Hace casi un año y medio en el sitio zioncrimefactory.com se publicó la
siguiente información que viene a echar por tierra otra de las mentiras que se
suelen repetir en gran cantidad de sitios que en el fondo no están sino
difundiendo desinformación para así llevar agua a sus propios molinos donde
quieren moler toda la obra que se realizó en Alemania por el bien de la
civilización occidental en su conjunto. Junto a la mentira de la ascendencia
Rothschild del Führer, absolutamente
carente de fundamento (como se ha visto en los artículos que al respecto hemos
publicado), circulan la de la financiación judía de la Alemania NS, y esta a la
que alude el siguiente artículo de que Hitler sería nada menos que un agente de
los banqueros judíos Rothschild, a quienes no tocó en absoluto, como andan
diciendo los majaderos mentirosos. Queda claro que aquéllos fueron echados a
patadas.
Los Nacionalsocialistas Expulsaron
a los Banqueros Rothschild
por ZionCrimeFactory
5 de
Abril de 2012
A pesar de las frívolas afirmaciones de patrioteros temerarios y de defensores
de judíos surtidos que a menudo se enmascaran como "anti-sionistas",
los nacionalsocialistas no fueron —de ninguna manera— financiados
encubiertamente por, o estuvieron en connivencia con, los banqueros Rothschild.
Muy por el contrario, las ramas alemana,
francesa y austriaca de la Casa Rothschild fueron efectivamente disueltas y
eliminadas por Hitler. Una acción completamente extraña y contraproducente por
parte de un "agente Rothschild", ¿no diría usted?.
La biografía elaborada por Niall
Ferguson acerca de la familia Rothschild, "The House of Rothschild.
Volumen 2, El Banquero del Mundo: 1849-1999" (Penguin, 2000),
aunque con simpatía hacia la judería y los Rothschild, describe la realidad de
la guerra de los nacionalsocialistas contra esta criminal conspiración bancaria
judía internacional. Ferguson escribe:
«Una coalición absolutamente más implacable había subido al poder en
Alemania en 1933, dominada por el Partido
Nacional-Socialista de los Trabajadores Alemanes. La hostilidad hacia los Rothschild había sido una característica de la
propaganda nacionalsocialista desde los orígenes del movimiento, a pesar del
hecho de que la casa de Frankfurt había sido liquidada cuando Hitler tenía
apenas doce años. Se trataba una hostilidad que pronto se tradujo en acción.
Al principio los ataques eran en gran parte simbólicos: en Diciembre de 1933 el
Paseo Rothschild (Rothschildallee) de Frankfurt fue renombrado como
Karolingerallee, mientras que la plaza Luis (Luisenplatz) y la calle
Matilde (Mathildenstrasse) perdieron las placas que las identificaban
con miembros de aquella familia. No fue
sino hasta Abril de 1938 con la "Ordenanza
de Registro de los Bienes Judíos" que la propiedad de los Rothschild
estuvo bajo ataque directo. Como consecuencia de las orquestadas demostraciones
anti-judías de Noviembre de ese año (Reichskristallnacht), casi todas
las numerosas fundaciones caritativas y educativas —de las cuales había
alrededor de veinte— fueron disueltas, a excepción de la Clínica Dental
Carolinum, que se había convertido en parte de la Universidad de Frankfurt. La más grande de éstas, la Fundación Barón Wilhelm Carl von Rothschild,
fue "arianizada" bajo la presión de las autoridades de la ciudad, de
modo que todas las referencias a su fundador fueran borradas. Al mismo
tiempo, la Asociación de Judíos del Reich en Alemania fue obligada a
vender el Hospital Pediátrico Mathilde von Rothschild, la Fundación para
Israelitas Extranjeros Enfermos Georgine Sara von Rothschild, y la residencia
Rothschild de Grosser Wollgraben 26 a la municipalidad de Frankfurt. La Gestapo
también confiscó el Sanatorio para Enfermedades Pulmonares A. M. von Rothschild
de la Selva Negra. Al menos otras cuatro instituciones fundadas por los Rothschild
sufrieron el mismo destino.
