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martes, 28 de febrero de 2012

Entrevista a Miguel Serrano (1995)


     Un colaborador nuestro nos hizo llegar desde los archivos del diario La Nación de Chile, que dejó de publicarse en su versión impresa en Diciembre de 2010, habiendo funcionado desde 1927 como periódico gubernamental, esta entrevista realizada en 1995 por Ignacio Íñiguez al célebre escritor y diplomático chileno Miguel Serrano Fernández, de quien este 28 de Febrero se cumplen tres años de su fallecimiento.
     Se nos informa que esta entrevista fue resumida y publicada como reportaje el 14 de Noviembre de 1995 en dicho diario, y que el texto que presentamos a continuación (del que hemos obviado algunos pocos fragmentos que no nos parecieron de interés general) es la transcripción del registro sonoro de la entrevista. No creemos que esta entrevista constituya, para quienes conozcan los escritos y declaraciones de Serrano, quien fuera el líder natural del nacionalsocialismo chileno, algo extraordinario, pero sí puede ser de gran interés para los demás lectores, e indudablemente constituye un testimonio histórico de quien fuera merecedor de galardones nacionales importantísimos por su aporte literario (independientemente de sus simpatías políticas) pero sin que le hayan sido concedidos, cosa que don Miguel comprendía muy bien, dados quienes dirigen la interesada y mezquina vida cultural en Chile, país que devora a sus hijos, como él mismo lo visualizó.
     Finalmente, hay que tener presente en todo momento que estas palabras son de 1995, y que por lo tanto mucho de lo que dice Serrano, aparte de algunas referencias contingentes, hoy ya no constituye novedad, mas sí lo fue en ese tiempo y su enfoque anticipó eventos y situaciones que se han dado. Pero por sobre todo se publica este texto por lo que contienen de vigente sabiduría (o inteligencia o perspicacia analítica) sus palabras.



Entrevista a Miguel Serrano
Noviembre de 1995




Usted dijo una vez que se sentía, más que como un maestro, como un corredor con una antorcha en una carrera de postas, y que buscaba a alguien a quien entregarle esa antorcha. ¿Ha encontrado a ese alguien?.

—Es difícil, porque ésta es una posta que la estoy corriendo solo. No hay otros corredores a quienes pasarle el bastón. A mí me han pasado el bastón. Ahora, yo no sé... ésta es una posta que, o la gano solo o la pierdo solo.

¿Y de quién recibió usted el bastón?.

—Depende, pues. Si tuviéramos que tratar del asunto literario solamente, tal vez de nadie, o de un extraterrestre tal vez, por así decir. Desde el punto de vista político, claro que sí, de Adolf Hitler. [...]

Estados Unidos hoy es como la Roma imperial. ¿Por qué oponerse a su Imperio si, como Roma, representaría los valores de la raza Blanca?.

—Estados Unidos no es Roma. EE.UU. no aporta ningún valor cultural. Roma los aportaba; llevaba su civilización, su cultura. ¿Qué nos trae EE.UU.?: El McDonald's. En el mundo entero ha corrompido al mundo.

También trae el (transbordador) Challenger y la investigación espacial, la tecnología...

—Pero eso lo van a disfrutar ellos, nada más. Porque no van a permitir jamás que las zonas periféricas subdesarrolladas o tercermundistas desarrollen una tecnología de punta. Ya está computarizado el planeta para eso. Mire usted, ahí están los ejemplos: (Carlos) Cardoen quiere entrar a competir con el poder central en el mundo a base de una tecnología de punta, y le gana propuestas a EE.UU. en Turquía y otras partes, y lo liquidan. No solamente lo liquidan –y lo liquidan en todo sentido–, además intentan meterlo preso o raptárselo si es posible, porque este imperio ha pasado una ley con la que es posible raptárselo a uno. Y enseguida mire usted lo que acaba de pasar, sin ir más lejos, cuando Chile se quiere poner con un satélite. ¿Usted cree que eso [un fallido intento] es una casualidad?. Son tan ingenuos los chilenos de creer que porque se van a Ucrania [resultará]... Si es lo mismo. Resulta que el Imperio de EE.UU. no es el Imperio de EE.UU. Es un Imperio mundial secreto, que existe y que lo controlan grupos secretos, que controlan a EE.UU., a la ex-Unión Soviética, a Europa y a Japón. Existe la (Comisión) Trilateral, que es una organización, un imperio mundial que se está imponiendo cada vez más, y que va a tener países como Chile y otros, que van a ser países esclavos. América Latina, Asia y África van a producir materias primas y mano de obra barata para poder permitir este imperio mundial.

     Ahora las salidas al espacio es una cosa a la que hay que ponerle un gran signo de interrogación, porque no sabemos nada de lo que ahí pasa. Y Chile –aquí volvemos a por qué Chile está a punto de acabarse– va a ser una zona de experimentación de nuevas tecnologías de punta, etc., etc., ya sea en lo vegetal, lo mineral o en lo industrial. Paranal es un punto donde van a hacer experimentos planetarios. Isla de Pascua y el Challenger. Y Chile lo regala, ni siquiera lo vende. Y enseguida los experimentos con clones vegetales y todo eso de la agronomía con Tompkins, que se compra 300 mil hectáreas, que nos divide el país. O en la Tierra del Fuego con la Trillium... Chile lo tienen guardado para eso: una zona para experimentar tecnologías modernas de punta y hacer una serie de experimentos. La Universidad de Chile se transforma en un centro de experimentos de televisión o video, para enseñar a la gente a que se olvide de la Filosofía, lo que dice el judío (Sergio) Melnick...

...La Internet y todo eso. Pero eso no es ni bueno ni malo en sí. Depende de cómo se use. Por ejemplo en Internet existen millones de grupos de interés, y las comunicaciones son mucho más expeditas, y ahí hay una manera de oponer resistencia a un manejo de ese tipo.

