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viernes, 17 de mayo de 2013

Marek Glogoczowski - Sobre el Ethos Judeo-Cristiano



     Desde zaprasza.net, al igual que el artículo que publicamos ayer, hemos rescatado este otro texto de hace casi siete años, también perteneciente al filósofo y teólogo polaco doctor Marek Glogoczowski, y lo hemos puesto en castellano para que sus argumentos acerca de los fraudulentos razonamientos que son inherentes al origen y práctica del cristianismo aparezcan claros y distintos en la mente de nuestros lectores y puedan así comprender las trampas mentales de los ya, por su formación, mentalmente muertos. Así lo plantea al menos nuestro autor, de quien hay que hacer notar que su manejo del inglés no es tan perfectamente pulcro como lo habrá de ser su nativo polaco.


YHWH: El Cuento de Dos Pablos "Actores y (Súper)Hipócritas"
Un Ensayo sobre el Ethos (modo de
comportamiento) Judeo-Cristiano
por Marek Glogoczowski
1º de Julio de 2006



"El antiguo filósofo griego Sócrates enseñó a sus alumnos que la búsqueda de la verdad sólo puede comenzar una vez que ellos comienzan a cuestionar y a analizar cada creencia que alguna vez tuvieron en gran estima. Si una cierta creencia pasa las pruebas de evidencia, deducción y lógica, debería ser conservada. Si no lo hace, la creencia no sólo debería ser desechada sino que el pensador también debe preguntarse entonces en primer lugar por qué él fue llevado a creer la información errónea" (del artículo del doctor Albert D. Pastore "Stranger than Fiction", sobre los acontecimientos del 11-S).
 


     A fines de Mayo de 2006 todos los programas de televisión en Polonia durante cuatro días consecutivos estuvieron informando de cada paso del Papa Benedicto XVI en mi país. Este católico "Santo Padre", por una simple imitación de gestos y palabras de su famoso precursor Juan Pablo II, fue capaz, con la eficiente ayuda de los medios de comunicación, de provocar un entusiasmo auténtico de cientos de miles de simples polacos. Mientras miraba en la televisión estas celebraciones, yo pensaba en viejas fotografías y películas que documentaban escenas de similares entusiasmos de masas antes de la Segunda Guerra Mundial, cuando los líderes de los modernistas Estados totalitarios, el Duce italiano y el Führer alemán, fueron saludados en una manera reservada hoy para los Papas. El entusiasmo de masas no era gratuito entonces. Sintiendo el apoyo inmenso de sus seguidores, estos líderes "cristianos" se involucraron con entusiasmo en sus guerras desastrosas, ya fueran contra el comunismo "ateo", contra el corrupto liberalismo y mercantilismo, o contra los remanentes del mundo "subdesarrollado".

     La actual ola "postmodernista" de la intoxicación de masas con la "santidad" de los consecutivos jefes del Vaticano II, comenzó ya hace un cuarto de siglo con la elección del Papa Juan Pablo II (JP2), criado en mi natal Cracovia. El gusto de este "Papa polaco" por los viajes interminables no se originó de la nada. Cuando leemos cuidadosamente los textos del Nuevo Testamento, en particular los "Hechos" y "Cartas" de Pablo, fácilmente descubrimos que JP2 simplemente estaba imitando la manera de "evangelización" emprendida en la Antigüedad por ese apóstol. Lo que es aún más interesante, en el Evangelio según Mateo podemos encontrar que esta manera (en griego = ethos) de difundir la "Palabra (Logos) de Dios" fue de hecho condenada por Jesús de Nazaret: "¡Ay de ustedes, escribas y Fariseos, hipócritas!, ya que ustedes cruzan mar y tierra para hacer un solo prosélito, y cuando él se convierte en un prosélito, ustedes lo hacen dos veces más un hijo del infierno como ustedes mismos" (Mateo 23:15).

