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jueves, 21 de noviembre de 2013

Richard Spence - Estrella Roja sobre Shambala


    Richard Spence, de quien hace poco presentamos otro artículo, es profesor de Historia en la Universidad de Idaho, EE.UU., y autor, entre otras obras, de "Secret Agent 666: Aleister Crowley, British Intelligence and the Occult" (2008). El siguiente artículo que hemos traducido fue publicado en la revista New Dawn N°109 de Julio de 2008 y en el sitio newdawnmagazine.com en Septiembre de ese año. A partir de tres personajes (Barchenko, Roerich y Andrews) que se vieron involucrados en búsquedas de míticas ciudades y culturas en Mongolia y el Tíbet, se nos muestra a la vez una trama de agendas de espionaje y de oscuros asuntos gubernamentales, principalmente de la Rusia soviética, y juntamente una buena cantidad de noticias relacionadas.


 Estrella Roja sobre Shambhala:
La Inteligencia Soviética, Británica y Estadounidense,
y la Búsqueda de la Civilización Perdida en Asia Central
por Richard Spence
25 de Septiembre de 2008



     En su camino a través de los desiertos de Mongolia en 1921, el escritor y refugiado polaco Ferdinand Ossendowski presenció un extraño comportamiento de parte de sus guías mongoles. Deteniendo a sus camellos en medio de la nada, ellos comenzaron a rezar con gran seriedad mientras un extraño silencio caía sobre los animales y todo alrededor. Los mongoles más tarde explicaron que este ritual tenía lugar siempre que "el Rey del Mundo en su palacio subterráneo reza y averigüa el destino de toda la gente sobre la Tierra" [1].

     De diversos lamas Ossendowski aprendió que este Rey del Mundo era gobernante de un reino misterioso pero supuestamente muy real: Agharti. En Agharti, le dijeron, "los doctos Panditas (maestros de artes y ciencias budistas) escriben en tablillas de piedra toda la ciencia de nuestro planeta y de los otros mundos" [2]. Cualquiera que tuviera acceso al reino subterráneo tendría acceso a un increíble conocimiento, y poder.

     Ossendowski no era exactamente un oyente ocasional. Durante 1921 él se convertiría en un consejero clave del "Barón Loco" Roman von Ungern-Sternberg, quien estableció un régimen efímero en Urga (hoy Ulan Bator), la capital de Mongolia [3]. El barón, un auto-proclamado guerrero budista que soñaba con conducir una guerra santa en Asia, supuestamente trató de ponerse en contacto con el "Rey del Mundo" con la esperanza de favorecer su propio plan.

     La credibilidad de Ossendowski más tarde fue puesta en duda por el explorador sueco Sven Hedin [4]. Entre otras cosas, Hedin acusó al polaco de plagiar la historia de Agarthi desde una obra más temprana del esoterista francés Joseph Alexandre Saint-Yves d’Alveydre [5]. De alguna manera, probablemente eso era verdadero, pero Hedin, un veterano buscador de ciudades perdidas, no descartó la posibilidad de un reino escondido; en efecto, él probablemente tenía la intención de descubrirlo él mismo.

     En cualquier caso, Ossendowski no inventó la historia de una fabulosa tierra oculta en alguna parte en —o bajo— la inmensidad de Asia Central, ya se llamase Agharti, Agarttha, Shangri-la, o, más comúnmente, Shambhala [6]. Agunos creían que ella era un reino físico y subterráneo habitado por una raza antigua y avanzada, mientras que para otros se trataba de una dimensión espiritual accesible sólo para los espiritualmente iluminados. La leyenda de Shambhala está firmemente basada en la tradición budista que vagamente ubica el Reino en algún lugar al Norte de la India. La leyenda también proclamaba que llegaría el tiempo cuando el Rey de Shambhala y sus poderosos ejércitos saldrían para vencer el mal y marcarían el comienzo de una Edad de Oro dirigida por el dharma puro. Como se dijo, el barón von Ungern-Sternberg se imaginó a sí mismo como el iniciador de esta "Guerra de Shambhala". Y así también lo harían otros.