—Se cree eso. Pero ya van a encontrar la manera de controlarlo. Para vender la idea del Internet lo han dejado suelto por un momento, de tal manera que aparezca una serie de cosas. Alguien me dijo –un profesor norteamericano–: "¿Por qué no publicas tus libros en Internet?, porque ahí no hay control ni censura posibles. Claro que ahí nadie te va a pagar los derechos de autor...". Pero van a encontrar ahí la manera de controlarlo. Fíjese que la realidad virtual... pero ése es otro tema. Quisiera yo enlazarlo con eso porque eso es terrorífico, fascinante, diabólico, satánico total. Mire usted lo que ha salido aquí, el canal 2 [de TV], que es de la Democracia Cristiana. Son puros mensajes subliminales, que se los pasan bien rápido; pero si a usted se los pasaran despacito, encontraría usted ahí signos de la Cábala, mensajes subliminales... ¿Usted ha visto una película que se llama "Sobreviven"?. Esa película es muy interesante. Le está mostrando ahí una verdad. De repente ellos lanzan esas cosas, el poder central que controla el mundo hoy día, como el programa que van a pasar hoy día [la autopsia de los extraterrestres]. Hay desinformación, y no solamente desinformación. Son cosas que de repente lanzan para ver cuál es la reacción y saber hasta dónde pueden llegar. Además hay un sentido de orgullo propio, porque ahí está el talón de Aquiles de esta gente: el orgullo, la vanidad, el creerse ya dueños. Pero resulta que no es así. Ese arquetipo de la lucha de David contra Goliat se reproducirá siempre, porque este gigante tiene los pies de barro. Y basta que un país chiquito como Chechenia se levante contra los rusos para que le gane la pelea. Y si nosotros nos levantamos contra los norteamericanos, se la ganamos también, si no aceptamos. Porque resulta que ahora son ellos los que están dirigiendo esta política.

     Y tenemos aquí, en el búnker de la Embajada norteamericana, que están las armas más avanzadas de la psicotrónica. Se pueden producir hipnotismos colectivos y situaciones políticas, y encaminarlas hacia donde ellos quieran. [...]

Se dice que estamos en el reinado de Shiva...

—Total. El Kali-Yuga, la destrucción.

Ese proceso se supone que se va acelerando cada vez más, y llegado un momento cambia y comienza todo de nuevo...

—Después de una catástrofe.

Hay algunos que hablan incluso de fechas: el año 2010 o 2013. Dicen que coincidirían ciclos en los calendarios maya, chino, etc. ¿Maneja usted información al respecto?.

—Mire, la verdad es que no. Todo eso depende de tantas cosas. Todas estas cosas astrológicas no son seguras, por una razón sencilla. Ahora han descubierto una nueva galaxia. Eso es un nuevo signo zodiacal, con lo que estábamos todos equivocados en todo esto. Lo que sí, bastaría con el sentido común; además el sentimiento, la intuición, la sensibilidad le dice a usted que esto no da para más. No da para más el mundo. La contaminación, los ciclos, los cambios, este mismo clima que hemos tenido este invierno, los virus que circulan por todos lados. No necesitamos ninguna catátrofe. Los virus pueden liquidar a la Humanidad. Pero como existe una sincronía entre la Tierra y el hombre –porque la Tierra es un ser vivo–, la locura, el satanismo del hombre afecta el alma de la Tierra. Y tiene que haber una reacción, o la Tierra se liquida. Yo creo que sí estamos a punto de cualquiera de esas cosas. Así como el ojo humano. Mire nuestro ojo: es un milagro que nosotros podamos ver todavía. Cualquier cosa que ande volando por ahí nos destruye un ojo. De la misma manera estos cometas que andan por el espacio, cualquier día pasan dentro y liquidan la Tierra. Pero todo eso es una mecánica celeste, una mecánica que casi se podría decir que... según los últimos estudios de Hoyle, el astrónomo inglés que escribió "La Nube Negra" (Black Cloud), recientemente muerto, al final yo estaba espantado, porque él llegó a la conclusión de que todo el Sistema Solar era artificial. Es decir, que estaba construído como nosotros podemos construír un mecano. Alguien lo construyó y alguien lo mueve desde fuera. Porque, por ejemplo, la desaceleración del Sol es algo que se sale de todas las leyes naturales, como la desaceleración de los planetas, y por lo tanto la aceleración del tiempo terrestre. Eso es otra cosa.

     Ahora, como me interesa volver a lo que está pasando en el mundo y en Chile, yo tengo un sentido más bien religioso de la cosa –si usted quiere, mágico o místico–, en el sentido de que ésta es una guerra, una guerra que comienza fuera de la Tierra y que terminará fuera de la Tierra, así como hoy día dicen que hay ovnis buenos y ovnis malos, los Jehovíticos y los Hitlerianos, que están peleando. Antes se hablaba de los ángeles buenos y ángeles malos. Y el Papa no hace mucho dijo: "Los que nos van a salvar son los ángeles buenos". De repente lanzan algunas cositas por ahí, raras. Entonces, ésa es la misma historia antigua. Igual. Y tan antigua y tan rara es, como para decir que las profecías más importantes no son los Protocolos de los Sabios de Sión. Son interesantes porque se cumplen, más que las del I-Ching y toda esa historia. Y ahora, los movimientos que hay en el mundo, especialmente en el mundo anglosajón, son sumamente interesantes. Yo recibo información de Australia, Nueva Zelanda, Inglaterra, de todas partes. La influencia de estos grupos que llaman del Hitlerismo Esotérico, del que yo soy el creador –y se lo digo en serio–, me están meditando en todas partes. Pero hay otra gente que sigue otros caminos, pero los siguen. Y están. Fíjese que hay ex-miembros de las fuerzas de Inteligencia de la Marina norteamericana que se han retirado y han publicado libros en los que revelan secretos en relación con la cosa espacial sobre los ovnis, etc., y sobre los acuerdos entre los extraterrestres y los gobiernos norteamericanos. En EE.UU. hay uno de éstos que se llama William Cooper. En Inglaterra hay otro que se llama David Icke, que acaba de publicar un libro que se llama "La Rebelión de los Robots", entendiendo que nosotros somos los robots y que nos vamos a rebelar. Y ellos están influyendo en el New Age. Y en Estados Unidos hay un movimiento que se llama la Guardia Republicana, a quien atribuyen ese atentado en ese departamento donde murió tanta gente. Son guardias armadas, formadas por descendientes y sucesores del Ku Klux Klan –Blancos, me entiende usted–, y que están completamente en contra del sistema capitalista y del dominio judío. Y son racistas. Ésos tienen contacto con fuerzas en todas partes del mundo ahora, y hay una serie de sectas raras, entre otros Los Niños de Dios, que aquí los han perseguido también, pero que tienen Los Protocolos de los Sabios de Sión, y los siguen y los creen.

