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viernes, 6 de diciembre de 2013

Alexander Berzin - Erróneos Mitos Añadidos a Shambhala



     El estadounidense Alexander Berzin (1944) estudió universitariamente idiomas orientales, y luego se fue a la India por casi treinta años (1969-1998), donde se relacionó profundamente con el budismo y también la cultura del Tíbet. Ha traducido al inglés muchas obras tibetanas y es un dedicado difusor de las ideas tibetano-mongolas y de las enseñanzas budistas en general. Reside ahora en Alemania, y ha escrito diversos libros, monografías y artículos donde expone todo lo que ha recolectado y entendido. De su sitio oficial (berzinarchives.com) hemos traído este interesante y extenso artículo, elaborado originalmente en 1996, por la multitud de datos que aporta y por la batería de enfoques con que aborda el tema que plantea, de manera casi imparcial. Hemos tenido que corregir y precisar algunos aspectos de la traducción en vista de la versión inglesa. Creemos que este trabajo es un buen referente por su visión panorámica y sintética en cuanto al tema de Shambhala, del cual hace una defensa de su pureza desde la fuente original.


Erróneos Mitos Foráneos acerca de Shambhala
por Alexander Berzin
Noviembre de 1996 (Revisado en 2003)




Introducción

     Muchos mitos ajenos han surgido alrededor de la leyenda de Shambhala que se encuentra en la literatura Kalachakra. Algunos fueron difundidos para obtener apoyo militar o político, tales como la identificación de Rusia, Mongolia o Japón con Shambhala. Otros aparecieron dentro de movimientos ocultistas y mezclaban ideas budistas con conceptos de otros sistemas de creencias. Algunos incluso dieron origen a expediciones para encontrar la legendaria tierra.

     Entre las variantes ocultistas surgieron dos bandos. Un lado consideraba a Shambhala como un paraíso utópico cuyo pueblo salvaría al mundo. El novelista británico James Hilton calza en este bando. Su novela de 1933 Lost Horizon (El Horizonte Perdido) describe a Shangri-la como un paraíso espiritual hallado en un valle inaccesible y oculto del Tíbet. Shangri-la es indudablemente una corrupción romántica de Shambhala. El otro bando describía a Shambhala como una tierra de poder malévolo. Varios relatos de postguerra de la conexión entre el nacionalsocialismo y el ocultismo presentan esta interpretación. Es importante no confundir ninguna de estas distorsiones con el budismo mismo. Sigamos la huella del fenómeno.


Teosofía

     Helena Blavatsky (1831-1891) nació en Ucrania dentro de la nobleza rusa. Dotada de poderes extrasensoriales, viajó por el mundo en busca de enseñanzas ocultistas secretas y pasó muchos años en el subcontinente indio. Estudió budismo tibetano de 1867 hasta 1870 con maestros indios, muy probablemente de las regiones culturales tibetanas de los Himalayas indios, durante su supuesta estancia en el monasterio Tashilhunpo en el Tíbet.

     Blavatsky se encontró con el budismo tibetano en un momento en el que los estudios europeos acerca de Oriente se encontraban aún en pañales y sobre el tema había disponibles sólo unas pocas traducciones o relatos. Más aún, ella sólo pudo aprender fragmentos inconexos de sus vastas enseñanzas. En sus cartas privadas ella escribió que como el público occidental en aquel momento estaba poco familiarizado con el budismo tibetano, decidió traducir y explicar los términos básicos con los conceptos más popularmente conocidos del hinduísmo y del ocultismo. Por ejemplo, ella tradujo tres de las cuatro islas-mundos (cuatro continentes) alrededor del Monte Meru como las islas hundidas de Hiperbórea, Lemuria y Atlántida. Del mismo modo, presentó a las cuatro razas humanoides mencionadas en las enseñanzas del abhidarma y de Kalachakra (nacidas de la transformación, de la humedad y el calor, de huevos y de úteros) como las razas de estas islas-mundos. Su creencia de que las enseñanzas esotéricas de todas las religiones del mundo forman un único cuerpo de conocimiento ocultista reforzó su decisión de traducir de esta manera y se propuso demostrarlo en sus escritos.

     Junto con el espiritualista estadounidense coronel Henry Steel Olcott, Madame Blavatsky fundó la Sociedad Teosófica en 1875 en Nueva York. Poco después su cuartel central internacional se trasladó a Madrás, India. Cuando su colega Alfred Percy Sinnett identificó a la teosofía con el budismo esotérico en Esoteric Buddhism (Budismo Esotérico, 1883), Blavatsky refutó su afirmación. De acuerdo con las Cartas de H. P. Blavatsky a A. P. Sinnett, publicadas póstumamente, la posición de Blavatsky era que la teosofía transmitía las "enseñanzas ocultistas secretas del trans-Himalaya", no las enseñanzas del budismo tibetano. No obstante, a través de sus escritos, por primera vez en Occidente se asoció a Shambhala con el ocultismo y posteriormente muchos más confundieron esta conexión con las enseñanzas reales del budismo.

     En 1888 Blavatsky mencionó a Shambhala en su principal obra, La Doctrina Secreta, las enseñanzas para la cual ella dijo que había recibido telepáticamente de sus maestros en el Tíbet. Ella escribió en una carta que aunque sus maestros eran "byang-tzyoobs" o "tchang-chubs" reencarnados (tibetano, byang-chu; sánscrito, bodhisattva), ella los había llamado "mahatmas", ya que ese término les era más familiar a los británicos en la India.

     Según Blavatsky, la fuente tibetana en las enseñanzas de La Doctrina Secreta son Las Estrofas de Dzyan (The Stanzas of Dzyan), el primer volumen de comentarios a los siete folios secretos del Kiu-te. "Kiu-te" es la transcripción del tibetano "rgyud-sde", que significa "división del tantra", que es el título de la primera sección de los Kangyur, las traducciones tibetanas de las palabras del Buda. "Dzyan" es la transcripción del sánscrito "dhyana" (japonés, zen), que significa estabilidad mental. Blavatsky estaba consciente de que el Tantra Kalachakra era el primer elemento en la división del tantra de los Kangyur, ya que ella mencionaba ese hecho en una de sus notas. Sin embargo, explicó que los siete folios secretos no eran parte realmente del Kiu-te publicado y por eso no encontramos nada similar a Las Estrofas de Dzyan en esa colección.

     No está claro hasta qué punto Blavatsky estudió directamente los textos del Kalachakra. El primer material occidental sobre el tema se encuentra en un artículo de 1833 titulado "Nota sobre los orígenes de los sistemas Kalachakra y Adi-Buda" del pionero académico húngaro Alexander Csomo de Körös (Körösi Csoma Sandor). Körös compiló el primer diccionario y gramática tibetanos en un idioma occidental, el inglés, en 1834. El Diccionario y Gramática Tibetano-Ruso de Jakov Schmidt le siguió poco después, en 1839. Sin embargo, la mayor parte de los conocimientos de Blavatsky sobre el Kalachakra provenían del capítulo titulado "El Sistema Kalachakra" de la obra Budismo en el Tíbet (1863), del autor Emil Schlagintweit, como queda evidenciado por la cantidad de pasajes de ese libro citados en sus obras. No obstante, siguiendo su principio de traducción, tradujo Shambhala en términos de conceptos similares en el hinduísmo y en el ocultismo.

     La primera traducción inglesa del Vishnu Purana, de Horace Hayman Wallace, había aparecido en 1864, tres años antes de la supuesta visita de Blavatsky al Tíbet. Por consiguiente, ella explicó Shambhala en términos de la presentación hindú en este texto: es el pueblo donde aparecerá el futuro mesías, el avatara Kalki. Kalki, escribió Blavatsky, es "Vishnu, el Mesías sobre el Caballo Blanco de los brahmanes; el buda Maitreya de los budistas; el Saoshyant (o Sosiosh) de los parsis; y el Jesús de los cristianos". Ella también afirmó que Shankaracharya, el fundador de principios del siglo IX del Advaitya Vedanta, "aún vive entre la Hermandad de Shambhala, más allá de los Himalayas".

     Por otro lado, ella escribió que cuando Lemuria se hundió, una parte de su gente sobrevivió en la Atlántida, mientras que otra parte de sus elegidos migró a la sagrada isla de "Shambalá" en el Desierto de Gobi. Sin embargo, ni la literatura de Kalachakra ni el Vishnu Purana hacen mención alguna de la Atlántida, Lemuria, Maitreya o de Saoshyant. No obstante, los seguidores de Blavatsky continuaron asociando a Shambhala con todo ello.

     La localización que le da Blavatsky a Shambhala en el desierto de Gobi no es sorprendente ya que los mongoles, incluyendo a los buriatos de Siberia y a los kalmukos de la región del bajo Volga, eran fervorosos seguidores del budismo tibetano, particularmente de las enseñanzas del Kalachakra. Durante siglos, los mongoles en todas partes han creído que Mongolia es la tierra al Norte de Shambhala, y Blavatsky estaba indudablemente familiarizada con las creencias de los buriatos y los kalmukos de Rusia.

     Blavatsky pudo también haber recibido confirmación de la ubicación de Shambhala en el desierto de Gobi a partir de los escritos de Csoma de Köros. En una carta de 1825 él escribió que Shambhala es como una Jerusalén budista y que está situada entre los 45 y los 50 grados de longitud. Aunque él creía que Shambhala podría encontrarse probablemente en el desierto Kizilkum en Kazajstán, el Gobi también está comprendido entre las dos longitudes. Otros autores posteriormente también la situarían dentro de estos parámetros, pero o bien en el Turquestán Oriental (Sinkiang) o en las montañas Altai.