     La posibilidad seductora de un escondido tesoro de conocimiento avanzado y habilidad técnica no despertó la curiosidad sólo de exploradores y ocultistas. Las ventajas prácticas que se ganarían al tener acceso y al explotar tal conocimiento no pasaron inadvertidas para ciertos políticos y funcionarios de Inteligencia, sobre todo en la Rusia soviética. Pero aquello que llamara la atención de los bolcheviques inevitablemente atraería la curiosidad británica también, y de aquello en lo que ambas potencias estuvieran preocupadas, los estadounidenses, los alemanes y los japoneses con poca probabilidad estarían lejanos.

     Este artículo se concentra en las actividades de tres hombres, dos rusos y un estadounidense: Aleksandr Vasil’evich Barchenko (1881-1938), el llamado "maestro bolchevique de lo oculto", el artista-místico-explorador Nicholas Roerich, y el hombre a menudo citado como el modelo de la vida real para Indiana Jones, Roy Chapman Andrews. Mientras que, hasta donde se puede afirmar, ninguno de los tres jamás se encontró con los otros, todos estuvieron involucrados en expediciones que recorrieron los desiertos de Mongolia y los altos valles del Himalaya en busca de civilizaciones perdidas y del hombre antiguo. En el caso de Barchenko y Roerich, el objetivo específico era Shambhala. Como veremos, estas exploraciones eran sólo la punta de un iceberg clandestino de intriga y agendas ocultas que incluían sociedades secretas y un ejército de espías. Sólo quién estaba haciendo qué y para quién —y por qué— permanece incierto.


El "maestro bolchevique de lo oculto" Aleksandr Barchenko

     A.V. Barchenko nació en Elets en 1881 y manifestó un temprano interés en lo "paranormal". En parte ocultista, en parte científico, y en parte explorador, y tal vez un poco charlatán, Barchenko fue, sobre todo, un buscador. Sus intereses se concentraban en la recuperación del conocimiento perdido de una civilización prehistórica, remanentes de la cual él pensaba que todavía podrían sobrevivir. Fue en la facultad de medicina, c. 1901-1905, que Barchenko fue atraído hacia círculos masónicos y teosofistas y sus doctrinas esotéricas. Uno de sus profesores estaba relacionado con el ya mencionado Saint-Yves d’Alveydre, y por ello presentó a su alumno la leyenda de Agarttha/Shambhala.

     Las obras de D'Alveydre también promovían la doctrina mística y política de la Sinarquía, un sistema supuestamente perfeccionado por los habitantes del Reino escondido. Aproximadamente definido, Sinarquía significa "el gobierno mediante una sociedad secreta" o élite iluminada. A finales del siglo XIX, la idea fue recogida por otro ocultista francés, Gerard Encausse, mejor conocido como Papus, quien la combinó con otra corriente mística, el martinismo, para formar la cuasi-masónica Ordre Martiniste et Synarchie [7]. Durante 1900-1905 Papus visitó Rusia, donde estableció células de su nueva orden e incluso reclutó miembros entre los Romanov [8]. Más intrigantes son las sugerencias de que Papus simultáneamente funcionó como un "agente de influencia" francés para contrarrestar la intriga alemana entre la élite rusa y, más secretamente, fomentar la revolución social. Un socio de Papus más tarde afirmó que el martinismo era el "germen del sovietismo" [9].

     Antes de la Primera Guerra Mundial, Barchenko emprendió una carrera como periodista y escritor. Al mismo tiempo, él se integró a la Orden Martinista y la "Orden Kabalística de la Rosa y la Cruz" [10]. Su interés siempre creciente en lo oculto llegó a incluír la quiromancia, el Tarot, la alquimia, la hipnosis, la "energía radiante", la astrología y la telepatía. En 1911 él escribió un artículo para Priroda i Liudi ("Naturaleza y Gente") acerca de la "transferencia de pensamiento" [11]. Su producción literaria incluía dos novelas "fantásticas": Doktor Chernyi ("Doctor Negro") e Iz Mrak ("Desde la Oscuridad"). Su álter ego literario, el doctor Aleksandr Nikolaevich Chernyi, había pasado años en la India y el Tíbet estudiando el conocimiento arcano a los pies de misteriosos mahatmas. Barchenko soñaba con hacer lo mismo.

     Después de un breve servicio en la Primera Guerra Mundial, Barchenko volvió a Petrogrado (antes llamado San Petersburgo) donde se movió más profundamente en círculos ocultistas. Un auto-proclamado maestro del misticismo oriental que frecuentaba Petrogrado en ese período era George Gurdjieff. Si Barchenko tuvo contacto directo con él es incierto, pero él era conocedor de las enseñanzas de Gurdjieff, y los dos estarían vinculados de curiosas maneras en el porvenir.