     Entonces, cosas muy extrañas están pasando. Pero lo que quería decir es que, más que los Protocolos de los Sabios de Sión, es el Apocalipsis de san Juan. Imagínese usted, dos mil y tantos años. ¿Quién escribió el Apocalipsis?. Se lo atribuyen a san Juan. Pero de todas maneras. Si estamos en un período apocalíptico. Mire lo que dice, cuando llegue el apocalipsis y la Bestia será la que domine. El número de la Bestia es el 666. Y este número estará grabado en la carne los hombres, y nadie podrá comprar ni vender si no tiene esa marca. ¿Y ha visto usted todas las tarjetas de crédito con códigos de barra?. Ahí está el 666. Y ahora cuando nos metan esto, el dinero de papel ya desaparece. En Chile todavía lo usamos, pero en EE.UU. ya hay lugares en que no aceptan más que la tarjeta de crédito o de débito. Y la tarjeta de crédito coincide aquí [en Chile] con la venida de Bush [padre]. Ahí sí que le creo yo en cuanto a números raros. Cuando se produjo el apagón acá, en seis regiones, era el 6 del 6. Estaba Bush, el ex-jefe de la CIA, especialista en comunicaciones, y venía aquí a promover una firma de comunicaciones. Entonces, el 666 se lo van a grabar aquí con láser después a usted. No va a poder comprar ni vender. Estamos en la esclavitud entonces. Los números del final de un período son difíciles. También Orwell dijo que en 1984, y no pasó nada. El profesor (Carl) Jung creía que la entrada en la época de Acuario iba a coincidir con grandes catástrofes. Y él creía en los ovnis. Y cuando fue a entrevistar al aviador (Charles) Lindbergh, le preguntó si había ovnis, y Lindbergh le dijo que no había visto nunca. Salió muy decepcionado Jung, porque creía en eso.

De todas maneras podría pensarse que una pelea entre extraterrestres no tiene por qué importarnos a nosotros. Asumir un orgullo de especie y abstraerse de esa lucha.

—Es muy interesante. Pero la especie humana es diferente. Hay productos de la Tierra misma y otros que vienen de afuera. Es decir, la especie humana no es de aquí. La forma del cuerpo humano no ha sido construída aquí sino afuera. Y luego están la destrucción de la Atlántida, la Lemuria y todos esos continentes antiguos. Pero la Humanidad no es toda igual. Por lo tanto es una guerra. Y aquí, los que vinieron, la caída de los que vinieron –porque venían y salían– fue cuando se enamoran de las hijas de los hombres y procrean. Eso está dicho en el Libro de Enoc.

Nietzsche decía en el siglo pasado (XIX) que los europeos no estaban listos aún para el budismo, aunque les faltaba poco. En este siglo (XX) podrían estarlo. Algunos pensadores, como Emile Ciorán, por ejemplo, llega al budismo después de una evolución bastante peculiar: de simpatizar con el régimen nacionalsocialista en los años '30 y presenciar con placer la ascensión de Hitler al poder, posteriormente llegó a practicar un nihilismo activo que ahora adquierte cada vez más seguidores entre jóvenes anarquistas. ¿Cómo el budismo se puede expresar de maneras tan dispares, como el nihilismo de Cioran y el Hitlerismo Esotérico?.

—El verdadero budismo es totalmente desconocido. Lo más grave de todo es que todas estas cosas están penetradas, infiltradas. Todos los movimientos de tipo religioso, corrientes y escuelas, están penetrados e infiltrados por los servicios de Inteligencia mundial. Y vamos más lejos: penetrados por las corrientes del gobierno mundial dirigido por unos pocos, que están manejando todo esto. Así como está centralizada la economía, y hay un computador que controla la transferencia de fondos planetaria en forma electrónica, hay un computador que ve todo esto. "Aquí, lancemos el budismo", dicen. El budismo tal como lo entienden ellos, es decir, como pacifismo, etc. "Lancémoslo porque conviene, porque así vamos a hacer que todo este grupo de gente se olvide de las cosas y se preocupe solamente del progreso interior, individual, y se olviden de que nosotros estamos gobernando el mundo, y así no nos van a dar una pelea de frente". El budismo, tal como lo consideran, es sólo una droga más.

     El verdadero budismo en la India fue creado por los Shatryas, los guerreros, por un príncipe guerrero que era Gautama. Hay un libro sobre eso muy interesante que se refiere a eso con gran conocimiento, de Julius Evola, "La Doctrina del Despertar". Está traducido al castellano. Él sostenía esta misma tesis. Yo en la India lo vi.

     El budismo, tal como lo concibió el príncipe Gautama, no tiene nada que ver con lo que posteriormente se desarrolla en la India, a la que manejan las mismas fuerzas para debilitar por ejemplo al Tíbet. El Tíbet de los Bö y de los Dropa era un Tíbet guerrero que tenía en jaque a la China, y la única manera de pararlo era sometiéndolos al budismo, ablandándolos, llevándolos a un mundo de desarrollo interior de las propias formas internas y olvidarse de esto. El resultado es que China tiene hoy al Tíbet tomado. El drama del Dalai Lama hoy es que es una persona que no sólo predica la mansedumbre mundial, universal, sino que sencillamente se ha transformado en un demócrata. Yo conozco al Dalai Lama, soy amigo de él, pero ahora considero que se ha transformado en un hazmerreír. Anda predicando por el mundo que apenas llegue al Tíbet va a poner la democracia, con lo que se va acabar lo que él es, un Lama reencarnado, o sea, un dios. Entonces, es como si el Emperador de Japón dijera eso. Todavía no ha llegado a tanto porque está a cargo de un país.

     Entonces, el budismo actual y todas estas corrientes que nos meten en el Occidente son manejadas por fuerzas de Inteligencia. Mire usted al final de la última guerra [2ªGM]: es desde el Intelligent Service de Inglaterra desde donde se lanza toda una serie de movimientos para liquidar a la juventud norteamericana en San Francisco, California, etc. Y lo hacen por intermedio de Aldous Huxley, Alan Watts y el mismo profesor Arnold Toynbee. Ellos son los que predican este mundo actual donde hasta la agricultura es industrializada. Que se acabara el campo y se fueran a las ciudades. Aldous Huxley va a predicarles la droga, la mezcalina. Tiene el libro ahí "The Doors of Perception", Las Puertas de la Percepción, que me lo dedicó a mí en la India, donde lo conocí. Alan Watts, que era un tipo interesantísimo, que escribió sobre el budismo zen. Todos ellos fueron a practicar con la droga a Estados Unidos y a liquidar dos generaciones. El otro era Timothy Leary, que yo lo conocí. John Lilly, que estuvo acá en Chile. Fíjese cómo Chile se había transformado ya en aquel entonces en un centro de la droga, con [Óscar] Ichazo y el grupo Arica. John Lilly venía llegando de Chile en tiempos de Allende, y me dijo: "No fui por cosas políticas. Fui al grupo de Ichazo". Practicaban con el LSD, ellos mismos. Yo conocí a Timothy Leary, escapado en Suiza. Me fue a ver allá a mi casa, porque ellos, bueno, leían a Hermann Hesse, y yo había escrito y conocido a Hermann Hesse. Y leían mis libros también.