     Aunque Blavatsky misma nunca afirmó que Shambhala fuera el origen de La Doctrina Secreta, varios teósofos posteriores hicieron esta asociación. Entre los más destacados estaba Alice Bailey con sus Letters on Occult Meditation (Cartas sobre Meditación Ocultista, 1922). Helena Roerich, en sus Collected Letters (1935-1936), también escribió que Blavatsky era una mensajera de la Hermandad Blanca de Shambhala. Además, ella informó que en 1934 el soberano de Shambhala había enviado de regreso al Tíbet a los mahatmas que habían transmitido a Blavatsky las enseñanzas secretas.


La afirmación de Dorjiev de que Rusia es Shambhala

     La primera explotación importante de la leyenda de Shambhala con propósitos políticos también involucró a Rusia. Agvan Dorjiev (1854-1938) era un monje mongol buriato que había estudiado en Lasa y había llegado a ser Maestro Compañero de Debate (tutor asistente) del decimotercer Dalai Lama. Ante las maquinaciones chinas y británicas por el control del Tíbet, convenció al Dalai Lama para que se dirigiera a Rusia para solicitar apoyo militar. De acuerdo a Ekai Kawaguchi, en Three Years in Tibet, él hizo esto diciéndole que Rusia era Shambhala y que el zar Nicolás II era la reencarnación de Tsongjapa, el fundador de la tradición gelug. Dorjiev viajó a la corte imperial rusa en varias misiones diplomáticas, pero nunca fue capaz de asegurar ayuda alguna. Sin embargo, logró convencer al Zar para construír un templo budista en San Petersburgo.

     La primera ceremonia pública en dicho templo tuvo lugar en 1913. Fue un ritual para la larga vida a la dinastía Romanov en el aniversario de su tricentenario. Según Albert Grünwedel, el explorador alemán del Asia Central, en Der Weg nach Shambala (El Camino a Shambhala, 1915), Dorjiev se refirió a la dinastía Romanov como los descendientes de los gobernantes de Shambhala.


Mongolia, Japón y Shambhala

     El siguiente aprovechamiento político de la leyenda de Shambhala ocurrió en Mongolia. El barón von Ungern-Sternberg, un alemán que vivía en Rusia, era un activo anti-bolchevique. Durante la guerra civil que siguió a la Revolución rusa de 1917, luchó en Siberia con las fuerzas Rusas Blancas (zaristas). Invadió con éxito la Mongolia Exterior en 1920 para liberarla de los chinos. Famoso por su crueldad, Ungern masacró a miles de chinos, colaboradores mongoles, rusos bolcheviques y judíos, ganándose el apodo de "El barón furioso". Ungern creía que todos los judíos eran bolcheviques.

     Sukhe Batur estableció el gobierno mongol comunista provisional en Buriatia y dirigió un ejército mongol contra Ungern. Congregó a sus tropas diciéndoles que al luchar para liberar a Mongolia de la opresión, renacerían en el ejército de Shambhala. Con la ayuda del soviético Ejército Rojo, Sukhe Batur tomó Urga (Ulan Bator), la capital mongola, a fines de 1921. La República Popular de Mongolia fue fundada en 1924.

     Después de la ocupación japonesa de la Mongolia Interior en 1937, Japón también se aprovechó de la leyenda de Shambhala para obtener ganancias políticas. Para tratar de ganarse la lealtad de los mongoles, difundió la propaganda de que Japón era Shambhala.


Ossendowski y Agharti

     En su libro Bestias, Hombres y Dioses (1922), Ferdinand Ossendowski (1876-1945), un científico polaco que pasó la mayor parte de su vida en Rusia, escribió sobre sus recientes viajes por la Mongolia Exterior durante las campañas del barón von Ungern-Sternberg. Ossendowski relató que varios lamas mongoles le habían hablado de Agharti, un reino subterráneo bajo Mongolia, regido por el Rey del Mundo. En el futuro, cuando el materialismo arruine al mundo, estallará una terrible guerra. En ese momento, el pueblo de Agharti saldrá a la superficie para ayudar a terminar con la violencia. Ossendowski informó que él convenció a Ungern de su historia y que posteriormente Ungern envió misiones en dos ocasiones en busca de Agharti, dirigidas por el príncipe Poulzig. Las misiones fracasaron y el príncipe nunca regresó de la segunda expedición.

      Kamil Gizycky fue un ingeniero polaco del ejército que también luchó contra los bolcheviques en Siberia y más tarde se unió a las fuerzas de Ungern en Mongolia. Él no hizo mención alguna de Agharti en su relato de los sucesos de aquel tiempo, Poprzez Urjanchej i Mongolie (A través de los Uranjai [tribus altaico-túrquicas] y Mongolia, 1929). De modo interesante, lo que sí relató fue que Ossendowski ayudó al "Barón furioso" ofreciéndole la fórmula para fabricar gas venenoso.

     Aunque los textos Kalachakra nunca describen a Shambhala como un reino subterráneo, el informe de Ossendowski es claramente análogo al relato Kalachakra del gobernante Kalki de Shambhala, que viene a ayudar al mundo para poner fin a una guerra apocalíptica. Sin embargo, la aparición de Agharti aquí, es digna de mención. El nombre no aparece ni en la literatura Kalachakra ni en las obras de la Blavatsky.

     La primera aparición de Agharti (Agharta, Asgartha, Agarthi o Agardhi) ocurrió en la novela francesa Los Hijos de Dios (Les Fils de Dieu) escrita en 1873 por Louis Jacolliot. Otro escritor francés, Joseph-Alexandre Saint-Yves d’Alveidre, popularizó la leyenda de Agharti en su novela de 1886 Mission de l'Inde en Europe. Allí él la describió como un reino subterráneo con una universidad que es un depósito de conocimiento secreto. Localizada originalmente en Ayodhya, India, fue trasladada a un lugar secreto debajo de los Himalayas 1.800 años a.C. Su rey, un "mahatma", protege sus secretos y no los ha revelado, ya que ellos harían posible a las fuerzas del anti-Cristo la fabricación de armas poderosas. Una vez que las fuerzas del mal hayan sido destruídas, los mahatmas revelarán sus secretos para beneficio de la Humanidad.

     Saint-Yves d'Alveidre pudo, en efecto, haber tomado prestados varios elementos de su historia de la discusión Kalachakra sobre Shambhala. El número 1.800 aparece repetidamente como un tema en la literatura Kalachakra, y los textos clásicos relatan que los líderes de Shambhala poseían el conocimiento para fabricar armas para derrotar a las fuerzas invasoras. No obstante, ambos franceses claramente escribieron obras de ficción.

     En Ossendowski und die Wahrheit (Ossendowski y la Verdad, 1925), el explorador sueco del Tíbet Sven Hedin descartó las afirmaciones de Ossendowski de haber oído hablar de Agharti a los lamas mongoles. Él escribió que el científico polaco había tomado el mito de Agharti desde Saint-Yves d'Alveidre y lo había acomodado a su historia a fin de que fuera atractiva para el público lector alemán familiarizado en cierto grado con el ocultismo. Hedin admitió, sin embargo, que el Tíbet y el Dalai Lama eran protectores de conocimientos secretos.

     Sin embargo, una explicación adicional podría ser que Ossendowski utilizó el mito de Agharti para ganar el favor de Ungern. Este último habría identificado indudablemente las fuerzas materialistas del anti-Cristo, que Agharti ayudaría a derrotar, con los bolcheviques, contra los cuales él estaba luchando. Así como Sukhe Batur congregaba a sus tropas con la promesa de Shambhala, Ungern podría igualmente utilizar la historia de Agharti en beneficio propio. Si este fuera el caso, podríamos rastrear a partir de aquí la versión de la leyenda de Shambhala que la retrata con una luz desfavorable.


Roerich, Shambhala y el Agni Yoga

     Nikolai Roerich (1874-1947), un ruso pintor y estudiante apasionado de teosofía, había estado en el comité de construcción del templo budista en San Petersburgo y había diseñado su vitrales. Su esposa Helena fue la traductora al ruso de La Doctrina Secreta de Blavatsky. Entre 1925 y 1928 Roerich condujo una expedición desde la India, pasando a través del Tíbet, hasta Mongolia Exterior y la región de los montes Altai en Siberia, al norte del Turquestán Oriental. El supuesto objetivo era estudiar las plantas, la etnología y las lenguas, y pintar. Sin embargo, su propósito primordial era encontrar Shambhala.

     De acuerdo a varios relatos teosóficos, la misión de Roerich era devolver a Shambhala una chintámani (gema que concede deseos) que le había sido confiada por la Liga de Naciones. Su grupo afirmó haber localizado a Shambhala en la región altaica. Incluso hoy en día los seguidores de Roerich siguen creyendo que los montes Altai son un gran centro espiritual, conectado de algún modo con Shambhala.

     La búsqueda de Shambhala por parte de Roerich fue quizás inspirada en parte por la obra de Grünwedel Der Weg nach Shambala (El Camino a Shambhala), que contenía una traducción de La Guía hacia Shambhala (en tibetano, Sham-bha-la’i lam-yig), escrito a mediados del siglo XVIII por el tercer Panchen Lama (1738-1780). El Panchen Lama explicó, sin embargo, que el viaje físico a Shambhala podría llevarlo a uno demasiado lejos. Para alcanzar la tierra legendaria, uno necesitaba realizar una enorme cantidad de prácticas espirituales. En otras palabras, el viaje a Shambhala era en realidad una búsqueda interior. Esta explicación, sin embargo, no pareció disuadir a los aventureros intrépidos como los Roerich de tratar de alcanzar Shambhala simplemente caminando hasta allí.

