BUSCAR en este Blog

domingo, 27 de mayo de 2012

John L. Lash - Cuenta Regresiva Hasta 2012


     Hace cinco años John Lash escribió este texto ya embarcado rumbo al año actual, revistando algunos aspectos que, en ese entonces, creía que podrían darse, no todos los cuales pueden darse por descartados. Éste es el primero de nueve ensayos, escritos entre Enero y Agosto de 2007, sobre el Kali-yuga y el "fin de los tiempos" maya, serie titulada "2012: El Cambio Planetario", donde recalca permanentemente la noción de una suerte de hechizo que ha producido cierta narrativa (la patriarcal en su peor aspecto), del cual es necesario librarse, texto que se conecta de modo natural con todo el material que del señor Lash hemos estado publicando en castellano, si se lo ha leído con atención.



Cuenta  Regresiva  Hasta  2012
Reflexiones sobre el Kali-yuga,
el "Fin de los Tiempos" Maya,
y el Hechizo de la Narrativa Occidental
por John Lash
Enero de 2007




     Con el cambio al nuevo año, me encontré reflexionando sobre la proximidad de 2012, la fecha final del calendario maya. La discusión sobre este registro del tiempo ha estado intensificándose rápidamente por varios años hasta ahora, y no sólo en círculos New Age. Muchísimos sitios y foros en Internet están dedicados a ello. Es el asunto principal del libro de Daniel Pinchbeck, 2012 El Retorno de Quetzalcoatl, y una docena de otros libros especulativos. Actualmente, John Major Jenkins y Carl Johan Calleman están aporreando el tema para ver quién será el visionario vencedor en la cuenta regresiva de 2012.

     Este puede ser el momento apropiado para mí para tomarle el peso a esta arcana materia. Aparte de un ensayo provisional para phenomenamagazine.com, he mantenido silencio hasta ahora. Cada vez más, de un tiempo a esta parte, mis amigos me preguntan qué pienso sobre el "fin de los tiempos" y cómo veo lo que otros como Jenkins y Calleman dicen sobre ello. Aquellos que conocen algo de mi trabajo en filogenética astral (Quest for the Zodiac), mitología estelar, las Eras del mundo, y el cálculo precesional (Dendera Decoded), esperan con curiosidad mis opiniones. Habiendo pasado bastante años en la práctica de la observación del cielo y la investigación en el margen de tiempo del Zodíaco y varias esquematizaciones de cronologías a largo plazo —hindú, egipcia, tibetana, maya, azteca, persa, mitraica, Gurdjieffiana, teosófica, antroposófica, y otras que no recuerdo— me siento obligado a comentar sobre este tema de moda.

     Lo que sigue es una breve descripción de la Cuenta Larga maya, con algunos pensamientos sobre lo que podríamos estar enfrentando en la cuenta atrás hasta el "fin de los tiempos".


Trece Baktunes

     El calendario maya es un artefacto cultural de la categoría general de las Eras del mundo. Computar los ciclos a largo plazo del orden cósmico era una preocupación en todas las culturas antiguas, desde China a Perú. La introducción de calendarios para regular la vida cívica y la planificación agrícola fue un proceso largo y complejo. En la ideación de estos sistemas, los confeccionadores del calendario no se limitaron al tiempo en la escala humana sino que ampliaron sus cálculos a innumerables miles de años. Haciendo eso, ellos aparecieron a veces con cifras asombrosas.

     En la cronología hindú, el número 4.320.000.000 tiene que ver con el tema cosmológico de los "Días y Noches de Brahma". Este número llamó la atención de Joseph Campbell, que observó que 4.320 millones de años está desconcertantemente cerca de la actual estimación de la edad geológica de la Tierra, calculada en 4.500 millones de años. (Aplico la norma hindú más bien que la estimación geológica aceptada en mi cálculo de la edad de Gaia). 4.320 es el número base que genera los cuatro yugas [edades] de la cosmología hindú. También aparece en la cronología de los reyes antediluvianos compilada por el sacerdote babilonio Beroso, y en otras partes. Es una norma artificial (una unidad canónica sagrada, si usted prefiere) que también es un factor en varios ciclos de tiempo geológicos, siderales, solares, lunares y planetarios.

     Al igual que en la escala de tiempo hindú, la computación maya del tiempo se mueve en un rango de números remotos, inimaginables. Los sacerdotes-matemáticos que idearon el calendario maya registraron fechas exactas de acontecimientos, incluso hasta el día, pero a ellos también les gustaba extrapolar lejos hacia atrás y hacia adelante en el tiempo. La precisión de sus tablas planetarias, solares y lunares es impresionante. Ellos calcularon los ciclos de Venus y la Tierra tan exactamente como lo hacemos hoy, hasta con cuatro decimales. Este dominio de ciclos del tiempo verificables exige respeto, y nos obliga a mirar muy de cerca sus extrapolaciones a largo plazo. Para los mayas y todos los otros pueblos antiguos, los cálculos verificables y no-verificables eran parte integral de un sistema singular de calendarios sagrados. No veo nada desconcertante en conceder un poco de respeto a su marco de tiempo a largo plazo, sobre todo si algo se puede aprender haciendo aquello.

     Según la mayoría de los expertos, la Cuenta Larga data de muy temprano en la época Clásica maya, 200-900 d.C., aunque puede ser mucho más antigua en su concepción, posiblemente originada entre los olmecas en el siglo VII a.C.. Los grabados que registran las fechas más tempranas son Chiapas de Corzo, estela 2, de 32 a.C., y la estela 2 de Tikal, de 292 d.C.. La última fecha registrada fue Enero de 909 d.C.. El calendario usa un grupo de cinco unidades-conceptos calculados sobre una base de 20: k'ín (1 día), huinal (20 días), tun (360 días de 18 huinales), katun (7200 días o 20 tunes) y baktun (144.000 días o 20 katunes).

     Las estelas o piedras grabadas con glifos calendáricos registran fechas mediante jeroglíficos y notaciones con puntos y barras, mostrando las unidades por su posición. Los eruditos notan las fechas en cinco posiciones, de baktun a k'in, como esto: 9.16.0.2.0 equivale al 18 de Junio de 751 d.C.. El 21 de Diciembre de 2012 está escrito como 13.0.0.0.0. Hay tres pautas de correlación y, usted apueste, muchas sutilezas y sintonía fina en la cronología maya.

