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jueves, 30 de agosto de 2012

John Kaminski - La Guerra Judía Sobre la Libertad de Expresión



     Desde el sitio www.rudemacedon.ca hemos elegido esta vez este artículo de Kaminski para ponerlo en castellano. Ciertamente por la fecha en que fue escrito (van a ser siete años) algunas noticias que contiene no constituyen actualmente ninguna novedad, pero sí sus razonamientos y argumentos centrales siguen teniendo una maciza validez.



La Guerra Judía sobre la Libertad de Expresión
por John Kaminski
18 de Noviembre de 2005

 

     «Hemos sido traicionados por líderes conocidos por nosotros y por otros desconocidos. Por los electos y por los que nadie eligió. ¿Hay un crimen peor que la traición cometida por los líderes?... El revisionismo del Holocausto está en la vanguardia del pensamiento contemporáneo» (J. B. Campbell, El Nuevo Hombre Estadounidense: Una Llamada a las Armas).


     Uno tras otro, aquellos que se oponen a la manipulada versión judía de la Historia están siendo a la fuerza quitados de la sociedad y silenciados porque sus opiniones entran en conflicto con el programa de la esclavitud controlada por la mente que ha sido meticulosamente elaborado por la gente que controla el mundo mediante el control del dinero.

     Tres principales revisionistas históricos —primero, Ernst Zündel; luego, Germar Rudolf; ahora, David Irving— están todos encañonados en tribunales europeos, acusados de delitos contra los que ni siquiera les permiten defenderse.

     Pero el asalto judío mundial sobre la libertad de expresión llega mucho, mucho más lejos que esto. Un tribunal canguro [kangaroo court, una parodia de tribunal en el que los principios de la ley y la justicia son ignorados o distorsionados] atiborrado de colonos israelíes como testigos, está haciendo ahora un asado con el benefactor palestino Sami Al-Arian en Tampa (Florida). Cualquiera que comprenda la inocencia de Sami (su procesamiento no habría sido posible antes de la aprobación de la Ley Patriota, Patriot Act) y que lo apoye, recibe repentinamente una visita en su casa de la FBI y del IRS (Impuestos Internos) con el objetivo de intimidarlos para que permanezcan en silencio. La táctica funciona. El apoyo a Sami ha disminuído.

     Y al menos dos depuestos líderes de naciones —Slóbodan Milósevic de Servia y Sadam Hussein de Iraq— han alcanzado, mediante sus palabras desde sus injustos encarcelamientos, el status de héroes en la lucha contra la máquina de guerra judía que asesina a inocentes en muchos países en todo el mundo, y que anuncia su derecho a pretender un status encumbrado e inmune para el cual ellos insisten que los no-judíos simplemente no son elegibles. Todo lo que la prensa occidental ha dicho sobre ambos vilipendiados personajes ha sido deliberadamente distorsionado en forma negativa. La manipulación hecha por los medios de comunicación de los hechos de la Historia es la segunda mejor arma en el arsenal de la máquina de guerra judía. El primero, por supuesto, sería el dinero.

     La "neolengua" de Orwell llega así a la historia de no-ficción expresada en el lenguaje de la agencia de espionaje judía llamada la Liga Anti-Difamación. A cualquiera que cuestione la historia imposible de probar de las cámaras de gas en la Segunda Guerra Mundial, inmediatamente es encerrado en la cárcel, especialmente si usted vive en Alemania o Canadá, dos aduladores satélites del Eje del Mal estadounidense-británico-israelí controlado por los judíos que está ahora desvalijando el planeta para su provecho.

     Los observadores judíos de estas declaraciones inmediatamente caen en su insincera andanada de maledicencias bajo la bandera de su cínico credo —anti-semitismo—, sin comprender que muchos millones de personas ahora conocen los proyectos de siglos de las organizaciones elitistas del mundo —principalmente las iglesias— para subvertir y controlar las mentes de los ciudadanos humanos de este planeta. Los judíos tienen una muy curiosa historia de colapsos de sociedades en las cuales ellos se han elevado a la prominencia: Roma, Venecia, España, Gran Bretaña, Rusia, Alemania, y ahora, Estados Unidos.

     Hoy, las nuevas leyes en la mayoría de las naciones occidentales (divisiones geográficas arbitrarias de la fuerza social monolítica conocida como el Occidente Corporativo) prohíben incluso discutir tales asuntos. La macabra fraseología legal que los controladores del pensamiento usan es "difamación de la memoria de los muertos".

