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viernes, 28 de septiembre de 2012

Marek Glogoczowski - El Globalismo Como Prostitución



     La siguiente ("Globalism as Banks-Imposed Generalized Prostitution") es la traducción del texto de las palabras pronunciadas por el filósofo y montañista polaco señor Marek Glogoczowski en la conferencia "Zivie Zimlju!" (¡Dejemos Vivir a la Tierra!) en Moscú el 4 de Diciembre de 2009 (que se halla publicado en http://zaprasza.net/a.php?article_id=30752), donde aborda la conflictiva temática del globalismo, haciendo varias alusiones a Aristóteles y retomando la crítica teológica desde su singular y coherente punto de vista. Es otro de los complejos y eruditos análisis de este prominente filósofo cuyo dominio de muchas ciencias es evidente. Este artículo, debemos señalar, circula en inglés también con el nombre de "Why Aristotle Hated Bankers?", título que no podemos certificar quién lo ha puesto.


El Globalismo
Como Prostitución Generalizada
Impuesta por los Bancos

por Marek Glogoczowski
22 de Diciembre de 2009


El Deutero ("que está detrás") Motor Inmóvil del Imperio Global Occidental


     Sin duda que la destrucción simbólica del Muro de Berlín el 9 de Noviembre (9-11, de acuerdo a la notación de la fecha que usamos en Europa Central) de hace veinte años [1989] fue una victoria monumental de las fuerzas que están escondidas detrás de los muros vítreos del Sistema Bancario Global. Fue la victoria de la burguesía super-rica, que prospera en las Torres de Marfil de sus lujosos departamentos, sitios donde el burgués "permanece aparte" de los demás. Ésta no fue la victoria del pueblo, históricamente conocido como "gens" (de ahí "gentiles"), que habita a ambos lados de esta famosa "línea de demarcación" entre el Oeste y el Este. Cuando las fábricas, así como las comunidades agrícolas, en el espacio post-soviético "ganado para la libertad", comenzaron a derrumbarse después de este acontecimiento histórico del 9-11-89, los edificios de los bancos pronto aparecieron como los principales puntos de referencia de nuestros centros urbanos, frecuentemente acompañados por edificios de marcas, las nuevas iglesias —o reconstruídas, después de la "noche del comunismo".

     La misma idea de que los profanos –por definición– bancos están de alguna manera vinculados con las iglesias, que se supone que están para enriquecer la vida espiritual de la ciudadanía, parece ser un absurdo. Sin embargo una vez que leemos cuidadosamente los así llamados libros "canónicos" del cristianismo, esta idea cobra sentido. Aunque el Pentateuco [cinco libros] de Moisés generalmente condena la usura y exige la supresión de las deudas acumuladas cada siete años, su último libro llamado Deuteronomio —de aquí que sea el libro del "deutero-Moisés"— hace una pequeña excepción, de sólo unas pocas palabras, a esta regla general: "A UN EXTRANJERO PUEDES PRESTARLE CON INTERESES (CON USURA) pero no a tu hermano. Así el Señor tu Dios puede bendecirte en todo lo que emprendas en la tierra en la cual entras para tomar posesión de ella" (Deut. 23:21).