     Mientras que Barchenko dio la bienvenida al derrocamiento del Zar Nicolás en 1917, él no se agradó de los bolcheviques de Lenin. De todos modos, para ganarse la vida en el ambiente post-Octubre, comenzó a dar conferencias sobre asuntos esotéricos a los marineros revolucionarios de la Flota Báltica. Él usaba Shambhala como un ejemplo de una "sociedad comunista primitiva", la que había sido parte de una prehistórica "gran federación universal de pueblos" [12]. Tales sentimientos sonantes a bolcheviques contrastaban con sus adhesiones más privadas. En la sociedad "Esfinge" Barchenko se asoció con martinistas, teosofistas y "pacifistas cristianos" que eran enemigos absolutos del poder soviético. Él más tarde admitió que el grupo cobijaba a "sectores conspirativos de los Guardias Blancos" y cooperó secretamente con anti-bolcheviques militantes como Boris Savinkov [13]. Savinkov, por su parte, conspiró activamente con agentes británicos y franceses, entre ellos con el as de los espías Sidney Reilly, que ayudó a tramar un intento fallido para derrocar a Lenin en el verano de 1918 [14].

     Un resultado de aquel complot fracasado fue el "Terror Rojo", una ola de represalias sangrientas encabezadas por la policía secreta bolchevique, la Cheka. De este modo, cuando Barchenko recibió una citación judicial a la oficina de la Cheka de Petrogrado (P-Cheka) en el otoño de 1918, eso fue un signo siniestro. Sin embargo, él encontró allí a un grupo de compañeros martinistas y estudiantes de lo oculto que no tenían ningún interés en pegarle un tiro por su calidad de contra-revolucionario [15].

     El más importantes de estos chekisty era Konstantin Konstantinovich Vladimirov, un auto-descrito "psico-grafólogo" quien haría mucho para promover a Barchenko y sus ideas dentro de la dirigencia soviética. En la superficie, parecería que Vladimirov reclutó a Barchenko como un informador en los círculos ocultistas, pero las cosas pueden no haber sido tan simples.

     Las propias lealtades de Vladimirov son cuestionables. Él pronto estuvo implicado en el caso de dos británicos, Harold Rayner y G. H. Turner, arrestados por una supuesta participación en el asesinato en Agosto de 1918 del jefe de la P-Cheka, Moisei Uritsky. El ejecutor real había sido un seguidor del mencionado Boris Savinkov. Más interesante aún, Vladimirov y sus compañeros aparentemente arrestaron a los hombres equivocados. Entonces, en vez de ser ejecutado, aquél de alguna manera se las arregló para evadir la justicia bolchevique y volver a Inglaterra.

     Finalmente, Vladimirov llegó a estar románticamente involucrado con la viuda del segundo inglés, una mujer también identificada como espía británica. Debido a eso, él se vio expulsado de la Cheka, pero de alguna manera logró ser reintegrado. Sin embargo, en 1927 Vladimirov fue nuevamente detenido y por último fusilado como un espía inglés, exactamente como su protegido Barchenko lo sería una década más tarde [16]. De este modo, ¿reclutó Vladimirov a su socio ocultista para espiar para la Cheka en 1918, o fue él incluso entonces un agente británico que reclutó al mentalmente afín Barchenko para otra conspiración más secreta?.

     Otra interpretación es que algunos insisten en que Vladimirov era idéntico a otro agente clandestino, Yakov Blumkin [17]. Que ellos fueran uno y el mismo es manifiestamente falso, pero Blumkin y Vladimirov se movieron realmente en los mismos oscuros círculos en 1918. Por medio de aquellos mismos círculos, Blumkin también llegó a conocer a Barchenko. Así, hay razón para sospechar, si es que no algo más, que Blumkin era otro doble agente británico. Como un miembro supuestamente renegado de la Cheka, él asesinó al embajador alemán en Moscú en Julio de 1918. Sin embargo, como Vladimirov, él pronto encontró su camino de retorno a la buena voluntad de la Inteligencia soviética. Un año después del fallecimiento de Vladimirov, sin embargo, Blumkin enfrentaría un pelotón de fusilamiento como un conspirador trotskista.

