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lunes, 11 de junio de 2012

John Kaminski - El Egrégor



    El 21 de Julio de 2008 se publicó en newsfromthewest.blogspot.com el siguiente artículo como siendo uno de los más representativos del señor Kaminski, que no lo hemos ubicado en otros sitios y no sabemos cuándo fue escrito. La palabra que hemos transliterado como "egrégor" deriva del plural griego "egrégoroi" que significa "vigilantes" y se usó en la Antigüedad en el contexto bíblico (p. ej. en el Libro de Enoc). Modernamente fue el francés Victor Hugo quien usó dicha palabra, pero sin definirla. Un escritor francés del siglo XIX de temas ocultistas que se hacía llamar Eliphas Lévi los definió como los padres de los nephilim (gigantes) bíblicos, seres terribles que nos aplastan sin piedad porque no están conscientes de la existencia humana. Pero el concepto del egrégor como una "forma de pensar grupal" fue desarrollado por la Orden hermética inglesa Golden Dawn y los rosacruces. Vendría a ser un concepto ocultista que implicaría una "forma de pensamiento", la que a su vez es una manifestación de energía mental que ejerce influencia (como la de un mantra), lo que lleva a la cuestión del poder que tienen los pensamientos. Un "egrégor", de acuerdo al uso que hace Kaminski, tiene más que ver con una mente colectiva, una entidad psíquica con una relativa autonomía, conformada por los pensamientos de un grupo de personas y sobre quienes a su vez influiría. Papá Noel, el Tío Sam y tantos otros menos inocentes se han constituído en "egrégores" (o vampiros psíquicos, como acaso diría Serrano). Y hay que hacer notar que la prosa de Kaminski siempre roza el lenguaje poético.



El  Egrégor
por John Kaminski





     "Una idea clara de la naturaleza del Egrégor mágico, o forma grupal, debería ser contruída en la mente a fin de que el aspirante pueda entender qué parte él juega en el esquema complejo entero, y pueda así saber cuán estrechamente él es guiado y ayudado en su trabajo elegido"
     (Eliphas Lévi, Le Grand Arcane, 1868, capítulo 10, "El Magnetismo del Mal", págs. 127-136).


     Lentamente, con el paso del tiempo, en cada una de nuestras vidas nuestro cuadro del mundo se hace más claro. Toda una vida de lecciones se funde en la fotografía de un menú que esencialmente llega a ser nuestro sistema operativo principal. Es lo que creemos.

     Los judíos tienen razón, usted sabe. No hay ningún Dios. Él es una invención. Y los judíos deberían saber. Ellos lo inventaron. En Egipto, una consolidación ritual del pensamiento, en efecto, que realmente corta nuestra comunicación con la Naturaleza. Los judíos siguen inventando a Dios cada día, de muchas maneras, mediante el darle a usted todas las cosas que usted siempre quiso. Ellos han creado, literal y tangiblemente, el dios que usted adora. Ésta es la prisión de Dios en la cual somos todos envenenados.

      Ya que toda la historia humana ha sido registrada por manos y mentes humanas, ¿cómo podría cada fragmento de información ser otra cosa que una construcción humana?. Es lógicamente imposible. Ningún gran ser se ha comunicado jamás con ningún profeta. Ningún santo jamás ha sido guiado por ninguna información extra-humana. Ningún Papa jamás ha hablado con una aprobación dada por algún ser divino. Éstas son todas metáforas para algo más. Llame a todo esto solamente buenos deseos. Todo es parte de la imaginación humana. Las alucinaciones reproducidas en la realidad. Una metáfora construída para anestesiar vuestro temor a la muerte. Después de todo, la imaginación humana no tiene límites. ¿Por qué no inventaríamos una segurísima manera para no preocuparnos de la muerte?. De esa manera nunca tendríamos que pensar en lo que ésta realmente significa y cómo socava cada acción que emprendemos.

     Podemos encontrar un camino hacia el futuro que sea feliz en vez del modo capitalistamente predador que es ahora. Pero tenemos que ser realistas y admitir que moriremos, en vez de seguir insistiendo en que tenemos un plan infalible para la vida eterna. Aquel deliberado acto de la volición nos impide percibir exactamente nuestros propios sistemas de creencias. Voluntariamente nos engañamos con historias que sabemos que probablemente no pueden ser verdaderas, y demasiado a menudo terminamos en un lugar al que no tuvimos la intención de ir. Se han dicho demasiadas mentiras como para confiar en las reputaciones de partidarios apologistas.