     La gran risa en esto, como uno de mis alarmistas colegas una vez mencionó, consiste en que los creadores de esta ley pueden fingir preocupación por las reputaciones de los mártires difuntos, pero ellos sin duda no se preocupan mucho por los vivos, a juzgar por otros comportamientos del mismo grupo.

     Pero éste no es un asunto jocoso. Porque la verdadera cuestión es la libertad de expresión para cada persona, y aún más que eso, es acerca de la libertad de pensamiento.

     Un hecho: En la mayor parte de los países del Occidente Corporativo usted no puede ni siquiera considerar aquella vilipendiada aseveración pregonada con convicción por hombres de tal integridad intelectual como Rudolf y Zündel, quienes son desestimados como supremacistas Blancos y retirados del reino de la comunicación humana, de modo que el resto del mundo no obtenga la información que los judíos están tan desesperadamente tratando de ocultar, a saber, sobre su perfidia durante la Segunda Guerra Mundial y su control de las fuerzas financieras que permiten que ellos influyan excesivamente en todos los principales gobiernos en el mundo.

     El decano del movimiento revisionista del Holocausto, Robert Faurisson de Francia, ha estado expresándolo mejor durante casi 30 años: «¡Muéstreme o dibújeme una cámara de gas nazi!».

    Y en todo aquel tiempo, a pesar de la histeria ubicua y obscena de los cuentos judíos de alcantarilla, estas pruebas que demuestran la existencia de las cámaras de gas en Auschwitz tienen que ser todavía mostradas a la vista para el escrutinio público completo. Sólo puede haber UNA respuesta a este misterio.

     Pero con premeditados coros de ritualizado luto, la nueva religión del Holocausto judío se arrastra alrededor del mundo, difundida por los esfuerzos de una poderosa pero clandestina red de supremacistas judíos, que asfixia el pensamiento y promueve el libertinaje judío y la pobreza y la miseria para todos los demás dondequiera que esto se extienda.

     Éste es el resultado, a pesar de los mejores esfuerzos de la máquina judía mundial de invenciones —que incluye a las escuelas públicas y a la profesión médica— de tratar de convencernos de que hubo una política deliberada de exterminación de un cierto grupo étnico durante la Segunda Guerra Mundial, y, más importante aún, de que ésta es una tragedia a la que le deberíamos rendir culto.

     Nadie objeta que murieron judíos, aunque la verdadera cantidad haya descendido en su totalidad a 875.000, una cifra alguna vez reportada por la Associated Press. Pero es el argumento acerca de los gaseamientos, junto con otras cuestiones conexas que ponen a los judíos bajo una mala luz, el que envía a toda esta gente a la cárcel.

     Para tal efecto, cientos si no miles de museos del Holocausto han aparecido a través de Estados Unidos, todos financiado por los dólares de los contribuyentes. Caramba, ¿se imagina eso?. ¿Qué le sucedió a la separación de la iglesia y el Estado? (Sí, yo sé; Bush se agarró de eso).

     Como el agudo crítico judío Norman Finkelstein ha señalado, la comunidad judía ha puesto en ridículo la decencia al impulsar que esta adoración del Holocausto se la tengan que tragar todos los demás. Lenni Brenner y otros observadores judíos relativamente objetivos han hecho la crónica del penoso papel de las organizaciones judías internacionales que fueron cómplices de Hitler en la manipulación de la población judía de Europa para propósitos de conseguir mañosamente un Estado judío en Palestina.

     Pero la mayoría de los críticos judíos del comportamiento judío sigue negando la ficción básica de los gaseamientos alemanes, del mismo modo en que lamentan la patología de la propensión judía para sugerir que los muertos judíos son de alguna manera más valiosos que los muertos no-judíos.

     Y cualquiera que trate de resistirse a esta tiranía del control del pensamiento, si está en los brutales países satélites del eje del mal del Occidente Corporativo, es inmediatamente silenciado y arrojado a la cárcel por decir cosas que simplemente no están permitidas por nuestros guardianes judíos.

     Quizá un efecto aún peor es que cientos de fuentes de noticias por lo demás progresivas están siendo efectivamente inhibidas de incluso reportear honestamente sobre este asunto tan crucial para el desarrollo humano, debido a estas maniáticas leyes de lenguaje de odio referentes al Holocausto que se están propagando por el mundo.