     Más Allá de 2012 (Beyond 2012) de Geoff Stray es el libro fuente en el debate sobre 2012. El autor reúne una serie asombrosa de teorías e información acerca del "fin de los tiempos", incluído mi descubrimiento del quinto eje en el Zodiaco de Dendera. El libro de Stray es especialmente fuerte en información técnica y ciencias telúricas, por ejemplo, la correlación de las fluctuaciones en el campo magnético de la Tierra con la precesión (cap. 9). Geoff Stray es el creador y administrador de Diagnosis2012, la primera base de datos que se creó sobre 2012.

     La Cuenta Larga comienza el 13 de Agosto de 3114 a.C. y finaliza el 21 de Diciembre de 2012 d.C.. Esto hace un total de 5.126 años ó 1.867.145 días. Este lapso abarca casi 13 baktunes de 144.000 días cada uno, de modo que la Cuenta Larga maya es llamada rutinariamente "trece baktunes". No es un período enormemente largo de tiempo de acuerdo a otros cálculos sagrados, pero es un tiempo suficiente para enmarcar una vasta perspectiva histórica.

     La Cuenta Larga de 5.126 años es aproximadamente un quinto del ciclo completo de la precesión de los equinoccios, de 25.920 años. Esto adecua a la Cuenta Larga en un marco verificable de coordinación astronómica, que es impresionante. Dado que la Cuenta es un incremento del ciclo precesional completo, puede ser analizada en paralelo con el marco zodiacal de la precesión. El actual debate se centra en lo que va a suceder cuando la Cuenta expire en Diciembre de 2012.


Configurándola

     Antes de adentrarnos en lo que el "fin de los tiempos" maya pueda significar, miremos de nuevo la fecha inicial. Hasta ahora, ésta ha recibido bastante menos atención que la fecha final. Pero yo argumentaría que el resultado final de la Cuenta será un reflejo, en alguna manera y en alguna medida, de las condiciones iniciales. Si esperamos que algo termine en 2012 d.C., podría ser provechoso conocer lo que comenzó, qué condiciones prevalecieron, en la fecha inicial de 3114 a.C..

     Cuando los eruditos primero establecieron la correlación de la Cuenta Larga con el calendario juliano que usamos —la correlación de Goodman-Martinez-Thompson, últimamente mejorada por John Major Jenkins— algunos esotéricos que vagabundeaban en los márgenes notaron que la fecha inicial de 3114 a.C. estaba muy cerca de la fecha hindú de 3.102 a.C., que se dice que marca el principio de un ciclo cósmico, el Kali-yuga. La leyenda hindú declara que el Kali-yuga, la Era de oscuridad o decadencia en la cual ahora vivimos, comenzó con la muerte de Krishna el 16 de Febrero de 3102 a.C.. Ésta es quizá la fecha más famosa en los calendarios sagrados. Los cálculos hindúes hacen de la duración del Kali-yuga enormemente más larga que la Cuenta Larga maya, pero la coincidencia de las fechas iniciales es asombrosa. Ésta es la correlación Hindú-Maya.

     En Dendera Decoded (inédito), mi estudio de la calendarización sagrada del Zodiaco de Dendera, muestro que el Eje D en el bajorrelieve en Dendera marca la fecha 3102 a.C., indicada por el alineamiento de los equinoccios con la estrella Antares en Escorpión. En el mito egipcio, la fecha 3102 a.C. señala el asesinato de Osiris, paralelo a la muerte de Krishna. Esto da la correlación Hindú-Maya-Egipcia.

     ¿Qué hacer con la correlación entre el Kali-yuga y la Cuenta Larga maya?. Las fuentes budistas e hindúes presentan mucho material sobre el Kali-yuga. En el Tantra de la Gran Liberación, Shiva diserta a su consorte Parvati acerca de las deplorables condiciones en las cuales la Humanidad se hundirá al final del Kali-yuga. Muchas de las cosas que él describe son ahora triviales en nuestro mundo. Las profecías de Padma Sambhava de la tradición tibetana también presentan predicciones similares, abarcando desde las costumbres sociales comunes (la gente comerá de pie, e incluso corriendo), invenciones tecnológicas (aves metálicas cruzarán los cielos), a la decadencia espiritual (las guías para la iluminación serán vendidas en las esquinas de las calles).

     No hay ningún registro de lo que los mayas del período Clásico pensaron acerca del modo en que el mundo estaría al final de la Cuenta Larga, o de si ellos tuvieron algo como una concepción profética de los "últimos días". Sin pruebas de lo que los confeccionadores del calendario creían, estamos obligados a configurar nuestras propias mentes sobre los aspectos sociales, espirituales y psicológicos del "tiempo final". Puedo diferenciarme de otros académicos al admitir abiertamente que estoy inventando lo que digo sobre los signos y perspectivas del "tiempo del fin". Otros más calificados que yo tienden a afirmar que ellos sacan sus interpretaciones de la evidencia antigua, o que siguen lo que los antiguos creían, aunque no haya ningún relato escrito para decirnos lo que los mayas creían.

     Lo que invento puede ser o no ser verdadero, o provechoso, o incluso interesante. El hecho de que yo invente algo, es decir, que idee interpretaciones a partir de mi propio aprendizaje e imaginación, puede descalificarlas como meras invenciones para algunas mentes. Bien. Prefiero avisarle a usted cómo funciono, manteniendo sin rodeos mis métodos y pretensiones a cielo descubierto. Tome lo que le guste y deje el resto.


Krishna y Osiris

     La correlación hindú-maya-egipcia proporciona algunas pistas mitológicas para perfilar la fecha inicial de la Cuenta Larga. La muerte de Krishna y el asesinato de Osiris representan momentos mitogenéticos (término de Campbell), cuando el acceso intrínseco de nuestra especie a lo Sagrado fue roto. Por consiguiente, las reflexiones culturales y las expresiones creativas de aquel acceso comenzaron a decaer dramáticamente.

     Aquí no estoy viendo a Krishna y Osiris como iconos patriarcales, sino como consortes pre-patriarcales de la Diosa. Krishna puede ser imaginado como el divino maestro o el avatar-gurú masculino del Bhagavad Gita, pero igualmente, y más antiguamente, él era el dios del amor orgiástico que retozaba con la matrona Radha y las gopis, muchachas pastoras de vacas siempre listas para un revolcón en la hierba. En esta perspectiva, Krishna no es un capacitado patriarca, sino más bien una versión asiática de Eros, o un Dionisos hindú. Esta visión es consecuente con la preponderancia de la escuela Vaishnava. (Vea la excelente antología El Consorte Divino. Vaishnava es el nombre para los cultos dedicados a la adoración de Krishna).