     Ellos creían que mis libros estaban en la misma línea. "Las Visitas de la Reina de Saba", "La Flor Inexistente", "Elella", ellos pensaron que podían ser como los libros de Don Juan, de (Carlos) Castaneda. Creían que yo estaba en esa línea. No tenían nada que ver. Entonces me fueron a buscar, pero se equivocaron. Timothy Leary ni siquiera era un drogadicto: era un traficante de droga. Este movimiento nace en Inglaterra y luego lo sigue la CIA por su cuenta. Bush. Es tenebroso todo esto. Bush controlaba toda la heroína y tenía grandes negocios en Panamá. Está el caso de Noriega, que lo echan de Panamá, porque era un agente de ellos que se arranca con los tarros. Hay que liquidarlo y lo hacen.

Timothy Leary ahora postula que la realidad virtual reemplazó al ácido (lisérgico).

—Ahora todo eso no es necesario porque está la realidad virtual. La realidad virtual va a transformar en máquinas a los seres humanos. Les va a impedir el trabajo de la verdadera Yoga. Porque la verdadera Yoga es la yoga de los SS, que era la idea de Nietzsche: la transformación del hombre en superhombre.

¿A través de la meditación?.

—A través de la meditación y de una serie de otras cosas más interesantes, como la alquimia, o la Tantra. Con eso iban a hacer trabajar la parte derecha del cerebro. Y lo lograron. Porque toda la tecnología actual se consiguió en Alemania, donde se logró construír la verdadera bomba atómica –las otras son leseras– a base de la implosión. Llegaron a dominar la tecnología de la implosión. Y no sólo eso sino también la tecnología antigravitacional y producir el disco volador. Ya no necesitaban ganar físicamente la guerra. Se fueron. El pequeño grupo, la élite, salió. Eso lo sostengo yo desde 1948, no es nuevo. ¡Yo sé que Hitler salió con toda esa gente!. Esa élite existe y eso lo saben los otros, y por eso la guerra continúa.

     Entonces ahora con la realidad virtual, que le ponen un casco a usted y un ciberguante, va a participar de todo eso, es decir, todo aquello que se lograba por medio de la yoga antigua, o sea, la salida, la proyección del cuerpo astral. Usted sabe esas cosas. Ya lo están reemplazando con esto y masificando. Eso, que era para una élite, porque eran trabajos de años de un discípulo y un maestro, como los mismos araucanos y los celtas, que duraba 20 años, los yoga, que era la perfección de una élite, ahora se la entregan al mundo entero. Es decir, son choferes de taxi cósmicos los que van fuera; o cualquier asesino puede apretar un gatillo y matar.

     Cuando le pregunté a Aldous Huxley esto, me dijo: "La mescalina le consigue a usted en 15 minutos lo que los santos y el yoga conseguían tras años de meditación y penitencia". Y ahora la realidad virtual la va a reemplazar, y se metió adentro. Ahora, ¿quién maneja esto?. Porque usted no lo controla, y de repente se puede quedar dentro. Eso no importa, pero ya no son seres humanos. Hoy día los niños a los tres años ya están apretando botones. Hoy día los niños nacen con los ojos abiertos. Eso no es bueno porque va en desmedro del tercer ojo, que el niño siempre lo tuvo, aún antes que se abrieran los otros, que son inferiores al tercero.

Ciorán afirma que a Alemania le correspondía hacer en el siglo XX lo que a Francia en XVIII, pero que se farreó esa oportunidad al adscribirse a un ideal de tribu en vez de a un ideal universal como correspondía. ¿Qué le parece esa afirmación?.

—Me parece que eso no es efectivo. Hay que mirar esto desde el otro punto de vista, que aquí no todos los hombres son iguales y que no se trataba de hacer esto para la Historia y todo eso. Sencillamente se trataba de que un grupo determinado pudiera alcanzar las posibilidades de lograr la superación y volver al Superhombre. Recuperar una calidad y cualidad perdida, porque en el hombre no existe evolución sino involución. El ser humano es una involución de un ser semidivino. De lo que se trataba era de recuperar esto que estamos hablando, estos poderes que el hombre tuvo; porque no iban a mover un moai, ni las piedras de las pirámides, un dolmen o un menhir, con una grúa, que es casi imposible. Lo dominaban con la fuerza mental. Y esa capacidad se perdió. Había un órgano, casi biológico digámoslo, en el cuerpo humano, que permitía desarrollar todas esas potencias y fuerzas. Ese órgano se atrofió. Se trataba de recuperarlo, y una vez recuperado todo lo demás se arregla y viene por añadidura, una especie de paraíso antiguo, o edad dorada –para los griegos– o la Hiperbórea de los arios. Entonces eso no es colectivo.

     Pero de todas maneras, vamos a la economía nacionalsocialista, la única justa que ha existido en el mundo. No hay otra. Eso sí que era universal, era para todos. Tanto para todos era, que le hicieron la guerra porque temieron que se acabara el poder de los otros, que está basado en el dinero. Hitler termina con el patrón oro e impone el patrón trabajo. Es decir, lo humano sobre lo puramente monetario. Y termina con el interés del dinero. Eso sería todo. Era el huevo de Colón.

     Hitler decía: "Si yo a usted le presto un ropero, usted me devuelve un ropero, no un ropero y medio. Pero si un banco le presta a usted 100 marcos, tiene que devolverle 150. De esos 50 vive el usurero, el parásito intermediario, sin trabajar". Y ése es el invento. Es una lucha entre dos claves mágicas: una de magia negra, que es la creación del interés del dinero, que nace ya en tiempos de Alejandro y lo inventan los judíos precisamente. No hay que mirarlos en menos ¿ah?. Lo inventan los judíos, como representantes de una fuerza cósmica, también en una lucha entre la luz y la sombra, por no hablar de bien y mal... Y sin luz no hay sombra. Para que exista luz tiene que existir sombra.