     En 1929 los Roerich crearon el Agni Yoga, incorporando las enseñanzas teosóficas como su base. Quizás ellos también siguieron el modelo de Blavatsky de traducir la terminología budista con imágenes y términos más familiares del hinduísmo y el ocultismo. Los Roerich, después de todo, afirmaban que Shambhala era la fuente de todas las enseñanzas indias. Ellos también llamaron a sus gobernantes "los Señores del Fuego que combatirán a los Señores de la Oscuridad".

     Agni es la palabra sánscrita para fuego, específicamente el sagrado fuego purificador de los Vedas. Por consiguiente, Roerich explicó que los maestros de Shambhala utilizan sus poderes para la purificación. Los practicantes del Agni Yoga elegían al Buda, a Jesús o a Mahoma como un guía para la práctica espiritual. Concentrándose en su guía elegido, ellos rezaban por la paz mientras efectuaban visualizaciones simples de la purificación de obstáculos.

     En la práctica tántrica budista, los meditadores concluyen intensos retiros con ofrendas al fuego (fire-pujas). En estos rituales ellos ofrecen varios cereales y mantequilla al fuego para purgar y pacificar cualquier obstáculo que pudiera surgir de errores cometidos durante su meditación. En las llamas, ellos visualizan a la deidad del fuego Agni, una figura claramente tomada del hinduísmo. Roerich puede haber presenciado tales pujas ya en el templo budista en San Petersburgo o durante sus viajes por las regiones mongolas, y puede haber sacado su idea del Agni Yoga de allí.

     Así, la asociación primaria que Roerich hizo con Shambhala fue con la de un lugar de paz. En Shambhala: In Search of a New Era (1930), Roerich describió a Shambhala como una ciudad sagrada al Norte de la India. Su gobernante revela las enseñanzas del buda Maitreya para la paz universal. Cada tradición describe a Shambhala de acuerdo a su propio entendimiento, y así la leyenda del Santo Grial, por ejemplo, es una versión de la historia de Shambhala. Constantino, Genghis Jan y el Preste Juan están entre aquellos que han recibido mensajes de enseñanzas desde "la Misteriosa Morada Espiritual y Hermandad del centro de Asia".

     Roerich incluso acuñó el término "Guerreros de Shambhala", adoptado posteriormente en los años '80 por Chogyam Trungpa Rimpoché, un lama tibetano encarnado de los linajes Karma Kagyu y Nyingma, que adaptó y expresó las ideas budistas en un lenguaje estadounidense moderno corriente. No obstante, Trungpa escribió que su idea del guerrero de Shambhala no tenía nada que ver con las enseñanzas del Kalachakra o con Shambhala misma. Era una metáfora de alguien luchando por su auto-mejoramiento para beneficio de los demás. Roerich, por otro lado, utilizó el término para "los Hermanos de la Humanidad", que traerían la paz mundial desde Shambhala.

     A su regreso de Asia, Roerich viajó a Nueva York donde, en 1929, contribuyó a promulgar el Pacto Roerich, un tratado internacional para la protección de los monumentos culturales mundiales. La bandera de la paz que propuso Roerich tenía tres círculos, que, según él, se encuentran en todas las tradiciones espirituales, incluyendo la de los "Rigden Jyelpos", los Reyes de Shambhala. Nada de esto, sin embargo, se encuentra en los textos Kalachakra. Numerosos países de todo el mundo firmaron el pacto, incluso Estados Unidos en 1935. El símbolo de los tres círculos fue posteriormente adoptado como una insignia llevada en brazaletes por personas minusválidas indicando su necesidad de un tratamiento especial.

     En Shambhala: En Busca de una Nueva Era, Roerich también insinuó una similitud entre Shambhala y Thule, la tierra oculta en el Polo Norte, que, como veremos en seguida, inspiró a los alemanes en su búsqueda de una tierra secreta. También mencionó la asociación de Shambhala con la ciudad subterránea de Agharti (Agarthi), alcanzada por medio de túneles bajo los Himalayas. Sus habitantes emergerán durante el "tiempo de la purificación". Helena Roerich señaló en sus Cartas (1935-1936) que Saint-Yves d'Alveidre había identificado erróneamente a Shambhala con Agharti, que no son el mismo lugar.

     Jocelyn Godwin, en Arktos, The Polar Myth in Science, Symbolism and Nazi Survival (Arktos, el Mito Polar en la Ciencia, el Simbolismo y la Supervivencia Nacionalsocialista, 1993), identificó el poder agni con el vril. Vril es el poder psico-kinético protegido por los habitantes de Thule, que los nacionalsocialistas trataron de obtener para que les ayudara a fortalecer su súper-raza aria. Roerich, sin embargo, nunca hizo esta asociación.


Steiner, la Antroposofía y Shambhala

     Como contrapunto a las descripciones que Blavatsky y Roerich hicieron de Shambhala como una tierra benévola que ayudará a establecer la paz mundial, versiones alternativas enfatizaron el aspecto apocalíptico de la leyenda. Dichas versiones asociaron a Shambhala principalmente con las fuerzas destructivas de regeneración que acabarán con las antiguas formas de pensar y establecerán un nuevo orden mundial de paz. De esa manera, la fuerza destructiva de Shambhala será a fin de cuentas benevolente. Estas versiones también tuvieron sus raíces en la teosofía.

     En 1884 el doctor Wilhelm Hübbe-Schleiden fundó la Sociedad Teosófica Alemana. Tras un fracaso inicial, Annie Besant invitó a Rudolf Steiner (1861-1925), un espiritualista austríaco, a reestablecerla en 1902. Steiner abandonó la Sociedad en 1909 principalmente porque no estaba de acuerdo con la afirmación de Besant y C. W. Leadbeater de que el joven de 16 años Krishnamurti era el mesías. En una serie de conferencias pronunciadas en Berlín y München en 1910 y 1911, Steiner enseñó lo que algunos han etiquetado como "una versión cristianizada de la teosofía". Sin embargo, Steiner afirmaba que sus enseñanzas provenían de su lectura clarividente de los "registros akáshicos" y no de la teosofía.

     Akasha es la palabra sánscrita para espacio, y estos registros ocultos contienen supuestamente toda la sabiduría de la Humanidad. Los textos Kalachakra se refieren al nivel más sutil, completamente purificado, del despertar mental que es la base para la consciencia omnisciente de un Buda, en tanto "el espacio vajra equivale al espacio". No lo presentan, sin embargo, como el registro de todo el conocimiento que puede ser obtenido por medios psíquicos.

     Según Steiner, Cristo, el verdadero profeta, revelará la tierra de Shambhala en su segunda venida. Shambhala, que desapareció hace tiempo, es la residencia de Maitreya. En una conferencia titulada "Maitreya, Cristo o Anticristo" Steiner explicó que "cualquier cosa que salga de los labios de Maitreya vendrá a través del poder de Cristo".

     Steiner enfatizó el conflicto entre el bien y el mal, personificado éste por Lucifer y Ahrimán. Blavatsky ya había diferenciado a Lucifer de Satán. Según La Doctrina Secreta, Lucifer es el "Portador de la Luz", la "Luz Astral" dentro de cada una de nuestras mentes, que es tanto nuestro tentador como nuestro liberador del animalismo puro. Sirve para crear y para destruír, y se manifiesta en la pasión sexual. Aunque Lucifer puede elevar a la Humanidad a un plano superior, los escolásticos latinos lo habían transformado en el puramente maligno Satán.

     Blavatsky también escribió sobre el dualismo zoroastriano y la lucha entre Ahura Mazda y Ahrimán, como las fuerzas de la luz y de la oscuridad. Steiner, sin embargo, fue más allá que Blavatsky y transformó el dualismo en un antagonismo entre Lucifer y Ahrimán. En Occult Science, An Outline (Ciencia Ocultista. Un Esbozo), Steiner caracterizó a Lucifer como un ser de luz, el puente entre el hombre y la divinidad, acercándonos a Cristo. Los "Hijos de Lucifer", entonces, son todos aquellos que luchan por el conocimiento y la sabiduría. Ahrimán, por el contrario, dirige a la Humanidad a su naturaleza más baja, material, carnal y animal.

     Steiner se llamó a sí mismo luciferiano y, según su lógica, Maitreya es el Anti-Cristo. Puesto que la gente ha pervertido las enseñanzas reales de Cristo, Maitreya, como el Anti-Cristo, vendrá desde Shambhala y limpiará al mundo de su imperfección y enseñará el verdadero mensaje de Cristo. En 1913 los seguidores de Steiner fundaron la Sociedad Antroposófica, aunque Steiner no se unió a ella sino hasta que la estableció de nuevo en 1923.

     De acuerdo al Tantra Kalachakra, Raudrachakrin, el vigésimo quinto gobernador Kalki de Shambhala, derrotará a los invasores no-índicos que tratarán de conquistar el mundo. Estos invasores seguirán las enseñanzas de una línea de ocho profetas: Adán, Abraham, Noé, Moisés, Jesús, Mani, Mahoma y Mahdi. Análisis históricos sugieren que el modelo para estos invasores fueron las fuerzas ismaelíes chiítas de finales del siglo X de Multán (el actual Paquistán), un aliado del Imperio egipcio fatimí. Los fatimíes, con su mesías Mahdi, buscaban conquistar el mundo islámico antes del apocalipsis predicho y del fin del mundo 500 años después de Mahoma. La gente de la región vivía temerosa de una invasión, incluyendo la región budista-hindú-musulmana de Afganistán, donde las históricas enseñanzas Kalachakra probablemente se desarrollaron. Sin embargo, el conflicto predicho y la derrota de los invasores era una metáfora espiritual de la batalla interna contra el miedo y la ignorancia. Esto presentaba un método eficaz para que la aterrorizada gente de aquella época superara sus fuertes ansiedades.