     Igualmente, en la cultura pre-dinástica del Sur de Egipto Osiris era el consorte de Isis, que había nacido en Dendera. La diosa madre suprema del Egipto pre-dinástico era Hathor, a quien el templo de Dendera estaba dedicado. Hathor era una divinidad femenina sin un consorte masculino, excepto por su propio descendiente, Horus, que no tenía padre. El animal totémico de Hathor era el buitre, que se decía que era fecundado por el viento. El mito de Hathor-Horus señala al tiempo cuando los varones no gobernaban la sociedad y la paternidad no era el factor determinante en el status o la organización social. Es decir, a tiempos pre-Osirianos.

     El cielo de los adoratorios de Dendera presenta la descripción más completa, en escritura jeroglífica e iconografía, de la resurrección de Osiris, junto con el único modelo intacto de un Zodiaco funcional que sobrevive desde la Antigüedad. Osiris, el dios del grano en el culto de Hathor, precedió a Osiris el faraón divino del Egipto del Norte. En otras palabras, hay un Osiris pre-teocrático en la cultura orientada hacia la diosa que nos dejó el templo de Dendera, una construcción Ptolomeica que incorpora algunos temas extremadamente antiguos. En el contexto de Dendera, Osiris era una manifestación de los poderes regeneradores de la Naturaleza, específicamente del código filogenético. Osiris representa el lenguaje "engranado" o las instrucciones operacionales de la Naturaleza, el linga sharira ("vaina larga") en términos tántricos, y Hathor era la antigua guardiana matriarcal de los Misterios de aquél. En tiempos dinásticos, el clero que dirigió la teocracia egipcia elevó a Osiris al status de un avatar divino, e hizo de él el modelo deífico del gobernante teocrático, el faraón. Tal es la exageración típica del libreto teocrático en todo el mundo.

     Esta representación de Krishna y Osiris es quizá idiosincrásica, pero está basada en material mitológico bien conocido y concordante con el perfil de tiempos pre-dinásticos. En este marco, propongo que el tiempo de inicio de la Cuenta Larga maya representa una ruptura de la sabiduría de la Naturaleza orientada hacia la diosa, el secuestro (co-optation) de la biología sagrada por una agenda teocrática, y una consiguiente pérdida de contacto con lo inmanente Sagrado en el mundo natural, conduciendo a la especie humana a una edad oscura en que el contacto con lo Sagrado es intermediado por creencias dictadas por hombres que afirman hablar de parte de Dios.

     Aunque el cuadro histórico completo colocaría sus comienzos un tanto antes, alrededor de 4.400 a.C., la Era del Patriarcado puede ser sincronizada con la Cuenta a lo largo de estas líneas. Desde el amanecer de aquella época, la comunión con la inteligencia de la Naturaleza, la conciencia encarnada de lo Sagrado, y la reverencia para lo Divino Femenino, sin contar a la mujer mortal misma, han disminuido todas drásticamente. Con esta decadencia, la especie humana perdió su equilibrio de género, su disposición moral natural a la bondad y la cooperación, y cayó bajo el hechizo de narrativas patriarcales y teocráticas como las fábulas egipcias y babilónicas de la monarquía divina y, por supuesto, el cuento del Antiguo Testamento del Pueblo Elegido.


Momentos de Confluencia

     ¿Cómo esta interpretación de la fecha inicial de la Cuenta Larga juega en contra del registro histórico?. Bien, aquí hay un pequeño truco que a veces uso para rastrear patrones históricos de largo plazo: Vayamos al punto medio de la Cuenta restando la mitad de los 5.126 años desde 3114 a.C.. Esta fecha es 551 a.C.. El siglo VI a.C. fue el momento en que la narrativa yahvista del Génesis entró en una formulación rígida conforme a las reformas de Rey Josías (gobernó entre 640 y 609), alabado como el gobernante ideal en aquel manifiesto brutal de la teocracia, el Deuteronomio. Entre 587 y 537 a.C. una gran parte de la nación judía fue desterrada a la ciudad de Babilonia. Cuando ellos volvieron a Canaán, los escribas yahvistas que estaban escribiendo el programa del dios-padre combinaron su mito racial con el dualismo persa de la fuente dividida, una cosmovisión que atribuye el bien y el mal a la misma entidad sobrehumana.

     En virtud de esto, el modelo del conflicto cósmico absorbido en la narrativa bíblica, que determinó todas las variaciones posteriores del divino justo castigo y la violencia apocalíptica consecuente con la agenda teocrática cripto-fascista, vino a definir el punto medio del Kali-yuga. A partir de este momento de confluencia, el libreto paternal ha conducido implacablemente a la especie humana hacia las guerras globales de religión que amenazan al mundo hoy.

     Así, conecto algunos acontecimientos específicos en el punto medio de la Cuenta Larga con mi visión temática de conjunto sobre el significado de la Cuenta. Para hacer aquello, uso el simple método de calcular los momentos-nudo: 3114 a.C.> 551 a.C. <2012 d.C.. Esto es así de simple, y es asombroso el tipo de información que este instrumento puede generar, una vez que usted tiene un concepto-marco o frase heurística (orientadora) que le diga a usted qué buscar. En este caso, el instrumento heurístico es el concepto "sociedades basadas en la diosa, derrocadas por la agenda teocrática" o "sabiduría de la Naturaleza versus religión revelada". Los momentos-nudo revelan acontecimientos históricos fundamentales que tienen sentido dentro del marco heurísticamente pre-definido.

     ¿Quiere intentar con otro?. Vaya al momento a medio camino entre 3114 a.C. y 551 a.C.. Éste es 1832 a.C., el período asignado al patriarca Abraham que nació, según algunas narraciones, alrededor de 1812 a.C.. El Código de Hammurabi (n. 1810) es el más temprano ejemplo sobreviviente de una agenda social totalitaria promulgada por varones. La transición hacia el patriarcado alcanzó un gran impulso durante el período cuando el punto vernal cambió del Toro al Carnero, de Tauro a Aries, alrededor de 1850 a.C. No hay ninguna causalidad implicada aquí, amigos: ¡es simplemente un asunto de dinámica sincrónica!. Parece que los momentos en el tiempo histórico tienen un fractal o estructura auto-similar, que se auto-repite.