    Pero esto no es lo peor de ello. Las mentiras que hemos creado para nosotros mismos como la verdad se están manifestando ahora, en plena floración, en nuestra propia realidad. Las mentiras que nos hemos contado a nosotros mismos sobre la muerte están siendo de alguna manera recreadas en el mundo real, y la patológica muerte de masas es el resultado.

     ¿A quién matamos cuando todas aquellas almas brillantes que yacen ultrajadas en el polvo de un cráter hecho por una bomba iraquí mueren?. ¿Cuánto de nosotros mismos muere también?. ¿Y qué persona de sombra oscura, encerrada en oscuros rituales semiconscientes, no mira para otro lado en demasiadas ocasiones en su vida para ver al menos una vez los eternos focos que brillan en el río de amor que orienta nuestra esperanza?.

     La historia humana es sólo un sueño realizado. Hemos creado maniobras para obtener dinero fácil tan a menudo y tan oportunamente como nos ha sido posible. La práctica de la usura se ha catapultado hasta la cumbre de la estructura de la ideación humana. Gobierna lo que hacemos, en todos las instancias. Por consiguiente, la superficie de la Tierra ha sido casi aniquilada por sus lucrativos esquemas.

     Este pensamiento predominante le presta oídos a los remanentes de un tiempo salvaje donde la fuerza fue finalmente codificada en la ley, o en acuerdos de negocios. Los hombres que hicieron las reglas entonces, aún tienen el dinero ahora, y lo están usando como un martillo con el cual dan forma de esclavos ideológicos a las masas, siervos semiconscientes que consumen la heroína hipnótica de la Fox y fingen razones verdaderas para cosas que ya no existen, si es que alguna vez existieron.

     Esta temática ha sido totalmente eliminada de las escuelas estadounidenses, y sólo una presencia cada vez más pequeña de espíritus críticos en Internet ha sido capaz de penetrar sólo la piel de la conciencia pública, pero no ha llegado hasta el músculo. ¿Por qué?: El dinero es demasiado importante.

     Así, ¿cómo exactamente se derrumbaron aquellas Torres Gemelas?.

     O, ¿quién fue esa anarquista judía llamada Emma Goldman que proporcionó la pistola que mató al Presidente McKinley en 1900, pavimentando el camino para el primer presidente estadounidense abiertamente judío, Theodore Roosevelt?. Usted recuerda: "Hable suavemente y lleve un gran garrote". La Primera Guerra Mundial no tardó mucho en llegar después de que él asumió.

     ¿Está usted escuchando?. ¿Puede usted oír el grito?. Desvaneciéndose suavemente en una tranquila cinta continua de Wall Street, propagando en adelante el cáncer comercial que se ha apoderado de vuestro cuerpo entero. Los gritos son los ecos de vuestros lugares más sagrados, cómplices en la carnicería que vemos en todas partes, y familiarizados con el mismo plan que nos arrastra a todos rápidamente a nuestras tumbas. Ellos extraen una ganancia de vuestro asesinato, usted sabe.

     Pero usted tiene su sistema de creencias. Lo mantiene a usted seguro. Si es realmente verdadero, es una cuestión de cuán buenos fueron sus profesores, y si ellos resumieron acertadamente la situación en la que nos encontramos.

     Las mismas cosas en las cuales colocamos nuestra creencia son parte del mismo animal traicionero semiconsciente que nos hace daño y que verdaderamente participa en el pillaje predador de almas humanas con el fin de obtener ganancias. Un extraordinario sistema de creencia, ¿eh?. Bien, resulta ser el vuestro. Después de todo, tenemos que estar fuera de peligro, y éste es el producto que hemos decidido comprar.

     La creación de esta idea ha llegado a ser la fuerza más poderosa en la historia humana porque lo que creemos es lo que hacemos.

     La creencia en el dios todopoderoso que todo lo abarca, en último término lo obliga a usted a cometer actos criminales para defender su marca particular de dogma.

     Y aún, en la oscuridad, cerca de los últimos momentos de la vida, es el lugar hacia el cual seguramente gravitamos, con su promesa de seguridad eterna.

     El problema que esta filosofía pretendió solucionar —y solucionó realmente, de un modo patológico limitado— es el mismo paradigma de la compulsión autodestructiva colectiva de nuestra sociedad.