     Probablemente Steiner no era consciente del contexto histórico y del significado metafórico de la leyenda de Shambhala. Así, él y varios otros en las décadas siguientes tomaron a Shambhala como la sede del poder espiritual del que surgiría la reforma del cristianismo. El énfasis de Steiner sobre Maitreya y Shambhala como las reales fuentes de la futura reforma cristiana, probablemente se refleja también en su consternación ante la promoción teosófica de Krishnamurti como el nuevo salvador.

     Los textos Kalachakra ni siquiera mencionan las enseñanzas del cristianismo. Sin embargo, indican métodos para los hindúes y musulmanes para encontrar significados alternativos de doctrinas en sus propias religiones que les permitirían formar un frente espiritual común con los budistas para enfrentar el terror de una invasión. Ellos incluso señalan enseñanzas del Buda que son análogas a algunas afirmaciones hindúes y musulmanas. Si los seguidores de esas religiones estuvieran interesados, podrían usar sus propias creencias como escalones para alcanzar el sendero budista. No obstante, los textos Kalachakra no afirman que las enseñanzas budistas contengan los significados verdaderos del hinduísmo o del Islam. Tampoco afirman en modo alguno que Shambhala sea el origen de la reforma que llevará a la gente de vuelta a las verdaderas doctrinas de los fundadores de esas dos religiones, y mucho menos a las enseñanzas puras de Cristo.


Alice Bailey y la "Fuerza de Shambhala"

     La teósofa británica Alice Bailey (1880-1949) era una médium que afirmaba canalizar y recibir cartas ocultistas de un maestro tibetano. Tras perder su batalla con Annie Besant por el liderazgo del movimiento teosófico, ella instituyó el Consorcio Lucifer (Lucifer Trust) en Estados Unidos en 1920. Originalmente llamado la Logia Tibetana, le cambió el nombre una vez más en 1922 a Lucis Trust. Sus conferencias y escritos dieron origen al movimiento de la Nueva Era, y la llamó tanto la Era de Acuario como la Era de Maitreya.

     En Iniciación Humana y Solar (1922), Cartas sobre Meditación Ocultista (1922), Tratado sobre el Fuego Cósmico (1925) y Tratado sobre Magia Blanca (1934), Bailey escribió extensamente sobre "la Fuerza de Shambhala". Con reminiscencias de Roerich, tomó a Shambhala como "la sede del Fuego Cósmico", que es una fuerza para la purificación. En lugar de concebir esta fuerza como un agni benevolente, Bailey siguió la indicación de Steiner y la asoció con Lucifer. Así, ella hablaba del fuego cósmico como una fuente de poder destructivo para expulsar las formas degeneradas de enseñanza y para establecer una Nueva Era pura.

     Bailey explicó que la Fuerza de Shambhala es la energía altamente volátil de la voluntad propia. En sí misma, es extremadamente destructiva y puede ser la fuente del "Mal". Cuando es vista como la Voluntad Divina, sin embargo, los iniciados pueden aprovecharla para el "Bien" último. Una "Jerarquía" en Shambhala, dirigida por Maitreya, protege a la Fuerza y, en el momento adecuado, iniciará su maduración en "los Misterios de las Eras", "el Plan". Uno se pregunta si sus ideas inspiraron la visión de "la Fuerza" en la película Star Wars como el poder que puede ser utilizado para el bien o para el mal, y que es protegido por una hermandad de guerreros Jedi.

     Al igual que Steiner, Bailey adaptó el concepto no sólo de Lucifer sino también del Anticristo, y esta vez lo asoció con la Fuerza de Shambhala. Tomando prestados conceptos teosóficos, ella dijo que la Fuerza de Shambhala había hecho conocida su presencia en dos ocasiones anteriormente en la Historia. La primera vez fue durante la época de Lemuria, anunciando la individualización de la Humanidad. La segunda fue "durante los días atlantes de lucha entre los Señores de la Luz y los Señores de la Forma Material, las Fuerzas Oscuras". Hoy en día, continúa diciendo, refiriéndose al período entre las dos Guerras Mundiales, se está manifestando como la fuerza que destruye lo que es indeseable y obstructivo en las actuales formas de gobierno, religión y sociedad.


Doreal y la Hermandad del Templo Blanco

     Las enseñanzas de Bailey dieron origen a diversos movimientos ocultistas que asociaron Shambhala con ideas incluso más esotéricas. Un ejemplo es la Hermandad del Templo Blanco, fundada en 1930 por el espiritualista estadounidense Morris Doreal (1902-1963). En Maitreya, Señor del Mundo, Doreal escribió que Shambhala es el Gran Templo Blanco del Tíbet, situado a 120 kms. bajo los Himalayas. Su entrada es subterránea, con un espacio distorsionado a su alrededor que conduce a otro universo. Él describió Shambhala como dividida en dos mitades. La mitad del Sur es la parte en donde viven los adeptos y los grandes gurúes. La mitad del Norte es donde vive el avatara o maestro del mundo Maitreya. En el futuro, Maitreya vendrá con los guerreros de Shambhala, que son los "portadores de luz de la Era de Acuario", para derrotar a las fuerzas oscuras del mal en el mundo.

     La principal obra de Doreal fue Las Tablas Esmeralda de Thoth el Atlante, que aseguraba haber recuperado de debajo de la Gran Pirámide en Egipto y haberlas traducido desde el idioma atlante. También aseguraba haber recibido iniciaciones secretas de monjes tibetanos.


Haushofer, la Sociedad Thule y la Alemania Nacionalsocialista

     Tras la Segunda Guerra Mundial, Bailey explicó las políticas nacionalsocialistas afirmando que Hitler se había apropiado de la Fuerza de Shambhala y que, como un "instrumento de las Fuerzas Oscuras", la había usado incorrectamente para luchar contra la "Energía de la Luz".

     De forma similar a las afirmaciones de Bailey acerca de la conexión entre Hitler y la Fuerza de Shambhala, varios estudios de posguerra sobre el nacionalsocialismo y el ocultismo han afirmado que los nacionalsocialistas enviaron expediciones al Tíbet en busca de ayuda de las fuerzas de Shambhala y Agharti para llevar a cabo su Plan Maestro. Bailey, sin embargo, sólo mencionó a Shambhala en esta conexión y no dijo nada sobre Agharti. Por otro lado, estos relatos dan a entender que los maestros de Shambhala rechazaron apoyar a las expediciones nacionalsocialistas, pero que los adeptos de Agharti sí accedieron y regresaron a Alemania con ellos. Además, atribuyen la búsqueda nacionalsocialista de apoyo ocultista en el Tíbet a las creencias de Karl Haushofer y la Sociedad Thule. Haushofer fue el fundador de la Sociedad Vril en asociación con la Sociedad Thule y fue una influencia importante en el pensamiento ocultista de Hitler. Las Sociedades Thule y Vril combinaban creencias de varias fuentes. Sigamos brevemente la pista de algunas de dichas creencias, en orden cronológico, antes de examinar los estudios de posguerra.

     Los antiguos griegos no sólo escribieron acerca de la sumergida isla de la Atlántida, sino también de Hiperbórea, una tierra al Norte cuyo pueblo migró al Sur antes de que el hielo la destruyera. El autor sueco de finales del siglo XVII Olaf Rudbeck, la situó en el Polo Norte, y varios otros relatos afirmaban que antes de su destrucción se fragmentó en las islas de Thule y Última Thule.

     El astrónomo británico sir Edmund Halley, también a finales del siglo XVII, lanzó la teoría de que la Tierra es hueca. El novelista francés Julio Verne popularizó la idea en Viaje al Centro de la Tierra (1864). En 1871, el novelista británico Edward Bulwer-Lytton, en La Raza que Vendrá (The Coming Race), describió una raza superior, la Vril-ya, que vivía bajo Tierra y planeaba conquistar el mundo con el vril, una energía psico-kinética. En Los Hijos de Dios (Les Fils de Dieu, 1873), el autor francés Louis Jacolliot vinculó el vril con el pueblo subterráneo de Thule. El defensor de la independencia de la India, Bal Gangadhar Tilak, en El Hogar Ártico de los Vedas (The Arctic Home of the Vedas, 1903), identificó la migración hacia el Sur de los thuleanos con el origen de la raza aria. En 1908 el escritor estadounidense Willis George Emerson publicó la novela The Smokey God, or A Voyage to the Inner World (El Dios Humeante, o Un Viaje al Mundo Interior), que describía el viaje de un marinero noruego a través de una abertura en el Polo Norte hacia un mundo oculto dentro de la Tierra.

     La Sociedad Thule fue fundada en 1910 por Felix Niedner, el traductor alemán de las antiguas Eddas nórdicas. Dicha Sociedad identificaba al pueblo germánico con la raza aria, los descendientes de Thule, y buscaba su transformación en una súper-raza a través de la utilización del poder del vril. Como parte de su emblema, tomó la svástica, un símbolo tradicional de Thor, el dios nórdico del Trueno. Con ello, la Sociedad Thule siguió el precedente de Guido von List quien, a fines del siglo XIX, había hecho de la svástica un emblema para el movimiento neopagano en Alemania.