«La propiedad privada de los pocos miembros de la familia que todavía
residían en Alemania fue expropiada por métodos similares, aunque en realidad
quedaba relativamente poco de ella hacia 1938. Antes de que el proceso de
confiscación comenzara, los hijos de Max von Goldschmidt-Rothschild, Albert,
Rudolf y Erich, vendieron las casas familiares de Grüneburg y Königstein y
optaron por emigrar (Albert a Suiza, donde se suicidó en 1941 cuando se vio
enfrentado a la amenaza de expulsión). Pero Maximilian —ahora de 95 años—
era demasiado viejo para marcharse. Él se quedó en la casa en la Bockenheimer
Landstrasse, con el jardín que el tío abuelo de su esposa, Amschel, había
adquirido hacía más de un siglo, antes de los días de la emancipación judía en
Frankfurt. O mejor dicho, a él se le permitió ocupar un cuarto en la casa, ya
que en un trágico cumplimiento de la pesadilla de Amschel —que se remontaba a
la noche de 1815 cuando él durmió por primera vez al "aire libre" en
el jardín—, Maximilian fue obligado a vender la propiedad a la ciudad de
Frankfurt por sólo 610.000 marcos (menos impuestos). Después de la Kristallnacht
él también fue obligado a vender su colección de arte a la ciudad por 2,3
millones de marcos (otra vez, menos impuestos) y a donar el 25 por ciento
adicional de sus bienes restantes al Reich como un "pago de
expiación"...
«...Una vez
descubierta, la sucursal de Viena de Alliance [Alliance Assurance
Company de Londres, a la que en 1937 los Rothschild entregaron la propiedad
de las acciones de su empresa Witkowitz]
debió cerrar. Además, la junta directiva de Witkowitz [la compañía
acerera Witkowitz Bergbau und Eisenhütten Gewerkschaft que los
Rothschild poseían en Checoslovaquia] se había puesto a salvo contra el embargo
de las acciones de la compañía en las minas suecas de metales Freya así
como de 200.000 libras esterlinas en divisas. Louis [Nathaniel de Rothschild de
Austria] por lo tanto tenía una posición negociadora real. Cuando Himmler
procuró congraciarse enviando algún mobiliario francés para ornamentar la
prisión, él fue capaz de mandar todo al diablo quejándose de que su celda se
había convertido en un "burdel de Cracovia". Aunque Louis tuviera
que entregar la mayor parte de sus bienes austriacos para asegurar su propia
liberación, la familia fue capaz de insistir en que un precio debía ser
pagado por Witkowitz (aunque un precio rebajado). Pero tales detalles
legales fueron finalmente obligados a ser hechos a un lado por motivos
nacionalsocialistas de fuerza mayor. Las esperanzas de Eugene de vender la
fundición al Estado checoslovaco por 10 millones de libras esterlinas fueron
rotas cuando Hitler intimidó el gobierno de Praga para que aceptara la
partición en Marzo de 1939.
«Con ello los trabajos
quedaron efectivamente bajo control alemán, mediante los comisionados de
Gœring, Hans Kehrl, Rasche y Paul Pleiger (el director general de Reichswerke
[un conglomerado industrial estatal del Tercer Reich]). Al mismo tiempo
Fritz Kranefuss —ayudante de Himmler y miembro del consejo supervisor del banco
Dresdner— informó a Rasche, sobre la base de la inteligencia del Sicherheitsdienst
[Servicio de Seguridad], que la transferencia al extranjero de la propiedad de Witkowitz
había sido ilegal conforme a las leyes monetarias. Finalmente, en Julio de 1939
se acordó vender la planta por 2,9 millones de libras esterlinas. Sin embargo,
el estallido de la guerra dio a los alemanes la excusa perfecta para no pagar.
