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lunes, 3 de junio de 2013

John Kaminski - La Lista de Estúpidos



     Otro lúcido artículo de John Kaminski presentamos ahora a nuestros lectores. Esta vez hemos traducido la parte 69 de la serie What's that ticking sound?, que puede hallarse en su sitio oficial. Habla acerca de errores que muchos países han cometido y de otros que se han librado de ellos, tragedias todas que insoslayablemente suelen tener algún elemento en común, que al parecer es un asunto bancario.
        

La Lista de Estúpidos
por John Kaminski
27 de Septiembre de 2011



¿Qué nación se lleva el premio mayor

como el país más estúpido en la Tierra?


     ¡Ah, qué concurso!... La Humanidad desfila; traiga su bolsa para vomitar.

     ¿Cuál de las 196 naciones reconocidas en nuestro anteriormente encantador planeta puede reclamar en forma legítima el título del país más estúpido sobre la Tierra?. Una cosa es segura: no hay escasez de candidatos legítimos.

     Reconociendo mi propia herencia, mi primera opción siempre será Polonia, verdaderamente un no-país que nunca realmente se ha gobernado a sí mismo y que incluso ahora se encoge de miedo después de que su gobierno entero fue borrado en un solo accidente de avión, un ejemplo perfecto del abuso que ha sufrido por las olas de bandoleros que durante siglos han confundido y han abusado de los perpetuamente perplejos polacos. Pero desprecio a Polonia porque albergó y nutrió a la amenaza sionista —a Jabotinsky, a Begin, y a los terroristas de Irgún que asesinaron a su manera a Israel—, y también porque Polonia fue el socio comercial de los británicos para iniciar la Segunda Guerra Mundial, traicionándose tanto a sí misma como a la Humanidad, y hasta este día rechaza admitirlo.

     Ya que los antepasados de mi madre (Feeney) emigraron desde Irlanda, algunos cuentos de abuso surgen allí también. Pienso que es una regla de la especie humana el que la gente que vive en islas beba demasiado. Irlanda siempre ha sido el chivo expiatorio de aquellos sádicos de la isla grande, y todavía lo es. Lo que me más me preocupa sobre la verdadera resistencia irlandesa es que ellos tienen lazos con Israel, y aquello garantizará el fracaso, como siempre lo hace.

     Pero Irlanda tuvo al famoso poeta William Butler Yeats, que vio en 1916 "aquella tosca bestia encorvándose hacia Belén para nacer", la misma bestia que nos ataca ahora. Añada a John F. Kennedy, fácilmente el mejor Presidente estadounidense del siglo XX, y aquello descalifica a Irlanda como el país más estúpido de la Tierra en la lista, junto con Islandia (que recientemente expulsó y procesó a sus banqueros) y España (que desterró a los judíos en 1492 y puso un ejemplo de movida inteligente que el mundo entero debería haber seguido y no estaríamos en la difícil situación en que estamos hoy).

     Los recientes desastres proporcionan un par de candidatos obvios para convertirse en el país más estúpido de la Tierra.

     Japón, sin duda uno de los países más educados, trabajadores e innovadores en este planeta, ha sido casi completamente destruído por la radiación ¡DOS VECES!. ¿Qué dice eso sobre los japoneses? Nada que no pudiera ser dicho de la mayor parte de los otros países. Los japoneses aceptaron préstamos de Jacob Schiff que les permitieron construír su ejército y sentar las bases para ser aplastados en la Segunda Guerra Mundial. Y ellos le hincaron el diente en grande a la energía nuclear después de que dos bombas atómicas les habían mostrado el camino, y luego tuvieron todo el asunto saboteado por un terremoto falso, un virus computacional judío y un gobierno que todavía no puede hablar coherentemente acerca de un desastre que probablemente envenenará toda la vida en la Tierra.

     Un candidato muy similar a la lista de estúpidos es Alemania, el aliado de Japón en la Segunda Guerra Mundial, que permitió ser completamente destruída DOS VECES por una colección de la mayor parte del resto del mundo. Pero ambas destrucciones estuvieron íntimamente ligadas a la cuestión judía, y hoy en día esta nación reunificada se fastidia bajo la garra de leyes judías que impiden la discusión directa sobre lo que Hitler realmente hizo y por qué él lo hizo, para no mencionar el rol de los banqueros internacionales judíos que coordinaron los esfuerzos de tres superpotencias para aplastar el más serio desafío de siempre hecho al sistema financiero mundial judío.

