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martes, 4 de diciembre de 2012

F. William Engdahl - EE.UU. Amenaza Militarmente a China


     Ponemos en castellano otro interesante e informado análisis de la situación internacional presentado por el economista y geopolítico señor F. William Engdahl hace doce días (que hemos encontrado en voltairenet.org), de quien hemos publicado anteriormente otros análisis. En esta oportunidad se encarga de hacernos ver cómo EE.UU. va fraguando una amenaza directa contra la súper-potencia china y de cómo esto es completamente coherente con la amenaza que lleva más tiempo contra Rusia (que por boca del ex-presidente Dmitri Medvédev amenazó hace unos meses en duros términos con la destrucción del sistema misilístico estadounidense desplegado en Europa en torno a Rusia), todo lo cual revelaría el objetivo último de los siniestros cerebros del Pentágono: el dominio absoluto del planeta entero y de todos sus recursos. Cabe recordar que la palabra "pivote" hace referencia a un punto en torno al cual se mueven otros elementos, siendo una especie de eje o bisagra o punto de apoyo, etcétera.

 
No Es Sorprendente que China
Esté Nerviosa por los "Pivotes" de Obama
por F. William Engdahl
22 de Noviembre de 2012



I.  China, ¿una Amenaza Militar?

     Al leer los medios de comunicación occidentales predominantes, uno concluiría que China se ha convertido en un gigante económico ahora decidido a flexionar su músculo militar y haciendo una concentración masiva de armas para hacerlo. El nuevo Presidente designado de China, Xi Jin-Ping, acaba de ganar tanto el máximo cargo del Partido Comunista, reemplazando a su predecesor Hu Jin-Tao, así como la jefatura de la poderosa Comisión Militar Central, lo que le da a Xi un control total del poder sobre el partido y sobre las fuerzas armadas.

     Un análisis reciente de la BBC, en un artículo titulado "China extendiendo su alcance militar", es típico de la cobertura de los medios occidentales del programa militar de China: "El primer portaaviones de China comenzará sus pruebas en el mar a fines de este año. A fines del año pasado fueron presentadas las primeras imágenes del prototipo del nuevo combatiente "invisible" de Pekín. Y los expertos militares estadounidenses creen que China ha comenzado a desplegar el primer misil balístico de largo alcance del mundo capaz de golpear un barco en movimiento en el mar".

     En Japón, políticos nacionalistas como el políticamente ambicioso gobernador de Tokio Shintaro Ishihara y Toru Hashimoto, alcalde de Osaka, ganan popularidad con la retórica anti-China y afirmando que Japón debe desarrollar capacidades para oponerse al predominio militar chino. En Mayo el influyente New York Times presentó una historia alarmante en el sentido de que China anunció "un aumento de dos dígitos" en los gastos militares. En el artículo se reporta un aumento del 11% sobre el presupuesto anterior, mucho menor que incluso la tasa de inflación.

     Por contraste, cuando examinamos detalladamente el actual redespliegue y los movimientos militares de las Fuerzas Armadas estadounidenses en la región de Asia, después del anuncio del presidente Obama de un nuevo foco asiático ("Asia Pivot") de las capacidades militares estadounidenses trasladadas desde Europa Occidental, se hace claro que China está reaccionando con el objetivo de intentar tratar con amenazas completamente reales para su futura soberanía más bien que estar actuando con una postura agresiva.

     El mero hecho de que un Presidente en ejercicio, Obama, durante los debates presidenciales televisados a escala nacional haya etiquetado a China como un "adversario", es indicativo del cambio de postura militar estadounidense. La profundidad y la naturaleza del enfoque estadounidense sobre China son evidentes cuando uno da una mirada más cercana a los recientes desarrollos del despliegue asiático de la defensa misilística estadounidense, claramente apuntada hacia China y a nadie más.

     China oficialmente gastó apenas el 10% de lo que EE.UU. gasta en su defensa —aproximadamente 90 mil millones de dólares, o si se incluye cierta importación de armas relacionada con la defensa y otros gastos, quizás 111 mil millones de dólares por año. Incluso si las autoridades chinas no publican datos completos en tales áreas sensibles, está claro que China gasta una mera fracción de EE.UU. y que está partiendo desde una base tecnológica militar muy por detrás de EE.UU.

     El presupuesto de defensa estadounidense no es sólo por lejos el más grande del mundo. Sobrepasa a todos los demás, independientemente de cualquier amenaza percibida. En el siglo XIX, la Armada Real británica construyó el tamaño de su flota de acuerdo a las flotas de los dos potenciales enemigos de Gran Bretaña más poderosos; los estrategas del presupuesto de defensa de EE.UU. declaran que será "el día del juicio final" si Estados Unidos construye su marina por debajo de cinco veces la de China y Rusia juntas.

