BUSCAR en este Blog

sábado, 10 de agosto de 2013

Marek Glogoczowski – Tres Alegorías Zoológicas de Filón



     Desde zaprasza.net hemos recogido este otro esclarecedor texto del filósofo polaco el doctor Glogoczowski, de quien, con lo que hemos traducido de él, podemos decir que lo hemos dado a conocer en castellano. Nos preocupa sí el hecho de que artículos suyos que anteriormente encontráramos en la red hoy ya no estén disponibles, por no estar los propios sitios. Como en otras ocasiones, sigue aquí desmenuzando (analizando) las implicaciones que se esconden en la para muchos aparentemente inocua colección de escritos bíblicos, mostrando la siniestra perversión que camuflan y que con un ojo perspicaz se detectan y se dan a conocer, especialmente a partir de las proposiciones del judío helenista del siglo I d.C. Filón de Alejandría. Con todo lo terrible que es, una de las afirmaciones clave del señor Glogoczowski es que, a la luz del análisis, se deduce que el plan del dios bíblico es en efecto la devastación total de la Naturaleza. Se menciona aquí que se ha adjuntado un desarrollo mayor de este mismo planteamiento mas no hemos dado de ninguna manera con él, lamentablemente dado lo que ya conocemos de este notable teólogo y montañista polaco.


Tres Alegorías Zoológicas de las "Alegorías
de la Ley (hebrea)" de Filón de Alejandría
por Marek Głogoczowski
6 de Junio de 2005




     Lo que sigue es mi contribución a la conferencia "Diálogo de Civilizaciones: El Sionismo como la Mayor Amenaza para la Civilización Moderna" de este año, que se llevará a cabo en la International Personnel Academy en Kiev esta semana. Ya que me asignaron sólo 10 minutos para mi discurso, quizás no tendré el tiempo para desarrollar las tres "Alegorías Zoológicas de la Ley Hebrea". Si alguien está interesado en saber de dónde vienen las ideas de estas "alegorías de la Ley", he adjuntado un escrito más largo, de aproximadamente 33 páginas, llenas de notas a pie de página y referencias. Ese informe es el resultado de todo un año de investigación sobre la creatividad alegórica de Filón de Alejandría. Ese escrito merece ser leído segmento por segmento, parte por parte, ya que traté de comprimir en él varios años más de mi investigación acerca de la "Ley del Hilozoísmo", conocida también como la Ley de Lamarck en Biología.


*  *  *  *

      Varios historiadores de la ciencia, como Lynn White y Pierre Thuiller, observaron que la ciencia occidental contemporánea tiene su fuente cognoscitiva en conceptos judeo-cristianos acerca de la Naturaleza. Estos conceptos están establecidos en la Biblia, pero sólo gracias a las "Alegorías de la Ley" escritas por Filón Judío de Alejandría, ellos se hicieron populares tanto entre los primeros filósofos cristianos (Orígenes) como entre los filósofos paganos tardíos (Plotino). Es por lo tanto de interés reexaminar el mensaje esencial de este escritor alejandrino, ya que esto da la información de dónde se originaron, después de dos mil años de incubación, todas estas FLORES ARTIFICIALES DEL NUEVO ORDEN MUNDIAL que nos deslumbran hoy con sus agresivos colores de "libre mercado".

     Como lo comentó Ireneusz Kania, amigo del autor, durante un coloquio efectuado en la Universidad Jaguelónica de Cracovia en 1993, el "Dios Creador" hebreo no es aquel que une los elementos del Universo, sino por el contrario, es el que los disgrega. Kania enfatizó que "Dios separa las aguas superiores de las inferiores, el mar de la tierra, etc. Él finalmente se separa a sí mismo de su creación... Conceptos de esta clase crearon las premisas para la desacralización de la Naturaleza y ―en el largo plazo para su exploración (científica) y su conquista. Estos conceptos en nuestros tiempos resultaron, para decirlo abiertamente, en la devastación no controlada de esta Naturaleza... El hombre delante de la Naturaleza se comporta como su verdadero odiador".

     Tal modelo "anti-naturalista" de pensamiento caracteriza también a Filón de Alejandría, y este rasgo de su teosofía fue resumido mejor por Jan Legowicz en su libro sobre la filosofía del Imperio romano:

     "El mundo, en el sentido de materia, es una completa oposición a Dios: en éste está la plenitud del ser; en aquél, casi nada, salvo una acumulación de elementos mutuamente contradictorios, lo informe y el caos, la continua tendencia a convertirse en algo más... Esto en oposición con la paz y la luz de Dios que penetra en todas partes. La materia, en su dinámica, permanece más allá de Dios, quien no la crea sino que sólo pone orden en su caos eterno. Actuando según sus modelos-ideas, él le da forma con ella al mundo".