     Entonces, fíjese usted, el interés del dinero es una operación mágica tremenda que le ha servido al judío para dominar al mundo. Esclavizados por el dinero. ¿Cuánto le debemos nosotros, en intereses solamente, a la banca mundial?. Estamos liquidados. Nunca lo vamos a poder pagar. Y ésta es una operación de magia negra; y esa operación la termina Hitler con una cosa sencillísima: acabando con el interés del dinero. Si a usted le presto 100 pesos, usted me devuelve 100 pesos, no más, porque el dinero no es más que una manera de facilitar el intercambio, el trueque. Chile producía salitre: "Entrégueme salitre, yo le entrego cocinas Junker". Porque no teníamos dinero. Entonces ése era un ejemplo gravísimo para el mundo, porque se acababa el poder de los parásitos, de los intermediarios que controlan el mundo a base del interés del capital.

     ¿Y de dónde sale la solución de Hitler?. De la Orden de Thule. Gottfried Feder, el economista nacionalsocialista, era miembro permanente de la Orden de Thule. Él es quien lanza esta operación de magia blanca que liquida a la otra definitivamente. Esto lo estaban siguiendo en el resto del mundo y veían que se acababa el poder. Porque a Rusia, que las mismas fuerzas la controlaban, de la banca internacional –Morgan y [inentendible] son los que financian la revolución rusa– también prestaban con intereses. En el COMECON, si a Cuba le prestaban sin intereses y no tenía cómo pagar con dinero, pagaba con soldados que los mandaban a Angola. Así es que el movimiento nacionalsocialista fue un paraíso en ese sentido. Realmente fue amor a los hombres, porque con eso se arregló el problema.

     He conversado con artistas como Arno Breker. Él me decía: "Hitler me dijo: Usted haga sus esculturas, que las necesitamos aquí. Usted no se preocupe más del dinero, ahí le doy ese castillo. Vaya y viva allí. Es suyo".

Neonazismo actual y tribus urbanas. ¿Hay algún grado de operatividad de los skinheads o sólo es una moda?.

—Mire, comenzó eso ahora en Chile. Afuera yo tengo muchas sospechas de que todas esas cosas hayan sido infiltradas por los servicios de Inteligencia, que los llevan a cometer desmanes y barbaridades para que se las atribuyan a los nazis. Ahora este muchacho de 16 años que mató a toda su familia, dicen que era nazi también, porque dicen que tenía propaganda nacionalsocialista. Y si no queda nadie, ¿quién puede atestiguar eso?. Le atribuyen esto porque es necesario para desprestigiar al nacionalsocialismo. Como los seis millones de judíos.

¿No fueron seis millones?.

—No existieron jamás. De eso existen datos precisos y concretos, científicos. Existen los informes de (Fred) Leuchter, que es un constructor de cámaras de gases en Estados Unidos, el más avanzado técnicamente en eso, que le pagaron para que fuera a hacer un análisis en Birkenau, Auschwitz, en todas partes. Está también el historiador inglés David Irving, que nunca había negado el Holocausto sino que afirmaba que Hitler no lo supo; pero después de conocer ese informe, se convenció, y ahora es un predicador en el mundo de la falsedad del Holocausto. Pero ahora se desprestigió. Porque estas cosas son como los dogmas. Si yo a usted le pruebo aquí que esto es falso, usted me dice: "Falso será, pero es un dogma". Es como el misterio de la Santísima Trinidad, de la virginidad de María o de tantas otras cosas. Por eso que son de fe, porque son así. Si se pudiera probar que dos más dos son cuatro, nadie creería con la fe. Por lo tanto esto de los seis millones es un absurdo, porque no hubo nunca seis millones de judíos en Europa. Y si se pudiera probar que es falso, la gente no lo creería con la fe, pero como es absurdo, lo creen, y usted no saca nada con ponerle otra cosa.

En todo caso la trayectoria del pueblo judío es bastante particular. Mi impresión es que como pueblo, al acceder a un libro sagrado como fundamento de su historia, accedieron ellos mucho más rápido que los otros pueblos a lo que ahora llamamos conciencia. En ese sentido estuvieron más despiertos antes que los otros, pero aparte de eso no veo que sean tan diferentes.

—Son muy diferentes. Eso de los libros, por ejemplo... ese libro no les pertenecía a ellos. El único libro que tiene una sabiduría antediluviana es el Génesis, pero en el Génesis es todo simbólico. Ahora que seguramente los judíos lo consideran también simbólicamente. Pero ellos han fabricado su propia historia nacional, a partir del 600 a.C. aproximadamente. Con Esdrás, los profetas y otros, ellos establecen el Nuevo Pacto. ¿Y sabe por qué son tan diferentes? Porque ellos tienen una religión racista, y de varios miles de años. Los alemanes fueron racistas nada más que seis años. Pero de ellos se puede decir que el gen de un judío de hoy es exactamente el mismo que el de Esdrás y de Elías. Porque desde ese momento no permiten ellos el matrimonio fuera de la tribu, a no ser que sea muy controlado, cada cierto tiempo, para meterse sangre no-judía, porque ahí es donde está la vitalidad.

Pero existen judíos negros y judíos blancos.

—Sí, pero todos ellos tienen esos genes judíos donde se transmite una cosa casi robótica. Es muy interesante eso y lo vamos a tratar. Los judíos tienen una religión de sangre. No es una religión en verdad. Se parece mucho al hinduísmo, en ese sentido. Es una sociedad regida por la ley –igual que la sociedad brahmánica– que tiene rituales desde que amanece hasta que se acuestan, desde que nacen hasta que se mueren, con la circuncisión y otras cosas, con las comidas, y hasta en los aviones está la kosher, que tiene que venir certificada y aprobada por un rabino de la sinagoga.

     Los brahmanes de la India eran igual. Pero es curiosísimo esto, ¿sabe por qué? Porque los judíos son mestizos de muchas razas, pero es el único pueblo mestizo en el mundo que ha perdurado a través de los milenios, y no así los otros. En el mestizaje chileno ya estamos en las finales, ciento y tantos años apenas. Usted ve la decadencia de este pueblo: apequenado, que en un partido de fútbol con los argentinos, no es que sean peores ni mejores sino que hay una cuestión de raza, que se sienten mal. ¿Por qué? Porque ellos llevan un sentido racial, que Chile lo podría haber llevado. Mire a los carabineros, nuestro ideal racista. Yo soy profundamente racista, racista chileno en este sentido. ¿Qué es el racismo? Racismo es tener una imagen-meta. Para el alemán era el nórdico rubio de ojos azules. Eso no puede ser para el chileno. Pero para el chileno es el carabinero de la Guardia de Palacio, que viene de los campos de Chile: moreno, espigado y macanudo. Pero en lugar de eso estamos siguiendo a Don Francisco, que nos predica que el tullido en silla de ruedas tiene que casarse y así liquidar la raza. Es decir, estamos protegiendo a los inferiores. Y eso fue siempre en Chile, porque el "curadito" antes, que estaba "enfermito", cuando iba por la calle, se paraban los buses, y hasta los aviones, para dejarlo pasar. Es decir, tirar hacia abajo.