     ¿Es este duro juicio de Jesús válido en el caso de las "misiones apostólicas" de estos dos prominentes evangelistas, llevando ambos el nombre de Pablo y ambos considerados como "santos" (o al menos como "santo súbito" [JP2])?. El primer Pablo, conocido antes como Saúl, fue el verdadero inventor del Fundamental Dogma Cristiano de la "salvación por la crucifixión de Cristo". El segundo, (Juan) Pablo II, conocido antes como Karol Wojtyla, se ha convertido en el verdadero "Salvador" de la Iglesia desde las garras de la herejía marxista: a fines de los años '70, sólo en Italia miles de sacerdotes estaban abandonando sus hábitos para ingresar al Partido Comunista, y el papado de JP2 acabó con estas prácticas "paganizantes". ¿Pero fue este "éxito pastoral" de JP2 algo realmente valioso para la Humanidad (y para el Planeta) considerada en su conjunto?. Jesús, citado en los Evangelios, enseñó a reconocer a los "pastores" por los frutos de su trabajo pastoral. En el caso de Wojtyla/JP2 estos "frutos" están muy visibles, sobre todo en Varsovia, a lo largo de la avenida que lleva actualmente su nombre: esta prestigiosa avenida en los 15 años pasados se ha llenado de unas monstruosas estructuras cubiertas de cristal y aluminio, carentes de alma, de bancos y corporaciones. ¡Si comparamos la perspectiva de esta "reconstruída" Avenida Juan Pablo II (y la de la Polonia de hoy en su conjunto), con las famosas palabras de (Juan) Pablo II "¡QUE DESCIENDA TU ESPÍRITU Y RENUEVE ESTA TIERRA, ESTA TIERRA!", expresadas en el estadio de Varsovia hace un cuarto de siglo, podemos notar fácilmente que el "Espíritu Santo" que en efecto descendió —y no sólo en Polonia— lleva el nombre completamente profano de Espíritu del Dinero y el Comercio.

     Ésta no es la única sospecha de que el "Papa Eslavo" fallecido no hace mucho era un agente encubierto de la antigua divinidad aramea (es decir, siria) llamada Mammón. El otro slogan de JP2, que solía causar un verdadero frenesí descontrolado entre las muchedumbres que participaban en sus misas en los años '80 en mi país, era "¡NO TENGÁIS MIEDO!". Por supuesto cada polaco piadoso entendía que el "Santo Padre" estaba pidiendo el sabotaje del opresor desarrollo del régimen de economía "comunista", y la liberación de la Nación y la Familia por el (bien pagado, por supuesto) Trabajo (esto significa Obra). Este Trabajo Santo, según el Papa, tiene como objetivo la "dominación sobre la Tierra", y la construcción del "Nuevo Cielo y Nueva Tierra", exigida por el dios de la Biblia. Ésta es la esencia de la famosa carta encíclica Laborem Exercens de 1981, cuya práctica de esta "obra del Papa" el sociólogo francés Alain Touraine tomó como una prueba de la ideología neo-judaísta de JP2.

     Tal sueño —que demuestra la Sabiduría de la Biblia— verdaderamente judaísta del dominio del hombre sobre "todo lo que se mueve sobre la tierra", llega a ser popular entre el clero cristiano aproximadamente en el siglo V, muy poco después del Concilio de "bandoleros" de Éfeso. En este concilio, que duró dos años, la inicialmente aplastante oposición nestoriana al dogma de Pablo de la "salvación de los cristianos por la crucifixión de Jesús", fue derrotada por una fuerza directa, y este "aparentemente magnífico" Dogma Central del cristianismo se hizo obligatorio en todo el Imperio romano. Comenzando con este momento histórico, el sueño del Apóstol Pablo de hacer de los cristianos "judíos substitutos" (Romanos 11:17) fue tomando formas cada vez más visibles. Podemos decir que "la Palabra (de Pablo) estaba haciéndose carne... llena de gracia y verdad" (Juan 1:14).

