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martes, 9 de abril de 2013

Dean Henderson - Anunnakis, Iraq y Pearl Harbor



     El viernes 4 de Abril de 2003 Sadam Hussein hizo una sorpresiva aparición pública (la primera desde el comienzo del asalto por EE.UU. ese 20 de Marzo) televisada por la televisión iraquí, rodeado de gente en las calles de Bagdad, en plena campaña estadounidense de asalto contra Iraq ordenada por el perro Bush hijo. El miércoles 9 de Abril (hace justo diez años) caería Bagdad, pero Abu Dhabi TV transmitió la que sería la última visión de Hussein entre su pueblo, en el barrio de Azamiyah. Sobre el comienzo de dicha agresión, que se remonta al asalto que efectuó el perro Bush padre, que se conoce como la "Primera Guerra del Golfo" de 1991, y sobre algunos episodios conexos, escribe el estadounidense señor Dean Henderson en el siguiente texto que hemos puesto en castellano. Es un extracto del capítulo 12 (The Gulf Oil War) de su libro "Big Oil & Their Bankers in the Persian Gulf" (2010), y ha sido él mismo quien ha seleccionado este fragmento hace una semana en el sitio veteranstoday.com publicándolo allí.



Anunnakis, Iraq y Pearl Harbor
por Dean Henderson



     El proceso de robar el petróleo de Iraq comenzó cuando los banqueros Illuminati engolosinaron a Sadam Hussein para que invadiese Irán. Mientras Hussein estaba ocupado con los iraníes, el gobierno-títere de Kuwait se encargó de desplazar lentamente su frontera Norte, en disputa desde hacía mucho tiempo con Iraq, ampliándose hacia el Norte hacia el área que contiene el masivo yacimiento petrolífero Rumaila, que los Cuatro Jinetes [Exxon Mobil, Chevron Texaco, Royal Dutch/Shell & BP Amoco] ahora sabían que era uno de los más ricos en el mundo.

     Allí los kuwaitíes establecieron instalaciones militares, granjas e instalaciones petroleras. La expansión añadió 1.450 kms² a Kuwait y le dio el control de la parte Sur de Rumaila, que contiene la parte más grande de sus aproximadamente 30.000 millones de barriles de petróleo. El terminal de petróleo de Iraq en Fao fue destruído durante la Guerra entre Irán e Iraq, mutilando la producción de la Compañía Petrolera Nacional Iraquí (INOC) al Norte de Rumaila. Iraq quiso tomar en ariendo las islas de Warbah y Bubiyan pertenecientes a Kuwait para servir como puertos marítimos profundos que podrían sustituír a Fao. Los kuwaitíes se negaron.

     En 1981 la Compañía Petrolera de Kuwait (KOC) compró la Santa Fe Drilling Corporation y su filial de ingeniería de alta tecnología Braun. La Santa Fe era un conocido frente de la CIA. La Braun había ideado una nueva técnica de ángulo de perforación. A lo largo de los años '80 la KOC usó esta tecnología para perforar horizontalmente en el yacimiento petrolífero Rumaila, el 90% del cual caía dentro del territorio iraquí [1]. Los iraquíes dijeron que Kuwait robó petróleo crudo por un valor de 10.000 millones de dólares.

[1. Ralph Schoenman, "Iraq and Kuwait: A History Suppressed", Veritas Press, Santa Barbara, 1990].

     Después de la Guerra del Golfo, Santa Fe continuó robando el petróleo iraquí. En Abril de 1993 Kenneth Beaty, jefe de exploraciones para Santa Fe, fue detenido por el gobierno iraquí cuando fue encontrado dentro de Iraq comprobando un pozo de petróleo en Rumaila. Él fue condenado a ocho años en la prisión de Abu Ghraib por acusaciones de intrusión ilegal.