     Durante los casi dos mil años que siguieron a la completación del Antiguo Testamento en el siglo V a.C., debido al analfabetismo general de los "gentiles", la receta "deutero-mosaica" para la conquista mundial fue escondida de la vista de los ciudadanos comunes. Durante estos tiempos no tan remotos, la práctica de la usura como medio de subsistencia y de enriquecimiento personal estuvo prácticamente limitada a la secta de los judíos, que "moraban aparte" en barrios parecidos a los ghettos en las ciudades medievales. La invención de la imprenta hace aproximadamente 500 años, combinada con el crecimiento de las ciudades y la traducción de la Biblia a las lenguas nacionales, hizo a las detestables mosaicas "recetas para el éxito" atractivas para los burgueses ambiciosos y avaros. Los líderes protestantes aceptaron la "usura limitada" como una actividad decente de la ciudadanía cristiana rica. Gracias a esta "hebraización" de la religión —la palabra "hebreo" etimológicamente se deriva de "habiri", que en la Antigüedad significaba "bandidos"— los bancos, en particular el Banco de Inglaterra fundado en 1694, se convirtieron en los centros de la Conquista Monetaria Mundial. En la actualidad los bancos participan prácticamente en todas nuestras actividades para ganarnos el pan y gastar el dinero. Parafraseando la bien conocida introducción del Evangelio de Juan, podemos decir sin exageración que con el advenimiento de las "democracias de los banqueros", "la Palabra (del deutero-Moisés) se hizo carne y habita entre nosotros". Y la marcha de los "caballeros de Mammón" patrocinados por los bancos, frecuentemente bajo la protección de la Santa Cruz de los Cruzados, no ha finalizado aún. Las recientes "revoluciones de color", con sus banderas cuyos colores se parecen a las etapas avanzadas de los cánceres malignos, nos informan de que la "palabra de Dios" (el Logos) del Deuteronomio está revelando sus cada vez más agresivas formas de matar la mente.

     ¿Cuál es la dirección general hacia la cual nos están empujando los mega-centros contemporáneos de las finanzas, localizados principalmente en la City de Londres y en Wall Street en Nueva York?. Aquí me gustaría recordar la antigua predisposición del filósofo "pagano" Aristóteles contra los hombres que practican la usura. En su "Política" él escribió: "A los hombres llamados banqueros los odiaremos, ya que ellos se enriquecen mientras no hacen nada". El terrenal Aristóteles, contrariamente al idealista Platón, fue despreciado por los primeros Padres de la Iglesia, pero su noción de la corrupción vinculada a la actividad de los banqueros fue bien entendida por el escritor (o escritores) del musulmán Qu'rán. Este libro medieval exige el destierro total de la usura. Gracias a estos "malditos musulmanes", la comprensión "biológica" de Aristóteles de los hechos de los hombres sobrevivió durante la Alta Edad Media europea (European Dark Ages), y fue descubierta de nuevo en el siglo XIII por la Iglesia occidental —sólo para ser abandonada como "una influencia ajena y pagana" por los Protestantes judaizantes tres siglos más tarde.

     ¿Por qué Aristóteles odiaba a los banqueros?. Para un heleno la virtud tenía que ser continuamente practicada, aunque sólo fuera durante los ejercicios físicos diarios. Permanecer inmóvil, como solían hacerlo los hombres del comercio, sentados en sus proverbiales bancas, corrompía (corrompe) necesariamente su espíritu (literalmente "el aliento", "pneuma" en griego), llegando así a ser estos inversionistas "pobres de espíritu" unos mutilados, tanto física como intelectualmente. La forma de vida de las clases altas siempre irradia hacia abajo, y si en la cima de una sociedad tenemos a truhanes tipo Shylock (de "El Mercader de Venecia" de Shakespeare), el cuerpo social entero pronto llegará a estar tanto física como mentalmente corrompido. En el EE.UU. contemporáneo ya tres de cada cuatro hombres jóvenes son juzgados por el personal médico del Ejército estadounidense como incapaces de realizar las rudas tareas asociadas con la vida de un soldado común. Ese hecho debería ser una advertencia de lo que ocurrirá con nuestra juventud en caso de que imite demasiado entusiastamente a sus coetáneos del "faro de las naciones".

     Cada (in)actividad sedentaria, especialmente las que son realizadas en cuartos y cabinas aislados del mundo exterior (sean ellos oficinas o cabinas de automóviles), disminuye los estímulos sensoriales humanos y así automáticamente angosta la comprensión endógena del mundo que posee el hombre, construída sobre recepciones sensoriales. Además, la predisposición de dicha gente, necesariamente limitada al egoísmo comercial del auto-enriquecimiento, inhibe un intercambio sincero de puntos de vista con otros, ya que los hombres del comercio por lo general consideran a su clientela como una pieza de caza. Debido a este reino "zoológico", los Centros Mundiales de Finanzas, y unidas a ellos las Bolsas de Comercio, se están convirtiendo "naturalmente" en Centros Planetarios de Desinformación sobre prácticamente todo.