     En los estudios eónicos de la Historia —la esquematización cronológica de acontecimientos en el marco del Zodiaco y ciclos planetarios de largo plazo— el Carnero indica el ascenso del patriarcado. En 551 a.C., el punto vernal estaba transitando por las estrellas principales del Carnero. En el tiempo de Alejandro el Grande, dos siglos más tarde, todavía estaba en esa región, y esto había sido comentado por los estudiosos del cielo durante algún tiempo. Los egipcios llamaban a la constelación del Carnero como Amón, y Alejandro se identificó con Amón, es decir, él se deificó a sí mismo. Los sacerdotes en Siwa, que lo declararon "Hijo de Amon" para apaciguar la obsesión narcisista del muchacho solitario, insinceramente le aconsejaron que se hiciera retratar con los cuernos del carnero en las monedas. Estos sacerdotes habrían sido veteranos observadores del cielo que sabían que el motivo del cuerno concordaba con el cuadro zodiacal del momento.

     Avanzando el tiempo, la fecha intermedia entre 551 a.C. (punto medio de la Cuenta) y 2012 d.C. (final de la Cuenta) es 731 d.C.. Justo en este momento histórico los moros se involucraron en masivas olas de invasión contra Europa y se extendieron por las estepas rusas. El siglo VIII vio tanto la extensión como el fracaso de la agresión islámica en varios frentes. Muy a menudo, las fechas-nudo son extraordinariamente precisas. Note que los estudiosos designan 731 d.C. como el año exacto en que la civilización Clásica maya alcanzó su punto máximo, y comenzó a declinar rápidamente. Éste es un ejemplo de cómo un simple instrumento de factorización del tiempo sin conexión con el calendario maya, y muy distante de los complejos cálculos usualmente aplicados a ello, puede generar distintos puntos de datos coherentes con el perfil histórico de la Cuenta Larga.


El Poder de la Imprenta

     En Europa, la Batalla de Tours el 11 de Octubre de 731 marcó la derrota del fuerte ejército moro de 90.000 hombres que había invadido el Sur de Francia bajo el mando del gobernador yemení de España, Abd-ar-Rahman. El año 741 vio la muerte del Emperador bizantino León II que había repelido con éxito la invasión árabe, así como la de Carlos Martel, la figura clave en la resistencia al avance moro en Francia (Galia). Con el cambio de importantes jugadores del poder, Europa se hizo más vulnerable al Islam, la forma más virulenta del fascismo teocrático sobre la Tierra. El ascenso del Islam implicó el genocidio en gran escala, a menudo cometido por árabes contra otros árabes, como se ve hoy en Iraq. En 750, Abu-Abbas Al-Safah, un descendiente del tío de Mahoma, fundó la dinastía Abasí que establecería un Imperio islámico que duraría 350 años. Haciendo aquello, él masacró a los Omeyas, los competidores sobrevivientes de la dinastía precedente.

     Los moros ocuparon España a partir de la mitad del siglo VIII hasta 1492, cuando ellos fueron expulsados. La ofensiva islámica contra Europa fue inaugurada de nuevo con la llamada a devolver Andalucía al Islam, planteada como consecuencia de los bombazos en Madrid de Marzo de 2004. El "tiempo final" de 2012 ¿estará marcado por una repetición intensificada de la ofensiva islámica de 731 d.C.?. Según la teoría Eurabia de Bat Ye'or, un historiador británico nacido en Egipto especializado en la experiencia de no-musulmanes en países musulmanes, éste es exactamente el caso. En While Europe Slept (2006), el escritor estadounidense Bruce Bawer pinta un atemorizante y fuertemente documentado cuadro de la subversión islámica de la democracia en Europa, sobre todo en Escandinavia.

     Actualmente, el imperialismo islámico en Europa se desplaza como una onda de choque a través del continente. Los musulmanes que se manifiestan en contra de lo que ellos ven como intolerancia hacia el Islam, manifiestan la misma intolerancia que ellos condenan, pero ellos están teniendo éxito en sus demandas de una exención especial de su religión de la crítica racional. El Islam presenta la fórmula de la fase final del patriarcado y de la religión del dominador, la etapa donde vence o se destruye a sí misma en el intento: el parásito destruye a su anfitrión. Las condiciones iniciales de la Cuenta Larga culminan en el fascismo teocrático del Islam con su programa para el rígido control social, la sumisión ciega a la autoridad revelada, la amenazante intolerancia y la segregación sexual, todo fundado en un libro atribuído al dios creador.

     Mirar los precedentes históricos es una manera de esbozar un perfil "predictivo" de acontecimientos que conducen al final de la Cuenta. En rigor, no hay ninguna predicción implicada: uno simplemente mira las consecuencias demasiado obvias de los acontecimientos registrados. Ésta no es —por favor note esto— la manera en que los diagnósticos sobre 2012 son usualmente conducidos.

     Para resumir: la muerte de Krishna y Osiris alrededor de 3114 a.C. indica una intensificación aguda en la agenda del patriarcado. La dominación masculina ganó impulso cuando los reyes sagrados ya no fueron elegidos más en ritos de cópula sexual con las hijas de la Diosa. (He repetido este punto numerosas veces en este sitio, y no me gusta repetirme, pero insisto en que ésta es una apreciación histórica clave que no podemos permitirnos ignorar. Lea a Merlin Stone, When God Was a Woman). La supresión de la sociedad orientada hacia la diosa condujo al éxito del patriarcado, la dominación de la Naturaleza y la segregación sexual, un patrón que puede ser rastreado en el cercano detalle histórico, si uno quisiera. Todo esto fue llevado a cabo mediante fuerza e intimidación, por supuesto, y funcionando "por medio del Libro".

     El registro actual de la Historia —una maldita cosa después de otra, como Henry Ford comentaba— es en gran parte un efecto secundario de la escritura de la narrativa patriarcal. El énfasis en el instrumento ideológico del "Libro" (o la Sagrada Escritura) calza con el perfil que estoy desarrollando aquí. En efecto, esto suministra un tema principal que puede ser visto reflejado en muchos acontecimientos específicos. En el siglo VIII el Islam se estaba esparciendo globalmente y los árabes combatieron contra la dinastía Tang por el control de Asia Central. Los musulmanes permanecieron como la fuerza dominante en Transoxiana durante 150 años. Una consecuencia de la confrontación árabe-china fue el establecimiento de la primera fábrica de papel en el mundo musulmán. Esto sucedió en 751 d.C. (20 años después de la fecha-nudo) en Samarcanda, después de que dos prisioneros de guerra chinos revelaron la técnica de la fabricación de papel a sus captores. Inmediatamente, los musulmanes letrados comenzaron a usar la nueva tecnología para hacer traducciones de antiguas escrituras griegas y romanas, pero también para producir copias de su escritura revelada: el Corán, por supuesto.