     La despreciada por Filón "continua tendencia para llegar a ser algo más" caracteriza sólo a la así llamada Hilozoa la materia viviente, y tenemos de esta manera motivos para formular la hipótesis de que fue precisamente la vida de los animales, sobre todo la de las BESTIAS no domesticadas, la que fue llenando a este pensador proto-cristiano de la repulsión combinada con el deseo de dominar (o erradicar) estos obstáculos que estaban poniendo en peligro la tranquilidad humana.

     Si un Animal (una Bestia) para los hebreos (y así también para Filón Judío) era una encarnación del Mal, así, por oposición, el "Dios" lleno de bondad de esta tribu peculiar tenía —y todavía tiene— características anti-zoológicas: los animales son mortales, Dios es Inmortal; los animales son numerosos y variados, Dios es Uno y Uniforme; los animales se mueven constantemente, Dios es Inmóvil; las bestias son conducidas por sus necesidades insatisfechas, Dios es la Plenitud de la Paz; los animales son inútiles y estúpidos, Dios es el Valor y la Sabiduría, etcétera. Actuando en nombre del construído de este simple modo Ser Supremo, el pueblo predestinado para su tarea —de quienes Filón consideraba que eran "pequeñas deidades"— estaba destinado a transformar el siempre existente malvado mundo del caos, heterogeneidad, muerte obligatoria y agitación carente de sentido, en el mundo divino del Orden, Uniformidad, casi ausencia de la Muerte, y a impregnar todo con la Luz Eterna.

     La definición del "dios único" como lo opuesto a la "vida" (zoa) implica que los individuos que tratan de llegar a ser predestinados para la Conquista (y Domesticación) de la Naturaleza, tienen que suprimir en ellos mismos todos los reflejos que son productos de la aristotélica "alma animal y sensual". A este respecto el hombre a ser imitado era Moisés, a quien Filón elogia en el versículo siguiente:

     "Moisés es de la opinión que del alma uno tiene que cortar y quitar completamente su parte irascible. Esto, lo que él ama, no es la restricción de las pasiones (metropatheia) sino su completa eliminación (apatheia). Si alguien ama la virtud, y es amado por Dios, su deber es pensar en el alma entera, y luego suprimir las emociones irascibles, removerlas y cortarlas, de modo que después del retiro de la parte guerrera, para el futuro se hará la paz" (3, Alegoría de la Ley).

     Cualquiera que lea cuidadosamente "La República" de Platón notará fácilmente que el "Moisés" elogiado por Filón le propuso a la gente que lo seguía... la autocastración del "alma impulsiva", que distinguía a los guerreros (y guardianes) de "La República" de Platón de los cobardes plebeyos, frecuentemente impulsados por sus deseos criminales. Esta "alma impulsiva e irascible", cuando era apropiadamente cultivada, era la mejor ayudante de... la Razón humana (vea el libro II de "La República" de Platón).


Alegoría 1: El dominio de lo "afeminado"

     La moderna ciencia de la endocrinología ha descubierto que el "comportamiento guerrero" de prácticamente todos los mamíferos está vinculado con las secreciones de las hormonas masculinizantes, llamadas andrógenos, en particular de la testosterona. En el caso específico de las hienas africanas, donde las hembras y no los machos son las dominantes, el nivel de testosterona en las hembras líderes es hasta seis veces más grande que en las otras hembras, las que de todos modos tienen un mayor nivel de andrógenos que los machos que pertenecen a esta especie.

     Estas simples consideraciones fisiológicas indican que los seguidores de Moisés, doblegando en ellos mismos la natural irascibilidad de los varones humanos sanos, automáticamente comienzan a comportarse de un modo "afeminado", tratando de dominar su medioambiente mediante la ruidosamente elogiada por todos los judeo-cristianos "fuerza del débil". La dominación social de estos "afeminados" es así realizada por medios no que tienen nada en común con la Virtus griega y romana:

• 1. Mediante la recurrencia sistemática a mentiras y engaños ("Mediante el engaño hacemos la guerra" es el lema del moderno servicio secreto Mossad);

• 2. Mediante un persistente habitar dentro de seguras "torres de marfil", aislando al "pueblo elegido" de contactos con el medioambiente natural; y

• 3. Mediante la afirmación de la propia personalidad por medio de una acumulación ilimitada y despilfarradora de riqueza.

