BUSCAR en este Blog

jueves, 24 de mayo de 2012

John L. Lash - Los Orígenes del Movimiento Gnóstico



     Otro texto del erudito señor Lash hemos puesto en nuestra lengua, que trata del poco frecuente tema que anuncia su título. En otras lenguas es más conocido este texto por su vendedor subtítulo "¿Gnósticos o Illuminati?". Hemos advertido algunos errores en el original que hemos corregido, pero quedan dudas sobre ciertas informaciones. El asunto de por sí es bastante interesante, por tratar de una temática que difícilmente es fácilmente accesible, y el autor lo enmarca en una temprana separación desde un común origen, permaneciendo fieles unos al espíritu original, y pervirtiéndose otros y mal usando ciertos valiosos conocimientos y técnicas. En fin, la labor de difusión del profesor Lash al menos nosotros la agradecemos.



 
Los Orígenes del Movimiento Gnóstico
por John Lash
Octubre de 2006




     Uno de los problemas más desalentadores planteados por los escritos cópticos gnósticos es la pregunta de los orígenes. ¿Quién escribió estos documentos, y de dónde vinieron sus autores?. Es enojoso explorar este material sin ninguna idea concreta de su origen humano en términos culturales, históricos o geográficos. Incluso asumiendo que los códices egipcios son traducciones de "escrituras originales" de gnósticos que pertenecieron a cultos esparcidos por Egipto y el Cercano Oriente, seguimos confusos en cuanto a dónde se originó primeramente el movimiento gnóstico.


Un Cuento Enredado

     Los tratados de Nag Hammadi son una manufactura tardía de los escribas, pobre y erráticamente ejecutados. Ellos fueron copiados y traducidos –no escritos– por escribas coptos que usaron un lenguaje improvisado, por monjes del desierto que pueden haber entendido muy poco de lo que ellos estaban traduciendo. No sabemos nada sobre la condición de los textos griegos que ellos usaron, o por qué ellos estuvieron encargados de hacer esas traducciones. Siendo esto así, mi erudita conjetura es probablemente tan buena como la de cualquiera: yo diría que los "originales" fueron toscos apuntes tomados por estudiantes en las escuelas de Misterios, o lo que quedaba de ellas. Las notas pueden haber sido traducidas al copto —en mi opinión, una forma de taquigrafía de los escribas más que un lenguaje genuino— como un ejercicio de escritura para los escribas, más bien que la fijación fiel de los textos. Esto es difícil de imaginar, quizás, y penoso admitirlo. Pero el hecho terrible es que estos preciosos documentos están consternadoramente mal hechos, y son defectuosos e incoherentes.

     Sabemos dónde estaban ocultos los códices de Nag Hammadi, pero no quién los puso allí, ni por qué. (Sobre mi idea de que ellos pudieron haber estado relacionados con el templo de Hathor en Dendera, a muy corta distancia de Nag Hammadi, vea Cuando los Misterios Murieron [1]). No tenemos idea de dónde pudieron haber sido escritos y almacenados los originales, pero la Biblioteca Real de Alejandría es una posibilidad. Hay alguna evidencia de artefactos y arquitectónica de que las sectas gnósticas estaban establecidas alrededor de la cuenca del Mediterráneo, incluyendo Palestina, cerca del campamento de los "justos" (zaddikim) en el Mar Muerto. Los "originales" se pudieron haber originado en cientos de sitios.

[1. http://www.metahistory.org/gnostique/telestics/MysteriesDied.php]

     Más allá de la pregunta sobre los orígenes textuales de los documentos gnósticos sobrevivientes, surge la pregunta mayor de los orígenes de los gnósticos mismos. Los académicos ignoran hoy este problema como insoluble e indigno para dedicarle tiempo. Ellos sólo se interesan en los escritos coptos en tanto revelan algo sobre los orígenes del cristianismo, no del gnosticismo. Ningún académico formal considera que el contenido de las enseñanzas gnósticas y la instrucción de las escuelas de Misterios como tales sean dignos de discusión. Esta actitud de desatención se extiende también a los orígenes culturales, históricos y geográficos del movimiento gnóstico.

     No siempre fue así, sin embargo. Hace cien años, medio siglo antes del descubrimiento de Nag Hammadi, algunos estudiosos que trabajaban en los códices Berlín, Askew y Ahkmin, y en las paráfrasis de la enseñanza gnóstica encontradas en la polémica de los padres de la Iglesia (es decir, el expediente del procesamiento), tomaron un profundo interés en los orígenes pre-cristianos del movimiento. Cuando Doresse publicó Los Libros Secretos de los Gnósticos Egipcios en 1958, aún había algún debate acerca de dónde se había originado el movimiento gnóstico. Increíblemente, Doresse, un arqueólogo católico que era abiertamente hostil hacia los gnósticos, fue el único erudito post-Nag Hammadi que citó lo que los gnósticos mismos tuvieron para decir sobre las fuentes de su movimiento.

     Y por tal motivo circula un cuento largo y enredado.