     ¿Pero por qué el esfuerzo misionero de Pablo ha conducido necesariamente a la formación de cristianos Protestantes sionistas, que sueñan, junto con los judíos ortodoxos, con (re)construír el Tercer Templo, cuyo edificio parecido a un matadero estará por supuesto "lleno de gracia y verdad dentro de él"?. En primer lugar, tenemos que des-construír la ingenua creencia católica (universal, común) —compartida por ejemplo por mi amigo el neófito cristiano Israel Adam Shamir— de que el en apariencia "odiador de judíos" Pablo era un anti-judaísta. Ya en el segundo capítulo de su "Carta a los Romanos" es evidente que, por el contrario, PABLO ERA EL VERDADERO Y SUBLIME JUDAÍSTA. (Es debido a este hecho que el filósofo epicúreo post-cristiano Karl Marx fue capaz de afirmar en su ensayo "Zur Judenfrage" de 1844, que "el cristianismo es la sublimación del judaísmo"). ¿Por qué?. El judaísmo es por definición la religión de los judíos, y lo que significa ser "un verdadero judío" Pablo lo explica a los romanos (2:28-29) en una declaración llena de Orgullo del Superhombre Judío: "Pues no es un verdadero judío el que lo es en apariencia, ni es la verdadera circuncisión algo externo y físico. Judío es el que lo es interiormente y la verdadera circuncisión es un asunto del corazón, espiritual y no literal. Su alabanza no es de hombres, sino de Dios".

     ¿Qué significa la "circuncisión del corazón"?. Este órgano es mucho más simple en su estructura que los genitales de los mamíferos, y así cualquier ataque contra él automáticamente afecta el funcionamiento de todos los otros órganos, provocando su disminución, atrofia y hasta su desaparición. En el pasado, varios filósofos famosos, G. W. F. Hegel incluído, consideraron que la elogiada en la Biblia "circuncisión del corazón" era un eufemismo para la práctica del sacerdocio judío de la auto-castración de sus corazones. (Vea por ejemplo los datos en las págs. 204 y 206 del significativo libro "The Culture of Critique" de Kevin MacDonald, 1998). El Antiguo Testamento da al menos una docena de ejemplos de tales prácticas "sublimes" de los patriarcas hebreos y levitas, comenzando con Abram/Abraham quien "incondicionalmente" estaba dispuesto a incinerar a su hijo primogénito, sólo para conseguir la bendición de su Dios Supremo / Mammón. Y por supuesto tenemos que tener presente el ejemplo de Jacob-Israel, quien gracias a su rechazo egoísta a alimentar gratuitamente a su hambriento hermano Esaú, llegó a estar "bendecido por Dios" con las inmensas posesiones familiares de Isaac. (Dichas posesiones él posteriormente las convirtió en un desierto estéril, debido al irracional exceso de pastoreo en los pastizales poseídos por él).

     Como fue en el caso de Jacob-Israel, la "auto-circuncisión/castración del corazón" permite a los "héroes" al practicar esta moral (ethos) apartar la vista de los desastres que ellos causan con su comportamiento egoísta. Sin embargo es cierto que a partir de tal Ignorancia premeditada crece la Fuerza, como ocurrió en el caso de la Fuerza de EE.UU., que fue enormemente mejorada por una incineración nuclear "gratuita" de Hiroshima y Nagasaki. (Está demás agregar que este emocional "agujero en el cerebro", entrenado desde la juventud por los llamados judeo-cristianos, permitió el desarrollo de verdaderas monstruosidades que caracterizan el pensamiento científico moderno. Uno de estos "tumores de la mente" es la imaginación cartesiana de los animales como dispositivos totalmente mecánicos, siendo el otro concepto el darwiniano de las criaturas vivas como autómatas diseñados sólo para la reproducción interminable, criaturas así incapaces de alguna reacción conductual coherente, reforzado con ejercicios repetidos, contra la "selección" de estas contingencias externas "autómatas").