     Irónicamente, el verdadero discurso de odio viene de la misma gente que aprobó estas leyes.

     La aseveración de que seis millones de judíos fueron asesinados en cámaras de gas por alemanes no se sostiene a la luz del escrutinio crítico y objetivo, y nunca lo ha hecho. Es sólo la máquina sionista de invenciones, que controla mucho más de su pensamiento que lo que usted sabe, insistiendo en la ficción, repitiendo la propaganda, la que ha permitido esta idea equivocada para apoderarse de la mente pública. Llámelo el principio de Lee Harvey Oswald.

     Es simplemente una retorcida leyenda de la recordada miseria fomentada por una histeria auto-referente, basada sobre un antiguo edicto que declara que un grupo arbitrario de gente en el desierto es, a perpetuidad, tan inmensamente superior a todo otro grupo de gente en el planeta, que ellos pueden cometer cualquier crimen contra cualquier no-judío sin ningún castigo. Y ésta es exactamente la locura que hoy tiene a nuestro mundo en un apretón de muerte.

     El proceso judicial de Ernst Zündel, un falso circo judío si alguna vez hubo uno, ha sido pospuesto hasta después de las vacaciones. El juez alemán despidió al abogado de la defensa de Zündel y designó a uno más conveniente proporcionado por el Estado. ¿Ha habido un cuadro más oscuro de la justicia en el Occidente Corporativo que éste?. Seguro, todos los días.

     La justicia en el Occidente Corporativo por estos días está marcada por mercenarios con capuchas negras, contratados por los estadounidenses, que usan bastones eléctricos en los orificios de las personas que ellos saben que son inocentes. Es la conducta característica del verdadero eje del mal: Gran Bretaña, Israel y Estados Unidos.

     El resto del mundo no puede permitir que esta situación continúe por mucho más tiempo, particularmente desde que la infiltración judía en el gobierno estadounidense, así como en los sistemas de entretenimiento, médico y financiero estadounidenses, tiene como su objetivo el colapso de la sociedad mundial entera y las por ende lucrativas ganancias obtenidas de la liquidación total que estarán a su disposición durante el proceso de reparación de una estructura mundial colapsada. En el lugar hacia el que nos dirigimos, la libertad simplemente no está en el menú.

     De los dos activistas de la libertad de expresión ahora encarcelados en Alemania (Irving estaba en Austria), Germar Rudolf puede ser la detención más significativa. Su cuerpo de trabajo es tan académicamente escrupuloso y sus conclusiones tan definitivas y persuasivas, que los judíos que dirigen la máquina sionista de asesinato simplemente tuvieron que sacarlo de la calle.

     Como Michael Hoffman reportó:

     «De todos los científicos que han escudriñado el cuento de la cámara de gas de Auschwitz, Rudolf fue el más meticuloso y desapasionado. Su deportación para afrontar una condena de prisión en la república bananera alemana-israelí es una tragedia. Afirmar que él incitó al odio racial porque puso en duda el dogma de las homicidas cámaras de gas, es como arrestar a un científico que cuestiona el dogma católico del nacimiento virginal porque esto podría "incitar el odio" hacia los italianos. Esto es demasiado estúpido».

     Y aún más repugnante, ahora, cuando usted pone atención a las fabricadas noticias corporativas, usted ve nuevas historias casi cada día: gente siendo barrida por no pensar los pensamientos correctos, gente siendo encarcelada durante décadas por simplemente tener pensamientos y tomar acciones que muestran que ellos tienen un sentido de humanidad y honestidad y que no están dispuestos a aceptar las mentiras fáciles de un establishment social que está empapado con el dinero judío y desviando todos los hechos de la existencia para obtener un beneficio.

     ¿Piensa usted que mis declaraciones son excesivas?. Considere esto, el núcleo central del debate sobre el Holocausto: las cámaras de gas en Auschwitz.

     Esta temeraria aseveración, que ha torcido todo el trato político en el mundo desde que fue aseverado que hubo sucedido en 1945, es sólo el último trozo sobreviviente de la hipérbole conformada por una comparsa mucho más grande y mucho más ridícula de disparatadas afirmaciones publicadas por los medios judíos de comunicación a través del tiempo para popularizar la fiebre del Holocausto. Éstas se extienden incluso a que se usó la piel de judíos muertos para hacer pantallas de lámpara y jabón. El mismo término "Holocausto" proviene de una frase usada por un famoso escritor que ha sido ahora acreditado como un falsario.