     Esta clase de comportamiento era (y todavía es) característica no sólo de los judíos y luego, en los tiempos modernos, de los burgueses que imitaban a la judería. Tal comportamiento patológicamente codicioso y vicioso era también característico de los emprendedores eunucos chinos, quienes en cierto momento de la Historia se hicieron con el poder en la Corte Imperial china. En todos estos casos la disminución de secreciones de hormonas "masculinizantes" fue (y es) responsable de la creciente preponderancia para "conseguir (propiedades) tanto como usted pueda", para citar la famosa "virtud" de los estadounidenses esforzados.

     Todos estos comportamientos "judíos" llegan a ser culturalmente heredados gracias a la lectura generalizada de la Biblia hebrea. Y todos los aspectos negativos de esta "herencia cultural" se hacen bastante visibles ya en el siglo XIX, lo que conduce, en el siglo siguiente, a las revoluciones anti-judeocristianas comunista y fascista por todo el mundo (con la notable excepción de los Imperios inglés y estadounidense).

     En el pecho están simbólicamente situados no sólo el alma, que en todos los animales superiores corresponde a su órgano del coraje, sino también el corazón, cuya acción está tradicionalmente vinculada con los sentimientos, en particular con el sentimiento de amor y empatía hacia el mundo exterior. Por una imitación del "Moisés" elogiado por Filón —que representa una perversión de la apatía estoica—, las "pequeñas deidades" hacen de ellos mismos unos egoístas de sangre fría, completamente alienados de su medioambiente. Estos superhombres, auto-privados de todos los sentimientos elevados, están de esta manera llegando a ser ciegos ante la belleza de la Naturaleza, la cual para ellos llega a ser "casi nada", y para ser sometida o destruída.

     Resumiendo, el "dios de la Separación", adorado por todos los apologistas de la Biblia, es literalmente el CONTRA-EROS, teniendo un carácter COMPLETAMENTE ANTI-ZOOLÓGICO. El verdadero comienzo de esta CIVILIZACIÓN ANTI-ANIMALISTA fue anunciado a los antiguos judíos por el Despiadado Moisés que quemó, bajo el monte Sinaí, el Monumento del Ternero de Oro, que simbolizaba la virilidad y fuerza del animal (de la "Bestia"). Esta virilidad natural fue luego suplantada por la virilidad artificial de los desapasionados y robotizados "ejecutores de la Ley" (las fuerzas del orden), que tratan cada vez más agresivamente de aterrorizar al Universo entero.


Alegoría 2: El Yahvé "Macho" como la femenina Eris-Discordia

     Los profesionales de la mitología griega conocen el nombre de la diosa que calza con las características del ya descrito "Dios Único" de los hebreos. Este dios lleva el nombre griego de ERIS, el nombre latino de DISCORDIA, y el nombre polaco SPÓR (RIÑA). Según la historia de la Ilíada de Homero, fue esta CELOSA Y VENGATIVA diosa (como Yahvé; ver Éxodo 20:5), quien dio a Paris la famosa manzana para "la más hermosa", comenzando con ello la riña entre las diosas olímpicas superiores. Esta "pelea de dioses" en el Olimpo derivó en una muy verdadera y cruel Guerra Troyana en el Mediterráneo. (Eris era la hermana de Ares/Marte, dios de la Guerra.)

     Utilizando el método de la inducción aristotélica hemos construído la misma noción general, sugiriendo que el "dios único" hebreo corresponde a la malvada diosa greco-romana llamada Eris-Discordia. Gracias a esta noción general podemos llegar a varias conclusiones interesantes, poniendo una nueva luz tanto en los acontecimientos relatados en la Biblia como en los que presenciamos en el mundo de hoy.

     Según el historiador griego Hesíodo, Eris era "hija de la Noche, madre del Hambre, de la Tristeza, de la Impostura y el Crimen". Actuando como instruído por esta repugnante Eris-Discordia, el "Dios Único" de los hebreos se retrató a sí mismo al atormentar a los egipcios con siete plagas consecutivas. Además Él (o más precisamente, Ella) —realzando el sentido de la vanidad de los israelitas— separó a su Pueblo Elegido del resto de la especie humana, lo que inmediatamente condujo a las guerras descritas en la Biblia por la posesión de la Tierra Santa.