     El naturalista griego y filósofo Aristóteles sostuvo que los niños no deberían ser desalentados cuando ellos lloran de pena o gritan de alegría, ya que ello ayuda a desarrollar sus órganos del espíritu, haciendo de ellos, en su edad adulta, amplios de alma (megalopsychos) verdaderos, hombres de grandes corazones, sabedores y practicantes de la verdadera virtud. La "formación" judía de la gente para esconder sus sentimientos verdaderos —cuya patología se manifiesta hoy como la cultura (ethos) de lo "correctamente político"— necesariamente produce gente estrecha de alma (micropsychos), cobardes de espíritus simples y cuerpos corruptos, propensos a todos los vicios, comenzando con la hipocresía, tan frecuente en Israel en tiempos de Jesús. Y fue el fariseo Pablo, elogiando el ethos "verdaderamente judío" de la "auto-circuncisión/castración del cerebro", quien hizo a los individuos que creyeron en su credo cristiano en gran medida clínicamente muertos. Tales "autómatas" internamente empobrecidos, en condiciones favorables fácilmente se transforman en despiadados "diablos blancos", como los chinos llamaban en el siglo XVII a los mercaderes-guerreros "cristianos" portugueses que visitaban su país.

     No hay duda de que la "iluminación por Jesús" de aquel fariseo Saúl, en el camino a Damasco, no fue sólo el producto de informes que él oyó sobre hechos (y facultades) sobrenaturales de este rebelde profeta galileo. Tan repentina conversión fue también el resultado de los años de estudio de Saúl del Antiguo Testamento, bajo la dirección del rabino Gamaliel en Jerusalén. Es notable que sólo en la "Carta a los Romanos", escrita después de la conversión de Saúl/Pablo, encontremos aproximadamente 60 referencias, aproximadamente la mitad de ellas en forma de citas larguísimas, de los libros de Isaías, Salmos y Éxodo. Si volvemos de la Antigüedad al siglo XX, notamos que Karol Wojtyla, durante sus estudios universitarios, tenía la obligación de leer el mismo conjunto de libros canónicos (incluyendo los mismos informes sobre los Hechos de Jesús), que el antiguo perseguidor de cristianos Saúl, quien finalmente se convirtió en el apóstol Pablo, y cuyas elucubraciones se hicieron pronto —con la ayuda de "Dios"— lecturas obligatorias para todo el clero cristiano.

     Ésta no es la única similitud entre ambos portadores profesionales del nombre Pablo. No cabe duda de que durante el Cónclave del Vaticano a finales de 1978, considerables presiones fueron ejercidas sobre los cardenales reunidos, que exigían de ellos la elección de un Papa conocido por sus simpatías hacia los judíos y hacia los alemanes (Wojtyla proviene de la anteriormente austriaca Galitzia). El Ministro polaco del Interior de entonces, Czeslaw Kiszczak, afirmó que Wojtyla fue elegido gracias al apoyo de la CIA y de los cardenales alemanes —por lo tanto también controlados éstos por EE.UU.: cujus regio, ejus religio [según el rey es la religión del reino]. Armados con este conocimiento moderno de los Hechos de los servicios secretos, preguntaremos: ¿Es posible que también el fariseo Saúl astutamente haya sido "llamado" (por supuesto por "Dios") para realizar su "trabajo pastoral" entre los primeros cristianos, como un elemento de un plan secreto, similar a aquel en el cual estuvo implicado Wojtyla/JP2?.