     Si usted está comenzando a percibir un patrón sobre el país más estúpido de la Tierra entre los países estúpidos que se dejan destruír, donde el factor clave en la destrucción es siempre la influencia financiera judía, esto sólo empeora. Y esto ha estado sucediendo durante mucho tiempo.

     De la misma manera que los incas y aztecas, el antiguo Egipto fue apabullado por carros tirados por caballos, y fue totalmente aniquilado por las enfermedades y el concepto abstracto del dinero, todo introducido por sus amistosos banqueros hebreos de Babilonia que están todos tan heroicamente retratados en el Antiguo Testamento. La antigua Grecia fue extenuada por el esclavista internacional de los mineros de la plata, y también por una plaga repentina llevada por comerciantes judíos de Egipto que mató a la mitad de la población en sólo un año, el 427 a.C.. El Imperio romano existió durante aproximadamente 900 años antes de que la pasividad e irresponsabilidad social difundida por la creación judía conocida como el cristianismo finalmente lo matara y provocara la Alta Edad Media (que continúa hasta hoy).

     Las naciones de África, Asia y Sudamérica no sólo han sido gravemente saqueadas por las razas blancas del hemisferio Norte, sino que las naciones en aquellos continentes fueron básicamente todas establecidas por los invasores blancos del Norte. No considero a las desafortunadas tribus de nativos indígenas como estúpidas; y los países que se dispusieron a acorralarlas no son tanto naciones estúpidas por su propio desarrollo como por las estructuras injustas de los explotadores coloniales.

     Estas naciones víctimas —una especie de víctimas de una violación geopolítica— forman la mayoría de las 196 naciones del mundo; así por lo tanto ninguna de ellas es realmente elegible para la lista de países estúpidos, porque los llamados habitantes "incultos" de los llamados países "subdesarrollados" realmente tienen una probabilidad de supervivencia más alta en la sociedad post-tecnológica debido a su relación de participación activa con el planeta; de manera que llamarlos estúpidos sería estúpido, aunque la mayor parte de ellos SON lo bastante estúpidos como para aceptar los programas de exterminio de los gigantes farmacéuticos occidentales so pretexto de detener la expansión del VIH.

     Un estadounidense típicamente mal informado sería rápido para nominar a Irán en la lista de países estúpidos, pero de hecho el antiguo Imperio persa es ahora el líder en la lucha por la democracia en el mundo, uno de los pocos países individuales que quedan que no ha sido expropiado por el banco mundial judío. Considerando el coraje de Irán al presentar el verdadero holocausto ante el mundo, si defender los propios principios es estúpido, entonces estamos todos condenados (lo que podría ser el caso). Irán no, ni ninguno de los países musulmanes que están bajo sitio perpetuo con asesinos aviones no tripulados estadounidenses dirigidos por banqueros judíos; de aquí que ninguno de esos países víctimas podría ser puesto alguna vez en la lista de países estúpidos, y esto incluye a Paquistán y a Afganistán, así como a cada nación africana, porque ninguno de ellos ha conseguido su propia independencia sino sólo un complejo vasallaje y la miseria, cortesía del verdadero Eje del Mal en el mundo, que lo conforman Estados Unidos, Gran Bretaña e Israel.

     Pero, bajo la teoría de que la estupidez conduce al desastre, sólo tenemos que mirar las catástrofes que han acontecido a naciones satisfechas y corruptas para juzgar las calificaciones genuinas para la lista de países estúpidos.

     Dos de los candidatos principales son: Francia, alguna vez el baluarte de Europa; pero una vez que los Rothschild consiguieron apoderarse del rey Luis XIV, los franceses terminaron cortándose a sí mismos en pedazos por una ira debida a uno u otro dogma político sin sentido, y ellos ahora poseen un abierto figurín CIA/Mossad como su Presidente y leyes que prohíben la libre expresión. Lo mismo vale para la famosa intelectualidad francesa, incapaz de expresar la verdad sobre la patraña del "Holocausto".

     Y luego, por supuesto, nuestra nación hermana, Rusia, sitiada por la Mano Oculta durante cientos de años antes. Por supuesto, el Zar y su familia fueron cortados en pequeños trozos por los carniceros judíos enviados desde Nueva York por Jacob Schiff, que gastó 20 millones de dólares para financiar a Lenin y a los bolcheviques, pero que recuperó 600 millones de dólares porque el Zar había sido el hombre más rico en el mundo.

