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viernes, 13 de septiembre de 2013

Roosevelt y el Mapa Secreto de Hitler



     A propósito de mentirosos célebres y con poder, como la actual parejita de Obama (apellido real Soetoro) y Kerry (apellido real Kohn) acerca del caso sirio, los gobernantes (arcontes) estadounidenses se han caracterizado siempre por mentir y por llevar a cabo acciones bajo bandera falsa para conseguir de esa manera un casus belli y la adhesión de la opinión pública, desde el hundimiento del Maine frente a Cuba para entrar en guerra con España, pasando por el completamente provocado ataque a Pearl Harbor, el incidente del golfo de Tonkin para comenzar la guerra en Vietnam, los mentirosos argumentos para atacar a Iraq las dos veces, la demolición deliberada de las torres gemelas y el ataque con misil al Pentágono, los hipócritas pretextos para el asalto contra Libia, etcétera, etcétera. Presentamos ahora en castellano una información que encontramos en library.flawlesslogic.com que tiene que ver con la mitomanía del que fuera Presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt en relación a la Alemania del Tercer Reich y el desparpajo de este personaje para atribuírle a Hitler proyectos que sólo podrían caber en la mente de un judío.


El Discurso de Roosevelt del "Mapa Secreto"
por Mark Weber



     Franklin D. Roosevelt a menudo mentía para llevar a cabo sus objetivos. En un discurso a la nación emitido radialmente el 23 de Octubre de 1940, por ejemplo, él dio "esta garantía más solemne" de que él no había tenido ningún "acuerdo secreto en ninguna forma o modalidad, directa o indirecta, con ningún gobierno o ninguna otra nación en ninguna parte del mundo, para involucrar a esta nación en ninguna guerra o para ningún otro objetivo". Pero los documentos estadounidenses, británicos y polacos (en su mayoría publicados muchos años más tarde) demostraron que esta "garantía más solemne" era una mentira descarada. Roosevelt había hecho, en efecto, numerosos arreglos secretos para involucrar a Estados Unidos en la guerra.

     De todos sus discursos, quizás el mejor ejemplo de la disposición de Roosevelt a mentir es su discurso durante el Día de la Marina de 1941 emitido radiofónicamente a toda la nación el 27 de Octubre.

     Muchas cosas habían sucedido en los meses precedentes a aquel discurso: El 11 de Marzo de 1941 Roosevelt había firmado el proyecto de Préstamo y Arriendo convirtiéndolo en ley, que permitió entregas crecientes de ayuda militar a Gran Bretaña, en violación de la neutralidad estadounidense y de la ley internacional. En Abril Roosevelt envió ilegalmente tropas estadounidenses para ocupar Groenlandia. El 27 de Mayo él proclamó un estado de "emergencia nacional ilimitada", una especie de declaración presidencial de guerra que soslayaba un poder constitucionalmente reservado al Congreso. Después del ataque del Eje contra la URSS en Junio, la administración de Roosevelt comenzó a entregar cantidades enormes de ayuda militar a los asediados soviéticos. Estos embarques también violaban descaradamente la ley internacional. En Julio Roosevelt envió ilegalmente tropas estadounidenses para ocupar Islandia.

     El Presidente comenzó su discurso del Día de la Marina recordando que submarinos alemanes habían torpedeado al destructor estadounidense Greer el 4 de Septiembre de 1941 y al destructor estadounidense Kearny el 17 de Octubre. En un lenguaje altamente emotivo, él caracterizó estos incidentes como actos no provocados de agresión dirigida contra todos los estadounidenses. Él declaró que aunque hubiera querido evitar el conflicto, los disparos habían comenzado y "la Historia ha registrado quién disparó el primer tiro".

     Lo que Roosevelt deliberadamente dejó de mencionar fue el hecho de que en cada caso los destructores estadounidenses se habían involucrado en operaciones de ataque contra los submarinos, los que dispararon en defensa propia sólo como último recurso. Hitler quería evitar la guerra con Estados Unidos, y había ordenado expresamente que los submarinos alemanes rehuyeran los conflictos con buques de guerra estadounidenses a toda costa, excepto para evitar la destrucción inminente. Las órdenes permanentes de Roosevelt a la Marina estadounidense de "disparar sin previo aviso" fueron expresamente diseñadas para hacer que incidentes como los que él tan piadosamente condenaba resultasen inevitables. Sus esfuerzos provocativos para incitar a Hitler a declarar la guerra contra Estados Unidos habían fallado, y la mayor parte de los estadounidenses todavía se oponía a la participación directa en el conflicto europeo.

     Y de esta manera, en un esfuerzo para convencer a sus oyentes de que Alemania era una amenaza real para la seguridad estadounidense, Roosevelt prosiguió su discurso del Día de la Armada con un sorprendente anuncio: "Hitler a menudo ha asegurado que sus proyectos de conquista no se extienden al otro lado del Océano Atlántico. Tengo en mi posesión un mapa secreto, hecho en Alemania por el gobierno de Hitler, por los planificadores del nuevo orden mundial. Es un mapa de Sudamérica y una parte de América Central tal como Hitler propone reorganizarlas". Este mapa, explicó el Presidente, mostraba a Sudamérica, así como también "nuestra gran línea vital, el Canal de Panamá", dividida en cinco Estados vasallos bajo dominación alemana. "Aquel mapa, mis amigos, deja en claro el designio nacionalsocialista no sólo contra Sudamérica sino contra Estados Unidos también".

     Roosevelt continuó revelando que él también tenía en su posesión "otro documento hecho en Alemania por el gobierno de Hitler. Es un plan detallado para abolir todas las religiones existentes: católica, Protestante, mahometana, hindú, budista y judía igualmente" que Alemania impondrá "a un mundo dominado, si Hitler gana".