     Esta última declaración era una trivialidad muy conocida para nuestros antepasados. El dinero, que desde su misma invención hace tres mil años se convirtió en el Motor Inmóvil de la conducta de la gente infestada con la avaricia, corrompe la visión de la gente y le hace adorar a esta "deidad", al punto que ellos perciben "el negro como blanco, la fealdad como belleza, la vejez como juventud, y a un cobarde como un caballero" —para recordar el poema de Shakespeare en su "Timón de Atenas". Este notable poema fue citado por Karl Marx en su breve ensayo "Das Geld" (El Dinero) publicado ya en 1844. Marx escribió allí que "la universalidad de las propiedades del dinero es la esencia de su omnipotencia. El dinero desempeña el papel de un proxeneta entre la necesidad y su objeto, entre la vida y los medios de existencia del hombre". Este poder corruptor del dinero fue —y todavía es— sentido particularmente fuerte en "la tierra del libre, el hogar del valiente", como se promociona a sí mismo EE.UU., y ya en la década de 1880 el preeminente periodista de Nueva York John Swinton declaró, durante la fiesta organizada por los dueños y jefes de los principales diarios de Nueva York, lo siguiente:

     "No hay tal cosa, a esta fecha de la historia del mundo, en EE.UU., como una prensa independiente. (...) No hay ninguno de ustedes que se atreva a escribir sus opiniones honestas, y si ustedes lo hicieran, ustedes saben de antemano que nunca aparecerían impresas. (...) Si yo permitiera que mis opiniones honestas aparecieran en una edición de mi periódico, antes de veinticuatro horas perdería mi empleo. El negocio de los periodistas es destruír la verdad, mentir derechamente, pervertir, vilipendiar, adular a los pies de Mammón, y vender a su país y a su raza por su pan diario (...) Somos los instrumentos y los vasallos de los hombres ricos que están detrás del escenario. Somos las marionetas: ellos mueven los hilos y nosotros bailamos. Nuestros talentos, nuestras posibilidades y nuestras vidas, todos son propiedad de otros hombres. Somos prostitutas intelectuales".


     Como lo recordó el politólogo polaco Zbigniew Jankowski en un texto más largo publicado en Internet en 2007 titulado "NORTEAMERICANISMO, LA IDEOLOGÍA DE LA PROSTITUCIÓN INTELECTUAL", los "barones" estadounidenses de las finanzas (D. Rockefeller, J. P. Morgan, P. Warburg, B. Baruch et al.) en 1915 unieron sus recursos a fin de comprar, en secreto, todos los diarios importantes publicados en Estados Unidos. Desde ese momento, que dos años antes fue precedido por la creación, por el mismo "trust" (consorcio) secreto de magnates de las finanzas, de un Sistema privado de Reservas (Financieras) Federales, el camino hacia la "globalización" fue establecido.

     ¿A dónde nos está conduciendo —puesto que las tendencias conductuales de las élites son ávidamente imitadas por las masas— este absolutamente estadounidense Proyecto de Globalización?. Zbigniew Jankowski, el autor de la asociación del "norteamericanismo" con la "prostitución intelectual", observa: "El objetivo de los medios de comunicación es promover la convicción de que la cultura industrial moderna no es el producto de una ideología cualquiera, y de que las opiniones de estos sujetos que son sus partidarios son objetivas, naturales y saludables. (...) Este cuadro es creado para nosotros por los sacerdotes de las relaciones públicas de la cultura industrial contemporánea. Su producto más espectacular —aparte de los cúmulos de basura y el medioambiente biológico degradado— es el homo corporatus, pasivo, sumiso y carente de una comprensión del mundo, una criatura biológica que sirve para el consumo de los productos de la industria, y para la absorción irreflexiva de la basura que ésta produce. Todo esto en una atmósfera de esperanza, inoculada en él, de conseguir la felicidad, con cuyas ilusiones míticas los modernos medios de comunicación siempre están ebullendo, como geysers que nunca se agotan".