     Las estimaciones de las reservas iraquíes de petróleo crudo siguen subiendo. La estimación actual es de 112.000 millones de barriles, detrás sólo de Arabia Saudí, desde 97.000 millones de barriles hace sólo una década. Y la mayor parte de Iraq permanece inexplorado. David Mangan Jr., editor del The Oil Daily, posteriormente dijo de la Guerra del Golfo: "Lo más probable es que el plan estadounidense desde el principio fuera capturar el Sur de Iraq, porque aquel suelo contiene los yacimientos petrolíferos más ricos sobre la Tierra".

     Pero Iraq contiene algo más importante que el petróleo. Rumaila está en el corazón de lo que era Mesopotamia, entre los ríos Tigris y Éufrates que desembocan en el Golfo Pérsico. Las más antiguas escrituras del mundo están grabadas en tablillas de arcilla sumerias sepultadas bajo el fango en los estuarios de estos grandes ríos. Durante los tiempos bíblicos esta área era conocida como Caldea. Fue aquí, dicen los investigadores de los Anunnaki, donde los intrusos nibiruanos decidieron aterrizar, debido a su suministro abundante de combustibles fósiles.

     Según el principal investigador de los anunnaki Zacarías Sitchin, éstos construyeron las grandes pirámides en Egipto como faros espaciales. El científico de la NASA Maurice Chatelain está de acuerdo, y declara que "la Gran Pirámide de Keops era también un faro espacial. Mirada desde arriba, la pirámide es visible desde una distancia muy grande... la superficie de piedra pulida es un reflector de radar". Las instalaciones de aterrizaje de los anunnaki pudieron haber estado en la península del Sinaí.

     Sinaí significa "brillante" y, su nombre se deriva del dios babilónico "Sin". Sin era el nombre semítico para Nannar, el hijo primogénito del líder anunnaki Enlil, que era el soberano de Ur, la ciudad hogar del abastecedor de misterios antiguos y posible híbrido anunnaki Abraham. Sin era también el nombre caldeo para la Luna donde, según las tablillas sumerias, los anunnaki obtuvieron el ADN necesario para sus experimentos híbridos humanos. Esto añade un completo nuevo significado al mantra del Antiguo Testamento de que el hombre nació en el pecado (sin, en inglés) [Zecharia Sitchin, "The Wars of God and Men", Avon Books, New York, 1985].

     Los investigadores afirman que el rey egipcio Ra era realmente Marduk, hijo del comandante anunnaki Enki. Ra engendró a Shu y a Tefnut, quienes se casaron entre sí y engendraron a Geg y a Nut. Ellos también se casaron y engendraron a los reyes-dioses egipcios Isis y Osiris, junto con el bíblico Set y a Neftis. El centro de control de vuelo anunnaki estaba en el monte Moriá, que se traduce como "el monte desde donde se dirige" [Sitchin, op. cit.].

     Fue ante la vista exacta de esto que el rey Salomón construyó su Templo, bajo el cual los Caballeros Templarios excavaron durante las Cruzadas, largándose de allí con cargamentos de oro, el Arca de la Alianza (probablemente un dispositivo anunnaki de radiotransmisión) y otras reliquias sagradas ahora custodiadas por el Priorato de Sión.

     Esta parte del Sur de Iraq puede contener pistas valiosas en cuanto a los orígenes de la Humanidad, conocimiento estrechamente guardado por las sociedades secretas conducidas por los banqueros Illuminati. El perpetuo estado de guerra con Iraq ha puesto a dicha área fuera de los límites para los investigadores, mientras el número de gente interesada en las teorías sobre los anunnaki gana una masa crítica. Cuando las fuerzas estadounidenses invadieron Iraq en 2003, "saqueadores" organizados se llevaron muchos artefactos importantes del Museo Nacional de Iraq.

     En Junio de 1990 el Embajador de Iraq ante EE.UU., Mohammed al-Mashat, apareció en la CNN revelando la colaboración estadounidense/kuwaití en la desestabilización de la economía de Iraq. Al-Mashat declaró: "Tengo en mi poder documentos de la CIA que detallan un programa de desestabilización económica contra Iraq que involucra a la Seguridad Estatal Kuwaití (KSS). El 14 de Noviembre de 1989 el director de la CIA William Webster invitó a funcionarios de la KSS a Washington a planear este esfuerzo de desestabilización" [CNN Headline News, 26 de Junio de 1990].

