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domingo, 15 de abril de 2012

John Kaminski - Acerca de la Circuncisión


    Del sitio johnkaminski.info hemos traducido la parte 31 de la serie The Nature of the Next Chapter. Creemos que quizá es un tema delicado para algunas sensibilidades, ya que habla del repugnante acto de la circuncisión y otros temas conexos que no solemos tratar, pero el enfoque de este breve texto crítico-educativo ciertamente es confiable por sus denuncias y advertencias, las que además de inscribirse dentro de una campaña para acabar con esa para nosotros aberrante práctica judía e islámica, de la que casi no se escucha hablar en Europa, Sudamérica y el Asia no-musulmana, se enmarcan en una protesta mayor para devolver cierta dignidad a los estadounidenses que deben sufrir el ultrajante y vergonzoso manoseo y/o registro de la desnudez que lleva a cabo la TSA en los aeropuertos y otros sitios donde las personas son tratadas como ganado, que es lo que significa la palabra "goy".



La Profundidad de la Oscuridad
por John Kaminski
15 de Diciembre de 2009



pero no puede soportar los días de su vida"
(Edward Dahlberg)


"Nadie abre un capullo de rosa para hacerlo florecer"
(Paul Fleiss)


     ¿Cómo viene a ocurrir que en un mundo donde miles de millones de personas creen que irán a un lugar mejor cuando mueran, el mundo delante de nuestros ojos sea un desfile interminable de muerte anti-natural, gracias a métodos cada vez más eficaces de matar a la gente, manejados por aquellos que están siempre ansiosos por enviarnos a aquel mejor lugar tan rápido como les sea posible?.

     Sé, y es difícil de creer, que cierto culto antiguo ha controlado misteriosamente a la especie humana entera desde tiempo inmemorial. Pero la evidencia para esto está aumentando seriamente, siendo el centro de esta actividad definitivamente poner en la mira al titánico trabajo retorcido judío que tiene al mundo cayendo libremente hacia un sangriento agujero negro que no es nada más que la trágica manifestación de su propio sistema psicopatológico de creencias.

     Este mundo que ellos están tratando de hacer con sus "operaciones de rescate" (financiero) y sus bombas resultaría poblado por gente que realmente no puede pensar por sí misma. ¿Estamos ya allí?.

     ¿No le parece raro que la verdadera razón de que tengamos a las religiones sea para garantizar antes que nada nuestra seguridad cuando morimos?. Observe cómo esta tradición se manifiesta en el mundo como una constante guerra sectaria, con rivales que adoran lo que prácticamente todos reconocen como el mismo Dios, y sin embargo matándose entusiásticamente el uno al otro. ¿Por qué ocurre esto? Por causa de lo que nuestros líderes, nuestros líderes religiosos, nos ordenan hacer.

     Toda esta constante matanza de otros no es realmente nada más que el acto impulsivo de nuestro deseo colectivo de matar nuestra propia muerte. Nuestros líderes saben eso, pero nosotros no. Ellos punzan allí, congregan nuestros "espíritus patrióticos" en la fiebre de la guerra, y las bombas y las balas se mantienen volando sobre una base común. Eso produce mucho dinero, y pocas personas valiosas alguna vez descifran lo que realmente está sucediendo. Toda esta gente que dice que cree en Dios —usted sabe, el tipo que dijo "No matarás" al supuesto judío en la cumbre— son los mismos que están efectuando la matanza. Sé que esto suena como una broma, pero ellos parecen estar trabajando con toda la fuerza que tienen para poblar el cielo con la gente que ellos odian, tan rápidamente como les sea posible. Y todo porque la gente no entiende lo que su programación religiosa realmente significa.

     Entonces nos es necesario rastrear esta aparente enfermedad interior que parece estar destruyendo todo lo que hemos consideramos como bueno hacia atrás hasta llegar a su misma fuente.

     Use su fértil imaginación para contemplar este escenario: Usted lleva viviendo ocho días desde su nacimiento, esencialmente incapaz de entender nada sino sólo de sentir. Las cosas impresas en su cerebro a esa edad son cosas que usted nunca recordará conscientemente, pero ellas perduran en lo profundo de su psiquis y pueden convertirse en determinantes fundamentales en el camino de su vida.