     Si incluímos los gastos de Rusia, el aliado más fuerte de China dentro de la Organización de Cooperación de Shanghai (SCO), sus gastos de defensa anuales totales combinados son apenas de 142.000 millones de dólares. Las diez principales naciones del mundo que más gastan en defensa, además de EE.UU. como la más grande, y China como la segunda más grande, incluyen el Reino Unido, Francia, Japón, Rusia, Arabia Saudí, Alemania, India y Brasil. En 2011 los gastos militares de Estados Unidos sumaron un asombroso 46% de los gastos totales de los 171 gobiernos y territorios del mundo, casi la mitad del mundo entero.

     Claramente, por toda su retórica sobre misiones pacificadoras y promoción de la "democracia", el Pentágono persigue lo que sus planificadores denominan como "Dominio de Todo el Espectro", el control total de todo el aire, tierra, océano, espacio, espacio exterior y ahora ciberespacio globales. Está claramente determinado a usar su poder militar para asegurar la dominación o hegemonía global. Ninguna otra interpretación es posible.

     China hoy, debido a su dinámico crecimiento económico y a su determinación de perseguir intereses nacionales chinos soberanos, simplemente porque China existe, se está convirtiendo en la nueva "imagen del enemigo" del Pentágono, o adversario, reemplazando ahora a la ahora inútil "imagen del enemigo" del Islam, usada después de Septiembre de 2001 por la Administración de Bush-Cheney para justificar la búsqueda del poder global por el Pentágono.

     Después de casi dos décadas de abandono de sus intereses en Asia del Este, en 2011 la administración de Obama anunció que EE.UU. contruiría "un pivote estratégico" en su política exterior para enfocar su atención militar y política en la zona Asia-Océano Pacífico, particularmente en el Sudeste asiático, es decir, sobre China.


II.  La "Doctrina Obama" y la asiática Defensa contra Misiles Balísticos

     Hasta ahora el núcleo de las etapas iniciales del "Pivote de China" implica construír un masivo anillo de Defensa contra Misiles Balísticos (BMD) alrededor de China para neutralizar el potencial golpe nuclear de China. Durante los meses finales de 2011 la administración de Obama definió claramente una nueva doctrina de amenaza militar pública para la preparación militar estadounidense, como consecuencia de sus fracasos militares en Iraq y Afganistán. Durante un viaje presidencial al Extremo Oriente, mientras estaba en Australia, el presidente estadounidense reveló lo que está siendo llamado como la Doctrina Obama.

     Los siguientes fragmentos del discurso de Obama en Australia (17 de Nov. de 2011) son dignos de citarse en detalle:

     «Con la mayor parte de la energía nuclear del mundo y aproximadamente la mitad de la Humanidad, Asia definirá en gran parte si el siglo que viene estará marcado por el conflicto o la cooperación... Como presidente, he tomado, por lo tanto, una decisión deliberada y estratégica... Estados Unidos desempeñará un papel más grande y a largo plazo en la formación de esta región y su futuro... He instruído a mi equipo de seguridad nacional para hacer de nuestra presencia y misión en la región Asia-Pacífico una prioridad... Conservaremos nuestra capacidad única de proyectar el poder y desalentar las amenazas para la paz... Estados Unidos es una potencia del Pacífico, y estamos aquí para quedarnos. En efecto, ya estamos modernizando la postura de defensa de EE.UU. a través del Asia-Pacífico... Vemos nuestra nueva postura aquí en Australia... Creo que podemos abordar los desafíos comunes, como la proliferación armamentística y la seguridad marítima, incluyendo la cooperación en el Mar del Sur de China».

     El 24 de Agosto de 2012 el Wall Street Journal de Nueva York reportó que la administración de Obama, como parte de su política recientemente anunciada del "Pivote de China", ampliará su escudo de defensa misilística, Defensa contra Misiles Balísticos o BMD como es conocido entre los militares, en la región del Asia-Pacífico.

     La razón oficial dada por el Pentágono para su nuevo despliegue de la BMD en el teatro asiático es proteger a Japón, Corea del Sur y otros países aliados de EE.UU. en la región contra un ataque de misiles nucleares norcoreanos. Ese argumento no resiste un análisis exhaustivo.

     En realidad, según numerosos informes, Washington ha decidido invertir en una importante red de Defensa contra Misiles Balísticos usando a Japón, Corea del Sur y Australia. El verdadero objetivo del sistema BMD no es Corea del Norte sino más bien la República Popular China, la única potencia en la región que representa incluso una potencial amenaza nuclear con serias capacidades de largo alcance. Esto es parte de la nueva estrategia del Pentágono para imponer un control absoluto sobre el futuro desarrollo de China.