     Al-Mashat leyó textualmente del documento de la CIA, que declaraba: "Es importante aprovechar la deteriorada situación económica de Iraq a fin de hacer presión sobre éste para delinear la situación fronteriza. Una cooperación amplia debería ser iniciada entre nosotros. La CIA también entrenará a 128 soldados kuwaitíes de élite para proteger a la familia Al-Sabah. Y ayudaremos a automatizar las funciones del Departamento de Seguridad Estatal y a facilitar el intercambio de información con Siria e Irán".

     Al-Mashat llegó a decir que la riqueza petrolera de Kuwait estaba siendo desplegada para financiar el tráfico de heroína de los rebeldes muyahidines en la región del Creciente de Oro. Sólo meses antes de que Mashat hiciera esta afirmación, un sobrino del emir kuwaití, el jeque Jaber Ahmed Al-Sabah fue detenido en Francia por posesión de heroína.

     Parte del esfuerzo de desestabilización efectuado por la CIA y los al-Sabah contra Iraq implicaba reducir los precios mundiales del petróleo. En la Cumbre Árabe de Mayo de 1990 en Bagdad, Sadam Hussein dijo que por cada dólar menos en el precio de un barril de petróleo, Iraq perdía mil millones al año. Él calificó a la superproducción kuwaití de crudo como un "acto de guerra". Dos meses más tarde él presentó una demanda formal ante la Liga Árabe llamando a Kuwait y a los Emiratos Árabes Unidos "agentes imperialistas" en el Golfo. El rey Hussein de Jordania concurrió. En Julio de 1990 la OPEP sostuvo una reunión de ministros del petróleo en Viena donde fue acordado que cada nación miembro reduciría la producción para evitar futuras bajas en un ya débil mercado del petróleo.

     Un día después de la reunión Kuwait anunció que había cambiado de opinión y aumentaría la producción. La Kuwait Oil Company inundó un mercado ya sobre-aprovisionado con un barril de crudo kuwaití de exportación a US$13,25. Los EAU siguieron el ejemplo. Dentro de tres meses el crudo iraquí descendió de US$28 el barril a US$11, causando una pérdida de 14.000 millones de dólares por ingresos del petróleo. La economía de Iraq es dependiente del petróleo. En 1988 el petróleo proporcionó el 99,1% de la divisa fuerte de Iraq. Tambaleándose bajo montañas de deuda por la guerra contra Irán, Iraq estaba ahora hambriento por el desesperadamente necesario comercio exterior requerido para atender esta deuda y reconstruír su economía destrozada.

     El ministro de Asuntos Exteriores iraquí Tareq Aziz escribió una carta al secretario general de la Liga de Estados Árabes quejándose de que Kuwait había "puesto en práctica un complot para intensificar el ritmo del avance gradual y sistemático hacia el territorio iraquí. El gobierno kuwaití estableció instalaciones militares, puestos de policía, instalaciones petroleras y granjas en territorio iraquí".

     Pero Aziz sabía que una fuerza más poderosa estaba directamente detrás de los audaces movimientos de Kuwait, declarando: "Estamos seguros de que algunos Estados árabes están implicados en una conspiración contra nosotros. Y queremos que ustedes sepan que nuestro país no se arrodillará y nuestras mujeres no se convertirán en prostitutas y nuestros niños no serán privados de comida. Es inconcebible que un régimen como el de Kuwait pudiera arriesgarse a verse implicado en una conspiración de tal magnitud contra un país grande y fuerte como Iraq si no estuviera siendo apoyado por una gran potencia, y aquella potencia es Estados Unidos".

