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martes, 11 de septiembre de 2012

John Kaminski - Zombies Religiosos




     Escrito hace poco más de un año, este ensayo (el Nº 56 de la serie What's that ticking sound? en su sitio oficial) de John Kaminski plantea con total lucidez, haciendo varias alusiones a los planteamientos del filósofo anti-cristiano de la antigüedad Celso, por qué los cristianos no son confiables ni dicen la verdad; más aún, por qué son parte esencial de la dictadura mundial judía. Juzgue el lector si ello no es así. Lo hemos puesto en castellano y dice que está dedicado a un tal Volker Puls, al parecer un autor de libros.


Zombies Religiosos
por John Kaminski
18 de Julio de 2011

Los cristianos robóticos llevan a cabo los asesinatos
 mientras los judíos riéndose disimuladamente
pulsan los botones en sus cerebros.



«No hay ninguna diferencia válida entre religión y magia»
(Ernest Becker).


Un camino pedregoso en una niebla envenenada.
No puedo ver dónde usted va. No sé dónde usted ha estado.
De improviso, un débil coro de voces ligeramente desafinadas
flota por el aire de la niebla:

"Adelante, soldados cristianos,
marchando como hacia la guerra
con la cruz de Jesús
precediéndonos"
(himno cristiano común cantado por muchas denominaciones).


     Esto debería habernos dicho cuál era el plan. Pero a través de casi toda la historia humana el enemigo era real, aproximándose hacia su garganta con un sangriento cuchillo. Luego, fue más decisivo que estas comunidades se mantuvieran unidas; ahora, aquel estilo de vida, cuando la gente realmente se preocupaba por su comunidad, se ha ido hace mucho tiempo. Pero la misma amenaza para nuestras vidas todavía existe en los rebosantes ghettos negros de Estados Unidos, que se están extendiendo ahora más rápido que la radiación de Fukushima. Y también sobre las blancas carreteras de Tennessee, donde los oficiales de policía le roban a los turistas y los periódicos nunca lo informan.

     Pero sobre todo ahora los enemigos son fabricados, tramados, inventados por algún grupo de expertos e introducidos en el mundo real, como al-Qaeda, Blackwater o todos aquellos extraterrestres del Proyecto Blue Beam que ahora se están viendo por todo el mundo, pero sobre todo en la costa de Jersey. Esto es sólo otro espectáculo de perro y pony, otra operación bajo bandera falsa, para mantenerlo a usted sobre sus talones (realmente más bien sobre sus rodillas) de modo que usted no pueda detener esta locura impuesta sobre toda criatura.

     La estrategia de división y conquista que José usó en Egipto, que el "obispo" Ireneo usó en Roma, que el "libertador" Cromwell usó en Inglaterra, que Lord Palmerston y el conde Cagliostro usaron en Francia, que Amschel Rothschild usó en Estados Unidos, que Jacob Schiff usó en Rusia y Japón, que Samuel Untermeyer usó en Alemania y que Benjamin Netanyahu usó en el Congreso estadounidense hace unas pocas semanas, es lo que siempre ha ocurrido, porque no podemos ver a través de la cortina judía de humo y de ruido blanco —realmente la palabra es "miasma"— que envuelve nuestras vidas y las acorta drásticamente.

     La fórmula que siempre funciona es inventar al enemigo —como Zbigniew Brzezinski hizo con Al-Qaeda, Jacob Schiff hizo con Japón y George Bush hizo con Iraq— de modo que usted pueda estar seguro que usted está con el control completo. Además de que, como ha sido demostrado tan a menudo, enemigos como éstos —enemigos perfectos— pueden ser usados por ambos lados en cualquier conflicto dado, esto es, en Libia hoy, donde al-Qaeda se ha convertido en un fiel aliado de EE.UU. e Israel, como ellos lo fueron en Servia. Demasiado pocos estadounidenses saben que ésta es la forma en que la Unión Soviética fue inventada también. ¿Quiénes son estos robots de alquiler que harán absolutamente todo por un dólar?. Y lo que es más importante, ¿es usted uno de ellos?.

     Lo que nos conduce derecho al cuento de los apóstoles de Jesús. Y al escritor más boicoteado de todos los tiempos: Celso (pronunciado mejor como Kelso).