     Barchenko también encontró amigos en la academia soviética. Con tal apoyo, durante 1921-1922 él condujo una expedición a la remota Península Kola, al Norte del círculo ártico, donde encontró antiguos petroglifos y estructuras megalíticas [18]. Esto reforzó su creencia en una avanzada civilización prehistórica vinculada a la misteriosa Shambhala.

     Ya en 1920 Barchenko buscó permiso para montar una expedición "científico-propagandística" a Mongolia y el Tíbet para buscar la "Shambhala Roja" [19]. La recuperación de su antigua ciencia y sabiduría, él argumentaba, ampliaría la influencia de Moscú a través de toda Asia. Esta temprana presión fracasó, aunque puede haber influído para que Moscú enviara a dos marineros bálticos, antiguos "alumnos" de Barchenko, en una misión secreta al Tíbet a principios de los años '20 [20].

     Al mismo tiempo, Barchenko fundó una logia "masónica" llamada Edinoe Trudovoe Bratstvo, ETB, o la "Hermandad del Trabajo Unida". La nueva Hermandad incluía a Vladimirov y numerosos otros miembros de la Cheka actuales o antiguos. Estrechamente asociado con la ETB, si es que no un miembro formal, estaba Yakov Blumkin, de vuelta en su cargo como un agente especial de la Inteligencia soviética.

     El nombre de la logia tiene un curioso parecido con un grupo anterior formado por los seguidores de Gurdjieff, la Edinoe Trudovoe Sodruzhstvo ("Asociación del Trabajo Unida"), y al menos un miembro prominente de la ETB, P.S. Shandarovskii, era un devoto de Gurdjieff [21]. Otro vínculo puede haber existido mediante el escultor soviético Sergei Merkurov, que era primo de Gurdjieff [22]. Curiosamente, a Gurdjieff se le atribuyeron lazos con la Inteligencia británica, e incluso se le acusó de que él había servido durante años como un agente británico en Asia Central y en el Cercano Oriente [23]. Lo que es indiscutible es que entre los alumnos de Gurdjieff en la Rusia pre-revolucionaria estaba el compositor inglés sir Paul Dukes, un hombre cuyos intereses incluían no sólo a Gurdjieff sino también el budismo esotérico y el Tíbet. Dukes se unió al MI-1c (MI6) durante la Primera Guerra Mundial y durante la mayor parte de 1919 encabezó la red británica de espionaje en Petrogrado [24]. ¿Podrían Barchenko y Vladimirov haber estado vinculados a esto?.

     Por lejos el hermano más importante de la ETB era el pez gordo de la Cheka Gleb Ivanovich Bokii. Bokii, un veterano bolchevique, tenía una participación igualmente respetable en el ocultismo. Entre otras cosas, él era un miembro pre-revolucionario de la "Orden Kabalística de la Rosa y la Cruz". Curiosamente, su ascenso en aquella Orden fue aprobado nada menos que por Aleksandr Barchenko [25]. Más curioso aún, Bokii se hizo cargo de la P-Cheka después de la muerte de Uritsky y él manejaba ese negocio cuando Barchenko fue "reclutado" a fines de 1918. Sin embargo, ambos hombres más tarde juraron que ellos nunca se encontraron sino hasta principios de los años '20. Bokii admitiría que para él la Revolución murió con Lenin a principios de 1924. La creciente desilusión lo llevó a oponerse a Stalin y apoyar los planes de Barchenko, planes que, él admitió, incluían el espionaje [26].

     Hacia 1924 Bokii asumió el control del Spetsotdel (Departamento Especial) del OGPU, el nuevo nombre de la Cheka. Este equipo manejaba códigos e incluía un equipo de élite, la Sección Séptima, que investigaba asuntos paranormales que iban desde el hipnotismo y la percepción extra-sensorial (ESP) hasta el Hombre de las Nieves (27). El Spetsotdel también guardaba los llamados "expedientes negros", los archivos personales de los líderes soviéticos, que incluían sus perversiones sexuales e, indudablemente, cualquier asociación con cosas ocultas [28].

     Además de la curiosidad personal, Bokii tenía un incentivo práctico para dedicarse a la investigación paranormal. La comunicación telepática ofrecía un medio perfecto para enviar y recibir mensajes de agentes en el extranjero. Igualmente, lo que hoy llamamos Visión Remota ofrecía la capacidad de espiar al enemigo imperialista sin dejar Moscú. Abrir los secretos del hipnotismo y del control de la mente tenía una aplicación potencial en la técnica de la propaganda. Para explorar tales asuntos, Bokii puso a Barchenko a cargo de un laboratorio especial de "neuro-energética" dentro del Instituto de Toda la Unión [Soviética] para la Medicina Experimental [29].