     El "espíritu de los medios", controlado por el Consorcio de Banqueros y orientado hacia la desinformación general, es sentido también como supuestamente independiente del ámbito de las preocupaciones pecuniarias de la investigación científica. Ya hace tres décadas un sociólogo –y montañista– inglés, Michael Thompson, comentó ácidamente en su libro "anti-sistema" titulado "Teoría de la Basura", que él de alguna manera logró publicar en 1979 en la Oxford University Press, que en las ciencias de la vida estamos siendo testigos de "una sistemática canalización de investigaciones a fin de impulsar el conocimiento siempre adelante en pos de la verdad". Thompson se refirió en ese comentario al entonces extensamente publicitado "descubrimiento" del ganador del Premio Nóbel Jacques Monod de que "el azar está en el origen de cada novedad en la biósfera". La carencia de cualquier prueba razonable para la validez de esta "aseveración científica", que es la creencia de numerosos científicos internacionalmente conocidos, se ha hecho tan poderosa, que el cercano colaborador de J. Monod, más tarde laureado con el literario Premio Goncourt y condecorado con la Legion d’Honneur, el neurólogo J. P. Changeux, ha hecho de estos azarosos acontecimientos genéticos la "piedra angular" de su teoría del aprendizaje a través de la... inactividad. Inspirado por el concepto darwiniano del "origen de las especies, mediante la eliminación de especies (inertes por naturaleza), por medio de la acción de la selección natural", Changeux aseguró a sus lectores, en su libro "L'Homme Neuronal" publicado en 1983 y rápidamente traducido al inglés, que "apprendre c’est éliminer" —aprender es eliminar—, eliminar no sólo las conexiones interneuronales suplementarias sino también neuronas completas, con las cuales los cerebros de los mamíferos jóvenes están densamente saturados durante las etapas tempranas de su crecimiento post-natal.

     La conclusión lógica que se puede sacar de esta "Teoría (neo)Darwiniana del Aprendizaje", sugiere que "los científicos más capacitados tendrían sólo una neurona en sus cabezas". Esto no es un absurdo. Tan frívola asociación llegó a ser indirectamente confirmada por una opinión de otro ilustre académico, el lingüista estadounidense Noam Chomsky, que en los años '70 fue "instruído" en el ámbito de la genética tanto por J. Monod como por J. P. Changeux. Limitado por el modo de pensar que él ha "adquirido" de ellos, en 1988 Chomsky declaró que... "tenemos pruebas esenciales y abrumadoras de que aspectos sustanciales de nuestra vida mental y social, entre ellos también el lenguaje, están determinados como parte de nuestra dotación biológica, y que ellos no son adquiridos por el proceso del aprendizaje, y en particular no por un adiestramiento". Tan extraña opinión nos informa de que durante su vida consciente como un adolescente, el futuro famoso lingüista o no ha tratado de aprender ninguna otra que la lengua inglesa, o que él padece de amnesia acerca de las horas que él gastó mientras ejercitaba su destreza con idiomas extranjeros —cuyos lenguajes de "otros ciudadanos" (los "gentiles") por lo general desobedecen las supuestamente codificadas de manera hereditaria y rígidas reglas descubiertas por Noam Chomsky de la "gramática universal (inglesa)".