     Usted lleva ocho días de vida, y un hombre barbudo con un cuchillo corta el prepucio de su miembro. Una sacudida gigantesca de dolor envía un paroxismo aplastante a través de su cuerpo. Entonces el rabino bebe la sangre de lo que él cortó. La piel amputada va a un laboratorio médico, para su uso en productos vendibles. El bebé es marcado de por vida con una tendencia inconsciente hacia la homosexualidad, y también por la pérdida de protección para su tracto urinario, así como por docenas de otras ramificaciones que son todos los bien conocidos riesgos para cada ser humano que es victimizado por la estafa religiosa y médica conocida como la circuncisión.

     La circuncisión es la depravada firma física de la retorcida filosofía conocida como el judaísmo, una plantilla psicológica para la auto-destrucción simbolizada por este profundo acto de auto-mutilación.

     La circuncisión es el sello del judaísmo, los descendientes de la tribu de Abraham.

     Cuando la tribu rusa de los jázaros se convirtió al judaísmo cerca del 800 d.C., la población entera, estimada en 800.000 personas, fue circuncidada. ¡Hablemos de prosperidad médica!, ¡y de tomar estrecho control personal de una cultura!.

     Se ha hablado mucho últimamente sobre la implantación de chips RFID [Radio Frequency IDentification] en humanos, lo que sería la marca de la Bestia. Olvídese de ello. Si usted ha sido circuncidado, usted ya tiene la marca de la Bestia.

     La circuncisión es la marca de la bestia dios Bafomet, y un mecanismo de detonación psicológica para adquirir la capacidad de cometer atrocidades más tarde en la vida, cuando la programación de la sublimada memoria inconsciente del rabino-gato-sonriente-de-Cheshire subconscientemente dé a usted la verdadera definición de su vida.

     Más importante aún, la circuncisión interfiere profundamente con la reproducción sexual y cambia la naturaleza de los bebés que empiezan a vivir con esta desventaja.

     La historia de la circuncisión es un ejemplo paradigmático de cómo la profesión médica estadounidense se convirtió en un carnaval demoniaco.

     El pediatra Paul Fleiss [<http://www.sexuallymutilatedchild.org/fleiss.htm>] escribe:

     «La circuncisión comenzó en Estados Unidos durante la histeria de masturbación de la época Victoriana, cuando unos doctores estadounidenses circuncidaron a muchachos para castigarlos por masturbarse. Los doctores victorianos sabían muy bien que la circuncisión desnuda, desensibiliza e incapacita al pene. Sin embargo, ellos pronto estuvieron afirmando que la circuncisión curaba la epilepsia, las convulsiones, la parálisis, la elefantiasis, la tuberculosis, los eczemas, la micción nocturna, la enfermedad de la cadera, la incontinencia fecal, el prolapso rectal, la polución nocturna, las hernias, los dolores de cabeza, el nerviosismo, la histeria, la cortedad de vista, la idiocia, el retraso mental y la locura».

     «De hecho, de ningún procedimiento en la historia de la medicina se ha afirmado que cura y previene más enfermedades que de la circuncisión. Todavía en los años '70 los principales libros de texto médicos estadounidenses abogaban por la circuncisión de rutina como una manera de prevenir la masturbación. Las motivaciones anti-sexuales detrás de una operación que implica cortar una parte del pene son obvias».

     «La práctica radical de circuncidar rutinariamente a los bebés no comenzó [en EE.UU.] sino hasta la época de la Guerra Fría. Esta institucionalización de lo que después derivó en la circuncisión obligatoria era parte del mismo movimiento que patologizó y medicalizó el nacimiento y desalentó activamente el amamantamiento. Hospitales del sector privado y otros dirigidos corporativamente institucionalizaron la circuncisión rutinaria sin siquiera consultar alguna vez al pueblo estadounidense. No hubo ningún debate público o referéndum. Fue sólo en los años '70 que una serie de procesos judiciales obligó a los hospitales a conseguir el consentimiento paternal para realizar esta contraindicada pero muy altamente lucrativa cirugía. Los circuncidadores respondieron inventando nuevos motivos "médicos" para la circuncisión, en un intento de asustar a los padres para lograr su consentimiento».