     El judío tiene una religión de sangre: mantener el judío típico, un –¿cómo llamarlo?– continuo impuro, digamos. Y de tanto en tanto le mete la sangre aria, porque la sangre no-judía le va a permitir la creatividad.

Pero más que la sangre aria se trata de la sangre bárbara en general. Por algo hay judíos negros, como los etíopes.

—No, pero siguen siendo judíos. ¿En la China? La China de hoy está gobernada por los judíos chinos. Y la India estuvo gobernada –y ésa es una cosa que la vine yo a investigar– por los famosos Beni-Israel, que son los que transforman el budismo para dedicárselo a los otros, que son los que crean después la vedanta de Shankaracharya, que puede haber sido un Beni-Israel, pero mucho más antiguo, de los que llegaron desde el Gobi, en las emigraciones cuando se acaba la civilización del Gobi.

     Y en Chile, bueno, los sefarditas, en fin... Pero fíjese que esto es lo que quiero decir: ¿por qué no basta solamente eso?. Porque sin embargo en la India los brahmanes mantuvieron una casta. No basta solamente eso, una política de sangre. Hay una cosa mucho más siniestra. Es terrible, terrible... El hecho de que el judío se mantenga a través de todo, y se mantenga... es más, necesita el judío... Fíjese, aquí está lo grave; porque el judaísmo se podría haber acabado. En el sentido de que gente joven... Yo no sé si Claudio Teitelboim [hoy Claudio Bunster] y otros más van a la sinagoga y siguen los rituales. Posiblemente sí. Si está casado con judía sus hijos tienen que ir. Aquí en Chile tienen un control tremendo. Yo lo sé por la hija de Barrenechea que es una aria-judía. Se casó con un... y dice que un día llegó a la casa de él un rabino a ofrecerle la sinagoga, porque su hija y su mujer eran judías, pero ella no sigue y no quiere seguir, y muchos jóvenes judíos que están hasta aquí con el judaísmo ortodoxo, que les sigue creando enemigos y luchas por ahí y por acá, en Israel con los árabes. Quisieran irse. Pero entonces los mismos judíos se encargan de inventar un enemigo –y esto es muy importante, y lo voy a decir–, de inventar el neonazismo, y el nazismo tremendo, que le mata gente aquí y allá, porque lo necesitan. Lo necesitan al frente para decirle a su propia gente: "¿Ve?. Tenemos que cohesionarnos, estar unidos, porque mire el enemigo que tenemos al frente". Y le meten una bomba en la sinagoga de Argentina, pagando precios de su propia gente; pero no les importa. Lo han pagado en Alemania, cuando Hitler les propone salir a todos los judíos, y el rabino presidente de todos los judíos de Austria se va a conversar con el presidente mundial del judaísmo en Portugal para decirle: "Nos pagan y nos dejan salir con todo para irnos a Madagascar. Y sencillamente nos permiten salir a todos nosotros, con barcos, industrias". Y le dicen: "No. No. Porque a ustedes los necesitamos dentro, aunque mueran". Porque así cohesionaban y tenían ellos sus planes.

     Por eso es que nosotros en Chile no les vamos a dar ese gusto, de ponernos a quemar sinagogas y todo eso. Son imbecilidades, y no lo haremos jamás nosotros. Eso lo hacen los servicios de Inteligencia de ellos mismos, para achacarnos a nosotros. Y si nosotros estuviéramos organizados en un partido, ya nos habrían infiltrado, como lo hicieron con Jorge González von Marées, cuando Jorge González von Marées, después de la muerte de (Héctor) Barreto, que era mi amigo, y otros más, prohibe que se mate más gente. Pero hubo otro crimen, que no fueron los nacistas pero se los atribuyeron, y a él lo metieron preso y luego a la casa de orates.

     Entonces ¿por qué el judaísmo se mantiene a pesar de todo? –y aquí viene lo importante–: porque tiene un contacto extraterrestre. Jehová. ¿Quién es Jehová? Es un extraterrestre. Ese pacto, el Nuevo Pacto, que se establece por ahí por el 600 a.C., después que los matan a todos por ahí en Persia en tiempos de Raquel. Entonces establecen el nuevo pacto: un contacto de pueblo elegido. Mientras ellos sigan rindiéndole sacrificios rituales sangrientos de toda especie, con guerras mundiales, etc., a ese vampiro que se llama Jehová, ellos van a tener la protección de estos elementos extraterrestres que gobierna Jehová. Y eso, tal vez ese contacto, lo perdieron en la India los brahmanes, con Shiva, con Vishnú; o es un contacto más débil porque no están interesados en el gobierno de la Tierra sino en sacarnos de aquí. Y ese contacto lo establecieron los nacionalsocialistas, en seis años. Por eso es que se produjo esa tremenda tecnología de punta concretamente desconocida, que todavía esta gente no la tiene.

Usted afirma que Hitler llegó a la Antártica y de ahí habría viajado al espacio.

—Esos son los indicios que tenemos nosotros.

¿Y qué impide que ese paraíso que descubrieron los nazis lo hubieran descubierto los norteamericanos?.

—Lo más extraño es que no han llegado allí. Es decir, los alemanes hicieron una expedición en 1938, el capitán (Alfred) Richter de la Aviación, financiada por el Ministerio de Aviación. El capitán Richter llegó por el lado del Atlántico al Mar de Weddell y la zona de la Reina Maud. Ahí volaron por sobre las cordilleras y encontraron oasis de aguas templadas que no tenían origen volcánico ni eran termales y que permitían vivir allí. Yo tengo los volúmenes. Había uno en el Ministerio de Relaciones Exteriores, pero el segundo no estaba; pero yo tengo los dos. Y ésa es la expedición del capitán Richter. Y en ese descubrimiento tomaron posesión de la zona, y durante toda la guerra estuvieron yendo continuamente. Algo así como apertrechándose.

     Luego viene, después de la guerra, en 1947 el almirante norteamericano (Richard) Byrd, que hace una expedición con barcos de guerra; hasta portaaviones. Y llevaba, se dice, una bomba atómica –eran las seis bombas de Hitler, que Hitler no las quiso usar; para qué, si ya no había necesidad–, y se dice que la dejó caer allí. Pero no estalló ahí sino en el aire. Y ésa sería el verdadero responsable del hoyo del ozono. Que esta cosa del ozono es muy divertida, cuando dicen que un spray lo está abriendo. Pero lo más extraño de todo es que nunca más se ha hablado de que alguien llegue por allá.