     El histérico judío Elie Wiesel ganó el Premio Nóbel de Literatura por sus cuentos del Holocausto, y sus críticos han demostrado que sus declaraciones son un trabajo de ficción. Aquí está la evaluación de Faurisson:

     «Elie Wiesel pasa por ser uno de los más célebres testigos oculares del presunto Holocausto. Pero en su libro supuestamente autobiográfico titulado "Noche" él no hace ninguna mención de las cámaras de gas. Él afirma en cambio haber presenciado a judíos siendo quemados vivos, una historia ahora desestimada por todos los historiadores. Wiesel da crédito a las historias más absurdas de otros "testigos oculares". Él esparce cuentos fantásticos de 10.000 personas enviadas a su muerte cada día en Buchenwald.

     Cuando Elie Wiesel y su padre, como prisioneros en Auschwitz, tuvieron la opción de abandonar ese lugar con sus "verdugos" alemanes que se retiraban, o permanecer en el campo para esperar a los "libertadores" soviéticos, los dos decidieron marcharse con sus captores alemanes.

     Es tiempo, en nombre de la verdad y del respeto para los genuinos sufrimientos de las víctimas de la Segunda Guerra Mundial, que los historiadores vuelvan a los métodos probados de la crítica histórica, y que el testimonio de los "testigos oculares"  del Holocausto sean sujetados al escrutinio riguroso más bien que a la aceptación incuestionable».

     Otro observador de la catástrofe del Holocausto escribe:

     «Por supuesto el Holocausto sucedió, en un sentido general. La pregunta es cuánto de ello sucedió. Sólo un tonto diría que "el Holocausto no tuvo lugar". El otro lado trata de postular que el revisionismo es una "negación del Holocausto". Cuando usted dice que "el Holocausto no ocurrió", usted está jugando directamente en las manos de ellos, y está desacreditando al revisionismo».

     http://www.geniebusters.org/915/04g_gas.html

     En el sitio recién mencionado se analizan seis motivos de por qué la historia de la cámara de gas es una mentira, que voy a resumir:

1. El cuarto que los judíos afirman que era la cámara de gas de Auschwitz claramente no lo es y nunca lo fue (vaya a esa dirección y estudie las fotos documentales).

2. Los alemanes son meticulosos guardadores de registros. Muchos documentos fueron incautados después de la Segunda Guerra Mundial. Ninguno alguna vez contuvo algún proyecto escrito para exterminar a los judíos.

3. No hay ninguna fotografía real de personas siendo gaseadas en Auschwitz.

4. El testimonio de testigos judíos NO demuestra que hubo cámaras de gas.

5. Los libros de referencia standard (judíos) no son en absoluto confiables.

6. Hitler declaró sus intenciones abiertamente, y los nacionalsocialistas cometieron atrocidades abiertamente.

    
No hay ninguna evidencia válida que demuestre la existencia de cámaras de gas en Auschwitz sino sólo un esfuerzo concertado de los medios judíos de comunicación para convencer a la gente de que las hubo.

     Contemple las razones de por qué esto está sucediendo, y vea cómo ellas son relevantes para su propia salud.

     Estos pensamientos necesitan ser estructurados.

     Los humanos son gente decente, no robotoides que tienen que ser moldeados por fuerzas sociales para una docilidad banal y muerta de cerebro.

     La flor infinita que es el individuo humano debería ser cultivada y apreciada, no controlada, abusada y asesinada por causa de razones que son mentirosas.

     Damas y caballeros: Algunos de ustedes ya saben esto, pero la mayoría no. Sobre todo fíjese en el número de publicaciones aparentemente progresivas que no publicarán esta historia porque menciona a los judíos. ¿Comprende usted ahora que usted mismo es un prisionero en la guerra judía contra la libertad de expresión?.

     Cuando usted se sienta allí en su sillón de lectura, en su confortable hogar, mirando una película de Hollywood, comiendo la comida corporativa, creyendo en un estupendo Dios sintético, sorbiendo una Coca-Cola Diet cargada de aspartame, ¿tiene usted alguna idea de lo que el poeta William Blake una vez llamó las "esposas forjadas para la mente"?.

     Tenga cuidado con lo que usted piensa. Usted podría ser encarcelado por ello en cualquier momento, sobre todo si lo que usted piensa tiene que ver con los judíos. Ésta es la nueva modalidad estadounidense. Me pregunto de dónde vino.–


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