Como resultado, Witkowitz se unió a la creciente lista de propiedades de
los Rothschild confiscadas sin compensación por el régimen nacionalsocialista.
«En Enero de 1941
Gœring fue capaz de llevar el proceso un paso más adelante cuando 43.300
acciones de Witkowitz fueron incautadas desde las bóvedas de la casa
parisiense (aunque incluso esto no le diera técnicamente una participación
mayoritaria). (No fue sino hasta 1953 que el gobierno comunista establecido en
Checoslovaquia en 1948 finalmente pagó la compensación a los Rothschild
—ascendente a un millón de libras esterlinas— por las empresas). Pero no eran sus
inversiones industriales lo que Hitler y sus servidores realmente codiciaban
sino sus inversiones en arte —los Viejos Maestros, las porcelanas Sèvres, los
muebles Luis XV—, que eran los frutos más deslumbrantes del éxito financiero de
la familia. Al huír de Austria, Alphonse había dejado una de las más grandes
colecciones privadas europeas; y las tentativas de comprarla hechas por lord
Duveen (posiblemente haciendo ofertas de parte de los dueños originales)
fueron en vano, ya que la adquisición de tantos viejos maestros había dado a
Hitler la idea de establecer una nueva galería alemana en Linz, para dar al Reich
su Louvre. En 1939 él autorizó a Hans Posse para comenzar a trabajar en el
proyecto, poniendo las mejores obras incautadas a los judíos austriacos en una
"reserva del Führer" para
este fin. (...)
«Hasta el estallido de
la guerra en 1939, el corolario de la expropiación de los judíos fue su
emigración del territorio alemán. (Fue significativo a este respecto que el
palacio Rothschild en la Prinz Eugenstrasse fuera ocupado por la Oficina
Central para la Emigración Judía de Adolf Eichmann, que trabajó
estrechamente con la Oficina de Transacciones de Bienes de [Hans]
Rafelsberger). Naturalmente, muchos judíos alemanes y austriacos (aunque no
todos) quisieron salir, mientras los nacionalsocialistas no tenían ninguna
objeción a su salida, a condición de que ellos pudieran ser multados en el
proceso. Los principales banqueros judíos alemanes —sobre todo Max Warburg—
vieron poca alternativa salvo facilitar este proceso. Sin embargo, para judíos
como los Rothschild que permanecieron fuera del área alemana de control, esto
creó una serie de agudos dilemas. (...)
«La única solución
lógica era por lo tanto encontrar algún territorio alternativo donde los judíos
se pudieran ir. Los nacionalsocialistas mismos pensaron en Madagascar. De
manera interesante, la primera tarea de Guy Burgess (cuando él era todavía un
agente de inteligencia por cuenta propia) que le encomendó la sección D del MI6
fue —como él fielmente relató a Moscú en Diciembre de 1938— "activar a Lord Rothschild", en una tentativa de "dividir el movimiento judío" y
"crear una oposición al sionismo y
al doctor Weitzmann [sic]". Alrededor del mismo tiempo, la casa
parisiense [de la familia Rothschild] envió a New Court [zona de Londres donde
están las oficinas centrales de los Rothschild] una oferta para comprar 200.000
acres en Mato Grosso en Brasil "para
objetivos de colonización", y otra para establecer a judíos en el
valle del Nilo Superior en Sudán entre Malakhal y Bor, supuestamente "un territorio enorme... sin población y
donde los judíos podrían organizarse como una colonia importante".
Kenia, Rhodesia del Norte y Guyana también fueron considerados. Sólo a la
undécima hora, parece, los Rothschild reconocieron la necesidad de admitir
refugiados en Gran Bretaña y Francia. En Marzo de 1939 la esposa de Edouard,
Germaine, convirtió una antigua casa en el borde de la hacienda de los Ferrieres
en un albergue para alrededor de 150 niños refugiados. Después de la
invasión alemana ellos fueron evacuados hacia el Sur y más tarde dispersados;
algunos escaparon a Estados Unidos. (...)