En "Ni por Mar Ni por Tierra" usted habla de eso.

—No. Es en "Quién Llama en los Hielos". Claro que nosotros no íbamos a llegar. Yo trataba de convencer al mayor Saavedra. "Vamos –le decía yo–, atravesemos la península de Palmer y lo intentamos, para llegar a las tierras de la Reina Maud, porque el almirante Byrd encontró aguas templadas por ahí cerca también". El almirante Byrd era un tipo extraordinario que murió también misteriosamente.

De los héroes y dioses chilenos usted hablaba en ese libro. De los selknam, por ejemplo.

—Ah, claro: Temaukel, Quanyip, y los magos Jon, que proyectaban su Huai yu Huen, que es el cuerpo astral, que cuando morían se iban. Y los araucanos... Era una cosa muy extraordinaria.

Se sabe muy poco de eso. Algunos sostienen que hay una doctrina esotérica ahí perdida.

—Total. Sí la hay y tiene parecido. Las machis y los machis. Porque al principio fueron los machis, porque las machis quedaron cuando se fueron a la guerra. Se escribe "m-a-c-h-i". En alemán se pronunciaría "maji", y los Maji son los Magos persas y los magos antiguos. Entonces hay una relación ahí. El profesor (Jacques) De Mahieu, un profesor francés que vive en Argentina [falleció en 1990] y que estuvo a cargo del Museo de Londres, ha hecho investigaciones muy interesantes sobre eso. Y aquí en Chile existe una cosa curiosísima: los araucanos dicen que ellos son blancos. Y los españoles cuando llegaron aquí se encontraron con indias blancas, altas, espigadas, de ojos azules y rubias. Entonces ¿de dónde venía esa gente?. ¿Serían vikingos?, ¿anteriores a los vikingos?. Es lo más posible. Esa raza desapareció, murió casi toda en la guerra, igual que los de la Isla de Pascua.

Ésos serían algunos de los mapuches, porque los que llevaron a España, por ejemplo, a la Corte, no eran rubios.

—Claro que no. Ya estaban muy... a pedacitos. Conservaban algunas virtudes guerreras, antiguas, estupendas. Y muy parecida la oración del árbol, el canelo, y todas esas cosas. El Reché... Eran racistas tremendos. Despreciaban a los que se habían mezclado con españoles. Ahora; usted me pregunta por héroes nuestros. Arturo Prat. Total. Los héroes de La Concepción... Chile tiene dentro de la raza unas reservas inmensas. El pueblo de Chile es el que ha sufrido más con el asunto de Laguna del Desierto [territorio que Chile perdió recientemente en un arbitraje a favor de Argentina], no éstos, los empresarios que viven en Vitacura y no les importa nada. Son gente que lo único que les interesa es tener el último auto, el último Mercedes, y piensan que el dinero no tiene color ni olor. Lo único que huele mal son ellos. Ésos van a cualquier parte del mundo. No se dan cuenta de que la tierra, la Patria, es mucho más que un pedacito de tierra: es un alma. El chileno, el paisaje, su alma es única en el mundo. Chile es un país único, milagroso. Todavía existe libertad. Todavía yo puedo hablar así como estamos hablando con usted. En otra parte, no, porque lo meten preso. Dicen que somos fascistas, nazis, y a la cárcel. Aquí en Chile los judíos no han podido con nosotros. No han podido pasar ninguna ley. En Argentina hay ya una ley que le prohibe a usted comprar libros. Aquí todavía no. Éste es un país único. Y este país, de gente tan especial, el pueblo de Chile, ha sufrido en las entrañas la pérdida de Laguna del Desierto, porque ahí murió un chileno, y ellos lo saben, asesinado [el teniente Hernán Merino, a manos de un grupo de gendarmes argentinos].

     Entonces este país, en un remezón resurgen virtudes enormes, inmensas, terribles. Si Chile cortó su historia, por delicadeza, con los argentinos. Dijimos: "Bueno, Patagonia para qué, si somos hermanos". Creen eso. En Chile la imaginación es lo que falla, porque es un país montañés. Castellano-vasco. Vivimos entre mar y cordillera.

Mentalidad de isla.

—Sí, isleños.

Volviendo al tema de los mapuches, ¿es efectivo que existe allí una doctrina esotérica perdida?.

—Sí. Existe. Tiene que existir. Y está mucho más cerca de la verdad, por ejemplo, que la medicina actual. La medicina mapuche le decía que el mal eran pequeños seres que se le metían a usted dentro del cuerpo, y que había que sacarlos o impedir que se metieran. ¿Y qué otra cosa son los virus?. Si el virus no sabemos lo que es. Se sabe que es un ser vivo porque tiene ADN, nada más. Pero está entre una cosa y otra. Los virus se pueden combatir de esa manera. Los araucanos están en mejores condiciones, si es que todavía conservan la tradición, que se junta con la de Paracelso. [...]

Como diplomático usted conoció a gente importante del mundo político y de las letras: Nehru, Hesse, Jung, Tito, Indira Gandhi, el Dalai Lama, etc., además de toda una generación de escritores chilenos. ¿Por qué no nos habla un poco de cada uno de ellos?.

—Yo iba en busca del ser humano. Y de los más grandes que he conocido como ser humano: Nehru, un tipo extraordinario. Indira Gandhi, igual. Y los hijos de la Gandhi. Ella muere asesinada por los servicios de Inteligencia mundial, y su hijo también, Rajiv, que jugaba con mis niños en la India. Entonces ahora, del Dalai Lama ya le he hablado. Desgraciadamente ingenuo, creyendo que de esa manera va a poder recuperar su país, el Tíbet.

Y tal vez lo haga, aunque nominalmente.

—Los chinos jamás lo van a soltar. Y si lo recupera... él me preguntó a mí. La última vez que tuvimos una conversación seria –cuando estuvo en Chile ahora, no pudimos conversar casi nada; lo tenían aislado ya– fue cuando la muerte de Indira Gandhi. Los chinos le habían propuesto a él un acercamiento. "¿Qué cree usted?", me dijo. "Por ningún motivo." –le contesté– "Mire al Panchen Lama, lo han transformado en algo que no existe". Y él cayó peor ahora, porque le mataron el alma. Por lo menos habría conservado el rito. Imagínese usted a los tibetanos comiendo en McDonald's y en blue jeans.