     Es curioso ver cómo todas estas guerras —ciertamente en Rusia pero mucho más recientemente en Libia— son reportadas en términos de presuntos crímenes de guerra y de protección a la gente, pero una vez que los judíos logran poner sus ganchos en el lugar, estas dos razones fundamentales son arrojadas de sus cabezas, la gente que ellos están liberando es asesinada, y todo el dinero es robado por la misma gente que financia los ejércitos. Todas las veces.

     Quizás la mayor abominación alguna vez perpetrada en un país (aunque haya innumerables contendores) fue la que los británicos, conducidos por los banqueros judíos, le hicieron a India: borraron una cultura entera y se establecieron como los reyes brahmanes del reino. Y aún así, eso no estuvo ni cerca del mal que los prestamistas internacionales y los traficantes de drogas le hicieron a China, haciendo a toda su población adicta al opio durante siglos y luego instalando un sistema totalitario que ahora predomina con la élite judía en la cima. Ahora India, gracias a su persistente control británico, se ha plagado de judíos, de la misma manera en que Arabia Saudí fue formada, con un núcleo de judíos wahabitas en el centro del violento pseudo-Islam que ellos practican y predican.

     Depende de usted poner a India y China en la lista de estúpidos o en la lista de víctimas, pero Arabia Saudí entra en aquella categoría especial de una nación que no es una nación en absoluto, sino una estafa, un proyecto delincuencial, una fórmula para la tiranía, cuando una familia, los Saud, ha secuestrado a un país entero para sus objetivos perversos. No debería ser ninguna sorpresa para nadie que la marca incendiaria del Islam conocida como wahabismo haya sido creada por un judío, o que los Saud sean judíos. Cuente con que todos los dominios de los jeques en el lado Sur del Golfo Pérsico son de la misma confección: países simulados con ocultas conexiones judías y élites multimillonarias dirigiendo el espectáculo.

     Por supuesto, el campeón incuestionable en esta categoría de no-país es Israel, que no hace caso de ninguna ley del mundo civilizado, y que escribe leyes para otros países (como Estados Unidos) que no aplica a sí mismo. Israel, supuestamente creado como un refugio para judíos oprimidos, es en realidad la base avanzada para el interminable asalto occidental sobre el mundo islámico, y un santuario para criminales judíos de todo el mundo.

     Pero es también un perro de paja [algo hecho para ser destruído], ya que toma la temperatura del comportamiento judío homicida alrededor del planeta, cuyos arquitectos podrán visitar Israel de vez en cuando pero están realmente basados en los barrios residenciales elegantes de Nueva York, Londres y otras metrópolis principales, asesinos del planeta que se esconden a plena luz y a menudo vistos por televisión.

     Podemos observar que colectivamente, los países más estúpidos en la Tierra deben ser Rusia y China, porque ellos han dejado que sus destinos nacionales sean dirigidos por estos mismos personajes financieros judíos occidentales, pero mientras más descendemos en esta lista, más obvio se hace que en cada caso de cómo un país se destruye a sí mismo, el núcleo del asunto es siempre el dinero judío, respaldado por revolucionarios "internacionales" que entran en un país y se apoderan de él de modo que los habitantes originales ya no estén a cargo. Sucedió en Francia, en Rusia, en Alemania, y por favor mire a Estados Unidos, que ha tenido ya al menos cinco presidentes secretamente judíos (los dos Roosevelt, Truman, Eisenhower y Johnson) y ahora tiene un Presidente que nadie sabe qué es.

     Pero con el tiempo, desde que el monstruo financiero judío construyó su nido permanente en la City de Londres alrededor de 1700, ha sido Gran Bretaña la que ha saqueado al mundo con su explotación y contrabando de drogas. Las grandes fortunas del mundo fueron y son hechas por la venta de drogas ilegales, lo que explica por qué la CIA es responsable del contrabando mundial de drogas (para no mencionar por qué estamos todavía en Afganistán). Pero Gran Bretaña tiene ganchos en cada país que la mayor parte de las personas no puede ver, como el timo del impuesto a la renta en Estados Unidos, donde los beneficios van directamente a la Reina de Inglaterra. Y desde 1815, cuando Nathan Rothschild capturó la Bolsa de Comercio de Londres, las fortunas británicas han sido dirigidas por judíos, y sus monarcas ahora firmemente influídos por la sangre judía, no perdonan a nadie en su afán de controlar el mundo.