     El cuento conduce desde Éfeso hacia el Este más allá de Hattusash, fría ciudadela de los hititas, y en la profunda Asia Menor: primero a Harrán, la bulliciosa encrucijada donde Abraham llegó en su último tramo de su exilio desde Ur de los caldeos; luego a Ctesifonte, proverbial por los suaves acopios de ámbar en su mercado, y a Partia, hogar de los mayores arqueros en el mundo, pasando por los dispersos campamentos de los sabeos, astrónomos que leyeron en sus trances místicos los secretos de los trece Eones celestiales; luego más profundo en Asia, más allá de Nínive, rica en cortesanas, y más allá de Ecbatana, ciudad llena de humo, de cien puertas, girando al norte hacia los escarpados montes Elbruz, y ascendiendo a la alta llanura delante del monte Hermón, la montaña blanca de Seir, no lejos del reluciente azul metálico del Mar Caspio.

     Hablando en buen romance, esto conduce a Azerbaiyán, en la frontera noroccidental de Irán. Allí, delimitada al norte por el río Araxes, una alta meseta alimentada por el lago Urmia marca la matriz geográfica del movimiento gnóstico. Doresse escribió: "Allí encontramos leyendas anteriores al gnosticismo: aquellas, por ejemplo, que atribuían un carácter sagrado al monte Hermón, la supuesta residencia de los Hijos de Set, a principios de la existencia humana (p. 255).

 
     Imagen-mapa: Una vez que la patria del movimiento gnóstico está localizada geográficamente (rectángulo rojo en el mapa), un hecho notable sale a la luz: la meseta Urmiana fue el ombligo oculto de antiguas culturas en Mesopotamia, alineada con la región de la Fértil Media Luna y uniendo simétricamente el Cercano y el Lejano Oriente con el Mediterráneo.


Sabiduría Estelar

     "Hijos de Set" es el nombre legendario que los gnósticos asignaron a un linaje sagrado de phosters, o reveladores. El nombre Set aparece en la Biblia, en Génesis 4:25: "Y Adán tuvo sexo con su esposa otra vez, y ella engendró un hijo, y llamó su nombre Set. Porque Dios, dijo ella, me ha designado otra semilla en vez de Abel, a quien Caín quitó la vida". Significativamente, ésta es la única vez en que es nombrado. Set pertenece a "otra semilla", un linaje puesto aparte en la narrativa judeo-cristiana de la "historia sagrada". Desde el comienzo de su historia, los gnósticos están situados fuera de la narrativa convencional de la vida espiritual occidental.

     Por el propio relato de los Setianos, una tradición de conocimiento secreto acerca de asuntos divinos fue transmitida desde tiempos remotos por una sucesión de hombres y mujeres que habían dominado el método iluminista, la Gnosis. Los Reveladores eran un cuerpo de élite que funcionaba dentro de un único complejo cultural y espiritual que surgió en el Irán prehistórico: la Orden de los Magos. Académicos alemanes como Gustav Widengren, Richard Reitzenstein, y M. H. Schraeder, que son en gran parte ignorados hoy, ahondaron profundamente en las raíces prehistóricas de la religión irania conocida como zurvanismo. Éste es el germen de la doctrina del dualismo cósmico atribuído al profeta persa Zoroastro, y esparcida a través del mundo por los miembros de su orden religiosa, los Magos. Reitzenstein particularmente intuyó que las ideas gnósticas estaban bajo la influencia del dualismo persa, o zurvanismo, pero fue incapaz de señalar en qué manera. Nadie desde su época ha hecho algo mejor. La investigación es complicada por la lejanía temporal de la religión irania, datando del sexto milenio a.C.

     El dualismo persa es el gran enigma en la historia de las religiones. Hasta ahora ningún erudito en el mundo, ni siquiera Mircea Eliade, ha cascado la nuez Zoroastriana.

    «Se dice que Zaratustra es 6.000 años más antiguo que Platón. Él aprendió la sabiduría universal enseñado por el Espíritu Bueno, que es el entendimiento excelente. Su nombre traducido al griego, Astrothutes, significa "adorador de la estrella"» (El Prehistoriador Platón, p. 211).

     En su elegante pequeño libro sobre los gnósticos, Jacques Lacarriere afirma que la gnosis era un camino de iluminación basado en la antigua sabiduría acerca de las estrellas. El historiador judío Josefo dice que los Hijos de Set fueron ampliamente reverenciados como videntes celestes que "descubrieron las ciencias de los cuerpos celestiales y sus estructuras" (Antigüedades, I.68-72). En todo el Cercano Oriente y en Europa, los sacerdotes-astrónomos de la Orden de los Magos fueron conocidos en tiempos posteriores como "caldeos", un apodo que más bien induce a error. Este término es una derivación de sumerio kasdim, relacionado con el hebreo chesed (un sefirot del Árbol de la Vida) y chassidim, "los piadosos", una secta ultraconservadora vinculada con los zaddikim. La tendencia de la edición bíblica es a confundir y mezclar los temas caldeos con la Orden de los Magos, confiriendo legitimidad a los patriarcas por vía de asociación. El padre de Abraham, Taré, era un sacerdote del templo del dios lunar, Sin, en la ciudad de Ur. Hay muchos saberes astro-mitológicos codificados en el Antiguo Testamento, evidencia de influencias Setianas y de los Magos. Y, por supuesto, los Magos figuran vivamente en la fábula del Nuevo Testamento sobre el nacimiento del salvador.