     Los hijos de este específico "dios(a)" actúan como su progenitor solía hacer. La reciente destrucción de Yugoslavia en gran medida fue lograda por una conspiración de afeminados "hijos de Eris", organizados en la Soros Foundation y en Human Rights Watch. La división realizada en la actualidad, en unidades cada vez más pequeñas, de los remanentes del Imperio ruso y luego soviético, es asegurada por "revoluciones rosa-naranja-tulipán", organizadas por las ya mencionadas "Fundaciones de Amor", y ayudadas por los menos visibles, "haciendo la guerra mediante el engaño", efectivos de la CIA/Mossad. Si miramos la Palestina de hoy, tierra que hace 50 años era un país unido, vemos cómo los Misioneros de Eris/Yahvé han logrado dividir esta tierra diminuta en dos partes separadas en varios cientos de kilómetros por una horrible muralla de concreto de 8 metros de alto.

     La noción general de la Judería como el "Pueblo Elegido de Eris" arroja una nueva luz sobre los principales acontecimientos históricos de los dos pasados siglos. En particular, el extraordinario desarrollo económico de Alemania al final del siglo XIX fue posible, en gran medida, gracias a los dueños "semíticos" de los bancos alemanes. Los alemanes unidos, gracias a sus bancos llegaron a ser conscientes de su superioridad económica y científica, y en su vanidad de Übermenschen elegidos por Dios, comenzaron a luchar con Potencias más antiguas por el Espacio Vital (Lebensraum) que ellos imaginaron que merecían como premio por sus logros económicos. Esta disputa por la propiedad de las colonias condujo a dos Guerras Mundiales consecutivas, que finalizaron, después de una "guerra fría" de cuatro décadas de duración, con la imposición de la UNITED ERISLAND —esto significa el equipo EE.UU-Israel— como el "Único Vencedor" al final del siglo XX.

     La mítica Eris es la diosa de la separación, y por ello sus apóstoles —como el "nuevo filósofo" recientemente fallecido Jacques Derrida— no desisten en sus esfuerzos orientados a la "deconstrucción" de todos los lazos naturales, nacionales, tribales y hasta familiares. Estos vínculos, por su mera existencia, le dan un sentido de seguridad y de "pertenencia" a cada individuo humano. "Liberada" y atomizada de este modo artificial, la gente debe luego volver su atención a otros sustitutos que le den el sentimiento de seguridad y del sentido de la vida. Tales instituciones sustitutas, que dan un sentido artificial de seguridad (y de pertenencia al grupo social "superior"), son actualmente los Bancos y las Compañías de Seguros, para no hablar de los cada vez más demandados "bienes materiales", que aseguran artificialmente la preservación y el dominio de los millonarios.

     Eris, de esta manera, por medio de la separación de la gente (y de naciones enteras) en mónadas aisladas, ayuda a establecer el Reino del Dios Artificial llamado Mammón, el Dinero. Este Mammón por su parte, por el trabajo de sus afeminados "apóstoles" llamados banqueros, está siempre ensanchando la brecha de la riqueza entre individuos y naciones enteras, creando así la hostilidad mutua entre los ricos y los económicamente oprimidos. Debido a este efecto necesario, que es el producto lógico de la práctica de la usura, bendecida por la Biblia, todas las mammonizadas y así llamadas SOCIEDADES "ABIERTAS" (Gesellshaften, en alemán) deben acercarse cada vez más al mundial REINO DE ERIS, que consiste en egoístas mutuamente hostiles, llevando a cabo el plan de Thomas Hobbes de bellum omnia contra omnes (la guerra de todos contra todos).


Alegoría 3: El hábitat de la Tænia solium como modelo para el NOM

     Si el "dios de los hebreos" descrito detalladamente por Filón de Alejandría tiene un carácter anti-zoológico, el NOVUS ORDO TERRARUM que él incesantemente trata de imponer, debe ser anti-animalista —esto significa literalmente "carente de alma"— también. Des-almado debería ser así también el ordo vivendi agustiniano, la "escalera de los seres" deseada por Dios. Como lo observaron los filósofos de la Antigüedad, toda la Naturaleza Viviente —incluyendo las sociedades humanas— no tiene una estructura democrática sino jerárquica. Las proliferantes plantas en el nivel más bajo de organización, prácticamente inmóviles, se alimentan pasivamente asimilando compuestos inorgánicos que ellas encuentran al azar. Los animales que forman el nivel más alto de organización, gracias a sus sentidos y órganos de locomoción, se alimentan buscando activamente las plantas que les convienen. Esta jerarquía es bastante perceptible también dentro del Reino Animal, y los grandes depredadores son impecablemente superiores, en sus capacidades senso-motoras, a las bestias fitófagas, que sirven como alimento para ellos.