     Este antiguo "plan de negocios" con toda evidencia consistía en dirigir a los ingenuos primeros cristianos, que odiaban espontáneamente las prácticas corruptas del Templo de Jerusalén de una "redención de los pecados por medio de la incineración de animales inocentes", hacia "carriles" cognoscitivos que en apariencia permanecen hostiles al judaísmo pero que interiormente siguen siendo el mejor aliado de esta "Guarida de Ladrones con el Decálogo". Para mí, como para un filósofo profesional post-católico, es evidente que los cristianos cretinizados por las "Cartas" de Pablo (la palabra "cretino" etimológicamente deriva del antiguo francés "chrétien" = cristiano) llegan a ser, en su masa, completamente inconscientes de su papel colectivo como "asno del Mesías", que se supone que llevan durante siglos a su Supremo Señor hebreo (como pintorescamente Israel Shamir describió el destino de los judíos comunes en su libro PaRDeS/Paraíso). Confieso que cuando he leído cuidadosamente, en los "Hechos de los Apóstoles", los detalles de la conversión de Saúl, con ese enigmático "Señor" que le dice a Ananías en Damasco que acepte a Saúl (el futuro Pablo) como a un cristiano "recién nacido", tuve un pensamiento posterior de que esta famosa "conversión" era un espectáculo organizado, especialmente cuando leí acerca de la facilidad con la cual el recientemente convertido Saúl/Pablo se escapó de una prisión romana en una canasta atada a una cuerda. Tan "heroico" método de "autentificación" de un agente, me hizo recordar la historia personal de 1968 de nuestro trotskista polaco morador profesional de prisiones Adam Michnik, que en 1988 se dio vuelta para llegar a ser el colaborador más cercano del hiper-burgués George Soros y su Fundación vinculada a la CIA.

     Por un azar del Espíritu de los Tiempos, sólo una semana después de que comencé a considerar la "teoría de conspiración" de la puesta en efecto del Paulinismo, encontré en mi escritorio una carta de un amigo que contenía una copia de un artículo publicado en la revista "Zadruga" Nº 1/1939, que informaba en su "Introducción" que ya los persas conocían métodos para luchar contra sus enemigos inoculando sus cerebros con ideas, matando sus facultades para razonar. (Hoy diríamos que los antiguos zoroastrianos sabían producir "virus culturales" llamados MEME, virus de Erradicación de la Memoria y Vaciamiento de la Mente, Memory Eradicating and Mind Emptying). La redacción de la revista neo-pagana "Zadruga" sugirió que fue el Sumo Sacerdote Gamaliel quien preparó a Saúl/Pablo para su misión de "asesinato de cerebros" entre los cristianos. Todas éstas podrían ser sólo suposiciones, pero persiste el hecho de que Pablo se especializó en declaraciones ex officio [en virtud de su cargo], abortando todos los esfuerzos de la mente racional, como ésta de la Primera Carta a los Corintios: "La locura de Dios es más sabia que los hombres". Tan extrañas declaraciones de nuestro apóstol "anti-judaísta" fueron modeladas a partir de la exclamación del profeta Isaías como si hablara Dios: "Destruiré la sabiduría del sabio, y la inteligencia del inteligente desecharé", cuya declaración indica que este profeta con toda evidencia asimiló varias importantes técnicas persas de "operaciones psicológicas" (psyops) durante el período de colaboración de los judíos con el conquistador persa Darío (1ª Corintios 1:19 y 25; Isaías 29:14).

     En opinión de "Zadruga" de 1939, el mismo Sumo Sacerdote Gamaliel desempeñó el papel de un "Señor" estableciendo en Damasco el "teatro" de la conversión de Saúl/Pablo. Esto, ciertamente llevando la suposición demasiado lejos, sin embargo se parece extrañamente a la opinión muy bien fundada de la Contra-Inteligencia polaca de 1979, a saber, que fue la CIA (y colaborando con ella otras agencias de Inteligencia), la que desempeñó el papel de "Dios", que planificó tanto la muerte repentina de Juan Pablo I en 1978 (sólo un mes después de su investidura como Papa), y la instalación de Wojtyla como Juan Pablo II en la Santa Sede, donde él permaneció durante los siguientes 27 años de enormes conquistas mundiales de Estados Unidos. Esto también sugiere que el "Señor" judeo-cristiano, en una de sus numerosas hipóstasis, tiene la cara de los Servicios Secretos, sean ellos del antiguo Israel o del EE.UU. de hoy.