     Una nota de un escriba puesta en el margen del Alcibiades, un escrito atribuído a Platón, da por cierta la leyenda de que Zoroastro vivió en el séptimo milenio a.C.. Varias otras fuentes clásicas, incluyendo a Aristóteles, Plinio y Plutarco, también nos dicen que "el Mago" vivió 6.000 años antes de la muerte de Platón. En su extraordinario y poco conocido libro, El Prehistoriador Platón, Mary Settegast sitúa el surgimiento de la Orden de los Magos, el sacerdocio original de la antigua religión irania, en la Era de los Gemelos, alrededor de 5.500 a.C., una fecha respaldada por las fuentes griegas. Settegast se refiere aquí al orden temporal del Zodíaco basado en la precesión de los equinoccios.

     La Era de los Gemelos, o de Géminis, duró desde 6.200 a 4.300 a.C.. El tema del dualismo asociado con la constelación de los Gemelos es coherente con el tema central de la religión irania, el dualismo cósmico absoluto, el Bien contra el Mal. Pero este tipo de dualismo no es lo que encontramos en las enseñanzas gnósticas. En Not in His Image, distingo entre el dualismo que proviene de una fuente y el dualismo de dos fuentes (el holograma de dos fuentes de Philip K. Dick). Este último es típico de las escrituras gnósticas. En el mito de Sophia no hay ninguna división interna en la Divinidad (el Pleroma), pero hay una proyección anómala desde ella, estableciendo un escenario de dos mundos.

     La mayoría de los historiadores no usan la sucesión zodiacal para enmarcar la investigación histórica y prehistórica, pero Settegast lo hace de manera sobresaliente. El indólogo y mitólogo Alain Danielou y el historiador de la cultura William Irwin Thompson también adoptan esta técnica. Yo mismo la he aplicado extensamente durante más de treinta años.

     Tome nota el lector: la graficación de los acontecimientos mediante la precesión de los equinoccios no requiere adoptar la creencia de que las estrellas afectan los asuntos humanos. Una Era zodiacal es un mecanismo que enmarca, comparable a una Era geológica (como el Pleistoceno), un período histórico (como la Edad del Bronce), o una época cultural (como la dinastía Tang). El marco de las Eras es una herramienta heurística, no un timo astrológico.

     La precesión se legitimó en la investigación académica en 1969, debido a la publicación de Hamlet's Mill por Giorgio de Santillana y Herta von Dechend, pero el libro no aplica sistemáticamente la precesión al análisis de los acontecimientos históricos.

     Settegast usa hábilmente la precesión para coordinar los antiguos testimonios sobre la Orden de los Magos con la investigación arqueológica, por una parte, y el análisis histórico y religioso, por otra. En mis propias investigaciones con la herramienta maestra de la precesión, el Zodiaco de Dendera [bajorrelieve que estaba en un templo en Dendera, Egipto, y hoy secuestrado en el Louvre], he encontrado que las Eras zodiacales guardan correlación con conocidos acontecimientos históricos y arqueológicos con una coherencia impresionante, y a menudo en detalles asombrosos. El Eje C del Zodiaco de Dendera, que data aproximadamente de 5.600 a.C., marca la Era de los Gemelos. Una figura en mármol blanco de la "diosa doble" de Çatal Hüyük VI presenta claramente el motivo de los Gemelos. En Çatal Hüyük [en Turquía] los arqueólogos han encontrado doce capas sucesivas de construcciones, que representan distintas etapas de la ciudad y reflejan diferentes épocas de su historia. Los estratos superiores del montículo, que contienen las edificaciones más recientes, están datadas como pertenecientes a 5.600 a.C., la fecha del Eje C y la reliquia de la diosa doble. Yo podría ofrecer docenas de ejemplos similares...


El Ombligo Oculto

     Los sacerdotes astrónomos de la Orden de los Magos y otros videntes observadores de los cielos, desde Hibernia hasta el Valle del Indo, habrían usado el movimiento precesional para rastrear el curso de la experiencia humana en el largo plazo. Los Magos llevaron consigo este método desde la Meseta Urmiana y lo esparcieron por toda la Fértil  Media Luna. En Eridu (Ur entre los caldeos), directamente al Sur del oculto centro de origen del movimiento gnóstico, el desplazamiento precesional habría sido enseñado a los primeros teócratas sumerios. Pero una vez que fue transmitido a sacerdotes y controladores sociales apoyados por el Estado de las tempranas teocracias del Cercano Oriente, la precesión perdió su valor como un instrumento para la planificación y la guía educacional. Los telestai [del griego telos = finalidad] dedicados a guiar a la Humanidad entraron en conflicto con otro Magos cuyos objetivos eran políticos. La eventual división en la Orden de los Magos se traspasó a tales asuntos arcanos.