• • •

     Yo había estado buscando esta historia durante tres décadas, desde mis días en que andaba cazando druidas en la Biblioteca Pública de Boston. Como todas las grandes verdades lo hacen, esto llegó de improviso, un trueno repentino —en un correo electrónico desde Alemania.

     Yo conocía sólo una línea de este escritor suprimido hace mucho tiempo, y estaba registrada en un libro de un "padre de la iglesia", Orígenes, que se suponía que era para desacreditarlo. Aquella línea era "... hay una antigua doctrina que precede y es la base de todos los credos religiosos que son y que alguna vez fueron...". El escritor era Celso de Éfeso, un filósofo epicúreo que había leído a Platón y que había sido declarado hace mucho tiempo como un enemigo de la Iglesia.

     La obra original del autor sobre la cual estaba basado el libro de Orígenes, Contra Celsum, escrito en 79 d.C., había sido destruída hace mucho. Cómo el autor inglés del siglo XIX de esta colección consiguió los fragmentos de ella, no tengo ni idea. Pero la leí como música para mis oídos, y vívidamente verifiqué pensamientos y observaciones que había tenido sobre la religión cristiana durante décadas.

     «Los hombres que irracionalmente aprueban cualquier cosa, se parecen a aquellos que se deleitan con malabaristas y hechiceros. Ya que como la mayor parte de éstos son caracteres depravados, quienes engañan al vulgo y lo persuaden para que consientan en lo que a ellos les agrada, así esto también ocurre con los cristianos. Algunos de éstos no están dispuestos a dar o a recibir una razón de lo que ellos creen; pero están acostumbrados a decir: "No investigue sino que crea, su fe lo salvará a usted; ya que la sabiduría del mundo es mala, pero la locura está bien"» (p. 4).

     Celso critica el carácter de Jesús por muchas cosas. Primero, por pretender que él nació de una virgen. Celso ofreció una opinión más sincera: Jesús nació en un pueblo judaico, de una judía pobre que había sido abandonada por su marido por cometer adulterio. Celso entonces pregunta:

     "... ¿no es absurdo suponer que Dios se enamoraría de una mujer que era... odiada y que había sido expulsada por el carpintero su marido...?".

     Celso entonces habló de las poderosas hazañas cantadas sobre los héroes de antiguo, muchos de los cuales fueron convertidos más tarde en dioses, y preguntó a Jesús (parafraseado, p. 7):

     "¿Qué cosa hermosa o admirable ha hecho alguna vez usted que nos convencería de que usted era un dios?".

     Siendo la sincronía lo que es, aproximadamente hace una semana o algo así, sucedió que yo estaba mirando el recortado video de la entrevista del cineasta Randy Atkin con el escritor J. Bruce Campbell, y fui sorprendido al escuchar a este último de los verdaderos patriotas estadounidenses diciendo esencialmente lo que Celso había dicho hace veinte siglos.

     "¿Qué hizo este tipo (Jesús) alguna vez para merecer el respeto que a él se le ha tenido durante los años?. ¿Convertir el agua en vino?. ¿Qué más realmente hizo él?".

     Campbell, autor del libro de las milicias "El Nuevo Hombre Estadounidense" (The New American Man) así como de un gran número de penetrantes ensayos políticos durante los 40 años pasados —altamente recomendada es la excelente explicación del problema básico con la Constitución estadounidense, titulada "Confederación, No Imperio" (1)— explicaba cuál realmente es la esencia del cristianismo:

     "Si usted sigue lo que este tipo (Jesús) dijo, usted deja que cualquiera le tome a usted su dinero, usted no debe resistirse a ellos, y luego usted es crucificado por ello. Y eso es lo mejor que usted pueda esperar. Los cristianos no son nada bueno para nada porque ellos realmente no hacen nada, ellos sólo hablan y no entienden lo que ellos están diciendo".

     Mientras tanto, dos mil años antes, Celso tenía los mismos pensamientos.

     Él miró los supuestos milagros de Cristo y notó que éstos eran las mismas cosas que muchos otros "encantadores" habían efectuado: "expulsión de demonios desde los hombres, disipar las enfermedades mediante un soplido, evocar las almas de los héroes, desplegar suntuosas cenas y mesas cubiertas con comida, que no tienen ninguna realidad".

     En efecto, Celso afirmó que Jesús había aprendido los trucos de la religión egipcia y había vuelto a su ciudad natal afirmando que él era un dios.