     Los mismo vale para cada sociedad humana sana, donde se supone que los hombres (y las mujeres) de virtud forman la clase de los "guardianes" (como lo imaginó Platón en su "República"). Puesto que la acumulación individual de sabiduría necesita años de un probablemente amplio entrenamiento, tanto Platón como Spinoza aconsejaron que en política participara sólo gente de más de 50 años de edad.

     En la Biblia este ordo vivendi naturalis ha sido invertido, como orgullosamente lo declara Pablo: "El mayor servirá al más joven", enfatizando en la impostura del "astuto Jacob", por la cual este arquetipo (protoplast) de los israelitas excluyó a su "salvaje" hermano mayor Esaú de su herencia familiar común. Éste no es el único ejemplo. El Antiguo Testamento aconseja el uso de la usura como el instrumento de la "lucha por la supervivencia" de los "elegidos" de Yahvé (ver Deut. 23:20), en tanto que la usura no exige ninguna actividad en absoluto, lo que hace a los banqueros parecerse más bien a los vegetales que a los siempre inquietos animales superiores.

     La situación en la cual los individuos más perspicaces son obligados a servir a éstos más flácidos y más lentos de espíritu, es la situación del parasitismo clásico, donde las especies de una organización interna inferior se alimentan de otras más sofisticadas (y así, en la óptica del ordo vivendi, más nobles). Por ejemplo, la prácticamente carente de sentidos y de órganos de locomoción larga lombriz solitaria intestinal (tenia, tænia solium), una vez que logra colonizar al héroe más virtuoso, es capaz de vivir y multiplicarse dentro de él en completa tranquilidad, conduciendo a este héroe a un hambre crónica asociada con su notorio empeoramiento físico.

     En la sociedad moderna tales "tenias" ciegas son ciertamente nuestros bancos, que son en efecto extremadamente simples en la organización de su negocio. Como en el caso de cualquier otro organismo puramente "vegetativo", el único objetivo de la actividad del banquero es crear posteriores ramas bancarias en todos los sitios accesibles a la penetración del capital. El "gusano" bancario, mediante un robo sistemático de "alimentos" (financieros) de su anfitrión, obliga a la gente en los países "libres" a hacerse dependientes de su artificialmente estimulada voracidad financiera, que con el tiempo se desarrolla como una crónica "cupiditas naturalis" (deseo natural, como Thomas Hobbes llamó al espíritu de la "lucha por la supervivencia", caracterizando a la Inglaterra de su época). Y este Sistema Bancario Global promovió la AVARICIA ARTIFICIAL, que debe conducir a la cada vez más agresiva y competitiva devastación de la Tierra.

     Esta comparación sociobiológica de las Asociaciones de Banqueros con la monstruosa tænia solium es en realidad muy instructiva. Por una parte, permite hacer una pertinente alegoría de lo que fue, en su esencia, aquel famoso "éxodo" del Pueblo Elegido desde Egipto. Por otra parte, las recientes "revoluciones multicolores" dentro del antiguo Imperio soviético pueden ser consideradas como ejemplos de "camuflajes de piel" externos, hechas por el Gusano Solitario Bancario Global, intentando "tomar posesión" de países que ¡durante casi todo el siglo XX han logrado vivir libres de este parásito producido por la Biblia!.

     También la historia del moderno movimiento sionista puede ser vista como uno de los productos del Sistema Bancario Global moderno, con su "cerebro" microcefálico escondido en los centros financieros de Nueva York y Londres. Es desde estos lugares que se origina la espeluznante idea de Erich Fromm de que el mundo necesita una "nueva creación", siguiendo exactamente el modelo para el "mejoramiento" del mundo deducido desde las páginas de la Septuaginta por Filón de Alejandría hace dos mil años. Para este antiguo judío helenizado era evidente que todos los animales tenían que ser obligados a servir a los "pequeños dioses" —esto significa a los humanos— de acuerdo con el mandamiento de Yahvé: "Ejerced dominio sobre cada criatura que se mueve sobre la tierra".

     Si añadimos a esto que los judíos talmúdicos consideran tanto a los cristianos como a los musulmanes como simplemente "animales" para ser dominados o erradicados, podemos sentir que el plan del dios bíblico es en efecto la devastación total de la Naturaleza. Y no escaparemos a este destino a menos que entendamos, parafraseando la famosa exclamación de Pablo, que NO HAY NINGUNA SALVACIÓN DE LA HUMANIDAD SIN LA RENUNCIA A LA BIBLIA. Lo cual significa, por supuesto, el Feliz Final de Israel, la Tierra de Eris, que deseamos no sólo para los palestinos encarcelados allí.─



No hay comentarios:

Publicar un comentario