     La ofensiva de Washington de la BMD tiene que ser vista también a la luz de la oportuna decisión del gobierno japonés de provocar deliberadamente tensión con China sobre las disputadas islas Diaoyu en el Mar del Este de China, una región que se cree que es inmensamente rica en reservas de gas natural.


III.  La Clave de la Defensa anti-Misiles de Japón

     En Septiembre de 2012 el Secretario de Defensa Leon Panetta anunció que EE.UU. y Japón habían alcanzado un importante acuerdo para desplegar un segundo avanzado radar de defensa anti-misiles en territorio japonés. En su anuncio Panetta declaró: "El objetivo de esto es mejorar nuestra capacidad para defender Japón. También está diseñado para ayudar a las fuerzas estadounidenses desplegadas y también será eficaz en la protección de la patria estadounidense contra la amenaza norcoreana de misiles balísticos". Un vistazo en el mapa muestra los agujeros nucleares en la declaración de Panetta. Los sitios de misiles chinos están justo al otro lado de la frontera coreana, completamente al alcance de la nueva instalación de BMD de EE.UU-Japón.

     La decisión de Washington de colocar avanzada infraestructura de BMD en Japón fue tomada hace mucho tiempo como parte de una estrategia estadounidense de dominio militar global. La cooperación de BMD con Japón comenzó en serio el 19 de Diciembre de 2003, cuando el gobierno japonés publicó la decisión del gabinete "Sobre la Introducción del Sistema de Defensa contra Misiles Balísticos y Otras Medidas". Desde entonces, el establecimiento de un poderoso sistema de defensa anti-misiles ha sido una prioridad de seguridad nacional para Japón.

     Bajo la actual interpretación del gobierno japonés del artículo 9 de la Constitución de Japón, la participación de Japón en la defensa propia colectiva está prohibida, así como el usar capacidades de defensa de misiles para defender a un tercer país, incluyendo a un aliado como Estados Unidos. Shinzo Abe, cabeza del Partido Demócrata Liberal, casi seguro de convertirse en Primer Ministro después de las elecciones de la Cámara Baja del 16 de Diciembre, es un fuerte defensor de la BMD y del cambiante artículo 9. Esto significa que podemos esperar un cambio principal hacia una postura militar de Tokio más militantemente anti-China.

     De acuerdo a informes de prensa militares estadounidenses, la característica más importante del nuevo proyecto japonés de BMD será la instalación de un poderoso radar de advertencia temprana, de "banda-X" [del espectro electromagnético], hecha por Raytheon Co., diseñado para responder a amenazas de "Estados villanos". Será instalado en una isla japonesa del sur no identificada.

     El ministro de defensa de Japón, Satoshi Morimoto, confirmó que Tokio y Washington "han tenido varias conversaciones sobre las defensas misilísticas, incluyendo cómo desplegar el sistema de radar de banda-X de EE.UU.". Japón ya alberga un radar de banda-X en la prefectura norteña de Aomori, desde 2006, al que se le han opuesto fuertemente los residentes locales que temen, no sin razón, que la presencia del radar los convierte en un objetivo para potenciales ataques enemigos.


IV.  La BMD a través de Asia

     El movimiento estadounidense para priorizar la instalación de la BMD en Asia involucra no sólo a Japón. Washington también está ayudando a India a mejorar su nuevo sistema de defensa de misiles. Los indios quieren construír una red de defensa de misiles de múltiples capas con la ayuda estadounidense. Públicamente el gobierno de India menciona a Paquistán como la razón. En privado, es China. India realizó lanzamientos de prueba de su proyectil balístico de alcance intermedio Agni-V a comienzos de este año, y la prensa india mencionó abiertamente la capacidad del sistema de golpear cualquier punto de China como la característica más importante.

     Según Steven Hildreth, un experto de defensa misilística en el Servicio de Investigación del Congreso, de Washington, EE.UU. está "poniendo los fundamentos" para un sistema de defensa misilístico en toda la región que consistiría en defensas estadounidenses contra misiles balísticos combinadas con las de potencias regionales, en particular Japón, Corea del Sur y Australia. Aunque supuestamente orientado a contener amenazas de Corea del Norte, Hildreth también declaró que "la realidad es que también estamos buscando a largo plazo el elefante en la habitación, el cual es China". Según un informe publicado en el Wall Street Journal el arco de banda-X permitiría que EE.UU. mirara detenida y más profundamente en China, además de en Corea del Norte.

     Además, hay informes de funcionarios no identificados del Departamento de Defensa estadounidense de que un tercer radar de banda-X sería colocado en las Filipinas, permitiendo al Pentágono rastrear exactamente los proyectiles balísticos lanzados desde Corea del Norte pero también desde grandes partes de China.