     "Jesús habiendo reunido como sus socios a diez u once hombres infames, consistiendo en los más malvados taberneros y marineros, se escapó hacia diferentes lugares, obteniendo comida con dificultad, y en una manera vergonzosa".

     En su crítica mordaz, Celso no moderó sus palabras: él llamó a los padres cristianos "Papistas que adoran las imágenes de hombres despreciables", y que practican "las artes de hombres depravados e infelices".

     Más adelante, Celso afirma que "Jesús fue traicionado por sus propios discípulos" y concluye que "es extremadamente absurdo que la gente deba creer ahora en Cristo cuando él fue incapaz de convencer a nadie (de que él era un dios) mientras estuvo vivo".

     ¿Y qué clase de personaje era Jesús realmente?. Celso pregunta: "¿Qué general excelente, que haya sido el líder de muchas miríadas de hombres, fue traicionado alguna vez por sus soldados?".

     Celso lo pone de esta manera: "Concedámosle a usted que Jesús predijo su resurrección: pero ¿cuántos otros han empleado prodigios similares, a fin de efectuar, mediante una narración fabulosa, lo que ellos deseaban, persuadiendo a oyentes estúpidos a creer en estos milagros?. Zalmoxis entre los escitas, quien era un esclavo de Pitágoras, usó este artificio; Pitágoras mismo también, en Italia, y Rampsínito en Egipto... Esto, sin embargo, debe ser considerado: si alguno que en realidad murió, alguna vez surgió nuevamente con el mismo cuerpo...".

     "¿Pero quién fue el que vio esto (la resurrección de Jesús desde la tumba)?. Una mujer furiosa, como usted lo reconoce, o algún otro de la misma secta mágica; o alguno que estaba bajo la ilusión de los sueños y que voluntariamente se sometió a fantasmas engañosos, una cosa que le ocurre a incontables miembros de la raza humana. O lo que es más probable, aquellos que pretendieron ver esto deseaban sorprender a otros mediante este prodigio, y, por medio de una narración falsa de esta clase, prestar ayuda a los fraudes de otros impostores".

     "¿Se ha de creer que Cristo, cuando él estaba vivo, abiertamente anunció a todos los hombres lo que él era, pero cuando se hizo necesario (que él debería resucitar de entre los muertos), él sólo habría de mostrarse en secreto a una mujer y a sus socios?".

     Como ellos dicen en las enfermizas calles suburbanas hoy: "¿Qué hay con eso?".

     Celso, hablando luego con su propia voz en vez de la de un personaje en su obra, dice: "Cristianos y judíos contienden estúpidamente unos con otros, y esta controversia suya es exactamente como el proverbio acerca de la lucha sobre la sombra del asno (Apuleyo)". El argumento es simplemente sobre si el Mesías se manifestó o no.

     Los ecos de la filosofía del Mossad de nuestros días de dividir y conquistar flotan por el aire hacia atrás como un vapor envenenado durante dos mil años.

     Celso escribe: "Los judíos que provienen de los egipcios abandonaron Egipto por medio de la sedición, al mismo tiempo que despreciaban la religión de los egipcios" (y aún así ellos la robaron, cambiaron los nombres, y la hicieron la suya propia —aunque ellos la odiaran).

     Como los años pasaron, una subsecta tras otra se multiplicó, garantizando la lucha constante y la violencia sectaria a través del tiempo.

     La mejor parte de todo esto, nota Celso, es que los cristianos pueden ser hechos parecer estúpidos simplemente usando las mismas pruebas que ellos usan para mostrar que Cristo fue real. Esto claramente demuestra lo opuesto. "Lo que sin embargo es todavía más maravilloso es esto", brilla Celso, "que su doctrina puede ser fácilmente refutada, como consistente en ninguna hipótesis digna de creencia".

     Entonces, ¿cómo fue tan exitoso el cristianismo?.

     En la página 19 Celso es citado: «El cristianismo no está diseñado para los más sabios sino para la parte más inculta e ignorante de la Humanidad, puesto que los siguientes son sus preceptos: "No deje a nadie que sea un erudito acceder a nosotros, ninguno que sea un sabio, ninguno que sea prudente (porque estas cosas pensamos nosotros que son malas); pero deje a cualquiera que sea inculto, que sea estúpido, que sea un niño en el entendimiento, venir sin temor hacia nosotros"...».