     Además, en el libro publicado en 2002 "Chosen People. The Big Idea that Shapes England and America" el destacado periodista inglés Clifford Longley afirma que para el estadounidense promedio "EE.UU. es Dios". Esta conclusión se superpone con la que que encontré en el libro publicado en 2005 "PaRDeS. Un Estudio sobre la Cábala" del herético periodista israelí Israel Shamir. Shamir afirma que para los judíos comunes "Yisrael es Dios". (Él escribe que "Yisrael es la figura central en el cosmos judío (...) es la Iglesia de los judíos, es como Cristo para los cristianos... Yisrael adora a Yisrael, que significa él mismo.... (Israel) no siente a Dios por encima de él... Yisrael es la luz para las naciones y las naciones son iluminadas por esta luz, de un modo similar a como un árbol es iluminado por el Sol pero sigue siendo un árbol").

     Como observé al comienzo de este ensayo sobre el ethos judeo-cristiano, nuestros dos "Pablos" más prominentes, a la luz de las enseñanzas de Jesús de Nazaret, son simplemente "escribas y fariseos, hipócritas". La utilización de esta Luz que irradia de las Palabras (Logos) de nuestro —pero no de ellos— Salvador, será de interés para descifrar al DIOS "carente de cualidad y de cantidad, carente de necesidades e imposible de situar" (en la opinión de Agustín) como el ORDEN GLOBAL DE ENGAÑO. Y por supuesto el bíblico "nombre sin nombre" (en opinión de Erich Fromm) YHWH debería ser leído en inglés —que se ha convertido en la lengua común del "Señor"— como la HEGEMONÍA MUNDIAL DE LOS HIPÓCRITAS DE YISRAEL (Yisrael's Hypocrites World Hegemony). Por supuesto se supone que todos los Homo Sapiens que aún sobreviven combaten esta hegemonía Foránea, que se asemeja fuertemente al gobierno de la Casta de los Eunucos en la corte china del siglo XV.






Anexo:  El Amor/Eros Artificial de Pablo
6 de Junio de 2006



     La invocación frecuentemente repetida por Juan Pablo II durante los años '80 "¡No tengáis miedo!" es la parte inicial de una importante frase de Jesús que advertía: "No temáis a aquellos que matan el cuerpo pero no pueden matar el alma, sino más bien temed a los que pueden destruir tanto el alma como el cuerpo en el infierno" (Mateo 10:28). ¿Y quién, desde hace milenios, se ha especializado en empujar a los paganos (literalmente "los habitantes del pueblo") anteriormente satisfechos con sus vidas, al infierno de deseos malvados de "dominio sobre la tierra y sobre todo lo que se mueve sobre ella"?. ¿No son, por una casualidad, estos "mercenarios del Señor", que recorren infatigablemente el mundo con copias de la Santa Biblia en sus manos?.

     Una manipulación similar de las enseñanzas de Jesús observamos en las "cartas apostólicas" de Pablo. Este auto-proclamado Vicario de Cristo de repente, en su camino a Damasco, se transformó desde ser Saúl un perseguidor judío de cristianos que "respiraba amenazas y asesinato", en un apóstol cristiano que predicaba Fe, Esperanza y Amor. Él incluso escribió un "himno" a la Gloria del Amor, que "no es celoso ni jactancioso; no es arrogante ni grosero. El amor no insiste en su propio camino... soporta todas las cosas, cree todas las cosas... (y por supuesto) el Amor nunca se termina" (1ª Corintios cap. 13). Todos los filósofos profesionales saben que el similar "himno" a la Gloria de Eros, que describe con todos los superlativos posibles a esta divinidad (es el más hermoso, el más sabio, el más delicado, el más tímido, el más valeroso, el más dedicado, etc.), lo encontramos ya en el diálogo "El Banquete" de Platón. Lo que es de interés para nosotros es la manera en la cual Sócrates "des-construyó", provocando el entusiasmo de sus oyentes, completamente ingenuos e incluso falsos, esos versos sobre el Amor-Eros compuestos por un entonces destacado poeta ateniense llamado Agatón. El poder de la socrática "des-construcción por medio de la lógica" era tan grande que el confundido Agatón finalmente admitió humildemente: "Entonces, Sócrates, realmente no sé lo que he dicho antes".