     El asesinato ritual, pienso, es la forma más simpática de ponerlo. La santificación de la eliminación de gran parte de la Humanidad para la salud del rebaño. ¿No es una frase agradable?. ¿Y si es usted?. ¿En qué clase de país vive usted?. ¿Y es absolutamente un país?.

     En un mundo que va a destruírse a sí mismo, llamar a este tema simplemente como "la manera en que las cosas son", es un pensamiento inútil. No tenemos ninguna otra opción sino cambiar el modo en que las cosas son, si esperamos sobrevivir.

     Todas las religiones del mundo son así nulas y sin valor. Excepto quizás por la diosa egipcia Ma'at, y su Pluma de la Verdad.

     Las religiones intentan mitigar una herida que no puede ser curada, excepto con una mentira. Esta herida no se suponía que debía ser curada. Es la condición de nuestra existencia.

     Es un asunto de enfrentarse con nuestro propio terror interno. Y la regla es... nunca temer lo que usted no puede evitar.

     Comprender completamente vuestras propias circunstancias ciertamente le ayuda a usted a entender las limitaciones de otros. Ellas son las mismas que las vuestras propias.

     Usted no puede exterminar lo aberrante. Ese tipo de cosas es la misma alma de nuestra especie, la libreta de calificaciones, si usted prefiere, de nuestra existencia. Aquello nos recuerda constantemente lo que estuvo mal.

     Pero estamos siendo moldeados en forma de robots, ya no permitiéndosenos ver lo que las verdaderas alegrías de la vida realmente son, o, en realidad, quién es la gente verdadera.

     Corrompidos en una singularidad tecnológica que considera la fe, la esperanza y la caridad como meros artículos de consumo para poner en venta en Wal-mart.

     Dejamos a toda aquella gente morir, de modo que nosotros podamos seguir nuestro camino sin fin hacia la paranoia capitalista y gastar nuestras vidas trabajando para pagar nuestro alquiler. El proceso nos da el cáncer que está destruyendo el planeta. Nadie habla de ello. De hecho, muchos creen que el Presidente George W. Bush realmente se comunica con Dios. Eso bien puede ser verdad, considerando lo que Dios Omnipotente está registrado que dijo.

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     "Si el sirviente obtiene suficiente poder, puede llegar a convertirse en un egrégor, independiente de la voluntad de su creador"
     (Eliphas Lévi, op. cit.).


     ¿Qué es un egrégor?. Es la entidad psíquica y astral de un grupo. Todos los miembros de un grupo, una familia, un club, un partido político, una religión o incluso un país, están psíquicamente incluídos en el egrégor de la organización a la cual pertenecen. Por supuesto, cada uno de nosotros pertenece a varios egrégores a la vez.

     Un egrégor realmente crece mediante la obtención de apoyo de los miembros que lo constituyen, quienes, por su parte, con sus acciones repetidas lo vivifican, de alguna manera ayudándolo a mantener su poder. Para un principiante, aquí es donde yace el peligro, tanto más debido a la tendencia humana a buscar protección, el precio de la cual es a menudo una pérdida de libertad.
[http://www.servantsofthelight.org/knowledge/butler_egregore.html]

     Puede ser mejor definido como "una mente de grupo colectiva", tanto en sus aspectos conscientes como subconscientes, que está formada por el pensamiento y el sentimiento unidos de diversas gentes de un mismo parecer.

     Desde el punto de vista interior, podemos verlo como un compuesto en forma de pensamiento, cargado con energía emocional. Esta energía es despertada a partir de todos aquellos que están unidos con aquella forma de pensamiento y, si hay algunos en el grupo que conocen algo del mecanismo psíquico implicado, puede ser dirigida sobre cualquier objetivo elegido.

     (Él dijo: "puede ser dirigida sobre cualquier objetivo elegido”...)

     Es obvio que tal energía puede ser usada con propósitos buenos o malos, siendo la intención de aquellos que manipulan dicha energía dentro de la forma de pensamiento colectiva lo que determina la manera en que es dirigida.

     Por regla general, la forma de pensamiento es construída alrededor de alguna persona o grupo de personas, y cuando el número de los admitidos se incrementa, entonces el poder y el rango del egregor aumenta, y una peculiar acción recíproca tiene lugar. Cada miembro del grupo vierte energía en la colectiva forma de pensamiento, pero igualmente cada miembro recibe la influencia del grupo como conjunto. Esta acción inversa arroja luz sobre ciertos problemas.