     La versión más corta, directamente de la Biblia: "Quienquiera que sea un pecador, quienquiera que sea insensato, necio, y quienquiera, en resumen, que sea miserable, ése recibirá el reino de Dios".

      Celso concluye su argumento con esto: "Extendiendo a la multitud estas aseveraciones insanas y absolutamente obscuras, el significado de las cuales ningún hombre inteligente es capaz de descubrir... ellos le dan una oportunidad al estúpido y al malabarista de darles la interpretación que a ellos se les antoje".

     Parecido a cómo los tribunales estadounidenses despedazan la ley en nuestros propios días, ¿no diría usted?. O tal vez cómo los financieros judíos han estado robando todo nuestro dinero durante cien años.

     Y Celso, este inteligente efesio que vivió hace tanto, hace una pregunta que es quizá la pregunta más importante que cualquiera de nosotros podría preguntar hoy (págs. 49-50):

     "Si el dios de los judíos hubiera predicho que éste sería su hijo, ¿por qué este dios ordenó legislativamente por medio de Moisés que los judíos deberían enriquecerse ellos mismos y adquirir poder, deberían llenar la tierra con su progenie, y deberían asesinar y cortar la raza entera de sus enemigos, lo que Moisés hizo, como él dice, a la vista de los judíos?; y además de esto, amenazando con que a menos que ellos fueran obedientes a estos sus mandamientos, él debería considerarlos como sus enemigos, ¿por qué, después de que estas cosas habían sido promulgadas por Dios, hizo a su hijo un hombre nazareno y excluyó de cualquier acceso al padre de éste al rico y al poderoso, al sabio y al renombrado?".

     (¿Por qué en efecto?. Porque el cristianismo es sólo para los ignorantes y los incultos, los creyentes en supersticiones no verificables y en la magia. Y así es cómo los judíos ricos y poderosos controlan el mundo).

• • •

      Si usted sigue la enseñanza de Jesús, usted debería ser manso, obediente y dejarse matar cuando sus superiores lo juzguen necesario. Esto es lo que Jesús hizo (y esto en particular contrarió a Celso, que comentó que ningún dios tendría que hacer esto, y que cualquiera que fuera lo bastante estúpido para hacer eso no era ciertamente un dios). Pero éste es el ejemplo que él (Jesús) puso. Después de ser abandonado por sus seguidores, Jesús ni siquiera se defendió. Y esto es lo que se supone que nosotros debíamos hacer. Jesús, ¡qué operación psicológica de Inteligencia (psyop)!.

     Esto es lo que se espera que los estadounidenses del siglo veintiuno hagan cuando su propio gobierno envenena el país entero con radiación, roba todo nuestro dinero, envía todos nuestros negocios al extranjero y se prepara para el gran proceso de eliminación de miles de millones de personas como lo decretó el Club de Roma. Sólo ríndase y muera, y rece, que Jesús —una creación completamente judía— lo llevará a usted a casa.

     Hace aproximadamente seis meses tuve una agradable entrevista con Mark Glenn, el bien conocido cruzado anti-Israel, después de que escribí una historia llamada "Punto Ciego", que hablaba acerca de cómo la persona promedio no tiene ni idea de las influencias judías que los afectan negativamente. La última cosa que él me dijo fue: "John, usted va a ser un invitado semi-regular en este show". No he tenido noticias de él desde entonces, y no las quiero por ahora.

     El fin de semana pasado yo había sido invitado por un honesto cristiano anti-judío a participar en un concierto rock enfocado en el patriotismo estadounidense y el problema judío. Esto requirió mucho dinero y mucho tiempo, y cuando asistí allí, ellos fingieron que nadie había oído alguna vez de mí.

     Algunos años atrás, investigando el bombazo de Oklahoma, conversé con regularidad con Harmon Taylor, un abogado que está fuera del sistema, hijo de un predicador del Antiguo Testamento, que entre otros hechos nobles consiguió a Timothy McVeigh una suspensión de su ejecución. Él me dijo que yo estaba equivocado sobre los judíos, que ellos no eran el verdadero problema.