     El período cuando el movimiento gnóstico surgió en la Prehistoria es identificado arqueológicamente por la cultura Hajji Firuz Tepe (5.500–5.000 a.C.) del Irán noroccidental. Está centrado en la cuenca Urmiana, exactamente donde los gnósticos localizaron su hogar espiritual. La cultura es nombrada por un sitio excavado al extremo sur del lago Urmia, directamente al Este del lago Van en Armenia. Al Norte del lago Van surge el monte Ararat, donde se dice que el arca de Noé llegó a reposar. Sobre el lago Urmia surge el monte Kuh-I-Khwaga [?], la "Montaña Blanca de Seir", considerada sagrada por los gnósticos durante un período aproximadamente de cinco mil o seis mil años después de que su tradición fuera fundada allí.

     Una leyenda insinuada en los códices coptos dice que el linaje de los Reveladores [phosters, del griego phos = luz] comenzó en la Montaña de Seir con una pareja iluminada, Set y su consorte Norea. Los mandeos de los pantanos de Iraq, cuyas creencias muestran muchas semejanzas con el gnosticismo, cuentan una leyenda paralela de una pareja fundadora, Anosh-Uthra y Yohanna, que establecieron su base en la Montaña Blanca. Seir es una raíz indo-irania, del mismo origen que Syr y Shri, "santo, consagrado, sacro". Urmia se deriva de la antigua palabra persa para agua. El lago Urmia es una Reserva de la Biósfera de la UNESCO.

     Según una antigua leyenda que sobrevive localmente hasta este día, la ciudad a la orilla del lago Urmia fue el lugar de nacimiento de Zoroastro.

     "Un muy antiguo centro de los Magos estuvo localizado en el lago Urmia", escribe Settegast (p. 215). Algunos rastros de este temprano establecimiento sobreviven en la zona. Las excavaciones en Hajji Firuz Tepe han entregado una rica evidencia arqueológica, incluído un plato de cerámica quemada de la cultura halafiana de Palestina, contemporánea de ella, es decir, el plato fue llevado desde Palestina a Urmia. El decorado muestra el motivo de los dieciséis pétalos, la firma de las células de Misterios (Settegast, fig. 121a). Es probable que la organización de los cultos de Misterios en el Cercano Oriente, así como la técnica y enseñanza que ellos transmitieron, se derive de la remota matriz irania.

     La Orden de los Magos se propagó desde la cuenca del lago Urmia en todas las direcciones: hacia el Norte por las montañas del Cáucaso, hacia el Sur a Iraq, hacia el Este hacia India, y hacia el Oeste a Asia Menor y Europa. Pero cuando la diseminación prosiguió, la Orden gradualmente se dividió en dos ramas distintas: los gnósticos y los Illuminati, como podríamos llamarlos ahora. Cada rama funcionó con motivos y métodos diferentes.


Maestros de la Enseñanza

    "Los iranólogos han encontrado que el problema de los Magos es uno de los más apremiantes, así como uno de los más difíciles en la historia del mundo antiguo" (Settegast, p. 215).

     Dentro de la Orden, a los gnósticos se les dio el título de vaedemna, "el vidente, el sabio", para diferenciarlos del sacerdote, el zoatar, que ejercía su cargo abiertamente en la sociedad y aconsejaba a los teócratas del Medio Oriente en asuntos de política y moralidad social, para no mencionar la planificación agrícola, pues Zoroastro fue, de acuerdo a todos los relatos, responsable de la introducción de la agricultura planeada y en gran escala.

     Los iranólogos consideran que el problema de los Magos es uno de los más apremiantes, así como uno de los más difíciles, en la historia del mundo antiguo. Sostengo que el problema puede ser esclarecido, aunque no completamente solucionado, distinguiendo a los Magos que permanecieron comprometidos con la educación y la iluminación espiritual, de aquellos otros que llegaron a involucrarse en política y administración social, aquellos que más tarde serían conocidos como los Illuminati.

     La palabra parsi zoatar es el origen de la palabra griega soter = "salvador". La tradición judeo-cristiana-islámica presenta varias permutaciones de la figura del Redentor o soter. La religión redentora, basada en un agente sobrehumano que pone en práctica la voluntad de la deidad paternal, es llamada soteriológica. En la religión hebrea este agente es el mesías, concebido o bien como una persona humana —el rey de los judíos—, o como una entidad sobrehumana como Melquisedec (culto de los zaddikim). En el cristianismo, es Jesús como la encarnación del Cristo, el Hijo unigénito de Dios, siguiendo la teología híbrida de Pablo. En el Islam, la figura redentora es plural, asumiendo la forma de varios Imanes y maestros ocultos. El conflicto entre sunitas y chiítas es acerca de la sucesión de los Imanes después de Mahoma. En todos los casos, el soter es una figura patriarcal, la autoridad central en un culto teocrático cuyo objetivo último —no se equivoque— es dominar el mundo entero imponiendo un orden social y espiritual basado en los dictados de un padre dios de fuera del planeta que habla exclusivamente a demagógicos varones blancos.