     De este modo, alrededor del momento-nudo "encaminado hacia la lectura" de 551 a.C., los escribas yahvistas se dedicaron a la composición de la rígida narrativa doctrinal del Pueblo Elegido, el libreto rector para el salvacionismo judeo-cristiano. Entonces, alrededor del "avanzado" momento-nudo de 731 d.C., los escribas musulmanes adquirieron la tecnología basada en el papel para extender su versión de la Historia, inscrita en el Corán. El patrón es claro: narrativa doctrinal y trabajo de imprenta juntos para la imposición de la dominación patriarcal y la Mentira Paterna. El truco del cálculo de los puntos-nudo revela el patrón.

     El Libro Santo (de cualquier fe) es el instrumento principal de adoctrinamiento y control conductual para la agenda teocrática de la supremacía masculina blanca. El hecho de que las mujeres musulmanas abracen y adoren el Corán no es ninguna medida de su conformidad sino una indicación de que ellas saben que sus vidas están en peligro si actúan de otra manera. Si usted es un musulmán, la pena por disentir o renunciar a la Fe es, según el Corán, la muerte. Para las mujeres en las sociedades islámicas, hay penas peores que la muerte.

     La autoridad de la Sagrada Escritura está más allá de la crítica humana. Muy claramente, la religión Abrahámica es incompatible con una sociedad civil y democrática que permita la libertad de expresión. Hoy, los musulmanes en Europa usan la libertad de expresión concedida a ellos por las democracias en las cuales ellos viven para pedir la anulación de aquella libertad, y casi nadie se atreve a decirles que esta táctica es inaceptable. Imagínelo.

     El Libro es, y lo ha sido siempre, el instrumento soberano de modificación del comportamiento, del imperialismo extra-planetario, un catalizador potente para el ecocidio, el genocidio y el suicidio. Es el arma de producción masiva para la destrucción masiva por excelencia.


El Hechizo de la Narrativa

     De este modo, mi definición ampliada de Kali-yuga es: la edad de la oscuridad (ignorancia) y decadencia (perturbación moral y material), debido al quebrantamiento de la sabiduría de la Diosa, la imposición de una moralidad extra-planetaria dictada por un dios-padre, y la extensión cancerosa de la religión basada en la fe que funciona bajo la autoridad teocrática del Libro (Torá, Biblia, Corán). Durante los últimos 5.000 años, la especie humana entera ha caído bajo la esclavitud del Libro. En Not in His Image propongo el término "hechizo de la narrativa" para el insólito poder del libreto salvacionista que codifica las creencias de las tres religiones Abrahámicas.

     El mandato del dios creador, exclusivamente varón, tiene un poder enorme y obsesionante basado en el temor y la humillación. Aquellos que adoptan la Mentira Paterna, o, más a menudo, la tienen irreflexivamente impuesta sobre ellos, la experimentan como si estuvieran actuando bajo una sugestión post-hipnótica. Aquellos que son obligados a creer en la historia de la religión revelada, la representan insensatamente y sin reflexión crítica o restricción. Lo que ellos han recibido irreflexivamente, sin su consentimiento, lo actúan sin discernimiento, desatendiendo la libre opción de otros. Ellos se comportan como ellos creen. Lo que se les dice que deben creer está codificado en el Libro (Torá, Biblia, Corán).

     El final de la Cuenta Larga sumerge al mundo entero en el violento drama de la culminación de tal comportamiento.


Confianza Mística

     Si el ascenso del Libro como un instrumento de programación ideológica a escala masiva calza en el perfil histórico de la Cuenta Larga, ¿cómo podemos llevar al "final de los tiempos" la voluntad inspirada para desafiar y repeler aquel poder?. Consideremos algunas soluciones y estrategias inspiradoras.

     La especulación sobre el significado del "tiempo final" maya alcanzó su punto máximo brevemente en Agosto de 1987 con el movimiento "Convergencia Armónica". En el debate de aquel entonces, José Argüelles [1939-2011] desempeñó un papel central con su declaración de que el final de la Cuenta Larga indicaba un momento cuando una radiación desde el centro de nuestra galaxia barrería la Tierra y produciría efectos mágicos. Si recuerdo correctamente, el período de aquella radiación coincidía con el ciclo precesional de 25.920 años. En virtud de esto, Argüelles simplemente atribuyó una fantástica interpretación al conocido fenómeno del ritmo astronómico. En The Mayan Factor él afirmó que la civilización maya desapareció (momento-nudo: 731 d.C.) por des-materialización cuando una parte de la población fue teletransportada hacia fuera de la Tierra por aquella misteriosa radiación cósmica, y predijo que lo mismo ocurriría con muchas personas en 2012. Sus teorías le hicieron ganar dos minutos de fama en la CNN.

     No estoy ni profunda ni suficientemente implicado en el actual debate alrededor de 2012 para saber si las ideas de Argüelles están experimentando un renacimiento, pero siento que otros, un grupo de gente más joven y más creativamente inspirada, se ha hecho cargo del discurso y lo ha transformado considerablemente. Puede haber una repetición de la noción de Argüelles sobre la des-materialización en algunos círculos, pero yo más bien esperaría que no. Los llamamientos a escapar del planeta no serán tolerados en este sitio. No estoy probablemente al corriente de los pálpitos del nuevo grupo de gente que está construyendo la expectativa de 2012, pero me parece que las mejores opciones para el "tiempo del fin" maya están irrumpiendo desde la imaginación orgiástica de la gente más joven en la contracultura, gente que está encendida con todo género de inspiraciones eróticas, cósmicas, artísticas, mánticas, mitopoyéticas y esotéricas.

     No he sentido nada comparable a este entusiasmo desde la Revolución Psicodélica de los años '60. Hay una verdadera manía en el aire, un indicio de locura divina, un sentido de que cosas fantásticas son posibles en la vida y en el arte, de que el mundo mismo podría ser transfigurado por actos de la imaginación. (Esto es, por supuesto, exactamente lo que los Románticos creían y propusieron hace un par de siglos). Una oleada multi-frecuencial de confianza mística se está esparciendo por algunas áreas de la cultura juvenil.