     Es cada vez más evidente para aquellos que están fuera del grupo que cualquier miembro de éste está siendo influído en algún grado por la presión del pensamiento colectivo de todos los que están vinculados a él, y a menos que se tenga cuidado, el poder del pensamiento independiente puede ser reducido. Para muchas personas esto es algo que realmente buscan. Ellos pueden sentirse inadecuados en el mundo del día a día y sentir que estando unidos de esta manera están protegidos contra lo que ven como tendencias agresivas de otra gente. En otras palabras, ellos pueden sentirse inadecuados para tratar con nuevas ideas y situaciones y sentir que la mente de Grupo hará su pensamiento por ellos, y así no estarán en peligro de pensar incorrectamente.

     La palabra "egrégor" también apareció en The Magical Philosophy, de M. Denning y O. Phillips, Llewellyn Publications, 1978, Vol. IV, pp. 92-3, 95: "Ese profundo nivel de egregores raciales y arquetípicos... es denominado el Inconsciente Colectivo" (p.92). Eliphas Lévi, The Great Secret, Thorson Publishers Ltd., 1975. capítulo 10, "El Magnetismo del Mal" (pp. 127-136) tiene una serie multitudinaria de egrégores:

     Lévi se refiere a los poderes de la Naturaleza y del cosmos como egrégores. "Estas fuerzas colosales a veces han tomado una forma y han aparecido bajo el aspecto de gigantes: éstos son los egrégores [los Vigilantes] del Libro de Enoc" (p. 127).

     Lévi posteriormente afirma, hablando de los planetas: "... gobernados por aquellos genios, que fueron llamados los vigilantes celestiales, o egrégores, por los antiguos" (p. 129).

     Un egregor es una entidad mágica que funciona con su propia voluntad, explícitamente una creación humana más bien que un arquetipo inherente o representación psíquica. Se le ha dado vida por la intención de su creador y está inicialmente diseñado para cumplir un cierto objetivo. Éste es típicamente el papel de un criado, como un sirviente para su amo. Pero si el sirviente obtiene suficiente poder, puede convertirse en un egrégor, independiente de la voluntad de su creador. Asume una vida propia.

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     La sátira y la apropiación cultural son indicadores de que un meme [virus mental] ha crecido más allá de la escala de su intención original. A medida que se va transmitiendo a través de más y más cabezas, su identidad se expande posteriormente en la mente global. Cuando el egrégor cede más de su identidad a la cultura de masas, crece más allá del control de sus sirvientes. Ellos deben simplemente responder y adaptarse al clima del consumidor. Hay un sutil circuito de retroalimentación aquí. El egrégor influye en la cultura, la que a su vez pone mayores demandas en el egrégor y su producto.

     La asociación de una marca con géneros, estilos de vida e identidad cultural, agrega sentido y profundidad a la crueldad inherente del egrégor corporativo. Su poder crece por cuanto ocupa más ancho de banda en el memespacio, y porque se viste a sí mismo con conglomerados emocionales, que se alimentan de sueños y deseos. Cuando la cultura pop evoluciona, así también las máscaras del egrégor, reclutando a celebridades y tendencias populares para vender su producto. Incluso después de la inevitable desaparición de su fundación material, el egrégor subsiste como una reliquia de la antigüedad, un recuerdo de la cultura pop.


     «Los egrégores que son creados inconscientemente y en arrebatos de pasión, viven sólo para destruír, dando a luz a instintos de poder y dominación dentro de sus miembros. Ellos son la verdadera causa de la guerra y de los conflictos que oponen a cada uno contra todos los demás... Tan pronto como un egrégor hace que la sangre fluya en cualquier manera, mancha su luz interior con un poder instintivo y se convierte en una fuerza negativa de dominación» (Olivier Manitara, en "The Egregor of the Dove and the Triumph of Free Peace").


     «¡Adoradme!», grita el egrégor. «Soy el hijo de Dios; usted es solamente una criatura sin valor y pecadora, condenada desde su nacimiento y destinada al infierno si no fuera por mi sacrificio; ¡y sin mí usted nunca alcanzaría el cielo!» (Marcelo Ramos Motta, en "Letter to a Brazilian Mason Unexpurgated").


     «Porque si uno clasifica a la Iglesia Mística, el Cuerpo de Cristo, a la francmasonería y al budismo como egrégores, es decir, como "seres artificiales generados por la devoción, el entusiasmo y el fanatismo", ¿por qué no considerar también a Dios como un egrégor?» (de Meditations on the Tarot).