     La soteriología persa es el origen del Orden Mundial compartido hoy por los complotadores neoconservadores y los fantasistas New Age por igual. A lo largo de los siglos, ella produjo el plan maestro de los Magos que se involucraron en la ingeniería social, "los Illuminati", en contraste con los telestai o gnósticos que restringieron su trabajo a la dirección educativa y espiritual. En los códices coptos la palabra soter aparece con frecuencia para designar al maestro o profesor gnóstico. Pero otro término, phoster, es más cercano al sentido de vaedemna, una persona sabia o iluminada (similares: veda, vidya, wisdom = sabiduría, wit = ingenio). No se desespere el lector creyendo que estoy hilando muy fino sobre términos. Debo señalar que un gran problema para la Humanidad radica en la diferencia entre un vidente y un sacerdote, especialmente un sacerdote patrocinado por el Estado. Mary Settegast astutamente nota que los iranólogos "mantienen opiniones conflictivas en cuanto al entorno histórico del profeta". El problema crucial es éste:

    En un extremo Zaratustra ha sido descrito como un extático primitivo, una especie de "chamán"; en el otro, como un familiar mundano de los reyes corasmios [ss. XI-XIII] y la política de la corte (p. 215 y sigs.).

     Aquí está la diferencia que ha desconcertado a todos los eruditos: entre el chamán-vidente y el religioso sacerdotal que juega una mano en la política de la corte. Para este último, la agricultura era parte de una vocación sagrada. Puesto que el cultivo de la tierra era central en el mensaje de Zoroastro, "los sacerdotes misioneros habrían sido probablemente tan experimentados en la técnica agrícola como en el dogma religioso... La irrigación, la fertilización, la cría de ganado, habrían sido parte de la sabiduría de un misionero" (p. 220). ¿Le suena esto inquietantemente familiar?. En la misión de los Magos zoroastrianos que tomaron el control de la organización social bajo el paradigma teocrático, tenemos el antiguo modelo del colonialismo invasivo y todo lo que esto implica, un modelo todavía en operación hoy.

     Ahora considere el otro lado de la historia. Según la opinión académica hoy y la tradición popular en la Antigüedad, los Magos fueron considerados no como misioneros con una agenda estatal a ejecutar, sino como «dedicados sirvientes de los Dioses» y «maestros de la enseñanza, acreditados con la iniciación en las "ciencias cosmológicas", el estudio no sólo de los cielos sino de los elementos y los reinos de la Tierra» (p. 215 y ss.). ¿A quiénes estamos describiendo aquí?: ¿a misioneros o visionarios?, ¿a iluminados emisarios de una alta cultura o a egoístas colonialistas?.


Guías y Líderes

     Dentro de los límites del presente artículo, no puedo hacer más que presentar el asunto de los Magos, "uno de los más apremiantes, así como uno de los más difíciles, en la historia del mundo antiguo", como Mary Settegast observa. No es sólo un problema para académicos, sin embargo; esto es un asunto que concierne al destino mismo de la Humanidad. Determina el modo en que vemos el potencial humano y cómo enmarcamos los criterios morales y éticos por los cuales la sociedad es dirigida. Este largo y enredado cuento del noroeste de Irán nos lleva a la cuestión principal de la experiencia social humana: cómo definimos lo que es el mal, lo que trabaja contra la vida.

     Para resumir: los gnósticos se originaron en la Orden de los Magos, pero, de un modo crucial, ellos estuvieron en desacuerdo con ella también. El movimiento gnóstico identificado por los eruditos a través de las escrituras coptas de Nag Hammadi y de otras partes, era un subproducto de la Orden de los Magos, incluso una suerte de apostasía. El conflicto dentro de la Orden se debió principalmente a dos factores, uno ideológico y otro práctico. Ideológicamente, los videntes gnósticos rechazaron el conflictivo dualismo del sacerdocio zurvanista. Reitzenstein y otros que situaron los orígenes del gnosticismo en el dualismo iranio no tuvieron bastante material original para reconocer que el dualismo gnóstico es un sistema de dos mundos, no un sistema de una fuente dividida. Con "fuente dividida" quiero decir que el bien y el mal provienen de la misma fuente. Los gnósticos negaron rigurosamente esta opinión. Ésta es, sin embargo, la doctrina zoroastriana central, heredada por una secta extremista de Palestina, los zaddikim del Mar Muerto, y absorbida en el cristianismo como un virus letal.

     Hoy en día, entregando el discurso del estado de la Unión, el Presidente estadounidense confía fuertemente en la retórica del dualismo de la fuente dividida: nosotros los tipos buenos, ellos los tipos malos. Los gnósticos consideraban que el problema que enfrentaba la Humanidad no era el mal sino el error. La absoluta oposición del bien y el mal era un concepto erróneo, y completamente ajeno a su cosmovisión. Las ideas gnósticas son maravillosa y diestramente manejadas, y sus enseñanzas son las más sutilmente matizadas cuando abordan los problemas del error y la responsabilidad humana. Uno no encuentra nada de esta sofisticación en el rígido y conflictivo dualismo de Zoroastro.