     Junto con Jorg Lanz von Liebenfels y Phillip Stauff, von List había sido prominente en la fundación del movimiento de la Ariosofía, popular antes y durante la Primera Guerra Mundial. La ariosofía mezclaba el concepto de las razas presentado por la teosofía con el nacionalismo alemán, para afirmar la superioridad de la raza aria como una justificación para Alemania para su conquista de los imperios coloniales globales de británicos y franceses como el gobernante legítimo de las razas inferiores. La Sociedad Thule abrazó las creencias ariosóficas. Sin embargo, debe señalarse que el movimiento teosófico nunca pretendió que sus enseñanzas sobre las razas fueran una justificación para afirmar la superioridad de una raza sobre otra, o el derecho predestinado de que una raza rigiera sobre las demás.

     Cuando Rudolf Freiherr von Sebottendorf fundó una rama en München de la Sociedad Thule en 1918, él añadió el anti-judaísmo y el uso autorizado del asesinato por motivos políticos a las creencias de la Sociedad. Él había adoptado estos elementos durante sus años en Turquía y su relación allí con la Orden de los Asesinos. Esta orden secreta se remontaba a la secta Nazarí del ismaelismo islámico, contra la cual habían luchado los Cruzados.

     Posteriormente en 1918, después de la revolución comunista bávara, el anti-comunismo también se unió al conjunto de objetivos de la Sociedad Thule. En 1919, la Sociedad Thule de München dio origen al Partido Alemán de los Trabajadores. Ese mismo año Hitler se integró a él, y al convertirse en su presidente en 1920, lo llamó Partido Obrero Alemán Nacionalsocialista y adoptó la svástica como su bandera.

     Karl Haushofer fue un consejero militar alemán para Japón tras la guerra ruso-japonesa de 1904-1905. Él estaba extremadamente impresionado por la cultura japonesa, estudió el idioma y posteriormente se convirtió en pieza fundamental en la creación de la alianza entre la Alemania nacionalsocialista y el Japón imperial. También aprendió sánscrito y se dice que estudió durante un año en el Tíbet. Fundó la Sociedad Vril en Berlín en 1918, la que además de las creencias de la Sociedad Thule, también abogaba por la búsqueda del vril entre los seres sobrenaturales de debajo de la Tierra. La localización más probable sería en el Tíbet, al que veía como la tierra natal de las emigrantes arios de Thule.

     Haushofer también desarrolló la Geopolítica, según la cual una raza obtiene poder expandiendo su espacio vital (Lebensraum) a través de la conquista de sus países vecinos. A principios de los años '20 Haushofer encabezaba el Instituto de Geopolítica en München, y en 1923 empezó a enseñar a Hitler sus puntos de vista. Haushofer fue de importancia para convencer a Hitler de fundar la Ahnenerbe (Oficina para el Estudio de la Herencia Ancestral) en 1935. Su tarea principal era localizar los orígenes de la raza aria, especialmente en Asia Central. En 1937 Himmler incorporó esta oficina a la SS (Schutzstaffel, Escuadrón de Protección).

     En 1938-1939 la Ahnenerbe patrocinó la tercera expedición de Ernst Schäffer al Tíbet. Durante su breve estancia, el antropólogo Bruno Beger midió los cráneos de numerosos tibetanos y concluyó que ellos eran una raza intermedia entre los arios y los mongoles y podían servir como un enlace para la alianza germano-japonesa.


La Búsqueda Nacionalsocialista de Shambhala y Agharti según Pauwels, Bergier y Frére

     Un gran número de académicos ha cuestionado la precisión de los estudios de posguerra sobre el nacionalsocialismo y el ocultismo. Representen o no con exactitud el pensamiento nacionalsocialista durante el Tercer Reich, sí representan una popularizada mayor distorsión de la leyenda de Shambhala. Examinemos dos versiones ligeramente distintas de entre dichos estudios.

     De acuerdo a la versión encontrada en Le Matin des Magiciens (El Retorno de los Brujos, 1962), de los investigadores franceses Louis Pauwels y Jacques Bergier, y en Nazisme et Sociétiés Secretès (Nacionalsocialismo y Sociedades Secretas, 1974) de Jean-Claude Frére, Haushofer creía que dos grupos de arios emigraron hacia el Sur desde Hiperbórea-Thule. Uno de ellos fue a la Atlántida, donde se inter-casaron con los lemurianos que también habían emigrado allí. Recordemos que Blavatsky había asociado a los lemurianos con la Atlántida y Shambhala, y Bailey había asociado tanto a los lemurianos como a los habitantes de la Atlántida con la Fuerza de Shambhala. Los descendientes de estos arios impuros cayeron en la magia negra y la conquista. La otra rama de arios emigró hacia el Sur, pasando a través de América del Norte y Eurasia del Norte, alcanzando finalmente el desierto de Gobi. Allí fundaron Agharti, el mito que se popularizó gracias a los escritos de Saint-Yves d'Alveidre.

     Según Frére, la Sociedad Thule equiparaba Agharti con su similar Asgaard, el hogar de los dioses en la mitología escandinava. Otros afirman, menos convincentemente, que Agharti está relacionada con Aryana, un antiguo nombre persa conocido por los antiguos griegos para la región que se extiende desde el Este de Irán a través de Afganistán hasta Uzbekistán, la patria de los arios.

     Después de un cataclismo mundial, Agharti se hundió bajo tierra. Esto concuerda con el relato de Ossendowski. Los arios entonces se dividieron en dos grupos. Uno se fue al Sur y fundó un centro secreto de aprendizaje bajo los Himalayas, también llamado Agharti. Allí ellos preservaron las enseñanzas de la virtud y del vril. El otro grupo ario trató de regresar a Hiperbórea-Thule, pero en vez de ello fundó Shambhala, una ciudad de violencia, maldad y materialismo. Agharti era poseedora del sendero de la mano derecha y del vril positivo, mientras que Shambhala estaba encargada del degenerado sendero de la mano izquierda y de la energía negativa.

     La división de los senderos en mano derecha y mano izquierda había aparecido ya en La Doctrina Secreta de Blavatsky. Allí ella escribió que en la época de los atlantes la Humanidad se dividió en los senderos de conocimiento de la mano derecha y de la mano izquierda, que se convirtieron en las semillas de la magia blanca y negra. Ella no asoció los dos caminos, sin embargo, con Agharti y Shambhala. En realidad, ella no mencionó en absoluto a Agharti en sus escritos. Los términos sendero de la mano derecha y de la mano izquierda derivan de una división dentro del tantra hindú. Los primeros escritores occidentales a menudo caracterizaban el tantra de la mano izquierda como una forma degenerada y la confundieron con el budismo tibetano y sus enseñanzas del tantra anuttarayoga.

     De acuerdo a Pauwels y Bergier, la Sociedad Thule buscó contactar y hacer un pacto con Shambhala, pero sólo Agharti accedió a ofrecer ayuda. Hacia 1926, dicen Pauwels y Bergier, ya había colonias de hindúes y tibetanos en München y Berlín llamadas la Sociedad de los Hombres Verdes, en conexión astral con la Sociedad del Dragón Verde en Japón. La incorporación a esta última requería cometer el suicidio ritual japonés (hara-kiri, o seppuku) si uno perdía el propio honor. Supuestamente Haushofer se había integrado a dicha sociedad durante sus primeros años en Japón. El líder de la Sociedad de los Hombres Verdes era un monje tibetano conocido como "el hombre de los guantes verdes", quien supuestamente visitaba a Hitler frecuentemente y guardaba las llaves de Agharti. Las expediciones al Tíbet se sucedieron anualmente desde 1926 hasta 1943. Cuando los rusos entraron en Berlín al final de la guerra, encontraron casi un millar de cadáveres de soldados de raza himalaya, con uniformes alemanes pero sin documentos de identidad, que habían cometido suicidio. El mismo Haushofer se hizo el hara-kiri antes de que pudiera ser juzgado en Nüremberg en 1946.


La Búsqueda Nacionalsocialista de Shambala y Agarti según Ravenscroft

     Un relato ligeramente diferente de la búsqueda nacionalsocialista de Shambhala y Agharti apareció en La Lanza del Destino (The Spear of Destiny, 1973) del investigador británico Trevor Ravenscroft. De acuerdo a esta versión, la Sociedad Thule creía que dos secciones de arios se desviaron para adorar a dos fuerzas malignas. Su orientación hacia el mal provocó el ocaso de la Atlántida y, posteriormente, los dos grupos establecieron comunidades en cavernas de montañas sumergidas bajo el Océano Atlántico cerca de Islandia. La leyenda de Thule surgió de ellas. Un grupo de arios seguía al Oráculo Luciferino llamado Agarthi (Agharti) y practicaba el sendero de la mano izquierda. El otro grupo seguía al Oráculo Ahrimánico, llamado Schamballah (Shambhala), y practicaba el sendero de la mano derecha. Notemos que Ravenscroft decía lo contrario que Pauwels, Bergier y Frére, que afirmaban que Agharti seguía el sendero de la mano derecha y Shambhala el de la izquierda.

     Ravenscroft continúa explicando que según la "Doctrina Secreta" ―aludiendo al libro de Blavatsky del mismo nombre― que había aparecido en el Tíbet hacía diez mil años, Lucifer y Ahrimán son las dos fuerzas del Mal, los dos grandes adversarios de la evolución humana. Lucifer conduce a las personas a erigirse a sí mismas como dioses y está asociado con la pasión por el poder. Seguir a Lucifer puede conducir al egoísmo, al falso orgullo y al mal uso de los poderes mágicos. Ahrimán se esfuerza por establecer un reino puramente material en la Tierra y usa la lujuria sexual perversa de las personas en ritos de magia negra.