     Con todo, el objetivo primario de Barchenko y la ETB era establecer un contacto directo con Shambhala. Para este objetivo él explotó la ayuda de Bokii e hizo causa común con otros grupos esotéricos, siendo el más notable la "Gran Hermandad de Asia". Él cooperó con al menos dos miembros de la Hermandad, un lama tibetano, Naga Naven, que afirmaba ser un representante directo de Shambhala, y un funcionario mongol, Khayan Khirva, futuro jefe de la policía secreta mongola [30]. En aquel papel, Khirva trabajaría codo a codo con Yakov Blumkin.

     En la primavera de 1925, gracias al acceso de Bokii a fondos secretos, la expedición a Shambhala parecía lista para partir. Bokii escogió a Blumkin para encabezar los intereses de Inteligencia secreta de la expedición [31]. Pero el plan encontró oposición. Oscuros rumores pintaban a Bokii como un degenerado peligroso que bebía sangre humana [32]. Un opositor principal era Mikhail Trilesser, jefe de la rama de inteligencia extranjera del OGPU (INO). Él naturalmente sentía que cualquier actividad fuera de la URSS caía dentro de su ámbito. Para el verano, la expedición a Shambhala de Barchenko estaba muerta. ¿O no?.

    En Septiembre de 1925, un humilde peregrino musulmán cruzó los pasos de la cordillera del Pamir en la Cachemira controlada por los británicos. En realidad, el peregrino era Yakov Blumkin quien iba camino a la zona aún más remota de Ladakh para reunirse con una expedición conducida por Nicholas Roerich. El objetivo de Roerich era entrar en el Tíbet y contactar Shambhala. Sin embargo, poco después de cruzar la frontera, la policía tribal detuvo a Blumkin. Por lo visto, alguien había dado aviso a los británicos. El astuto chekista pronto se escabulló de sus captores, y asumiendo un nuevo disfraz como un lama mongol, siguió adelante para encontrar a Roerich. De cualquier modo, así es cómo Blumkin más tarde contó la historia. Podría haber otra explicación. La breve detención y la fuga fortuita también dieron a Blumkin la conveniente excusa frente al registro con la Inteligencia británica antes de juntarse con Roerich.


El pintor, teósofo y filósofo ruso Nicholas Roerich

     Nacido en San Petersburgo en 1874, Nicholas (Nikolai) Konstantinovich Roerich es mejor conocido hoy como un pintor y un abogado incansable del yoga y el budismo en Occidente. Él definitivamente era un teosofista y probablemente un martinista [33]. Él también llegó a ser un secreto agente de influencia soviético. Algunos de sus admiradores están clamorosamente en desacuerdo con esto, y puede ser verdad que Roerich usó a los bolcheviques tanto como ellos lo usaron. Sin embargo, sus lazos con la Inteligencia soviética son demasiado extensos como para ser negados [34].

     En el momento en que la Revolución golpeó a Rusia, Roerich ya había dejado el país, y él al principio no mostró ningún interés por el Gran Experimento Socialista. Hacia 1920 él estaba en Londres, donde se integró a la escena teosófica local dominada por Annie Besant. Besant y sus seguidores eran partidarios abiertos de la independencia de la India, lo que los puso bajo la mirada de las fuerzas de seguridad británicas. A principios de los años '20 Moscú se había convertido en el benefactor principal de la agitación anti-británica en Asia y, en opinión de Desmond Morton del MI6 (más tarde uno de los espías en que Churchill más confiaba), "casi todos estos teosofistas y las sociedades teosóficas están relacionadas de algún modo con el bolchevismo, los revolucionarios hindúes y otras actividades desagradables" [35].