«Hacia 1939, por supuesto, numerosos miembros de la familia
Rothschild estaban refugiados. La invasión alemana de Francia en Mayo de 1940
aumentó su número considerablemente. Incluso antes de la caída de París,
Robert había alcanzado ya la seguridad de Montreal, llevando con él a su esposa
Nelly y sus hijas Diane y Cecile. No fue sino hasta Julio, sin embargo, que su
primo e importante socio Edouard —ahora de setenta años— optó por abandonar
Francia, alcanzando finalmente Estados Unidos después de un tortuoso viaje por
España y Portugal. (Él también fue acompañado por su esposa Germaine y su hija
Bethsabee, habiéndose ya instalado su hija mayor Jacqueline en Estados unidos
con su segundo marido). Su antiguo socio Maurice también terminó en Canadá,
mientras su ex-esposa Noemie y su hijo Edmond se refugiaron en la hacienda en
Pregny. El otro Rothschild francés de aquella generación, Henri, ya era
residente en Portugal. Finalmente, la esposa embarazada de Alain alcanzó EE.UU.
vía España y Brasil, mientras Alix, la esposa de Guy, tomó la ruta por
Argentina, aunque ella más tarde se reunió con su marido.
«...La Francia
ocupada donde se confiscaron "las posesiones del Palais Rothschild",
incluyendo cualquiera que hubiera sido dada al Estado francés. El mes
siguiente, los alemanes ordenaron que se pusieran administradores a cargo de
las firmas judías. La Luftwaffe y más tarde un general alemán ocuparon
la casa Rothschild en la Avenida de Marigny 23.
«Pero los alemanes pronto se encontraron compitiendo con el régimen
marioneta de Vichy al que ellos mismos habían dado existencia. Incluso antes de
la orden de Keitel, el régimen de Petain publicó un decreto que declaraba que
todo francés que hubiera abandonado la Francia continental después del 10 de
Mayo se vería "apartado de las
responsabilidades y deberes de los miembros de la comunidad nacional".
En consecuencia, sus bienes debían ser confiscados y vendidos, y los beneficios
ingresarían al Estado de Vichy. Esto fue explícitamente aplicado a Edouard,
Robert y Henri. Poco después de esto, Petain puso una reclamación sobre las
oficinas Rothschild en la calle Laffitte para una agencia de bienestar del
gobierno, y mostró todos los signos de intentar negociar otros edificios
pertenecientes a la familia en una manera similar, poniéndolos todos en las
manos de una nueva Oficina de Propiedad Pública.
«De alguna manera, hizo poca diferencia para los Rothschild si fueron
los alemanes o el régimen de Vichy los que robaron su propiedad. Este último
estaba motivado por el anti-judaísmo también, como quedó evidenciado por los
decretos que Petain publicó el 3 de Octubre de 1940 y el 2 de Junio de 1941,
que restringían drásticamente los derechos de los judíos franceses, y por los
constantes bruscos ataques contra los Rothschild en periódicos pro-alemanes
como Paris-Soir y Au Pilori. Tampoco puede ser seriamente
argumentado que los funcionarios de Vichy eran de alguna manera más indulgentes
en su tratamiento de la propiedad de los Rothschild que lo que los alemanes
habrían sido. Se dice que Maurice Janicot, que dirigía la Oficina de Propiedad
Pública de Petain, impidió a los alemanes limpiar las bodegas de Laffite,
por ejemplo; pero una carencia de compradores parece la explicación más
probable de su fracaso para vender el establo de caballos Neuilly de Elie, la casa de Alain en la calle del Circo y las casas
de Miriam en Boloña y París. Como puede verse de su declaración ante las
autoridades alemanas en Mayo de 1941 —en el sentido de que de Rothschild
Frères ahora pertenecía al Estado de Vichy— el objetivo era adelantarse a
los alemanes, no proteger a los Rothschild. El intento del Departamento de
Asuntos Judíos de Petain de convertir el Institut de Biologie
Physico-Chimique fundado por Edmond en 1927 en un laboratorio para el
eugenetista Alexis Carrel dice mucho sobre la compatibilidad fundamental entre
el régimen de Vichy y el Tercer Reich.
