogo de Alshire fue comprado por Madacy Entertainment, una compañía con sede en Canadá, con lo cual el sello comenzó a publicar de nuevo una gran cantidad de obras del repertorio de la organización de música sinfónica 101 Strings ahora en CDs, entre las que estaba ésta con valses de Strauss, publicada nuevamente a fines de ese año. En 2006 el sello fue adquirido por Reel Picture Productions.

     En 1970 (algunos dicen en 1972) se publicó como LP esta versión de valses de Johann Strauss, de esa orquesta y por el sello Alshire. Siempre fue digna de destacar en esta grabación la calidad de su sonido y la exactitud de su interpretación. Con el tiempo, habiendo uno conocido varias otras versiones de la música de Strauss (y de sus hermanos), puede decirse que esta producción de 101 Strings tiene como virtud lo que podría, según otros, ser su pecado, que es el rescatar el núcleo melódico de los temas y simplificar su ejecución, con lo que los temas originales quedan recortados de sus trozos menos popularmente significativos.

     De las innumerables grabaciones que se han hecho de la música de Strauss, bien puede ser ésta uno de los buenos registros que pueden servir como iniciación a dicha música. No en vano, cabe señalar aquí, en Estados Unidos existe, universitariamente en su origen, el término "101" (one-oh-one) para indicar un nivel introductorio de aprendizaje, o un curso de tipo general para principiantes. El que esta orquesta se llame así señala por ende su intención. Su sonido orquestal (101 cuerdas conformadas por 30 primeros violines, 26 segundos violines, 20 violas, 18 violonchelos y 7 contrabajos, aparte de vientos, bronces y percusión, que elevan el número de músicos a 128 y hasta a 141) es impecable, puesto que obviamente para que un producto musical masivo sea comercializable debe contar con ejecutantes y orquestadores de primer nivel, lo que puede parecer similar a lo emprendido por el propio Johann Strauss hijo, quien se transformó a sí mismo en una empresa, personal y luego familiar, y en una marca con un sello distintivo, celebridad que hizo que se le invitase a diversos países.

     Ahora bien, el sello de Strauss (1825-1899), quien llevó a la alta cultura y a la popularidad el vals, desde su origen campesino como danza austriaca festivo-ceremonial, innegablemente ha trascendido los años y se ha inmortalizado en medio de asociaciones de sentimientos e ideas que implican un espíritu animado, gozoso o bien de tranquilidad, completamente carente de algún pathos trágico. Esa personalidad y carácter de este tremendo músico compositor austriaco (que terminó sus días como ciudadano alemán) es lo que lo ubica en la cima donde está.

     La versión de la que hablamos (que se supone que tiene ya más de 40 años) tiene una duración de una hora, en MP3 a 256 Kbps, con un peso de 106 MB, e incluye la famosa marcha Radetzky, compuesta por Johann Strauss padre en honor del mariscal austriaco Joseph Radetzky, un par de polkas (Pizzicato, compuesta con su hermano Joseph Strauss) y un fragmento de una obertura. No sabemos si este registro contiene versiones extras realizadas por una renovada orquesta 101 Strings o si se le ha agregado material de otras producciones de la misma, puesto que la edición que conocimos de los años '70 (que fue Strauss 101 para nosotros) contenía sólo los 9 primeros temas de los 16 que ahora se presentan.

https://onedrive.live.com/redir?resid=748deda00fe29a4a%21137




No hay comentarios:

Publicar un comentario