     Recordemos que aunque Blavatsky había escrito sobre Lucifer y Ahrimán, ella no los equiparaba, ni asoció a ninguno de los dos con Shambhala o Agharti. Además, Blavatsky explicó que aunque los escolásticos latinos habían transformado a Lucifer en un Satán puramente maligno, Lucifer tenía el poder tanto para destruír como para crear. Él representaba la presencia portadora de la luz en la mente de cada uno, que podía elevar a la gente desde el animalismo y originar una transformación positiva en un plano superior de existencia.

     Fue Steiner quien había enfatizado en Lucifer y Ahrimán como representantes de los dos polos del poder destructor. Sin embargo, Steiner describió a Lucifer como la fuerza destructiva finalmente benévola para la regeneración, y a Ahrimán como puramente malévolo. Más aún, Steiner asociaba a Lucifer con Shambhala, no con Agharti y, de hecho, como Blavatsky y Bailey, no mencionó a Agharti en absoluto. Además, ninguno de los tres autores ocultistas describió a Shambhala como localizada bajo tierra. Sólo los Roerich habían asociado a Shambhala con la ciudad subterránea de Agharti, pero habían aclarado que las dos eran diferentes y nunca afirmaron que Shambhala fuera subterránea.

     Ravenscroft, como Pauwels, Bergier y Frére, también afirmó que a través de la iniciativa de Haushofer y otros miembros de la Sociedad Thule, de 1926 hasta 1942 fueron enviados anualmente equipos de exploración al Tíbet para establecer contacto con comunidades de cavernas subterráneas. Se supone que iban a convencer a los maestros de allí para reclutar la ayuda de poderes luciferinos y ahrimánicos para promover la causa nacionalsocialista, especialmente para la creación una súper-raza aria. Los adeptos de Shambhala se negaron a ayudar. Como seguidores del Oráculo Ahrimánico, su preocupación era únicamente la de promover el materialismo. Además, Shambhala ya se había integrado con ciertas logias en Gran Bretaña y en Estados Unidos. Ésta era quizás una referencia a Doreal, cuya Hermandad del Templo Blanco en Estados Unidos fue el primer movimiento ocultista importante en afirmar que Shambhala era una ciudad subterránea. Además, este relato concuerda con el desprecio de Haushofer hacia la ciencia materialista occidental, que él llamaba "ciencia judeo-marxista-liberal", en favor de la "ciencia nórdico-nacionalista".

     Ravenscroft proseguía afirmando que los maestros de Agharti accedieron a ayudar a la causa nacionalsocialista y, desde 1929, grupos de tibetanos viajaron a Alemania donde llegaron a ser conocidos como la Sociedad de los Hombres Verdes. Junto con miembros de la Sociedad del Dragón Verde de Japón, establecieron escuelas ocultistas en Berlín y en otras partes. Recordemos que Pauwels y Bergier afirmaron que colonias no sólo de tibetanos sino también de hinduístas estuvieron presentes en Berlín y München desde 1926, no desde 1929.

     Himmler fue atraído por estos grupos de adeptos del Tíbet y Agharti y, bajo su influencia, según Ravenscroft, estableció la Ahnenerbe en 1935. Pero recordemos que Himmler no fundó la Ahnenerbe sino que la incorporó a la SS en 1937.


Una teoría para explicar el sentimiento anti-Shambhala y pro-Agharti de los movimientos ocultistas alemanes

     Es difícil establecer si Haushofer y la Sociedad Thule afirmaron realmente alguno de los puntos anteriores, que mezclan descripciones ocultistas de Shambhala tanto con la descripción de Agharti hecha por Ossendowski como con las leyendas de Thule y del vril. También es difícil establecer si Haushofer trató de influír, y si tuvo éxito, sobre Hitler y las instituciones nacionalsocialistas, tales como la Ahnenerbe, para enviar expediciones al Tíbet para asegurar el apoyo de las dos supuestas ciudades subterráneas, o incluso si la misma Sociedad Thule envió tales expediciones. La única misión al Tíbet oficialmente autorizada por la Ahnenerbe, la Tercera Expedición Tibetana (1938–1939), a cargo de Ernst Schäffer, tuvo claramente una finalidad diferente, aunque igualmente ocultista. Su principal propósito era medir los cráneos de los tibetanos para determinar si eran el origen de los arios y una raza intermedia entre los arios y los japoneses.

     Aparte de ciertas inexactitudes fácticas y contradicciones entre los dos relatos anteriores de Haushofer y las creencias de la Sociedad Thule, surgen dos puntos de acuerdo que parecen significativos. En primer lugar, Steiner y Bailey asociaron a Shambhala con el poder regenerativo para destruír estructuras obsoletas y establecer nuevas estructuras reformadas. Ellos representaron este poder, en último término benevolente, con Lucifer. Por otra parte, Haushofer y la Sociedad Thule supuestamente asociaron a Lucifer y este poder benevolente con Agharti. Para ellos, Shambhala se convirtió en una tierra de poder destructivo exclusivamente malévolo, representado por Ahrimán y el materialismo desenfrenado. En segundo lugar, aunque la Sociedad Thule y los nacionalsocialistas buscaron primeramente la ayuda de Shambhala, que representaba el malvado camino del materialismo, fueron rechazados. En vez de ello, recibieron el apoyo de Agharti, que representaba el sendero en último término positivo, de la destrucción de los débiles y de la creación de la Raza Superior como el siguiente paso en la evolución humana.

     Dejemos a un lado, por el momento, el asunto de si la Sociedad Thule y la Ahnenerbe enviaron realmente misiones al Tíbet buscando el apoyo de Shambhala y Agharti. No obstante, supongamos, también por el momento, que Haushofer realmente combinó las leyendas de Shambhala y Agharti con las creencias de la Sociedad Thule y que la mezcolanza resultante representó la posición ocultista nacionalsocialista. Si éste fuera el caso, entonces una posible teoría para explicar la afirmación de que Shambhala rechazó el acercamiento nacionalsocialista, mientras que Agarti lo aceptó, sería la siguiente:

     Por medio de Dorjiev, Shambhala fue asociada con Rusia y más tarde también con el comunismo, mientras que gracias a Ossendowski, Agharti fue asociada con las fuerzas anti-comunistas y anti-judías del barón alemán von Ungern-Sternberg. A partir de la Revolución comunista bávara de 1918, la Sociedad Thule y Hitler fueron enconados anti-comunistas. Antes de esto, ambos eran ya anti-judíos. De esa manera, a sus ojos, Shambhala era una fuerza negativa y oscura que apoyaba a la exclusivamente materialista "ciencia judeo-marxista-liberal". Con esta tendencia anti-comunista, Hitler firmó el Pacto Anti-Comintern con Japón en Noviembre de 1936, en el que ambos países declaraban su mutua hostilidad hacia la propagación del comunismo internacional. Ambos acordaron que no firmarían ningún tratado político con la Unión Soviética. A pesar de todo, para evitar una guerra europea en dos frentes, Hitler firmó el pacto germano-soviético con Stalin en Agosto de 1939. Sin embargo, Hitler rompió dicho pacto, en Junio de 1941, cuando las fuerzas alemanas invadieron la Unión Soviética.

     Una explicación y justificación ocultista del cambio de opinión de Hitler podría haber sido a través de una alegoría. Shambhala (la Unión Soviética, el comunismo y los judíos) era básicamente maligna (reconocido por el Pacto Anti-Comunista); no obstante, Hitler buscó primero una alianza con ella (el pacto germano-soviético). Shambhala rechazó dicha alianza (Hitler culpó a la Unión Soviética del rompimiento del pacto). Hitler entonces acudió y recibió apoyo de Agharti. (Ungern, un alemán anti-judío y anti-bolchevique temprano, también había buscado apoyo de Agharti, pero fracasó en su intento de localizar el legendario lugar y, por lo tanto, en su misión. Como las expediciones de Hitler encontraron a Agharti-Asgaard y recibieron su ayuda, sin duda los nacionalsocialistas tendrían éxito).

Pruebas que apoyan la teoría

     Los siguientes hechos podrían apoyar la teoría planteada, explicando la descripción ocultista alemana de Shambhala como un lugar de fuerzas malignas. En Der Weg nach Shambhala (El Camino a Shambhala, 1915), el explorador alemán de Asia Central Albert Grünwedel informó que Dorjiev había identificado a la dinastía Romanov como descendientes de los gobernantes de Shambhala.

     En Sturm über Asien (Tormenta sobre Asia, 1924), el espía alemán Wilhelm Filchner conectó el deseo soviético de conquistar el Asia Central con el interés de los Romanov en el Tíbet desde principios de siglo. En 1926 los Roerich entregaron tierra supuestamente proveniente de los mahatmas del Tíbet al ministro de asuntos exteriores ruso Chicherin para que la pusiera en la tumba de Lenin. Helena Roerich se refería tanto a Marx como a Lenin como mahatmas, y afirmó que emisarios de los mahatmas del Himalaya se habían incluso reunido con Marx en Inglaterra y con Lenin en Suiza. Los mahatmas apoyaban los ideales comunistas de hermandad universal.

     En Aus den letzten Jahrzehnten des Lamaismus in Russland (Acerca de las Últimas Décadas del Lamaísmo en Rusia, 1926), el académico alemán W. A. Unkrig citó el libro de Filchner y repitió el informe de Grünwedel concerniente a Dorjiev, los Romanov y Shambhala. También informó de la ceremonia en el templo budista de San Petersburgo para conmemorar el tricentenario del Imperio Romanov. Advirtiendo contra la influencia de este templo y contra una alianza entre la Unión Soviética, Mongolia y el Tíbet, Unkrig finalizó su artículo con la cita en latín "Domine, libera nos a Tartaris" (Señor, líbranos de los tártaros). Esto concordaba con la Geopolítica de Haushofer y su recomendación para que Alemania conquistara espacio vital en Asia Central, la patria de la raza aria.