     Mientras el mayor yacimiento petrolífero de Iraq estaba siendo dividido por los Cuatro Jinetes y sus sustitutos kuwaitíes, el feudo de los Al-Sabah estaba llevando el precio del petróleo al suelo, a la vez que exigía el reembolso pleno de las "subvenciones" a Iraq [por la guerra contra Irán]. En Julio de 1990, mientras buques de guerra estadounidenses realizaban ejercicios en el Golfo Pérsico, el Presidente iraquí Hussein se reunió en Bagdad con la embajadora estadounidense ante Iraq April Glaspie. Hussein mostró su cólera hacia la guerra económica de Kuwait contra Iraq. Él le dijo a Glaspie que pensaba tomar una acción militar contra Kuwait para expulsarlos del yacimiento petrolífero Rumaila.

     Glaspie no dijo nada que desalentara a Hussein, diciéndole en cambio: "No tenemos ninguna posición en cuanto a los conflictos entre árabes". El 31 de Julio el Subsecretario de Estado John Kelly dio su bendición implícita a los proyectos de Hussein diciendo: "No tenemos ninguna relación de tratado de defensa con ningún país de Golfo. Eso es claro... históricamente hemos evitado adoptar una posición sobre disputas fronterizas".

     Glaspie y Kelly estaban ambos mintiendo y dándole a Hussein luz verde para atacar a Kuwait. Unos días más tarde los Guardias Revolucionarios iraquíes hicieron huír a los kuwaitíes desde Rumaila. Tanto una carta escrita por el presidente Bush (padre) a Hussein el 28 de Julio como las instrucciones de Ministerio de Asuntos Exteriores a Glaspie le fueron retenidas a un comité de Senado que investigaba las raras respuestas de Glaspie y Kelly ante las amenazas iraquíes. El portavoz del Departamento de Estado Richard Boucher dijo que los documentos fueron retenidos para "permitir a los presidentes y líderes extranjeros hablar libremente".


Mírelos Morir a Todos

     No era la primera vez que un Presidente estadounidense permitía el derramamiento de sangre para proporcionar un pretexto para una guerra económicamente beneficiosa, ni tampoco sería la última. La "no respuesta" de Bush a Sadam Hussein recordaba las acciones de F.D. Roosevelt que condujo al bombardeo japonés de Pearl Harbor y a la entrada estadounidense en la Segunda Guerra Mundial.

     Una encuesta Gallup de 1940 mostró que el 83% de los estadounidenses estaba contra la participación estadounidense en la guerra. La masa bancaria de Londres quería la intervención estadounidense para ayudar a cimentar la "relación especial" entre EE.UU. y Gran Bretaña, que sirve como el paradigma neo-colonial del día. Roosevelt era un conocedor de Wall Street. Él sólo puso en marcha su populista Nuevo Trato para poner un freno a la revolucionaria cólera pública causada por el desplome de 1929. Su tío Frederic Delano era un miembro del primer Consejo de la Reserva Federal. El masón de grado 33 y funcionario de confianza del Council on Foreign Relations necesitaba un pretexto para proporcionar tropas estadounidenses para la defensa de los monarcas europeos, a los cuales todo masón jura fidelidad, a sabiendas o no.

     El CFR puso las cosas en marcha animando a Roosevelt a enviar ayuda a China y a estrangular el comercio japonés mediante bloqueos navales. Roosevelt ordenó a la Flota del Pacífico que se moviera hacia el vulnerable Pearl Harbor a pesar de numerosos informes de Inteligencia acerca de la inminente agresión japonesa y por sobre las objeciones del almirante James Richardson.

     En 1932 y 1938 la Marina efectuó ejercicios en presencia de agregados militares japoneses, simulando la destrucción de la Flota del Pacífico en Pearl Harbor. (Aquel 1941) seis portaaviones japoneses desaparecieron del radar después de ser vistos navegando hacia Estados Unidos. El Jefe del Estado Mayor del Ejército estadounidense George Marshall envió un mensaje ambiguo a los comandantes militares de Pearl Harbor el 27 de Noviembre de 1941, que decía: "Posible acción hostil en cualquier momento. Si las hostilidades no pueden ser evitadas, EE.UU desea que Japón cometa el acto manifiesto en primer lugar".