     Sería tonto desechar la posibilidad de que el gran rumor en torno a 2012 sea el reflejo de un acontecimiento psíquico colectivo de alguna clase. La pregunta es: las discusiones, especulaciones y predicciones acerca de 2012, ¿apuntan a aquel acontecimiento, o ellas simplemente están llamando la atención hacia ellas mismas?.

     Hasta ahora, el discurso acerca de 2012 ha estado dominado por afirmaciones sobre la evolución de la conciencia que haría un salto enorme, un cambio de paradigma. Comprenderemos la noosfera de Teilhard de Chardin, por ejemplo. Tengo el presentimiento de que esta clase de elevada cháchara podría estar distrayéndonos de las posibilidades genuinas del instante futuro. Este tipo de especulaciones podría estar completamente fuera de foco si no ofrece un mensaje de cambio que expresamente se dirija a las condiciones sociales y materiales terminales del Kali-yuga. Una cosa es afirmar un salto cuántico en la conciencia cósmica, y apoyarlo con cálculos abstrusos que retroceden 16.000 millones de años (Calleman), y otra, digamos, congregarse contra la amenaza social de la religión revelada. La primera es una mera hipótesis, brillante o no, y la segunda es una postura revolucionaria, que implica una llamada a la acción y a la transformación.

     Por mi parte comienzo a preguntarme si la promesa de un cambio repentino y espectacular en el modo de pensar colectivo no pudiera estar desviando o socavando el verdadero cambio radical que está emergiendo a medida que el mundo se desplaza hacia 2012. ¿Y si este avance consiste en enfrentar la condición humana, más bien que surfear a una velocidad mayor que la de la luz fuera de ella?. Si Sophia confía de algún modo en la Humanidad para conseguir su corrección, como los gnósticos enseñaban, la condición humana contribuirá a aquella magnífica posibilidad, una corrección del curso planetario, o la impedirá. Cualquier progreso en torno a 2012 depende de cómo veamos la condición humana, considerando tanto la resistencia a entrar en la corrección, como la habilidad e inspiración requerida para entrar en ella.

     Siento que las expectativas de un cambio de paradigma en 2012 están contaminadas por dos distorsiones acerca del alcance y de la manifestación del cambio. Hasta ahora, no estoy convencido de que las nociones que circulan sobre el "fin de los tiempos" maya ofrezcan una visión anticipada confiable de lo que pueda pasar, o la escala en que pueda ocurrir. Mi crítica principal de la especulación es que, aunque pueda usar referencias históricas, como se ha visto en la correlación cercana de los "trece infiernos" y los "nueve cielos" con acontecimientos conocidos, etc., en el esquema de Calleman, este acercamiento no identifica el patológico tema predominante del Kali-yuga: el hechizo de la narrativa de la religión revelada, venerada en la autoridad del Libro.

     Pero, ¿y si el cambio radical de 2012 implica romper el hechizo del Libro, es decir, derrocar la tiranía espiritual y moral de los credos Abrahámicos?. ¿Qué significaría privar de sus poderes al hechizo de la narrativa?; ¿qué condiciones surgirían?, ¿qué tipo de comportamiento resultaría?. ¿Cómo la condición humana misma sería cambiada, radical y permanentemente alterada?.

     La confianza mística en el aire es gustosa y palpable, pero ¿dónde está localizada la confianza recién nacida?. ¿En qué depositamos nosotros, la especie humana, nuestra confianza más profunda?.


Maquinación Mental

     En cuanto al alcance del cambio venidero, se habla de un repentino despertar en la mentalidad de nuestra especie, abarcando a un vasto segmento de la población global. Como si millones de personas en todo el mundo despertaran un día y vieran la vida de un modo totalmente diferente que el del día anterior. Tales predicciones de cuantía no son provechosas, creo. Ellas establecen falsas expectativas. Tal cambio a escala masiva podría ocurrir si fuera a ser provocado por un acontecimiento externo, como el derretimiento de la capa de hielo de Groenlandia. Si ocurriese una explosión nuclear, un ataque terrorista biológico, o una convulsión geológica que devastara un área urbana principal, la atención del mundo entero sería afectada, y la gente tendría que ajustar colectiva y simultáneamente su estilo de vida a la nueva situación. Careciendo de tales acontecimientos, es difícil creer que las masas de personas cambiarán de improviso sus mentes con respecto a cómo vivimos en este planeta.

     Usted no tiene que ser un mago chamánico para predecir que acontecimientos catastróficos y más caos terrorista ocurrirán en el próximo tiempo [desde Enero de 2007]. Se ha afirmado extensamente que Israel lanzará un ataque preventivo contra Irán, más pronto o más tarde. Este acontecimiento podría intensificarse hasta una guerra nuclear en el Oriente Medio, la Tercera Guerra Mundial, algo que podría estar determinado que ocurriera si la actual concatenación de acontecimientos históricos no es conjurada. A su debido tiempo, probablemente habrá otro acontecimiento terrorista en EE.UU., quizá un ataque biológico contra un importante centro urbano. Todos los expertos dicen que esto no es una cuestión de si ocurrirá o no, sino de cuándo, y un gran segmento del público está aprensivo, tensionado por lo que ha de venir. Puede esperarse que tal tensión alcance alturas insoportables en el próximo tiempo.

     ¿Qué tiene que ver todo este negocio espeluznante con la Cuenta Larga maya?. Estos terribles acontecimientos ocurrirían si la Cuenta estuviera llegando a sus años finales o no. Ellos no son el resultado de un determinismo calendárico sino de la locura acumulada de la Historia. Ellos provienen de condiciones iniciales que se remontan aproximadamente a unos 5.000 años. Los elaborados informes de la Cuenta —los períodos de los nueve cielos y los trece infiernos, por ejemplo— son ejercicios de maquinaciones mentales, modos de imponer un cómodo sentido del orden en los acontecimientos; pero tales ejercicios no demuestran, a mi parecer, el poder predictivo de la Cuenta.

     En mi opinión, usar la Cuenta como un instrumento para la predicción es usarla indebidamente. La pregunta "¿Qué va a ocurrir?" es menos provechosa que la pregunta "¿Cuál es el comportamiento que más urgentemente tiene que ser cambiado en el futuro inmediato, si vamos a tener un futuro?". La Cuenta puede ser un instrumento heurístico que nos permite enmarcar acontecimientos y aprender algo sobre las pautas compulsivas de la Historia, como lo he demostrado arriba. Como tal, no tiene que ser tomado como un oráculo misterioso que tiene el poder de provocar lo que pronostica.