     En 1910 Steiner ya daba conferencias en Berlín y München sobre Shambhala como la sede de Maitreya, el Anti-Cristo que libraría al mundo de las enseñanzas espirituales pervertidas. Tiere, Menschen und Götter (Bestias, Hombres y Dioses), la popular traducción al alemán del libro de Ossendowski, apareció en 1923. Presentaba a Agharti como una fuente de poder que el barón von Ungern-Sternberg buscó como apoyo para su batalla contra el líder comunista mongol Sukhe Batur, que estaba congregando a sus tropas con historias de Shambhala. Recordemos que la Sociedad Thule identificaba a Agharti con Asgaard, el hogar de los dioses nórdicos arios.

     Durante la primera mitad de la década de los años '20, una supuesta "guerra ocultista" tuvo lugar entre las sociedades ocultistas y las logias secretas en Alemania. Por ejemplo, en un artículo del diario Völkischer Beobachter (El Observador Nacionalista), Hitler acusó a Steiner de ser judío; y otros extremistas de derecha convocaron a una "guerra contra Steiner". Muchos sospecharon que la Sociedad Thule había sido responsable de dichos ataques. En años posteriores, Hitler continuó la persecución de los antropósofos, teósofos, francmasones y rosacruces. Diferentes académicos atribuyen esta política al deseo de Hitler de eliminar cualquier rival ocultista para su dominio. Steiner, por ejemplo, había encargado la traducción alemana de la novela de Bulwer-Lytton sobre el vril, La Raza que Vendrá (The Coming Race), bajo el título alemán más explícito de Vril, o La Raza del Futuro (Vril, oder eine Menschheit der Zukunft). Además, en vista de que Steiner y la antroposofía hablaban de Shambhala como la tierra del futuro mesías y como un lugar de benevolencia, tiene sentido que la Sociedad Thule y Hitler la describieran de la manera opuesta, como un lugar de maldad.

     Entre 1929 y 1935 aparecieron cinco libros de la aventurera francesa Alexandra David-Neel traducidos al alemán, tales como Heilige und Hexen (Mystiques et Magiciens du Thibet). David-Neel había pasado muchos años estudiando y viajando por el Tíbet y ella relató que los adeptos allí tenían poderes extra-físicos que les permitían desafiar la gravedad y correr a una velocidad sobrehumana. Como consecuencia, la fantasía del Tíbet como la tierra de los misteriosos poderes mágicos creció desbocadamente.

     En 1936 Theodor Illion, un explorador alemán que viajó por el Tíbet a principios de la década de los '30, publicó Rätselhaftes Tibet (En el Tíbet Secreto) bajo el pseudónimo de Theodor Burang. En su libro él también describió los poderes sobrenaturales que poseían los adeptos tibetanos. En su segundo libro, Finsternis über Tibet (Oscuridad sobre el Tíbet, 1937), describió cómo fue conducido a una ciudad subterránea en el "Valle del Misterio", donde una "Fraternidad Ocultista" canalizaba energía espiritual para obtener poder. Su gobernante era el hechicero príncipe Mani Rimpotsche. Aunque este "Príncipe de Luz" simulaba ser un gobernante benévolo, en realidad era el líder de un culto maligno, un "Príncipe de la Oscuridad". Illion nunca mencionó a Shambhala, pero sus populares obras habrían de añadir peso a la afirmación ocultista nacionalsocialista de Shambhala como un lugar de magia maligna.


Pruebas que rebaten la afirmación del apoyo oficial nacionalsocialista a las creencias ocultistas alemanas sobre Shambhala

     Supongamos que el movimiento ocultista nacionalsocialista, como lo representa la Sociedad Thule, utilizó la alegoría Shambhala-Agharti para justificar el cambio de política de Hitler hacia la Unión Soviética. Aún así, parece altamente improbable que las instituciones oficiales nacionalsocialistas, como la Ahnenerbe, tuvieran a Shambhala y Agharti en sus agendas, incluso en sus agendas ocultas. Examinemos las pruebas que apoyarían esa conclusión.

     Hitler se convirtió en Canciller de Alemania en 1933. Ese mismo año, Sebottendorf, el fundador de la rama de München de la Sociedad Thule, publicó Bevor Hitler kam (Antes de que Hitler Llegase), en donde bosquejó la deuda de Hitler con el "thulismo". Hitler rápidamente prohibió el libro y obligó a Sebottendorf a retirarse. Aunque Hitler claramente abogaba por las creencias de la Sociedad Thule, desautorizó cualquier conexión con movimientos ocultistas establecidos. Él no quería dejar abierta la posibilidad a ninguna rivalidad proveniente de ningún sector.

     Sin embargo, Haushofer y la Sociedad Thule no fueron las únicas influencias tras bambalinas sobre la Ahnenerbe. Sven Hedin, el explorador sueco del Tíbet y favorito de los nacionalsocialistas, también jugó un papel preponderante. Entre 1922 y 1944 escribió varios libros populares en alemán sobre sus viajes por el Tíbet, tales como Tsangpo Lamas Wallfahrt (La Peregrinación de los Lamas Tsangpo, 1922). Varios otros fueron traducidos al alemán desde el inglés, como My Life as an Explorer (1926) y A Conquest of Tibet (1934). Además, en Ossendowski und die Wahrheit (Ossendowski y la Verdad, 1925) Hedin desacreditaba la afirmación de éste de que los lamas mongoles le habían hablado acerca de Agharti. En este libro él presentaba a Agharti como una fantasía tomada de la novela de 1886 de Saint-Yves d'Alveidre.

     Frederick Hielscher, a quien Hitler autorizó a fundar la Ahnenerbe en 1935, era amigo de Sven Hedin. Además, Hitler invitó a Hedin a pronunciar el discurso de apertura de los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936, y en 1937 Hedin publicó Alemania y la Paz Mundial. De 1939 a 1943 Hedin desempeñó varias misiones diplomáticas para Alemania y continuó con sus publicaciones pro-nacionalsocialistas. La evidencia más clara de su influencia sobre la Ahnenerbe es el hecho de que en 1943 el Tibet Institut de la Ahnenerbe pasó a llamarse el Sven Hedin Institut für Innerasien und Expeditionen (Instituto Sven Hedin para el Asia Interior y Expediciones).

     Haushofer fue en realidad crucial en el inicio de la Ahnenerbe y en su agenda, estando basada en muchas de las creencias de la Sociedad Thule. No obstante, debido a Hedin, es poco probable que la Ahnenerbe buscara y recibiera apoyo de Agharti en el Tíbet. Hedin reconoció que el Tíbet era un depósito de un antiguo conocimiento oculto, pero no le atribuyó importancia ocultista, ni tampoco asoció este conocimiento con Shambhala o con Agharti.

     Más aún, parece altamente improbable que grupos de tibetanos estuvieran presentes en Berlín y München entre 1926 y 1929, bajo los auspicios de la Sociedad Thule. Si ése fuera el caso, entonces como la Ahnenerbe estaba extra-oficialmente asociada con la Sociedad Thule, no habría sido necesario enviar una expedición al Tíbet para medir los cráneos de los tibetanos. Ellos podrían haber hecho tales mediciones en Alemania. Así, la afirmación de que la Sociedad Thule patrocinó viajes anuales al Tíbet desde 1926 hasta 1942 parece también bastante cuestionable.


La conexión kalmuka

     La afirmación de Pauwels y Bergier de que al final de la guerra los rusos encontraron en Berlín un gran número de cadáveres de soldados de raza himalaya, vestidos con uniformes alemanes, que habían cometido suicidio, también necesita escrutinio. La implicación tácita es que los rusos encontraron los cuerpos de adeptos del Tíbet y Agharti que estaban apoyando a la causa nacionalsocialista y que, como Haushofer, cometieron suicidio ritual.

     En primer lugar, el hara-kiri era una práctica samurai japonesa, que muchos soldados japoneses en la Segunda Guerra Mundial realizaron para evitar ser capturados. Sin embargo, los seguidores del budismo tibetano, consideran al suicidio como un acto extremadamente negativo con graves consecuencias en vidas futuras, y que nunca es justificable. El informe atribuye inapropiadamente costumbres japonesas a los tibetanos. En segundo lugar, cualquier soldado de origen himalayo encontrado con un uniforme alemán habría sido con toda seguridad un mongol de Kalmukia y no un tibetano. Más aún, la presencia de kalmukos luchando en el ejército alemán no demuestra el apoyo de éstos a la ideología nacionalsocialista ni el apoyo de esta ideología a sus creencias budistas tibetanas. Examinemos los hechos históricos, complementándolos con la información obtenida de entrevistas con kalmukos que vivían en München y que habían participado en varios de los eventos descritos a continuación.

     Los mongoles kalmukos son practicantes de la forma tibetana de budismo y tienen una larga historia de asociación con los alemanes. Un gran grupo de ellos emigró al Oeste desde la región Dzungaria de Turquestán del Este entre 1609 y 1632. Se establecieron en Rusia a lo largo del bajo Volga, en su desembocadura en el Mar Caspio. Allí continuaron su estilo de vida nómada.