«...Si Hitler
hubiera lanzado con éxito la "Operación
León Marino" en el verano de 1940, cuando Gran Bretaña estaba en su
mayor grado de vulnerabilidad, un destino similar podría haber acontecido a los
Rothschild ingleses y sus restantes colecciones privadas, o un destino peor
probablemente, por cuanto la invasión de Gran Bretaña habría hecho de la
derrota final de Alemania algo infinitamente más difícil de conseguir».
El hecho de que los nacionalsocialistas incautaron y desmontaron los
bienes e intereses de los Rothschild en Alemania, Francia y Austria (que se
convirtió en parte del Tercer Reich después del Anschluss
[reunificación] de 1938), así como haber arrestado al importante banquero austriaco-judío
Louis von Rothschild [1], no está en cuestión, a pesar de lo que sospechosos
personajes en Internet tratan de propagar. La afirmación a menudo
repetida de que Hitler "no fue detrás de los Rothschild" o de que
"dejó a los Rothschild en paz" es, como usted acaba de presenciar,
una falsedad descarada perpetrada por lo que sólo puede equivaler a agentes
judíos de desinformación.
[1. http://en.wikipedia.org/wiki/Louis_Nathaniel_de_Rothschild].
Una breve biografía de Louis von Rothschild (1882-1955) afirma:
«El colapso del Creditanstalt
en 1931 tuvo un impacto a través de Europa y causó la muerte de un banco. Sólo
la acción de los bancos Rothschild de París y Londres podía impedir que
colapsara el banco Rothschild de Viena. Un acreedor extranjero Cttee conducido
por Lionel Rothschild / Londres y Lord Kindersley, saneó el banco
finalmente. Pero sólo unos pocos años
más tarde vino el golpe de gracia: En 1938 Louis fue arrestado por los
nacionalsocialistas y tenido durante un año en la cárcel hasta que las
complejas negociaciones sobre su liberación fueron completadas. Se permitió que
Rothschild dejara el país sólo si él renunciaba a todas sus posesiones
austriacas. Un rescate verdaderamente principesco. La planta de Vitkovice
[Witkowitz], fundamental para el esfuerzo de guerra, que proporcionaba el 30%
del acero crudo, el 30% del carbón y el 40% del hierro en bruto, estaba en
Austria, pero había sido previamente transferida a una compañía inglesa [Alliance], de modo que los alemanes no
pudieran confiscar las empresas con facilidad. No fue sino hasta después del
comienzo de la guerra que Gœring asumió dichas labores. (Después de la guerra,
los comunistas checos confiscaron la empresa y pagaron a los Rothschild una
compensación en 1953). Las enormes colecciones de arte (varios miles de
objetos) de los Rothschild también fueron confiscadas. Esto puso fin a la presencia de los Rothschild en suelo austriaco. El
sin hijos Louis se fue al exilio a Estados Unidos» [2].
[2. http://www.bornpower.de/roth3-2.htm#.Uk3vr3_Y2FM].
Los propios Rothschild de nuestros días todavía se quejan sobre ello en
su sitio web:
«El colapso financiero
de 1929 ocasionó problemas, no los menores en Austria, donde Louis von
Rothschild luchó arduamente para apuntalar el Creditanstalt, el banco
más grande de Austria, para impedir su desplome. Menos de una década más
tarde llegó una ola más oscura; los intereses de los Rothschild austriacos
fueron incautados en 1938 por los nacionalsocialistas, poniendo fin a más de un
siglo en el centro bancario europeo. En Francia y Austria, la familia fue
dispersada mientras duró la guerra» [3].
[3. http://www.rothschild.com/our_history/1914-1945/].