     Las fuerzas puestas en movimiento en el alba del Kali-yuga están ahora desplegando su escena final, la fase final del patriarcado, el momento decisivo global para el fascismo teocrático. Puede que no todo finalice abruptamente en Diciembre de 2012. Lo más probable es que no morirá con tan elegante brevedad. Pero en la forma en que nos acercamos al momento designado, conscientes de la trayectoria histórica que nos lleva a él, algo crucial al final del hechizo letal del patriarcado podría ser conseguido.


Contra el Libro

     En el primer capítulo de El Final de la Fe (The End of Faith), Sam Harris hace dos observaciones destacables: primero, "la mayor parte de la gente en este mundo cree que el Creador del universo ha escrito un libro", y segundo, "criticar la fe de una persona es actualmente tabú en cada esquina de nuestra cultura". Éstos son hechos obvios de la vida moderna, pero la fuerza peculiar del argumento de Harris a través de todo su libro consiste en su declaración de lo obvio de tal modo que parece a la vez nuevo y alarmante. Una vez que es dicho, con tantas palabras, que la mayoría de la gente cree que Dios ha escrito un libro, la creencia parece evidentemente absurda. Pero sabemos que esta creencia es universal, profundamente asentada, y existente desde hace mucho tiempo. Determina el modo en que muchas personas en este planeta se comportan.

     Ahora, si repentinamente cantidades innumerables de personas que sostienen esta creencia y se adhieren al Libro llegaran a rechazarlos, sería un acontecimiento digno de las expectativas de la Cuenta Larga. Sería un cambio de paradigma que excedería las profecías más descabelladas de Jenkins y Calleman. Sería también el cambio consecuente con el perfil histórico del Kali-yuga esbozado en los anteriores párrafos. Recuerde que identificamos dos fechas-nudo, 551 a.C. y 731 d.C., cuando la composición de la agenda patriarcal fue puesta de relieve. Éstas fueron fechas claves en el establecimiento de la dominación por medio del Libro: la Biblia en 551 a.C. y el Corán en 731 d.C.. ¿Presagia el momento de 2012 la oportunidad para privar de potestad o incluso revertir aquellos momentos anteriores?. ¿Son reversibles en el comportamiento psicosocial tales tendencias masivas?.

     El Final de la Fe puede indicar lo que realmente puede pasar en el "fin de los tiempos" mejor que cualquier número de tomos proféticos que pretenden describir lo que sucederá, o lo que se espera que pase, como las especulaciones de Jenkins en sus libros sobre alineamiento galáctico.

     Pero ¿es probable que suceda un rechazo a escala masiva de la fe Abrahámica?. Considere la certeza de acontecimientos que destruyen el mundo, como ataques biológicos terroristas y catástrofes geofísicas, ¿y qué concluye usted?. Yo supondría que cuando tales acontecimientos ocurren, la mayoría de las personas buscará rápidamente el Libro, más bien que arrojarlo lejos. La certeza de acontecimientos atemorizantes que interrumpirán o incluso destruirán la seguridad social y personal, impide casi totalmente la posibilidad de que las masas opten por librarse del hechizo de la narrativa. Al contrario, ellas están dispuestas a hundirse en él aún más profundamente. Ellas descenderán hacia su fe cuando el sistema falle. Ellas morirán con sus corazones apretados, creyendo, antes que habiéndose liberado de la creencia.

     A pesar de ello, habrá alguna ruptura del hechizo en el "tiempo final". El despertar masivo de la especie humana puede ser una fantasía consoladora para algunos, pero otros están quizá más inspirados por un escenario diferente, en el cual unas pocas personas rompen el hechizo que todavía mantiene a la gran mayoría de los seres humanos en la esclavitud. ¿Es ésta una visión elitista de la oportunidad que presenta el "fin de los tiempos"?. No, pero puede ser una genuina visión de supervivencia.

     Sería tonto, pienso, esperar que entre ahora y Diciembre de 2012 millones incalculables de personas de todo el mundo renunciarán a la Torá, la Biblia y el Corán, y se liberarán de las creencias estúpidas, crueles e irracionales declaradas en aquellos textos... pero puede haber una expectativa más razonable para el "tiempo final". Si el debate anti-religioso señalado por The End of Faith debiera intensificarse hacia una controversia pública abierta, nos encontraríamos viviendo un acontecimiento que verdaderamente refleja el cambio óptimo para la Humanidad. Cuestionar abiertamente, en público debate, el segregacionismo sexual del Islam, por ejemplo, sería un acontecimiento trascendental y una ganancia enorme para el cambio positivo y la sanación social. El problema hoy es no sólo que el segregacionismo sexual exista —más descaradamente en el Islam, pero también en las otras dos religiones Abrahámicas, además de en la religión india y china— sino que no puede ser puesto en duda, debido a una supuesta incorrección política y al miedo de ofender a los musulmanes.

     Recordemos la segunda observación de Harris de lo obvio: es absolutamente tabú en nuestra sociedad de hoy desafiar o criticar asuntos de fe. Pero ¿y si este tabú también fuera repentinamente cuestionado y anulado?. Suponga que ha llegado a ser aceptable confrontar e incluso ofender a la gente por sus creencias. Suponga que las mesas están patas arriba, y es la parte ofendida, no la parte ofensora, la que debe defenderse en el debate sobre creencias religiosas y principios basados en la fe. Sería un cambio en la realidad social y en su sintaxis, consecuente con una ruptura del hechizo de la narrativa del patriarcado que ha dominado el Kali-yuga.

     Sería un cambio enorme comenzar a ofender a los creyentes y hacerlos responsables de lo que ellos creen y de lo que es hecho por la adhesión ciega a sus convicciones irracionales, amenazantes e intolerantes.


Sin Exención

     Un reciente fallo judicial en Inglaterra sobre ofensas religiosas estableció que "ofensa no es incitación". Este fallo introduce lo que podría ser un cambio radical en las reglas del discurso en cuestiones de fe. Esto cambia la sintaxis del debate sobre asuntos de fe. El caso tuvo que ver con el líder del Partido Nacional británico, Nick Griffin, que describió al Islam como una religión "cruel". Sin tener en cuenta la fuente del comentario, es verdadero que la ofensa no constituye incitación. Griffin no dijo que el Islam es una religión cruel y que los musulmanes deberían ser ahorcados. Esta última frase sí que es una certísima incitación. Con el privilegio de la libre expresión viene la responsabilidad de usar el lenguaje de un modo sobrio, racional y mesurado: sea cuidadoso con lo que usted dice, pero nunca tan cauteloso como para que usted nunca desafíe ni ofenda. Cualquier persona sana de buena conciencia sabe lo que es una incitación y lo que no lo es.