     Bien; nos hemos desplazado alrededor del globo lo suficiente. Cada uno ya sabe quién es el gran campeón del calificativo de país más estúpido en la lista de la Tierra.

     Ha sido dicho por varios hombres sinceros que "si la libertad muere en Estados Unidos, muere en todas partes".

     A través de Estados Unidos eso no significa una gran cosa, porque la mayor parte de los estadounidenses está perdida en sus propios televisores, o en los artilugios tecnológicos, o en alguna otra ocupación finalmente trivial que es considerablemente menos importante que el que se acabe la libertad en su propio país, y en el mundo.

     Hubo un tiempo —al menos es lo que a nosotros como estadounidenses se nos ha dicho— en que Estados Unidos era la luz del mundo, y en que la gente de todas partes quería venir a Estados Unidos porque era aquí donde usted era libre.

     ¿Recuerda?... Libertad y justicia para todos.

     ¿Ha visto alguien un soplo de aquello últimamente?.

     En primer lugar, Estados Unidos irreflexivamente destruyó quizá la civilización más funcional y no tóxica alguna vez vista en el planeta: los indios norteamericanos, cuyo estilo de vida nutría a la Naturaleza más bien que destruírla. Esta tremenda masacre, todavía en curso, sentó las bases para las destrucciones posteriores por todo el mundo, y quizá aún más tristemente, dio a los judíos israelíes una justificación para exterminar a aquellos habitantes autóctonos conocidos como palestinos. La política exterior estadounidense siempre ha sido básicamente "matar a los indios salvajes y tomar su tierra". Y la mayor parte de los estadounidenses, perdidos en sus cervezas y acontecimientos deportivos, simple y ciegamente rechaza admitir esto, incluso mientras agitan sus banderas y aclaman apasionadamente las muertes de otros con los que nunca se han encontrado y de los que no saben nada.

     En segundo lugar, tal como Rusia, China, Francia y todos aquellos otros países, Estados Unidos se deja controlar por los judíos. La fórmula es siempre la misma: soborno, chantaje y asesinato. El negocio fue desvirtuado desde el principio por Alexander Hamilton. Hacia 1913, los judíos controlaban todo en Estados Unidos, sobre todo el sistema educativo, que sistemáticamente negaba a la gente la información que ellos necesitaban para reconocer la prisión que había sido construída alrededor de ellos.

     Cuando usted piensa en ello, no es sorprendente que los judíos vean al resto del mundo con desprecio, por cuanto ellos han sido capaces de tomar el control de cualquier país que ellos han querido, en cualquier momento, mediante la manipulación del dinero, la propiedad de la prensa y la compra de algunos políticos.

     El verdadero riesgo implicado en nombrar a los culpables en cada una de estas tragedias nos impide siempre resolver este recurrente problema. Afortunadamente, un número creciente de gente, a medida que las condiciones empeoran, está reuniendo el coraje para afrontar directamente esta situación.

     Entonces, lo importante de esta historia no es qué país es el más estúpido —todos compartimos aquella designación en algún grado. El aspecto importante de esta historia es que todos aquellos países han sido destruídos por el mismo método, desencadenado por la misma gente, y cada vez con los mismos desastrosos resultados.

     ¿Cómo reconocer si su país está en la lista de estúpidos? Muy simple: Si todas las decisiones que allí se toman benefician sólo a los acomodados, y la gran mayoría de sus ciudadanos se opone a aquéllas, usted sabe que usted está en la lista.

     ¿Se despertará alguna vez el mundo y verá que todos los países están siendo destruídos por este mismo problema bancario judío?. O, engañada por sus placeres de alta tecnología, ¿permanecerá la gente como cobardes comatosos y aceptará las miserables raciones repartidas por los depredadores, que siguen robando la mayoría de las riquezas de cada uno en todas partes?.

     Lo que usted hace a otros es lo que a usted le sucederá. Si usted los ama, ellos prosperarán; si usted los odia, ellos morirán. ¿Es esto algo que el mundo nunca ha sabido, o es algo que simplemente hemos olvidado?.–




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