     Además de Japón, Washington ha invitado a Corea del Sur y a Australia a integrarse al programa asiático de BMD. El diario oficial chino en lengua inglesa, el Global Times, señaló: "Entre las potencias nucleares, China tiene la cantidad más pequeña de armas nucleares. Es también el único país en hacer un compromiso de no ser el primero en usarlas. La instalación de un sistema de defensa misilística en Asia es una falta de respeto hacia la política nuclear de China".

     El artículo del Global Times posteriormente señala: "Si Japón, Corea del Sur y Australia se integran al sistema, puede desatarse una viciosa carrera armamentista en Asia. No es lo que China quiere ver, pero tendrá que tratar con ello si se da la carrera armamentista. Estados Unidos está creando olas en Asia. La región puede ver intensificarse más conflictos en el futuro. China debería hacer todo lo posible para evitarlo, pero a la vez prepararse para lo peor".


V.  BMD estimula el Primer Golpe Nuclear

     La estrategia estadounidense de la BMD en Asia sigue una decisión de las administraciones de Bush y Obama para desplegar primero la BMD en un anillo que rodee a Rusia con instalaciones en Polonia, la República Checa y Turquía, apuntando al arsenal de misiles balísticos intercontinentales de Rusia. Como prominentes oficiales militares estadounidenses jubilados han advertido, desplegar la Defensa contra Misiles Balísticos contra un potencial oponente nuclear, sea Rusia o China o Corea del Norte o Irán, es una locura en estrictos términos de estrategia militar.

     Con incluso un primitivo escudo de defensa misilístico, EE.UU. podría lanzar un primer ataque contra silos de misiles rusos o chinos y flotas submarinas con menos miedo de una venganza efectiva; los pocos misiles nucleares restantes rusos o chinos serían incapaces de lanzar una respuesta suficientemente destructiva.

     Durante la Guerra Fría, la capacidad del Pacto de Varsovia y la OTAN para aniquilarse mutuamente el uno al otro había conducido a un punto muerto nuclear apodado por los estrategas militares como MAD, Destrucción Asegurada Mutuamente. Era espeluznante, pero, en un sentido extraño, más estable que lo que vendría con una búsqueda estadounidense unilateral de la primacía nuclear. La MAD estaba basada en la perspectiva de la aniquilación nuclear mutua sin una ventaja decisiva para uno u otro lado; esto condujo a un mundo en el cual la guerra nuclear había sido "impensable".

     Ahora EE.UU, con la BMD en Europa contra Rusia, y en Asia contra China, está persiguiendo la posibilidad de la guerra nuclear como "imaginable". Esto es verdadera y realmente loco (mad).

     La primera nación con una protección "defensiva" de misiles balísticos (BMD) tendría de facto "la capacidad del primer golpe", haciendo de la BMD no defensiva sino ofensiva en extremo. El teniente coronel Robert Bowman, director del Programa de Defensa Misilístico de la Fuerza Aérea de Estados Unidos durante el período de Reagan, recientemente llamó a la defensa misilística como "el eslabón perdido en un Primer Golpe". La BMD da un incentivo para hacer un primer golpe nuclear, algo nunca antes imaginable debido a la carencia de certeza de si la nación de uno no sería reducida a escombros radiactivos nucleares. En términos militares, la BMD es ofensiva, no defensiva, al contrario de su nombre, y debería ser correctamente llamada la Ofensa del Misil Balístico.

     Bowman posteriormente hace notar:

     «Bajo Reagan y Bush I, [la BMD] fue llamada Organización de la Iniciativa de Defensa Estratégica (SDIO). Bajo el Presidente Clinton, esto se convirtió en la Organización de Defensa contra Misiles Balísticos (BMDO). Ahora Bush II la convirtió en la Agencia de Defensa Misilística (MDA) y la ha dejado excluída de supervisión y auditoría, algo antes disfrutado sólo por las operaciones negras o ultrasecretas. Si el Congreso no actúa pronto, esta nueva agencia independiente puede tomar su presupuesto esencialmente ilimitado y gastarlo fuera del escrutinio público y del Congreso en armas de las que no sabremos nada hasta que ellas estén en el espacio. En teoría, entonces, los guerreros espaciales gobernarían el mundo, capaces de destruír cualquier objetivo en la Tierra sin advertencia. ¿Traerán estas nuevas súper-armas la seguridad del pueblo estadounidense?. Difícilmente».

     El principal despliegue de Washington de la BMD a través de Asia es una importante razón probable de la repentina decisión de haber retrasado el 18º Congreso del Partido [Comunista chino] hasta después de las elecciones estadounidenses para ver si China enfrentaría a un presidente Romney o al presidente Obama. Lo que se ha materializado en términos de decisiones militares estadounidenses en los pocos meses desde que Obama proclamó primeramente su Doctrina Obama y Pivote de Asia, aclara por qué China está cada vez más nerviosa por los "pivotes" de Obama.–


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