     El argumento de que la conversación ofensiva conduce automáticamente a la incitación no es válido y apoya la petición de la exención especial que es antitética con el debate franco en una sociedad libre. Lo mismo ocurre con el argumento de que la conversación ofensiva indispone a la gente ofendida para el diálogo positivo que podría conducir a la reconciliación social y a una mejor integración: tomar el hecho de ser ofendido como una excusa para retirarse del discurso social abierto es sólo otra manera de extorsionar para lograr una exención especial. La respuesta ante la ofensa no es sincera y rechaza el disenso creativo que hace posible a la sociedad democrática.

     Al vivir en una sociedad abierta, estamos todos expuestos a muchas ofensas, cosas dichas y hechas que nos ofenden por una razón u otra, de una manera u otra. Hay quienes se ofenden por el uso del sexo en la publicidad, por la explotación de niños como iconos de la moda, por el sistema educacional entero de la cultura occidental, y mucho más. El riesgo de ser ofendido es una consecuencia de la libre expresión ofrecida en una sociedad abierta. Actualmente es tabú ofender a judíos, cristianos o musulmanes diciendo algo crítico o despectivo sobre su fe, sus creencias y sus costumbres, incluyendo cómo se visten, cómo tratan a sus hijos y cómo matan a los animales. El temor a ofender no es una medida de compasión o consideración, aunque se disfrace como tal. Es una concesión a la demanda de una exención especial ejercida por miembros de estas religiones, que buscan la ventaja de implementar su agenda trabajando con valores y creencias que no pueden –ellos insisten– ser cuestionados, criticados o ridiculizados. Pero demandar una exención especial en cualquier asunto que fuere es inconsecuente con los principios de una sociedad abierta (o sociedad cívica, como Harris la llama).

     La solicitud de la exención especial es una táctica disfrazada para extender la tiranía y el totalitarismo, el gobierno del Libro. No puede haber ninguna exención especial de la crítica social abierta en ningún asunto en una sociedad libre, mucho menos de las creencias religiosas que dirigen el comportamiento social y de las prácticas religiosas que definen la identidad social. La sociedad que sucumbe a esta demanda comete suicidio moral (que es exactamente lo que está ocurriendo en Europa, argumenta Bruce Bawer en su inquietante estudio While Europe Slept). Pero el Occidente, y especialmente la sociedad europea, ha llegado a ser cada vez más complaciente con esta demanda durante las pasadas décadas.

     Planteo que la política de apaciguamiento señala la decadencia terminal del Kali-yuga y el final de la larga cuenta regresiva hacia una orgía de alcance planetario de una justa auto-inmolación. El desafío del tabú contra la ofensa religiosa sería un verdadero cambio de paradigma con repercusiones mundiales para el bien. Ésta es la clase de cambio conductual de masas a buscar en la vida social a medida que se acerca el "fin de los tiempos" maya. Esto es algo digno de discusión, no como una mera expectativa sino como un desafío para el momento 2012.


Cambio de Creencia

     Mi libro Not in His Image intenta cuestionar y romper el hechizo de la narrativa del patriarcado. Presenta una crítica radical de la fe que se le tiene al Libro. Lo mismo hacen muchos artículos en este sitio. Metahistory.org propone el cambio de creencia como el acto más poderoso que puede hacer una diferencia para la vida humana en este planeta hoy. Algunos ensayos en este sitio ejemplifican expectativas realistas que podríamos albergar para un positivo gran final de la Cuenta Larga: por ejemplo, The Promise of a Lonely Planet (http://www.metahistory.org/gnostique/archonfiles/PlanetPromise3.php).

     La gente de fe puede sentirse ofendida cuanto quiera: es su problema. Cuando ellos la convierten en el problema de otros, ellos actúan rencorosa y destructivamente contra los principios de la sociedad abierta y democrática, los mismos principios que permiten que ellos sostengan sus creencias. No es ningún delito herir los sentimientos de alguien, ni menospreciar lo que ellos han puesto en su identidad. En efecto, es un signo de una sociedad sana que esto pueda ser hecho sin temor a la represalia. Pero si una sociedad en general accede a la demanda de una exención especial, el programa de la dominación patriarcal, basado en la fe, que consiguió ponerse en movimiento a gran velocidad al principio del Kali-yuga, prevalecerá, hasta la vigencia del último varón.

    Romper el hechizo de la narrativa sólo es posible si el debate abierto sobre creencias religiosas puede desplegarse sin restricción y sin el miedo de la represalia, en un teatro de debate no amenazante, guiado por el principio de que ofensa no es incitación. Como se dan las cosas ahora, cualquiera que incluso bromee sobre el Profeta puede ser amenazado de muerte. Es bastante malo que los musulmanes sientan de esta manera, pero peor es que los infieles en el "Occidente democrático" quieran apaciguar los sentimientos de los primeros. Liberado de las amenazas expresadas rutinariamente por musulmanes indignados, el debate anti-religioso crecería hasta proporciones considerables, o al menos tendría una posibilidad para crecer.

     Aunque es improbable, me parece, que muchas personas renunciarán a sus creencias y se escaparán del hechizo del Libro, las sociedades en todo el mundo se beneficiarían enormemente si algunas personas pudieran al menos hablar abiertamente de lo que ellos ven como demencial e inhumano en las tradiciones religiosas. (Comenzamos a hacer esto en este sitio ya en 2002, con una escasa ventaja de diez años sobre el "fin de los tiempos"). Muchas personas podrían involucrarse entonces en el debate, y quién sabe cuántos podrían experimentar un cambio radical de opinión en cuanto a Dios, la salvación y la supervivencia. Ver algo como esto sucediendo en los próximos años sería uno de los mejores resultados de la Cuenta Larga.

     Romper el hechizo de la narrativa por medio del debate abierto y no-incitador sobre cuestiones de fe no es la única manera en que el punto de reunión de 2012 podría convertirse en un momento de profunda sanación para la Humanidad. Hay también otro camino principal hacia el cambio radical en una futura arca para el debate y la diferencia... Presentaré mis ideas sobre este asunto en el siguiente artículo: The Discovery of the Next World.–



No hay comentarios:

Publicar un comentario