     «Satán no es un desencarnado real, un ser sensible, sino que es más que un símbolo. Satán es, por lo menos, el más poderoso egrégor mágico de hoy» (Diane Vera, en "Intro to Satanism").


     «Un meta-ser se especializa o adapta los constructos genéricos y las estructuras de datos de las inteligencias generales y específicas para su medioambiente. Es decir, define una cosmovisión compartida; nombra las emociones y las respuestas; proporciona modelos por los cuales sus participantes individuales pueden entenderse a sí mismos y a su mundo. Haciendo aquello, el meta-ser realiza una función demasiado grande y compleja para ser hecha por un individuo en una encarnación sola. Sin embargo, la cosmovisión proporcionada por el meta-ser puede inhibir en exceso al individuo evolucionado» (Deb Bodeau, en "Metabeings and Individuals: Aids and Obstacles to Growth").


     Un egrégor es un meta-ser desencarnado. Trate de decirle a un iraquí muerto que aquél no es real.

     «Un egrégor tiene la característica de tener una eficacia mayor que la mera suma de sus miembros individuales. Continuamente se relaciona con sus miembros, influyendo en ellos y siendo influído por ellos. La interacción trabaja positivamente estimulando y asistiendo a sus miembros, pero sólo mientras ellos se comportan y actúan de acuerdo con su objetivo original. Estimulará tanto individual como colectivamente todas aquellas facultades en el grupo que permitirán la realización de los objetivos de su programa original. Si este proceso continúa durante mucho tiempo el egrégor tomará una especie de vida propia, y puede llegar a hacerse tan fuerte que incluso si todos sus miembros muriesen, seguiría existiendo en las dimensiones internas y puede ser contactado aún siglos después por un grupo de gente dispuesta a vivir las vidas de los fundadores originales, particularmente si ellos desean proporcionar la inyección inicial de energía para tenerlo vivo otra vez» (Gaetan Delaforge).


     «Evocando fraudulentos antepasados, desde Moisés y Salomón hasta el doctor Fausto y Saint Germain, el mago no sólo inventa de nuevo su propia historia, sino que también reúne el egrégor de estas "entidades" (junto con todos sus poderes e inhibiciones, por supuesto), o, para ponerlo en la terminología del señor [Rupert] Sheldrake, sus campos mórficos» (en "Notes on the role of the historical Egregore in modern Magic").


     «El egrégor es un espíritu de grupo que sirve para recordarle al iniciado sus objetivos. Informa y guía al individuo y protege la cadena viviente de la hermandad. La cadena viva de la hermandad es examinada cuando un Setiano realiza un rito de su propia creación, enfocado a proteger y realzar el Templo de Set. El egrégor protege a la hermandad permitiéndoles saber que sus enemigos están allí. Una representación simbólica del egrégor es usada para mantener un nexo con el Príncipe de la Oscuridad» (sir Ormsond IV, en "Saturnian Principles").


     El Egrégor es Rothschild, quien creó un pueblo cuyas conciencias no reconocieron el verdadero propósito de nuestro ser aquí, que es alimentar al todo, y no controlarlo y matarlo. Durante más de 200 años, Rothschild ha sido el rey del Sanedrín, el consejo de rabinos que dirige la revolución, y desde esta posición ha recolectado prácticamente toda la riqueza del mundo bajo la oscura majestad de su red mundial. Esto penetra más profundo en usted que lo que usted actualmente entiende, para decirlo suavemente.

     El Egrégor es el colectivo y ritualizado temor a la muerte que psicológicamente nos impone la aceptación de aseveraciones probablemente demenciales como una valla desesperada contra la perspectiva de la oscuridad eterna después de la muerte. Ese pensamiento de la oscuridad siempre ha sido simplemente demasiado para llevarlo, pero realmente revela el vacío de la evolución entera de las máquinas de fe del establishment.

     Los romanos adoraban a la Fortuna, y el capitalismo evolucionó a partir de aquello, antes de que el principio de la justa fijación de precios entre los trabajadores fuera deliberadamente estrangulada por los intermediarios, que recaban sus ganancias principales de la actividad criminal que siempre está escondida detrás de leyes que ellos han creado. La fortuna nos falló, porque últimamente no tenía ningún objetivo aparte de estafar a otra gente.

     Esto es lo que desesperadamente tenemos que entender ahora mismo.

     La sombra del egrégor limita nuestras percepciones y envenena nuestro conocimiento.–



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