     Las advertencias vinieron del director de la FBI J. Edgar Hoover, del embajador estadounidense ante Japón Joseph Grew, del general de brigada Elliot Thorpe desde Java, y de la Inteligencia británica y holandesa. El 6 de Diciembre la Inteligencia estadounidense dijo a Roosevelt que los portaaviones japoneses estaban a 400 millas (645 kms.) de Hawai. De todos modos, Roosevelt dejó la mayor parte de la Flota del Pacífico en el puerto. Durante la noche del 6 de Diciembre, George Marshall y el Secretario Naval Frank Knox tuvieron una rápida conferencia en la Casa Blanca con Roosevelt. Más tarde ambos declararon que ellos "no recordaban sus paraderos".

     Mientras los acorazados y los destructores permanecían en Pearl Harbor, los portaaviones más estratégicos fueron movidos. Ni uno estaba allí el 7 de Diciembre de 1941. Roosevelt sabía que el poderío aéreo era la clave para derrotar a Japón. El ataque "sorpresa" japonés se llevó a cabo y 2.400 estadounidenses pagaron con sus vidas por el engaño de Roosevelt. Otros 1.200 fueron heridos. Al día siguiente Roosevelt se dirigió a la nación y pidió una declaración de guerra. Pearl Harbor terminó con el aislacionismo estadounidense de una vez para siempre.

     Roosevelt declaró su posición en una conversación telefónica transatlántica con el Primer Ministro británico y socio francmasón de grado 33 Winston Churchill, declarando: "Un ataque japonés contra nosotros, que provocaría la guerra... ciertamente cumpliría dos de las exigencias más importantes de nuestra política... Lo que no conozco, no puede hacerme daño".

    Como el profesor Stuart Crane dijo: "Si usted mira hacia atrás en cada guerra en Europa, usted verá que ellas siempre terminaban con el establecimiento de un equilibrio de fuerzas. Con cada reacomodo había un equilibrio de fuerzas en una nueva reagrupación alrededor de la Casa de Rothschild en Inglaterra, Francia o Austria. Ellos agrupaban a las naciones de modo que si algún Rey se salía de la línea, una guerra estallaba y la guerra era decidida por el tipo de financiación. La investigación de las posiciones de las deudas de las naciones en guerra indicará por lo general quién estaba siendo castigada".

     En 1939 el senador por Dakota del Norte Gerald Nye llamó la atención nacional hacia un documento titulado "La Siguiente Guerra" (The Next War), el cual declaraba: "Persuadirlo (a EE.UU.) a participar será mucho más difícil. Se necesitará una amenaza definida para EE.UU... La situación será naturalmente facilitada si Japón se viera involucrado... la rutina de la antigua diosa de la democracia". El yerno de Roosevelt Curtis Dall habló de los poderes detrás de Roosevelt: "Durante mucho tiempo sentí que él... desarrolló muchos pensamientos e ideas que le eran propios para beneficiar a este país. Pero él no lo hizo. La mayoría de sus pensamientos fueron cuidadosamente fabricados para él por el grupo del Consejo sobre Relaciones Extranjeras y del Dinero Mundial".

     Los banqueros internacionales ahora se dispusieron a castigar a Iraq. Poco después de que Iraq atacara a Kuwait, el rey Hussein de Jordania se unió con el presidente argelino Chadli Benjladid para organizar una Cumbre de la Liga Árabe en Argel para tratar de evitar una guerra en gran escala. Sadam Hussein estuvo de acuerdo en retirar sus tropas desde Kuwait mientras la cumbre se estaba efectuando. Pero Egipto, con el apoyo de EE.UU. y de Gran Bretaña, convenció a 14 de los 21 ministros de Asuntos Exteriores para que concurrieran a denunciar a Iraq. El esfuerzo de paz se vino abajo. Los Bilderbergers tendrían su baño de sangre.

     El 5 de Octubre de 1990 el embajador de Iraq ante Naciones Unidas Sabah Talat Kadrat declaró en la Asamblea General: "Estados Unidos y sus aliados occidentales están buscando, mediante esta campaña militar, política e informativa, conseguir el control de los pozos de petróleo e imponer una hegemonía imperialista, política, económica y militar sobre el mundo, y sobre los países del Tercer Mundo en particular".-


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