     Roerich llegó a ver la influencia británica en el Tíbet como un mal que él debía combatir, y durante 1920 otras cosas lo empujaron hacia Moscú. La esposa de Roerich, Elena (Helene), una medium, comenzó a recibir mensajes de una entidad que se llamaba a sí misma Maestro Morya, o Allal Ming, quien afirmaba ser un miembro de la Gran Hermandad Blanca y "maestro espiritual del Tíbet" [36]. Allal Ming convenció a Roerich de que él era la clave para la realización de un "Gran Plan" que finalizaría con la creación de un enorme Estado pan-budista que incluiría al Tíbet, Mongolia, partes de China y la mayor parte de Siberia. La primera etapa sería la "Guerra de Shambhala", el resultado final de la cual sería la "expresión terrenal del Reino Invisible de Shambhala" [37]. El plan es prácticamente idéntico al previsto por el barón Ungern casi al mismo tiempo. Sin embargo, mientras que Ungern pretendía construír su Nuevo Orden haciendo la guerra contra los ateos bolcheviques, el guía de Roerich lo animó a ver a los soviets como aliados y a Lenin como un presagio de una nueva e iluminada Era. Quizás el Rey del Mundo estaba asegurando sus apuestas.

     Al mismo tiempo, Roerich adquirió un nuevo seguidor en la persona del joven teosofista ruso Vladimir Anatol'evich Shibaev. Shibaev también resultó ser un agente de la Internacional Comunista (Comintern) que trabajaba con nacionalistas hindúes. Él presentó a los Roerich a otros funcionarios soviéticos y estimuló sus proyectos de moverse a la India como un primer paso para la realización del Gran Plan. El MI5 de Londres vigilaba de cerca a Shibaev y su trato con Roerich [38].

     Los Roerich se trasladaron a Nueva York en Octubre de 1920. De esa manera ellos evadieron el escrutinio hostil de las autoridades británicas y aseguraron el apoyo entre estadounidenses adinerados. Uno de tales benefactores fue el agente de Wall Street Louis Levy Horch, quien ayudó a financiar el Museo Roerich y se convirtió en el administrador financiero y sostén principal del místico. Naturalmente, Horch también tenía una vida secreta. Un exitoso hombre de negocios con importantes conexiones en la política estadounidense, él también era un agente encubierto de la Cheka/OGPU [39].

     Los Roerich luego se trasladaron a Darjeeling, India, a finales de 1923. Esto los puso bajo los ojos vigilantes de Frederick Marsham Bailey, el "residente político" británico en el cercano Sikkim, y un hombre íntimamente familiar con las actividades rusas en Asia Central.

     En la primavera de 1925 Roerich estaba listo para lanzar su expedición al Himalaya y más allá. La sincronicidad con el plan de Barchenko parece más que una coincidencia y sin duda tuvo algo que ver con el naufragio de aquel esfuerzo. Viajando bajo bandera estadounidense y respaldado por el dinero yanqui, Roerich tenía la ventaja de no ser un evidente peón soviético. De todos modos, es interesante que Blumkin, el amigo de Bokii y de Barchenko, se haya materializado al lado de Roerich. Cualesquiera fueran sus conexiones con los británicos, ¿mantuvo Blumkin comunicación con sus amigos de Moscú?. A pesar de todo, él y Roerich recorrerían los alrededores del Tíbet (nunca alcanzando Lhasa), y seguirían hacia Sinkiang y Mongolia. Hubo incluso tiempo para un breve viaje a Moscú donde Roerich se codeó con más funcionarios soviéticos. De hecho, su expedición fue manejada por Moscú desde el principio hasta el final, tanto si Roerich lo comprendió totalmente o no.

     Aquel hecho no pasó inadvertido para los británicos. Durante este período el MI6 supervisó las actividades soviéticas en Asia por medio de uno de sus hombres en la embajada en Moscú, Arthur V. Burbury. En 1928, las personas en Londres concluyeron que Roerich había sido "iluminado" en cuanto a la "excelencia de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas" [40].


El modelo de la vida real para Indiana Jones, Roy Chapman Andrews

     En contraste con Barchenko y Roerich, el estadounidense Roy Chapman Andrews no tenía ningún interés obvio en lo oculto y lo paranormal [41]. Por supuesto, considerando su curiosidad acerca de los misterios naturales, él debe haberse preocupado un poco por los sobrenaturales. Nacido en Wisconsin en 1884, Andrews evidenció una temprana ansia de conocimiento y aventura. En la época de la Primera Guerra Mundial, él había adquirido un grado de la Universidad de Columbia, había ingresado en el exclusivo Explorer's Club y tenía un empleo en el Museo Estadounidense de Historia Natural (MNH).