Varios artículos del New York Times también se refieren a este
acontecimiento:
«...Las posesiones de
la familia [Rothschild austriaca] fueron confiscadas por los
nacionalsocialistas durante el Anschluss alemán en 1938. (...) Sus
posesiones se habían visto enormemente reducidas, en parte debido a la
destrucción de guerra realizada por los alemanes» ("En 90 Millones de Dólares la Venta Rothschild Excede las Metas",
New York Times, 9 de Julio de 1999) [4].
[4. http://www.nytimes.com/1999/07/09/world/at-90-million-rothschild-sale-exceeds-goals.html?ref=rothschildfamily].
«Un año después de que
el Gobierno austriaco estuvo de acuerdo en devolver aproximadamente 40
millones de dólares en arte y objetos que los nacionalsocialistas confiscaron a
la rama austriaca de la familia Rothschild, los miembros de la dinastía
bancaria de 256 años han decidido vender la colección» ("Los
Rothschild Austriacos Deciden Vender. Sotheby's en Londres Subastará 40
Millones de Dólares en Arte Incautado por los Nacionalsocialistas", New
York Times, 10 de Abril de 1999) [5].
[5. http://www.nytimes.com/1999/04/10/arts/austrian-rothschilds-decide-sell-sotheby-s-london-will-auction-40-million-art.html?ref=rothschildfamily&pagewanted=1].
La única gente en el mundo que tontamente alega que esto no sucedió son
los fetichistas de la mentira anti-Hitler de la persuasión de David Icke, que
descartan y tratan de poner en duda cualquier cosa y todo lo que no coincida
con sus "teorías" aprobadas de manera kosher. Estos bufones
abrigan una subversiva agenda pro-judía. Ellos intentan poner difamaciones
sobre cualquiera que resista a la judería en palabras y hechos, como Hitler y
los nacionalsocialistas lo hicieron tan eficaz y valientemente.
En 1940 el Ministro de Propaganda del Reich Joseph Goebbels
encargó la producción de una película que expusiera las criminales
maquinaciones históricas de la familia Rothschild titulada "Los
Rothschild: Acciones [bursátiles] en Waterloo". Fue la primera de tres
películas contra-judías hechas en 1940 por el régimen nacionalsocialista. La
película proporcionaba un relato histórico del ascenso de la familia Rothschild
a la fortuna, logrado sobre todo en Gran Bretaña durante las guerras
napoleónicas. Una acusación de intriga y avaricia judías, la película intentaba
ilustrar acerca de la judaización de la sociedad británica en manos de los
Rothschild, demostrando que los británicos se habían convertido en "los
judíos entre los arios" [6].
[6. http://www.barnesreview.org/the-rothschilds-shares-in-waterloo-die-rothschilds-aktien-auf-waterloo-p-435.html?cPath=68].
Todo esto, por supuesto, va en contra de los calumniosos vendedores de
desinformación que cantan el monótono slogan: "¡Hitler era un
agente Rothschild!". Estos cretinos desquiciados seguirán infectando
la Internet con su propaganda venenosa contra Hitler y el
nacionalsocialismo. Los cripto-judíos que se enmascaran como
"anti-sionistas" que propagan vorazmente estas mentiras perniciosas
sobre Hitler procuran desmoralizarnos denigrando las soluciones que resolvieron
el problema judío en el pasado, y al hacer eso, intentan hacer descarrilar
cualquier futura resistencia a la judería. Estas serpientes putrefactas esperan
romper la determinación y fuerza de voluntad que figuras heroicas como Adolf Hitler
y Joseph Goebbels inspiran en quienes en nuestros días se resisten a la tiranía
judía.
Como el valiente mártir de la verdad Joseph Goebbels dijo en 1945:
"Llegará el día en que todas las
mentiras colapsarán bajo su propio peso, y la verdad triunfará nuevamente".
¡Sieg Heil!
Excelentisimo articulo.
ResponderEliminarEsperamos ese día con absoluta impaciencia, o el fin del mundo inmediato.
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