     En 1763 la zarina Catalina II la Grande invitó a casi treinta mil alemanes a establecerse en la región del Volga al Norte de los kalmukos. Ella quería que cultivaran la tierra fértil y la protegieran de los "tártaros". Ella trató de imponer el cristianismo y la agricultura a los kalmukos, provocando que muchos regresaran a Dzungaria en 1771. Finalmente, sin embargo, aquellos que permanecieron en Rusia fueron aceptados, sobre todo porque eran excelentes soldados. Por ejemplo, durante las guerras napoleónicas (1812-1815), el ejército ruso disponía de un regimiento kalmuko. Durante el siguiente siglo, los soldados kalmukos fueron muy destacados en las divisiones del ejército zarista.

     Aunque los estilos de vida y las costumbres de los granjeros alemanes del Volga y los ganaderos nómadas kalmukos diferían notablemente, ambos grupos vecinos gradualmente acabaron respetándose mutuamente. Los alemanes, de hecho, se interesaron por los kalmukos. Ya en 1804 Benjamin Bergmann publicó una obra en cuatro volúmenes sobre su idioma y religión titulado Migraciones Nómadas entre los Kalmukos en los Años 1802 y 1804 (Nomadische Streiferein unter den Kalmüken in den Jahren 1802 und 1804). Sven Hedin pasó a través de Kalmukia en una de sus primeras expediciones a Dzungaria y expresó gran admiración por su pueblo.

     Tras la Revolución Comunista de 1917, muchos kalmukos permanecieron leales a las fuerzas zaristas y continuaron luchando en el lado del Ejército Blanco, especialmente bajo el mando de los generales Vrangel y Deniken. Antes de que el Ejército Rojo irrumpiera en la Península de Crimea a finales de 1920, unas veinte familias kalmukas huyeron cruzando el Mar Negro con Vrangel y se establecieron en Varsovia en Polonia, y en Praga en Checoslovaquia. Un número mucho mayor se fue con Deniken, y la mayoría se estableció en Belgrado, Servia, y un número mucho menor en Sofía, Bulgaria, y en París y Lyon, en Francia. Los refugiados kalmukos de Belgrado construyeron ahí un templo budista en 1929. Los comunistas castigaron severamente a los kalmukos que se quedaron, decapitando a diez mil.

     En 1931 Stalin colectivizó la tierra de los kalmukos, cerró los monasterios budistas y quemó los textos religiosos. Deportó a Siberia a todos aquellos ganaderos que poseyeran más de quinientas ovejas y a todos los monjes. En parte debido a las políticas de colectivización de Stalin, la zona se vio azotada por una terrible hambruna de 1932 a 1933, producto de la cual murieron aproximadamente sesenta mil kalmukos.

     Después de que Hitler invadiera la Unión Soviética en Septiembre de 1941, Goebbels invitó a Berlín a varios prominentes kalmukos de Belgrado, París y Praga a ayudar con una campaña de propaganda. Los nacionalsocialistas deseaban tener a los kalmukos del lado alemán en contra de los rusos, y nunca enviaron a ninguno de ellos, mientras estuvieron en el poder, a un campo de concentración. Así, Goebbels organizó a este núcleo en un comité para liberar a los kalmukos del régimen comunista. En relación con esto, les ayudó a imprimir un periódico en lengua kalmuka y los usó para difundir noticias de radio en su idioma dirigidas a Kalmukia.

     Cuando la Decimosexta División Panzer nacionalsocialista bajo el mando del mariscal de campo Mannstein tomó Kalmukia a principios de 1942, tres miembros de dicho comité lo acompañaban. Muchos kalmukos de Belgrado también participaron en la invasión, habiéndose integrado al ejército alemán tras la ocupación alemana de Servia en Abril de 1941. El pueblo de Kalmukia dio la bienvenida al ejército alemán con mantequilla y leche, la ofrenda tradicional para los huéspedes bienvenidos, como liberadores de la opresiva tiranía de Stalin. Los alemanes dijeron que desmantelarían las cooperativas y dividirían y privatizarían la tierra. Ellos permitieron a los kalmukos practicar de nuevo el budismo. En respuesta, los kalmukos exhumaron los textos religiosos que habían enterrado para salvaguardarlos y construyeron un improvisado templo provisional. Sin embargo, en Noviembre y Diciembre de 1942 el Ejército Rojo retomó Kalmukia y destruyó todo lo que la gente había reconstruído.

     Las tropas alemanas invitaron a los kalmukos a retirarse y continuar la lucha junto a ellos. Unos cinco mil se unieron al ejército alemán, formando el Cuerpo Voluntario de Caballería de Kalmukia. Sólo unas pocas mujeres y niños los acompañaron. Las tropas kalmukas lucharon tras las líneas con el ejército alemán, sobre todo alrededor del Mar Azov. Sin embargo, la mayoría de la población kalmuka permaneció en Kalmukia. En Diciembre de 1943 Stalin los declaró colaboradores de los alemanes y los deportó a Siberia. Ellos regresaron sólo durante la época de Jruschev, entre 1957 y 1960.

     A principios del otoño de 1944, frente a la inminente invasión rusa de Servia, muchos kalmukos de Belgrado huyeron a München para evitar la persecución comunista. Un docto maestro budista y varios monjes los acompañaron. A finales de 1944 las tropas de caballería de kalmukos que sobrevivieron en Rusia, junto con sus familias, se retiraron con el ejército alemán. Unos dos mil fueron a Selesia, en Polonia, y mil quinientos a Zagreb, en Croacia, donde se reorganizaron para luchar contra los partisanos.

     De esa manera, aunque varios kalmukos estaban en Alemania y en los territorios ocupados por los alemanes en los últimos meses de la guerra, sólo unos pocos estaban en la zona de Berlín, efectuando aún labores de propaganda. Los soldados kalmukos con uniformes alemanes estaban en Polonia y Croacia, no en Alemania. Aunque varios monjes kalmukos practicaban rituales budistas tibetanos en las barracas y en los hogares de los kalmukos en territorio ocupado por los alemanes, ellos oraban por la paz y el bienestar de todos los seres. No había tibetanos entre ellos y no dirigieron ceremonias "ocultistas" para una victoria alemana, como narran algunos relatos ocultistas de posguerra.

     Después de la guerra, los kalmukos que quedaron en los países de Europa Occidental fueron ingresados en campamentos de refugiados en Austria y Alemania, sobre todo en el área de München. Posteriormente ese mismo año la Fundación Anna Tolstoi reubicó a la mayoría de ellos en Nueva Jersey, Estados Unidos. Tito entregó a los que quedaban en Servia a los soviéticos, quienes inmediatamente los deportaron a Siberia.


Afirmaciones de Post-Guerra sobre Shambhala y Platillos Voladores

     Después de la guerra también aparecieron otras interpretaciones ocultistas de actividades nacionalsocialistas asociadas con Shambhala. Por ejemplo, una expedición alemana en 1939 a la Antártica, dirigida por el capitán Alfred Ritscher, cartografió un quinto del continente, lo reclamó para Alemania y lo llamó Neu-Schwabenland. Posteriores expediciones alemanas a la Antártica y actividad naval en el Atlántico Sur continuaron hasta el final de la guerra.

     A fines de los años '50, independientemente de lo anterior, Henrique José de Souza, el presidente de la Sociedad Teosófica Brasileña de aquella época, propuso una nueva teoría de la Tierra Hueca. Dentro de la Tierra reside Agharti, con su capital Shambhala, como el origen de los platillos voladores que emergen a la superficie a través de túneles en los Polos Norte y Sur. Por consiguiente, la Sociedad Teosófica Brasileña construyó como su sede central en São Lorenço, en Minas Gerais, un templo de estilo griego dedicado a Agharti. El alumno de De Souza O. C. Hugenin popularizó la teoría de su mentor en From the Subterranean World to the Sky: Flying Saucers (1957). R. W. Bernard, en su libro de 1964 La Tierra Hueca (The Hollow Earth), hacía salir los platillos voladores desde Shambhala y Agharti bajo la Tierra a través de túneles secretos bajo los Himalayas en el Tíbet.

     El ocultista alemán Ernst Zündel, basado en las expediciones antárticas nacionalsocialistas y en los relatos mencionados, escribió varios libros en la década de 1970, incluyendo UFO's: Nazi Secret Weapons? (OVNIs: ¿Armas Secretas Nacionalsocialistas?), en los que afirmaba que los alemanes tenían una base secreta en un área de lagos de aguas cálidas que habían encontrado en la Antártica. Allí ocultaban su arma secreta, los OVNIs. Zündel es también conocido como el más acérrimo defensor de la opinión de que el "Holocausto" nunca sucedió.

     La asociación de los platillos voladores con Shambhala deriva del relato de la alegórica guerra apocalíptica futura encontrada en el comentario The Stainless Light (La Luz Inmaculada) al Tantra Kalachakra Abreviado. En este relato, Raudrachakrin, el vigésimo quinto gobernante Kalki de Shambhala, vendrá desde su tierra montado en un caballo de piedra con el poder del viento y derrotará a Mahdi, el líder de las hordas no-índicas. Aunque Raudrachakrin representa la profunda conciencia del vacío con el más sutil nivel de actividad mental y el caballo de piedra representa el nivel más sutil de la energía del viento en el que esta conciencia cabalga, algunos han interpretado la imagen como un platillo volador proveniente de Shambhala.


Observación final

     El relato Kalachakra de Shambhala ha encendido la imaginación de muchas figuras políticas foráneas y escritores ocultistas. Distorsionando la leyenda original e interpolando ideas fantasiosas, ellos han incorporado el mito en sus escritos para servir a sus propios objetivos. Es una injusticia hacia el budismo atribuír estas distorsiones a la intención original de las enseñanzas Kalachakra. La verdad será más esclarecida con la continua investigación sobre el tema.−



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