     Fleiss acentúa que el aspecto más importante del prepucio es "la protección óptima del tracto urinario contra contaminantes de todo tipo".

     «El prepucio por lo tanto puede ser comparado con un capullo de rosa que permanece cerrado y contraído. Como un capullo de rosa, sólo florecerá cuando el tiempo sea apropiado. Nadie abre un capullo de rosa para hacerlo florecer».

     Aquí tenemos la firma de la filosofía del judaísmo. Desde el amanecer de los tiempos, esta gente ha estado sacrificando a sus niños y mutilando a aquellos que viven. ¿Qué camino natural de la evolución ha sido corrompido y descarrilado por esta práctica insana?. Sólo podemos conjeturar, porque los judíos han destruído esta valiosa parte de nuestra existencia por unos cuantos dólares.

     Fleiss prosigue: «No hay ninguna razón para que los padres, los médicos u otros cuidadores manipulen el pene de un niño. La única persona que habrá de retraer el prepucio de un niño debería ser el propio niño, cuando haya descubierto que su prepucio está listo para retraerse».

     Y aquí hay algo que usted debería contar a su rabino o a cualquier doctor judío instruído que pudiera recomendar este profundo acto de mutilación médica para vuestro hijo o hija:

     «Los padres deberían estar vigilantes ante cualquiera que trate de retraer el prepucio de su hijo, y especialmente recelosos de cualquiera que quiera cortarlo. Los prepucios humanos son muy demandados por un gran número de empresas, y la comercialización de prepucios de bebé robados es una industria de miles de millones de dólares al año. Las compañías farmacéuticas y cosméticas usan prepucios humanos como material de investigación. Corporaciones como Advanced Tissue Sciences, Organogenesis y BioSurface Technology usan prepucios humanos como materia prima para un tipo de vendaje que permite la respiración».

     Fleiss también añadió: «Investigadores de la Universidad de Manchester encontraron que el prepucio humano tiene glándulas secretoras (apocrinas). Estas glándulas especializadas producen feromonas, los mensajeros químicos de la Naturaleza».

     De este modo, la circuncisión realmente disminuye la comunicación de naturaleza física entre ambos sexos. Además incrementa enormemente la frecuencia de daño físico y enfermedad en ambos compañeros.

     Aquí está la parte más importante para los padres. Fleiss escribe:

     «El pene natural no requiere ningún cuidado especial. El prepucio de un niño, como sus párpados, es auto-limpiador. Por la misma razón de que es poco aconsejable levantar los párpados y lavar los globos oculares, es poco aconsejable retraer el prepucio de un niño para lavar el glande. La simple inmersión en agua durante el baño es todo lo necesario para mantener limpio el pene intacto».

     «El emoliente blanco bajo el prepucio del niño es llamado esmegma. El esmegma es probablemente la substancia más incomprendida y más injustificadamente calumniada en la Naturaleza. Es limpio, no sucio, y es beneficioso y necesario. Humedece el glande y lo mantiene liso, suave y flexible. Sus propiedades anti-bacterianas y antivirales conservan el pene limpio y sano. Todos los mamíferos producen esmegma. El doctor Thomas J. Ritter subrayó su importancia cuando comentó que "el reino animal probablemente dejaría de existir sin esmegma"»

     «Los estudios sugieren que es mejor no usar jabón en el glande o en el pliegue interior del prepucio. Retraer forzadamente y lavar el prepucio de un bebé destruye la beneficiosa flora bacteriana que protege al pene de gérmenes dañinos y pueden provocar irritación e infección. La mejor manera de cuidar el pene intacto de un niño es dejarlo en paz».

     Hay una fuerza trabajando en el mundo que procura no sólo destruír cada cosa viviente en el mundo, sino también destruírse a sí misma. Es llamada la sombra de la muerte. Es la profundidad de la oscuridad, que, tal como la luz no tiene una distancia que no pueda alcanzar, así ella no tiene fondo, ninguna medida.

     Incluso aunque cada uno de nosotros camine solo por el valle de sombras, no temeremos ningún mal, porque no estamos nunca solos. Si lo estuviéramos, usted no estaría leyendo esto, ¿verdad?.



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