     Lo recién demostrado, la carencia de tipo mentecata del entendimiento de cómo son construídas las nuevas asociaciones mentales, las nuevas capacidades lingüísticas, manuales y hasta inmunológicas, es una verdadera catástrofe social en todos los países en los cuales los regímenes comerciales agresivos (las "democracias de los banqueros") se han establecido. Y esta catástrofe de la non adequatio rei et intellectus —que significa la falta de adecuación entre los objetos y sus representaciones mentales— que es la definición aristotélica de la falsedad, podemos remontarla a los "virus culturales" asesinos de la mente escondidos en los versos muertos (logos) del Antiguo Testamento. Al final de esta breve doklad (contribución), que he preparado para la conferencia "Živi, Zemlju!" (Let's the Earth live!, ¡Dejemos Vivir a la Tierra!), me gustaría demostrar cómo estos fraudulentos conceptos "adquiridos" por medio de la interrupción de la ciencia controlada por la CIA (CIA entendida por supuesto como la Agencia Central de Imbecilización), de "aprendizaje mediante la inactividad", conceptos inspirados por un (neo)darwinismo, están conduciendo no sólo hacia la devastación competitiva de la Tierra. La atrofia Lamarckiana de las conexiones inter-neuronales no entrenadas, lógicamente debe conducir a la pérdida de visión de todos los más nobles propósitos de la existencia humana.

     A fin de poner más luz sobre este tema "políticamente incorrecto", me gustaría recordar una contribución muy interesante hecha por el director del Instituto Europeo de Asuntos Internacionales (EIIA) en Luxemburgo, el doctor Armand Cleese, durante la conferencia "Diálogo de Civilizaciones" efectuada en Rodas en 2003. Mientras hablaba sobre "la búsqueda de Estados Unidos de un nuevo orden mundial", Cleese recalcó que "EE.UU. quiere un mundo sin enemigos, sin amenazas, sin riesgos. Por lo tanto está inclinado a eliminar a todos los enemigos, todas las amenazas, todos los riesgos. Quiere aplastar cualquier oposición. Quiere un mundo mirando hacia arriba a Estados Unidos, adulando el modelo estadounidense, adhiriéndose a sus principios y valores, obedeciendo sus reglas. Quiere un mundo totalmente norteamericanizado, sin ninguna diversidad, sin ninguna disidencia. (...) La búsqueda de los estadounidenses de la seguridad absoluta y total puede conducir, puede incluso estar obligada a conducir, a la inseguridad absoluta y total".

     En el mismo Foro Público Mundial en Rodas en 2003 yo di un breve discurso (http://editorial-streicher.blogspot.com/2012/06/marek-glogoczowski-las-raices.html) en el cual indiqué que el actual proyecto de la "globalización" ha sido esbozado ya en las profecías del Antiguo Testamento. Este libro sagrado de judíos y cristianos preconiza no sólo el exterminio total de los humanos que "no sirven al Señor", y de los otros animales salvajes, sino también la construcción de "caminos (¿de cuatro pistas de ancho?) derechos del Señor". ¡Preconiza incluso el allanamiento de las colinas difíciles de subir y el relleno de los valles!. Otros versículos significativos del Antiguo Testamento, como el que dice: "vosotros seréis llamados los sacerdotes de Yahvé... comeréis las riquezas de las naciones, y os aprovecharéis de sus fortunas", cuyos versos fueron probablemente escritos por el llamado "deutero-Isaías" (61:6), son instrucciones abiertas sobre cómo comportarse a fin de llegar a ser un sacerdote exitoso del "Señor de los ejércitos". Ejércitos de prostitutas, por supuesto, como argumentan Swinton y Jankowski en el caso del sacerdocio de las relaciones públicas del Imperio Estadounidense Global contemporáneo. Tal proyecto "del Nuevo Mundo" —también llamado "del Nuevo Israel"— de explotación total, esterilización, des-cerebramiento e incluso de aplanamiento del Globo es seguramente el peor peligro que nuestro planeta haya encontrado durante su historia geológicamente registrada.