     En el segundo asunto, el aspecto práctico, el "extático primitivo, o chamán" no podría actuar como un animal político. Los chamanes son intermediarios entre la sociedad y el otro mundo, lo desconocido. El vaedemna no entra en la política del control social, ni siquiera para ofrecer consejo, porque él o ella está consumido por otras prioridades. Para los videntes gnósticos las prioridades eran mantener el linaje de los Reveladores, conservar el método sagrado de instrucción por la Luz Divina, y enseñar y transmitir al mundo de una manera amplia lo que ellos sabían. Ellos estaban consagrados a un objetivo sagrado, un telos, que abarcaba dos dimensiones: el arte de la conducción y el trabajo de fabricación de cultura. Ellos guiaban a otros, pero no los manipulaban a la manera en que el zaotar o el sacerdote estatal lo hicieron. Ellos dirigían a los individuos mediante la instrucción mística y el ejemplo del carácter. En suma, ellos delinearon una rigurosa frontera entre su objetivo consagrado (enseñar) y la ambición política de conducir. Los mejores guías no son los líderes. Los mejores guías son como los espías, a quienes no les gusta ser seguidos.


Sabihondos

     En su estudio definitivo, «La Historia del Término "Gnostikos"», el historiador religioso Morton Smith escribió que "gnostikos no era una palabra común". Él nota que respetados iniciados como el Emperador pagano Marco Aurelio no la usó. Tampoco era común en el judaísmo de lengua griega. ¡Parece haber sido usada por primera vez por Platón!. En el Politico 258e-267a, Platón se refiere al gnostike tejné, "el arte de conocer", o quizás "el arte de administrar las cosas sabidas", a fin de sostener que "el político ideal es definido como el maestro del arte gnóstica". Platón afirma que "si tal ser debiera aparecer, él sería un dios llegado para gobernar a la Humanidad".

     Bien, aquí está, tan claro como el día: Platón juega la carta de la deificación. Su noción de un gnostikos es la de un experto consejero en el gobierno teocrático; es decir, el gobierno de los dioses o de los que descienden de los dioses. Esto es pura basura, donde la haya. Es sabido que Platón fue iniciado en Eleusis. Si él hubiera tenido contacto íntimo con los telestai, ¿cómo podría él haber abrazado y respaldado el programa de los Illuminati, los Magos que dirigen la agenda teocrática?.

     Yo sugeriría que la respuesta está en la famosa analogía de la caverna de Platón. Según esta metáfora, los objetos en el mundo sensorial son meras sombras proyectadas por las Eidos, las Formas divinas, en el reino suprasensorial. Pero la Luz Orgánica no proyecta ninguna sombra. Concluyo que Platón, aunque iniciado, nunca fue testigo de la Luz Orgánica, el secreto medio de instrucción de los Misterios. Si él lo hubiera sido, nunca habría inventado la analogía de la Caverna.

     Un fragmento del manifiesto de Platón de la política Illuminati, su libro "La República", se encuentra traducido en copto en Nag Hammadi (Códice VI, 5). Éste es el texto más antiguo en aquella biblioteca, datando de casi 700 años antes que los otros documentos. Todavía ningún erudito ha comentado sobre el hecho altamente inusual de su inclusión en la recopilación. He advertido antes que los guardianes de los Misterios no se llamaban a sí mismos gnostikoi, sino telestai, "aquellos que tienen un propósito". Es sabido que gnostokoi era el término dirigido a ellos en burla por los padres de la Iglesia: "sabelotodo, sabihondo". Sostengo que los telestai renunciaron a este nombre ["gnósticos"] porque estaba asociado (vía Platón) con los ingenieros sociales y los consejeros especiales de la teocracia.

     Es significativo que el único caso de una secta gnóstica conocida por haberse llamado sus miembros a sí mismos como gnostokoi era un grupo de carpocracianos conducido por una mujer llamada Marcelina. Los carpocracianos tendieron a abrazar la doctrina hindú del descenso avatárico, es decir, la encarnación corporal de seres sobrehumanos, un elemento del escenario teocrático. El grupo liderado por Marcelina "tenía cuadros y estatuas de muchos grandes profesores que fueron estimados con honor por su escuela, como Pitágoras, Platón y Aristóteles, y también un retrato de Jesús", según el informe de Orígenes (G. R. S. Mead, Fragmentos de una Fe Olvidada, p. 232 y ss.). El culto de la personalidad era totalmente incompatible con la misión y el comportamiento de los telestai. Ellos nunca habrían tolerado tales estatuas, pero la glorificación de "grandes hombres" es típica de la agenda teocrática.

     Los telestai mantenían el anonimato dentro de su papel como místicos y guardianes de los Misterios, aunque como profesores que trabajaban abiertamente en la sociedad ellos por supuesto tenían nombres e identidades sociales. En otras palabras, ellos no alardeaban de su conexión con los Misterios para lograr una posición social o prestigio. Los nombres asignados a los gnósticos e iniciados eran realmente títulos más bien que nombres propios: Asklepios (Æsculapius), por ejemplo. Los nombres de muy pocos gnósticos —Simón Mago, Valentino, Basílides, Hypatia— han llegado hasta nosotros.