     Sus primeras exploraciones lo llevaron a China, lo que indudablemente fue el motivo de una nueva misión que se le asignó en 1918. Él viajó como un "naturalista", pero él era realmente un oficial de la Oficina estadounidense de Inteligencia Naval (ONI) asignado a la legación estadounidense en Pekín [42]. Como corresponde a un buen espía, Andrews estuvo posteriormente muy callado sobre lo que él hizo allí, pero hizo al menos dos viajes "de reconocimiento" a una turbulenta Mongolia, visitando su capital Urga (de la que el barón Ungern pronto se haría cargo) y aventurándose en Siberia donde la guerra civil rusa se propagaba con furia [43]. Andrews posteriormente compiló un mapa de la "Región Limítrofe Sur de la Rusia Asiática" que terminó en manos de la División de Inteligencia Militar del Ejército estadounidense (MID) [44]. En sus viajes, ¿oyó Andrews los mismos rumores de Agharti/Shambhala que alcanzaron los oídos de Ossendowski, Roerich y Barchenko?.

     Andrews dejó la Marina en la primavera de 1919, pero apenas retornó a Estados Unidos él ofreció sus servicios al MID del Ejército. Su antiguo jefe en Pekín, el Agregado Naval estadounidense comandante I. V. Gillis, recomendó a Andrews como alguien "que en caso de emergencia podría confiársele un trabajo que requiriera habilidad y audacia", y un colega en el Museo de Historia Natural aseguró al MID que Andrews era el "único estadounidense que está completamente familiarizado con el mongol" [45].

     Entre 1922 y 1930 Andrews condujo cinco expediciones al desierto de Gobi y regiones contiguas de Mongolia. Todas fueron patrocinadas por el MNH, y realizó notables descubrimientos de fósiles, incluyendo los primeros huevos de dinosaurio. Sin embargo, el objetivo original de las exploraciones no eran fósiles de animales sino pruebas de los primeros hombres. El jefe de Andrews en el Museo, Henry Fairfield Osborn, estaba convencido de que los orígenes de la raza humana estaban en algún lugar en Asia del Este o Central. Algunas de sus teorías se hacían eco de las de los teosofistas, o por lo menos así lo creían estos últimos [46].

     Desde nuestra perspectiva, la más interesante de las incursiones de Andrews fue la que comenzó a principios de 1925 y lo llevó a él y a sus compañeros a internarse en Mongolia occidental. El equipo de "cartografía" consistía en un oficial del Ejército estadounidense, el teniente Fred Butler, y un oficial británico, el teniente H. O. Robinson, llevado desde la legación inglesa en Pekín [47]. El posterior informe de Butler también fue a dar al MID [48].

     Andrews pudo haber recogido información sobre las actividades de Roerich de otro explorador que entonces recorría las vastedades de Asia Central, la némesis de Ossendowski, Sven Hedin. El sueco le dijo a Andrews que su expedición era un "reconocimiento" de una proyectada ruta aérea de Lufthansa a través de Asia Central hasta Pekín, pero puede haber sido algo más [49]. En cualquier caso, Andrews relató diligentemente su conversación con Hedin al MID.

     Al final, Shambhala permaneció escondida, o así parece. Roerich y Andrews siguieron viviendo sus vidas completas y fallecieron, respectivamente, en 1947 y 1960. Barchenko, Bokii y los hermanos del ETB no fueron tan afortunados. Todos perecieron en las purgas de finales de 1930, condenados por crímenes que ellos no cometieron, o quizás sí.




Notas:

1. Ferdinand Ossendowski, Beasts, Men and Gods (Nueva York, E. P. Dutton, 1922), p. 300.
2. Ibid., p. 311.
3. Richard Spence, «The "Bloody" Baron von Ungern-Sternberg: Madman or Mystic?», New Dawn, N° 108 (Mayo-Junio 2008), págs. 31-36.
4. Sven Hedin, Ossendowski und die Wahrheit (Leipzig, Brockhaus, 1925).
5. Joseph Alexandre St.-Yves d’Alveydre, Mission de l’Inde (1910). Podría decirse que D’Alveydre fue a su vez influído por otras dos obras: "The Coming Race" de Edward Bulwer-Lytton (1870) y "Les Fils de Dieu" de su compatriota francés Louis Jacolliot (1873).
6. Vea, p. ej., Jason Jeffrey, "Mystery of Shambhala", New Dawn, N° 73 (Mayo-Junio 2002), y Joscelyn Goodwin, Arktos: The Polar Myth in Science, Symbolism and Nazi Survival (Kempton, Illinois, Adventures Unlimited Press, 1996), págs. 95-104.
7. Aparentemente una escuela de cristianismo místico, el Martinismo toma su nombre del filósofo esotérico francés del siglo XVIII Louis-Claude de Saint-Martin.
8. Markus Osterrieder, "From Synarchy to Shambala: The Role of Political Occultism and Social Messianism in the Activities of Nicholas Roerich", informe presentado en la conferencia "El Ocultismo en la rusia del Siglo XX", Berlín, Marzo de 2007, 11, n. 68.
9. Ibid., 11, n. 67.
10. Oleg Shishkin, Bitva za Gimalai ( Moscú, Eksmo, 2003), p. 31.
11. Anton Pervushin, Okkul’tnyi Stalin (Moscú, Yauza, 2006), p. 133.
12. Aleksandr Andreev, Okkul’tist Strany Sovetov (Moscú, Yauza/Eksmo, 2004), p. 101.
13. Ibid., p. 74.
14. Sobre las intrigas de Reilly y Savinkov, vea Richard Spence, Trust No One: The Secret World of Sidney Reilly (Los Angeles, Feral House, 2002), especialmente el capítulo 9.
15. Pervushin, págs. 143-144.
16. Andreev, p. 91.
17. Aleksei Velidov, Pokhozhdeniia Terrorista: Odisseia Yakova Bliumkina (Moscú, Sovremnik, 1998), p. 243.
18. Pervushin, págs. 144-152. La expedición se centró en la región de Lovozero-Seidozero.
19. Aleksandr Andreev, Soviet Russia and Tibet: The Debacle of Secret Diplomacy, 1918-1930s (Leiden, Brill, 2003), págs. 108-109.
20. Andreev, p. 101.
21. Shishkin, págs. 105-106.
22. Ibid., p. 259.
23. P. ej., Peter Roberts, "Gurdjieff’s Origins".
24. Vea de Sir Paul Dukes, The Story of "ST 25": Adventure and Romance in the Secret Intelligence Service in Red Russia (Londres, Cassell, 1938).
25. Shishkin, p. 31.
26. Protokol Dopros [Interrogación] of Bokii, 18-18 Mayo de 1937, en Andreev (2004), págs. 360-361.
27. Shishkin, p. 177.
28. Ibid., p. 367.
29. Shishkin, p. 179, Pervushin, págs. 171-173, y "Barchenko, Aleksandr Vasil’evich", Liudi i sud'by, http://memory.pvost.org/pages/barchenko.html.
30. Protokol Dopros [Interrogación] of Bokii, 17-18 Mayo de 1937, en Andreev (2004), págs. 354-355.
31. Shishkin, p. 197.
32. Ibid., p. 203.
33. Osterrieder, 12 y n. 78.
34. Ibid., 1 y n. 3, y Shishkin, passim.
35. Gill Bennett, Churchill’s Man of Mystery: Desmond Morton and the World of Intelligence (Londres, Routledge, 2007), p. 72.
36. Osterrieder, 2, 4 y n. 8.
37. Ibid, p. 1.
38. Shishkin, p. 48.
39. Shishkin, p. 68.
40. UK, Foreign and Commonwealth Office, notas sobre el intercambio en Julio de 1928 entre la India Office y el Foreign Office.
41. Sobre Andrews, vea: Charles Gallenkamp, Dragon Hunter: Roy Chapman Andrews and the Central Asiatic Expeditions (Nueva York, Penguin Books, 2001).
42. Andrews, solicitud de pasaporte estadounidense, 18 de Junio de 1918.
43. Gallenkamp, págs. 72-73.
44. US National Archives, Records of the Military Intelligence Division, MID, 10989-H-12/8, MID a George H. Sherwood, 20 de Enero de 1922.
45. MID, 2338-H-12/39, Reporte de N.A. China, 5 de Julio de 1921, y MID 2657-H-158/2, Clarence A. Manning a MID, 8 de Nov. de 1921.
46. G. de Purucker, Theosophy and Modern Science, Parte I [Reimpresión] (Whitefish, Montana, Kessinger, 2003), p. 101.
47. Gallenkamp, p. 188.
48. MID, 2055-632-5, C de E a G2, 5 de Abril de 1926.
49. MID, 2657-D-935/2, HA, 29 de Abril de 1927.



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