     El problema reside en los encefalogramas cada vez más "planos" de los hiper-ricos, principalmente de las élites estadounidenses judeo-protestantes, que sueñan abiertamente con tal —preconizada en la Biblia— "segunda (es decir, "deutero") Creación de la Tierra". Estos hombres están acostumbrada a razonar en un manera muy simplista, no teniendo en cuenta la differentia specifica entre los objetos vivos y los no vivos: un automóvil o una moto usados en un accidentado camino curvo llegan a averiarse más pronto que si son usados en un camino liso y recto. Así, haciendo caminos derechos y lisos —y "domesticando" el medioambiente de tal modo que la existencia humana llegue a estar carente de la necesidad de realizar cualquier esfuerzo físico significativo— se espera que la gente viva por más tiempo y más feliz. Simple, ¿verdad?. Esta manera "positivista" de razonar la podemos remontar atrás al "Novum organum" de Francis Bacon, completado en el siglo XVI. Y por supuesto en las escuelas los niños estarán exentos de cualquier tarea que los ponga en tensión, pues sólo de esta manera la inteligencia escondida en sus genes puede prosperar. Éste es el argumento de Noam Chomsky, quien cree realmente en el paradigma cartesiano, afirmando que los humanos son unas máquinas inanimadas que sólo se distinguen de otros seres animales por su facultad del lenguaje.

     Pero el reino que ven las gens (los "gentiles") perteneciendo a la subespecie del homo sapiens es completamente diferente del publicitado en voz alta por el ya mencionados "pueblo elegido (por los medios)" (Monod, Changeux, Chomsky, Bacon, Descartes, y, por supuesto, Richard Dawkins, el orgulloso apóstol de "La Falsa Ilusión (Científica) de Dios", como lo confirma su último voluminoso libro de 2008). De acuerdo a observaciones precisas hechas por el biólogo y psicólogo suizo Jean Piaget, sin apropiados ejercicios físicos y sensoriales no es posible conseguir niveles más maduros de comprensión del mundo. Las "perturbaciones" —desagradables por definición— son necesarias para despertar la inteligencia en los adolescentes, así como en los adultos. Criada desde la infancia con las anteojeras darwino-cartesianas —comparadas por R. Dawkins con las limitantes de la vista "burkas" de las mujeres afganas— la así llamada gente "desarrollada" está acostumbrada a protegerse de todos los agentes que puedan dañar su apreciado ADN. Incluso los corrientes rayos ultravioleta del Sol son considerados actualmente como cancerígenos. Pero los radiólogos escrupulosos han confirmado un efecto completamente inverso en pequeñas irradiaciones —e incluso de intensidad media—, que necesariamente perturban el "bienestar" de las estructuras del ADN celular. Un año después de la catástrofe de Chernobyl, en la Hungría rociada con el polvo de cesio radiactivo el número de niños nacidos con la enfermedad genéticamente codificada llamada el Síndrome de Down disminuyó en un 20% en comparación con años anteriores; experimentos con la planta llamada Calceolaria, cultivada en acuarios aislados por paredes de plomo grueso de la radiación cósmica y telúrica, demostraron que estos organismos parecidos a pequeñas pantuflas, mantenidos en un aislamiento total de los rayos de alta energía que pudieran dañar su ADN, perdían su vitalidad, disminuyendo sensiblemente su reproducción.