     [A propósito de Esculapio], "El bondadoso y noble anciano con la serpiente sabia y benévola" es un arquetipo o el icono de un telestes, no un retrato verídico. "Las estatuas de Cristo debían a veces algo a las estatuas de Asklepios. La consorte de los médicos era la Salud (Hygeia)... En cuanto a la serpiente, es la persona más importante en el santuario".

     Hoy usamos el insulto "gnóstico" para caracterizar al antiguo movimiento cuyos miembros se oponían, no sólo a su propia auto-glorificación, sino además al programa teocrático de grandes hombres y líderes masculinos establecidos e impuestos por Magos políticamente orientados.


Conclusión

     La teocracia, el prototipo del gobierno patriarcal, es la carta de triunfo del juego de "víctima y criminal", como explico con mucho detalle en Not in His Image. Si el tirano que aflige y recompensa a su pueblo puede convencerlo de que él ha sido designado para ello por un dios, o de que él mismo es un dios, entonces la autoridad divina es la que gobierna el día (como Constantino, el falso convertido, lo entendió tan bien). Pero la teocracia, y el complejo dominador completo que ésta focaliza, era totalmente ajena a la misión teléstica de enseñar, aclarar, dirigir y enriquecer; en resumen, de estimular y cultivar el potencial humano. La voluntad para controlar y manipular el potencial humano nunca puede ser reconciliada con tal misión. Esto es por qué los gnósticos originales, adeptos del éxtasis chamánico que enseñaban a partir de la instrucción recibida por la Luz, desertaron de la Orden de los Magos, la Orden alrededor de la meseta Urmiana en la Era de los Gemelos, alrededor de 6.000 a.C.. La división continuó después de 4.400 a.C., cuando el punto vernal estaba cambiando desde el Toro al Carnero.

     La Era del Carnero (c. 2.000–120 a.C.) es la era de Abraham y el ascenso del patriarcado, incluyendo el Imperio romano. Alejandro el Grande gobernó el mundo antiguo cuando el equinoccio de primavera estaba localizado en las estrellas principales del Carnero [Aries], conocido como Amón entre los egipcios. Por consiguiente, Alejandro se había hecho retratar en las monedas con los cuernos de Amón, y él organizó una iniciación en el santuario de Siwa [en Egipto] con el objetivo de elevarse a sí mismo a un status divino (otro ejemplo de verificación histórica y objetual del movimiento precesional). Todo esto es totalmente consecuente con el progreso de la agenda teocrática en la Era de Aries.

     Desde su tierra ancestral en el Irán noroccidental, los gnósticos habrían sido capaces de observar el desarrollo en la Fértil Media Luna, incluyendo el surgimiento de la agricultura y la urbanización en gran escala. Su status como sabios nómades, los famosos "caldeos" de la Antigüedad, les habría dado todas las ventajas para observar tres desarrollos trascendentales: el cambio desde el rey de sacrificio (el uso primario de una víctima propiciatoria, el método pharmakon), al rey sagrado (rito modificado, requiriendo el hieros gamos, el acoplamiento sagrado con la Diosa, para asegurar el mérito humano del rey), y luego al rey redentor (varones ungiendo a varones, y al diablo con el ayuntamiento sagrado). Ellos no podrían haber analizado estrechamente esta progresión, sin embargo, ni detectado la violencia patológica impulsada por las creencias redentoras tan profundamente como nosotros. Al menos, no creo que hubieran podido. La absoluta contundencia de ella puede incluso haberlos tomado por sorpresa, sin contar la perfidia de las técnicas Illuminati, pervirtiendo los ritos regeneradores de los Misterios...

     Estamos en el otro extremo del largo drama que comenzó en las orillas del lago Urmia, con una visión retrospectiva de 2.000 años del programa Illuminati y de lo que el mensaje del amor divino, empaquetado junto con el complejo de Redentor, puede hacer a la vida en un pequeño y solitario planeta.–

* * * * * * * *


       El rectángulo rojo marca la meseta Urmiana, la posición de la Montaña Blanca de Seir, la matriz geográfica del movimiento gnóstico, situándose este lugar en el centro generativo de la región entera mostrada por el mapa. El movimiento expansivo va desde Grecia en el Oeste a Ghandara en el Este, paralelo a la Fértil Media Luna y, en su punto extremo en el Sur, hasta Eridu, el antiguo puerto sumerio en el Mar Arábigo [Golfo Pérsico].

     Aunque las teocracias del Cercano Oriente surgieron en la Fértil Media Luna, la entidad dirigente detrás de ellas fue la Orden de los Magos que se originó en la meseta Urmiana. Desde allí los Magos zoroastrianos, más tarde llamados Illuminati, se extendieron hacia el Sur y hacia el Este, estableciendo los primeros Estados teocráticos. Desde el mismo punto una rama diferente de la Orden de los Magos, consistente en los telestai o gnósticos, como los entendemos hoy, se esparció tanto hacia el Este como al Oeste, estableciendo la amplia red de los Misterios.