     Harmon Taylor y Eustace Mullins fueron buenos amigos, ambos creían en el credo cristiano del Antiguo Testamento, y ambos hicieron grandes cosas políticamente con sus creencias. Pero sumergidos como estaban en el dogma cristiano, ningún hombre supo acerca de Manetón, el historiador egipcio que habló de los "leprosos" que gobernaron Egipto por tanto tiempo, y tan mal. Resulta que yo sé de esto de hablar directamente a Eustace. Él no sabía que los fundadores de la religión judía y de la modificación cristiana fingieron un papel y saquearon Egipto como sus falsos faraones durante muchas generaciones, ni tampoco que las historias del Antiguo Testamento de Abraham, David, Salomón, etc., eran realmente sobre sus hechos en Egipto, por cuanto los arqueólogos y otros académicos han demostrado que Jerusalén no existía todavía en ese tiempo.

     Ahora encontramos los trabajos de Eustace Mullins, tan difíciles de encontrar pero tan valiosos por sus genealogías políticas que denuncian el control judío del mundo, perdidos en el limbo mientras los fanáticos cristianos tratan de reforzar su dogma fétido y hacer luz sobre el punto de vista judío para hacer los libros póstumamente publicados de Mullins más aceptables para los agentes judíos de libros.

     Esto realmente fastidia y muestra el carácter decididamente judío de estas maravillas cristianas que estarían dispuestas a encubrir una verdad importante a fin de que su propia versión particular de acontecimientos de hace dos mil años permanezca sin que se le formulen cargos.

     Esto es lo que quiero decir cuando digo que usted no puede depender de los cristianos para decir la verdad, porque ellos modificarán la verdad para proteger el dogma que ha sido implantado en sus cerebros.

     Y por eso estoy descartando a los cristianos de mi lista de direcciones de correo como inútiles para la tarea de desenmascarar la mega-estafa judía y liberar al mundo de su tiranía. De hecho, los cristianos son parte de aquella tiranía, y tal vez la parte esencial.

     Todos saben que los judíos nunca dicen la verdad; demonios, ésta es una parte importante de su canon sagrado. Pero todos también deberían saber que los cristianos nunca dicen la verdad, tampoco, para proteger este dogma fétido que ellos suponen que obtendrá para ellos la vida eterna.

     El hecho es que usted no puede confiar en lo que cualquier persona religiosa le dice, porque el devoto mentirá invariablemente para proteger su dogma, volviendo lo que él dice, en el tiempo y en el espacio reales, completamente inservible.

     ¿No es el propósito entero de este ejercicio llamado la vida pasar tanto tiempo como sea posible hablando y estando con los que usted ama?. La regla consiste en que si usted no hace eso, usted se esfuerza hacia eso, y si usted trabaja lo suficientemente duro, usted conseguirá finalmente eso. ¿Qué podría ser mejor?.

     Adorar a Dios, en la manera judeo-cristiana de ver las cosas, realmente acelera el distanciamiento (alienation), porque esto lo lleva a usted lejos de los que ama y lo enfoca hacia un ser que no es real. El cristianismo, una invención completamente judía, hace esclavos de los cristianos, que permiten que los judíos tomen su dinero y los maten mientras ellos ponen la otra mejilla. ¡Jesús, qué operación psicológica (psyop)!.

     El camino celta de la muerte: la última cosa que usted hace, después de dar gracias por los regalos que se le han dado, es contar un chiste, para dar confianza a todos los demás de que ellos estarán bien cuando les toque estar en ese trance también. Ningún sudor: su corazón siempre le dirá qué hacer. No vacile y no dude. El mejor modo de tratar con la muerte es reírse de ella. Nunca tema lo que usted no puede evitar. Cuando usted lo hace, usted es susceptible a toda clase de fantasías y estafas.

     Por supuesto, usted sólo puede hacer esto si usted siente que usted ha hecho su mejor esfuerzo para ver la luz. De otro modo, ustedes los sujetos enfermos e inválidos no tienen ninguna otra opción sino buscar la compasión y el perdón de un tipo judío llamado Jesús.

     Muchos de ustedes ya saben a qué se parece buscar la compasión de un judío. Ja ja ja ja ja ja. Y muchos más de ustedes están a punto de averiguarlo.

     Nota para todos ustedes incompetentes provincianos que van a escribirme y a preguntarme si soy un ateo: yo trabajo para Dios. Estoy demasiado asustado para decir para quién está trabajando toda esta otra gente, pero tengo una idea bastante buena.–




(1) http://www.veteranstoday.com/2011/06/08/confederation-not-empire/



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