     "La propiedad de todas las iglesias será confiscada por el Reich y sus marionetas. La cruz y todos los otros símbolos de la religión van a ser prohibidos. El clero va a ser liquidado. En lugar de las iglesias de nuestra civilización será establecida una iglesia nacionalsocialista internacional, una iglesia que será servida por oradores enviados por el gobierno nacionalsocialista. Y en lugar de la Biblia, las palabras del "Mein Kampf" serán impuestas y hechas cumplir como el Sagrado Mandamiento. Y en lugar de la cruz de Cristo serán puestos dos símbolos: la esvástica y la espada desnuda".

     Roosevelt enfatizó la importancia de sus "revelaciones" declarando: "Consideremos bien estas verdades sombrías que les he dicho a ustedes de los proyectos actuales y futuros del Hitlerismo". Todos los estadounidenses, dijo, "están enfrentados con la elección entre la clase de mundo en que queremos vivir y la clase de mundo que Hitler y sus hordas impondrían sobre nosotros". En consecuencia, "estamos comprometidos a tirar de nuestro propio remo en la destrucción del Hitlerismo".

     El gobierno alemán inmediatamente respondió al discurso de Roosevelt denunciando sus "documentos" como fraudes completamente ridículos. El gobierno italiano declaró que si Roosevelt no publicaba su mapa "dentro de 24 horas, él adquiriría una reputación tan alta como el cielo de ser un engañador". En una rueda de prensa al día siguiente, un reportero de manera bastante natural le pidió al Presidente una copia del "mapa secreto". Pero Roosevelt se negó, insistiendo sólo en que dicho mapa provenía de "una fuente que es indudablemente confiable".

     Como ha sucedido a menudo, la verdad sobre el mapa no apareció sino hasta muchos años después de la guerra: Aquél era una falsificación producida por el servicio de Inteligencia británico, lo más probablemente en su laboratorio técnico en Ontario, Canadá. William Stephenson (nombre en clave: Intrépido), jefe de operaciones británicas de Inteligencia en Norteamérica, se lo pasó al jefe de la Inteligencia estadounidense William Donovan, quien lo dio a Roosevelt. En una memoria publicada a finales de 1984, el agente británico de la época de la guerra Ivar Bryce reclamó el crédito de haber ideado el proyecto del "mapa secreto". Por supuesto, el otro "documento" citado por Roosevelt, que pretendía esquematizar los planes alemanes para abolir las religiones del mundo, era tan fraudulento como el "mapa secreto".

     Algunos funcionarios estadounidenses estaban preocupados por los esfuerzos de guerra británicos para engañar al gobierno y al pueblo estadounidenses. En un memorándum del 5 de Septiembre de 1941 expedido al Ministro de Asuntos Exteriores Cordell Hull, el subsecretario de Estado Adolf Berle advertía que los agentes británicos de Inteligencia estaban fabricando documentos falsos que detallaban supuestas conspiraciones alemanas. Los estadounidenses deberían estar "en guardia" contra estas "falsas amenazas" inventadas por los británicos, concluía Berle.

     Es dudoso que alguno de los grandes contemporáneos de Roosevelt, incluyendo a Stalin, Hitler y hasta Churchill, alguna vez pronunciaran un discurso tan cargado de falsedades tan descaradas como aquellas contenidas en su discurso del Día de la Armada de 1941. En al menos una ocasión, Roosevelt admitió en privado su disposición a mentir con tal de lograr sus objetivos. Durante una conversación el 14 de Mayo de 1942 con su cercano consejero judío, el Secretario del Tesoro Henry Morgenthau Jr., el Presidente comentó con franqueza: "Puedo tener una política para Europa y otra diametralmente opuesta para Norteamérica y Sudamérica. Puedo ser completamente inconsecuente, y además estoy perfectamente dispuesto a engañar y a decir falsedades si eso nos ayuda a ganar la guerra".



Fuentes

―Bratzel, John F. y Leslie B. Rout Jr., «FDR and The "Secret Map"», The Wilson Quarterly (Washington DC), New Year's 1985, págs. 167-173.

"Ex-British Agent Says FDR's Nazi Map Faked", Foreign Intelligence Literary Scene (Frederick, MD: University Publications of America), Diciembre de 1984, págs. 1-3.

―"President Roosevelt's Navy Day Address on World Affairs", The New York Times, 28 de Octubre de 1941.

―Journal for Historical Review, 6/1 (1985), 125 y ss. Para información relacionada, vea la demolición completa que hace John T. Flynn del mito de Roosevelt, "How Roosevelt Lied America Into War" de W.H. Chamberlain, y los Documentos Polacos Secretos de Mark Weber.





2 comentarios:

  1. Al leer este articulo pensaba que trataba de noticias de rabiosa actualidad,es mas creí que se trataba de las famosas pruebas de Obama,sobre la autoria de Al-Asad,en el ataque con armas quimicas en las cercanias de Damasco.Luego pense que lo mismo se referia a las otras pruebas de armas de destruccion masiva de Sadam Husein.En fin si a estos gobernantes americosionistas les creciera la nariz como a Pinocho,podrian olfatear con ella atmosferas mas lejanas que incluso la sonda voyager que el pasado mes de agosto abandono la heliosfera,adentrandose en el espacio interestelar.

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    1. Sí, y es realmente grotesco que en vez de presentar las evidencias que dicen poseer, al verse emplazados, su respuesta sea un no-confiable y estúpido "Confía en mí, estoy diciendo la verdad".

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