Detalles notables:

     La máxima extensión de los telestai en el Cercano Oriente es Éfeso, famoso por su estatua de Artemisa de muchos pechos. Siria fue una fortaleza del gnosticismo pre-cristiano y del posterior gnosticismo anti-cristiano. Desde el Levante el movimiento se extendió por las islas griegas, Grecia continental, Italia, y el resto de Occidente. La red de los Misterios también corrió hacia el Oeste a través del borde Sur del Mar Mediterráneo, hacia Cartago. Note que el movimiento cubrió áreas a ambos lados del Mar Muerto, es decir, Jerusalén y Qumrán al Oeste, y Nabatea (la moderna Jordania) al Este, así como el desierto de Neguev al Sur del Mar Muerto, que fue fértil hasta el 3er milenio a.C.. Neguev fue llamado Seir en la Antigüedad, debido a la densidad de los cultos gnósticos en aquella región.

     La civilización egipcia estaba profundamente impregnada por el movimiento gnóstico de Urmia, pero no estaba basada en el modelo de los Magos de la teocracia sino más bien en un modelo diferente sacado de las religiones animistas nativas de África. Uno de los últimos puestos de avanzada del movimiento puede haber sido el templo de Hathor en Dendera en la curva del Nilo, cerca de Nag Hammadi.

     La extensión hacia Oriente del movimiento gnóstico se extendió a Bactria y el Hindu-Kush, donde el arte y la cultura intelectual de Grecia se combinó con el budismo para formar un género único, el arte de Ghandara.

     Los Magos llevaron su agenda de la política patriarcal y su modelo de "amo y esclavo" de control social hacia el Sur al Creciente Fértil así como hacia el Oeste en Turquía. En un caso, el régimen teocrático de los Magos finalizó violentamente en el Imperio Hitita en Turquía Central. Cerca estaba Çatal Hüyük, una sociedad prehistórica orientada hacia la Diosa, un ejemplo de una cultura no-teocrática en proximidad cercana de una teocrática. Çatal Hüyük precedió a los hititas por milenios, por supuesto. (Mellart dice que la sociedad pre-urbana de Anatolia, basada en la Diosa "representa el punto culminante de un proceso que debe haber comenzado en el Paleolítico Superior, c. 35.000-10.000", La Arqueología de la Antigua Turquía, p. 22). Después de 2.000 a.C., los tiranos teocráticos dirigidos por el sacerdocio de los Magos impusieron el modelo patriarcal cada vez más agresivamente sobre las culturas sobrevivientes que practicaban la igualdad entre hombres y mujeres. Éste es el período de la invasión de los Reyes del Mar desde el Este, y, por supuesto, la época de Abraham. (Ver R. A. Boulay, Flying Serpents and Dragons, cap. 22).

     Hacia el Norte de la meseta Urmiana ocurre la expansión de la Orden de los Magos en las montañas del Cáucaso, donde el Imperio de los jázaros surgiría mucho más tarde, alrededor de 740 d.C.. Mucho antes de ese tiempo, esta región estaba habitada por una rama nórdica de los sumerios, conocidos como los turanios. La división entre Turán (cis-caucásico) e Irán (trans-caucásico) probablemente ocurrió alrededor de 6.000 a.C. (Era de Géminis, Zoroastro). Según el historiador de la Prehistoria Gunther Wachsmuth (La Evolución de la Humanidad), la cultura turania era patológicamente violenta, y sus líderes inclinados a la conquista mediante la fuerza bruta, mientras que la antigua cultura irania estaba basada en un modelo pacifista de sociedad agrícola. Él compara a los turanios con los sanguinarios aztecas. Ambas culturas compartían la misma teología del dualismo surgido de una misma fuente.

     El Cis-Cáucaso fue la antigua matriz cultural y geográfica de los judíos ashkenazi, un grupo de europeos blancos orientales totalmente distinto de los judíos bíblicos. Turania fue el origen remoto, y "Jazaria" una expresión posterior, del brutal cripto-fascismo del Nuevo Orden Mundial cuyos ideólogos y ejecutores son a menudo judíos ashkenazi. En el NOM, la política sionista y la religión salvacionista sirven al plan maestro de dominación en maneras que no tienen nada que ver con la tradición religiosa genuina de los antiguos hebreos y sus verdaderos descendientes, los judíos sefarditas.

     Jazaria es el origen poco conocido de gran parte del conflicto global de hoy, sobre todo la orquestada guerra de ideologías entre el Islam y el cristianismo. El capítulo de David Icke sobre los jázaros (en su libro Tales from the Time Loop) está lleno de investigación bien documentada sobre ellos. El complejo turanio-jázaro-ashkenazi es el trasfondo histórico profundo de los Illuminati que accionan mediante la manipulación religiosa, política y militar en nuestro tiempo. Una de sus tácticas principales es la teoría de la conspiración judía. La investigación de Icke sugiere cómo los Illuminati falsos-judíos juegan a ambos lados a la vez: ellos promueven falsos rumores de una conspiración judía (p.ej., "Los Protocolos de los Sabios de Sión") y, al mismo tiempo, ellos cínica y maliciosamente promueven el sionismo como una causa sagrada, aunque los judíos ashkenazi no tienen ninguna vinculación racial, religiosa ni cultural con el judaísmo bíblico genuino.–



No hay comentarios:

Publicar un comentario