     ¿Por qué suceden tales "milagros"?. Contrariamente a las creencias científicas populares de que "los animales (animados) son máquinas (inanimadas)", creencias que datan de los tiempos del auto-descubrimiento del "cogito ergo sum" de Descartes (que es una variación del "Yo soy el que soy"), LOS SERES VIVIENTES SON OBJETOS QUE SE AUTO-REGENERAN. Esto significa que su larga persistencia en la comodidad, no requiriendo el ejercicio de sus facultades de auto-reparación, conduce a la atrofia de dichas capacidades, y así automáticamente esto conduce a la pérdida de su vitalidad. Reuniendo descripciones vívidas hechas por Dawkins, Marx, Cleese, Jankowski y Swinton, podemos decir que tenemos que arrancar las "burkas científicas", es decir, las anteojeras impuestas por el Señor Proxeneta de Todas las Prostitutas, de las mentes de los humanoides aduladores del modelo estadounidense, pasivos, sumisos y carentes de una comprensión del mundo (expresión de Alexander Zinoviev), que se han convertido en los instrumentos y los vasallos de los hombres ricos que están detrás del escenario. Estos hombres ricos detrás del escenario han formado, ya a principios del siglo XX, un semisecreto "Consorcio DT" [Trust DE] (éste es el título de un libro no publicado en la URSS de Illya Erenburg de 1925; DT significa "Destrucción de la Tierra", en particular de Europa). Este Consorcio actúa según la imagen del bíblico Señor de los Ejércitos, que mediante la interrupción del ejército de prostitutas dirigidas por la CIA, está desviando la visión de los perversos efectos a largo plazo del bienestar constante, caracterizando la vida del llamado "pueblo elegido (por los medios)". Este "pueblo bendecido por Dios" permanece cada vez más fuertemente aislado dentro de los muros de concreto y vidrio de sus "torres de marfil", disfrutando del proverbial estado inglés del "espléndido aislamiento". Como un resultado a largo plazo de su aislamiento, ellos se están convirtiendo en —como judíos innatos en su ghettos históricos— autistas, totalmente egocéntricos y propensos a todas las perversiones.

     Aristóteles observó, al comienzo de su "Metafísica", que todo los hombres desean, por naturaleza, saber. Esta afirmación optimista no era verdadera en el caso de los avarientos y de mentes estrechas Padres de la Iglesia Occidental, y no es verdadero en el caso del actualmente dominante establishment científico. Su arrogante ignorancia de las facultades de auto-restauración (y auto-superación) del zoon (viviente), es el resultado lógico de su culto ferviente a Mammón, aunque esté este Mammón vestido con las ropas del bíblico "Señor de los ejércitos". Como elegantemente lo observó Karl Marx, es horrible que algo muerto, que es el producto de intenciones no necesariamente transparentes de escribas hebreos parecidos a cangrejos, escondidos en un pasado remoto, tenga tanta influencia en nuestra existencia. Sin el abandono de "la Ley", llamada Torá, la cual "Ley de los hebreos" (es decir, "malhechores") contradice el principio ético universal etiquetado como el "imperativo categórico" por Immanuel Kant, no seremos capaces de revitalizar la Tierra. Eso téngalo por seguro. Y si alguno ignora lo que el imperativo moral de Kant exige, repito que "usted puede hacer lo que usted esté dispuesto a hacer, bajo la condición de que usted acepte que los otros harán lo mismo".

     Tal imperativo pone en cuestionamiento la ética no sólo del "Dios" mosaico sino también del Señor oficial de los cristianos. Este "Señor de los ejércitos" del Nuevo Testamento, actuando en todas las evidencias como los reyes bárbaros descritos en el Antiguo Testamento, llamados en hebreo "molocs", a fin de asegurar el éxito del dominio global planeado por él, no titubeó en organizar un Calvario para su propio, supuestamente amado, Hijo. No es necesario añadir que los "malditos musulmanes" no creen en este feo bluff, inventado por el "deutero –i.e. suplementario– apóstol" conocido como Pablo, de la "redención de los pecados por la crucifixión de Cristo". La gente decente no necesita un redentor para sus no-existentes crímenes y pecados artificiales. Sólo los mentirosos, los asesinos y los ladrones estuvieron –y están– satisfechos con la teología paulina filo-criminal de la redención, que supuestamente fue fabricada en secreto por la secta —o incluso un CONSORCIO— de "siete mil Aaronitas" (vea Romanos 11:4). Es una "teología" que está automáticamente "justificando" todas las monstruosidades cometidas por los consecutivos Imperios Occidentales, por lo general actuando a la sombra de una Santa Cruz.–



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