     Lamentablemente no conozco sobre filósofos que se atrevieran a señalar la hipocresía completa que irradia del "himno al Amor" del fariseo Pablo. En primer lugar, este himno no indica cuál es el objeto de este sentimiento. Tal ethos (el comportamiento) de Pablo es muy similar al de Juan Pablo II, que en su famoso "No tengáis miedo" evitó indicar los objetos de los que no debemos tener miedo, o sí tenerlo. Como Sócrates argumentó en el "Fedro", el amor pertenece a una clase más grande de sentimientos fisiológicos llamados "deseos", como el deseo trivial de beber o comer. Y el amor es un particular "deseo de los ojos", que obliga al amante a estar tan cerca como le sea posible de la BELLEZA que lo atrae. (De aquí que Eros/Amor en los antiguos dibujos paganos siempre acompañaba a la perfecta —y por ende, fría— belleza de Afrodita/Venus).

     ¿Y cuál es el "objeto de belleza" que el apóstol Pablo declaraba que él acompañaba tan de cerca como le era posible?. Lo encontramos en la misma 1ª Carta a los Corintios, donde él jactanciosa y arrogantemente, "insistiendo en su propio camino", declara a los admiradores de las enseñanzas de Jesús: "decidí no saber nada entre ustedes excepto de Jesucristo, y él, crucificado". Esta "belleza" de Cristo crucificado, el sacerdocio cristiano (a excepción de los nestorianos) está en efecto llevándola tan cerca como le es posible durante sus viajes profesionales —nuestros sacerdotes y "pastores" de hecho lo hacen a la imagen del inocente pagano Eros, que trata de permanecer tan cerca como le es posible de la belleza de Afrodita que lo atrae. Pero Afrodita, siendo perfecta, permanece fría, ya que ella no puede desear nada que ya posea. Lo mismo sucede con Cristo, especialmente éste colgando desdichadamente en la cruz. Nuestro sacerdocio que "lo soporta todo y cree en todo" (para usar las palabras de Pablo) procura no ver que su Amado Cristo Crucificado está Muerto, y por ello mudo, y su Logos Divino (la Palabra) está ausente en la Cruz, el cual Instrumento de la Pasión es también amado por el clero cristiano.

     El decidor de la verdad Jesús colgando en la Cruz —y la busqueda de la justicia para los oprimidos— debería ser considerado como un símbolo de la "Razón Crucificada". Esto lógicamente significa, en términos propuestos por el ya mencionado Israel Shamir, que LOS CATÓLICOS ADORAN A LA IGLESIA UNIVERSAL DE LA RAZÓN CRUCIFICADA. Esta gente común, "universal" (en griego =  katholicos), que cree ingenuamente en las enseñanzas de Pablo [1], se obliga a sí misma a abandonar la Belleza Natural de la Razón por la "belleza" artificial de la Cruz. Ellos así deben llegar a ser, a imagen de Cristo crucificado, lentamente muertos cerebrales, y así capaces solamente, mediante su Labor, de preparar el Verdadero Infierno sobre la Tierra. Dicho proceso de asesinato de la Tierra es perfectamente perceptible en todos los países "civilizados" (esto significa literalmente en latín "urbanizado", como opuesto a "paganizado", parecido a un pueblo), sobre todo en el "faro del mundo" llamado Estados Unidos, el país "bajo Dios", según sus presidentes cerebralmente muertos.

[1. Hace ya diez años uno de mis corresponsales polacos me escribió con pertinencia: "Los judíos sólo mataron a Cristo, pero PABLO LO ASESINÓ". Esto significa que Pablo logró "des-construír" tanto el Cuerpo como el Espíritu de Jesucristo. Por favor compare esta opinión con la definición ya copiada encima, dada por Jesús, de a quién tenemos que tener miedo...].–



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