     Ahora, del profesor Jung y de Hermann Hesse, son seres extraordinarios. A pesar de que con el profesor Jung tengo diferencias, que se han producido después, es un monumento, una montaña. Es el hombre que más adentro ha penetrado en todo esto que hemos conversado hoy día.

El tema de la simbología...

—Más que nada... y sabiduría, porque la aplicó a nuestros tiempos. Le faltó el coraje de plantarse de frente diciendo: "¡No importa!". Porque él quiso salvar su propia doctrina y concepción, la labor de su vida. Le bastó con haber peleado con Freud, pero no se atrevió a seguir la pelea más adelante –dicho esto por su secretaria judía–. Después de la guerra sintió que se le derrumbaba todo.

Simpatizaba Jung con el nazismo, según eso...

—No podría decir eso, pero sí él buscaba un espacio dentro de ese mundo que creyó que iba a ganar, e inventó la teoría del inconsciente colectivo, donde separó el inconsciente ario del judío, con lo cual le entregó un arma poderosísima a los alemanes, que no usaron nunca. Luego, cuando se perdió la guerra material, de todos sus libros desaparece toda mención al inconsciente ario y al judío. Además, sus interpretaciones que hizo de Hitler son las más formidables. Son muy parecidas a las mías: lo compara él con Mahoma. Hay un solo libro donde se publican esas entrevistas: es del profesor (William) McGuire de la Universidad de Princeton.

¿Qué diferencias había, según la concepción de Jung, entre ambos inconscientes colectivos?.

—Él decía que el inconsciente colectivo judío ya estaba exhausto, agotado en la Historia. Por lo tanto su enfrentamiento con los arquetipos era desde un punto de vista racionalista. En cambio el inconsciente colectivo ario, germano, como no se había podido desarrollar en el mundo histórico, estaba todavía muy nuevo, muy joven y lleno de vitalidad. Entonces se conectaba con los arquetipos emocionalmente. Es muy cierto eso, porque los judíos no creen en el otro mundo. Ellos creen que aquí se acaba todo. Por eso es que hay que gobernar la Tierra, y luchan terriblemente por eso.

¿Y con Hermann Hesse?.

—Hermann Hesse era el prototipo del inconsciente colectivo ario; aunque él mismo no lo sabía... Pero era la bondad completa, la fe, la ingenuidad, la poesía.

Se consideraba un continuador de Nietzsche, de alguna manera...

—No. Él admiraba a Nietzsche, y amaba más que nada la poesía de Nietzsche. Pero él era totalmente dentro de la línea... ahí tiene a un gran hinduísta, budista, o si quiere, un taoísta. Un hombre que creía de buena fe en la unidad de todos los seres humanos... También se casó con una judía, con Ninon Ausländer, a la que yo conocí y estimé mucho, y ella también me estimó bastante.

¿Tenía algo de lobo estepario Hesse?.

—Lo tuvo en alguna época. Vivió eso entre los años '20 y veintitantos, toda esa época de posguerra. Después de la Primera Guerra Mundial se produce un caos muy parecido al de ahora, con menos consecuencias por supuesto, con posibilidad de reacción. Una reacción a eso es el fascismo y el nacionalsocialismo.

Tal vez en "Demian" Hesse refleja algo de ese conflicto.

—"Demian" es un libro mágico, maravilloso, lleno de simbología, de la simbología del profesor Jung. Hermann Hesse comienza a escribir sus libros mágicos una vez que conoce a Jung y que Jung lo analiza. Antes eran novelas de segundo orden: "Rosshalde", "Bajo la Cuerda", que eran novelas no más, dentro de la línea tradicional, siguiendo a (Gottfried) Keller, que era un novelista suizo. Pero con "Demian" inicia la nueva cosa mágica. Luego tiene "Narciso y Goldmundo", tan bello, y "El Juego de Abalorios".

"El Juego de Abalorios", en cuanto academia que unificaría a todas las artes, ¿de alguna manera concuerda con algunos de los ideales nacionalsocialistas?.

—Sí. Eso lo toma mucho él del I-Ching. Porque curiosamente ni Jung ni Hesse se interesaron en las runas, y no conocieron su propia mitología. Ni siquiera Nietzsche. Nietzsche tal vez por reacción contra Wagner, porque en Wagner está todo. Las runas son el origen del I-Ching.

Nietzsche pone en su "Zaratustra" como animales heráldicos al águila y a la serpiente. ¿La serpiente emplumada de Quetzalcóatl?.

—Sí, yo creo que Nietzsche sabía algo más de lo que dijo. Sin embargo, como él no creyó en eso, no encontró el punto de salida.

¿Es posible que estuviera enterado de los mitos mayas y los citara en clave?.

—Sí, en Kundalini. El águila y la serpiente. Pero si él hubiese buscado tal vez por ese lado... con esos dolores tremendos de la cabeza no encontró salida. Y eso es curioso, porque era hijo de pastores, como lo era Hölderlin, que se volvió loco también. No encuentran salida, el cristianismo no les deja espacio. También era hijo de pietistas, si no me equivoco, Hermann Hesse, y también Jung. Y por eso tal vez ninguno de los dos se inclina a lo que era verdaderamente peligroso: la mitología germana, Wotan. En la crucifixión de Wotan está todo el cristianismo esotérico. Si el cristianismo, para poder penetrar en el mundo bárbaro –como se le llamaba entonces– tiene que tomar toda la mitología germánica antigua: la crucifixión, la resurrección de Cristo al tercer día, Wotan después de nueve noches crucificado. Y el Cristo, es una cosa que viene de Grecia; es una entidad, es el Buda, porque Gautama llega a ser Buda como Jesús pasa a ser Cristo. Cristo es una entidad en la cual él se inserta y se eterniza después de la crucifixión. Pero lo curioso es que ahí está el camino nuestro. El camino de Jung también, como individuo y consciente de sí mismo. Porque al principio, cuando Jesús era Jesús y nada más, decía: "Yo y mi padre somos una misma persona". Es lo mismo que dicen los Evangelios. Pero cuando lo crucifican le dice al ladrón: "Esta noche tú estarás conmigo a la diestra de mi padre". Ya no está fusionado; ya es él y el padre. Lo que Jung decía: "Mi trabajo es iluminar la oscuridad del creador", porque la entidad suprema, el dios o los dioses, no son conscientes de sí mismos. Él sí. Es una cosa maravillosa, porque esta posibilidad es la que se le da al hombre, al superhombre que pasa por la Tierra: ser conscientes. Hölderlin decía: "Como los bienaventurados nada sienten por sí mismos, alguien tiene que sentir por ellos", es decir, el poeta.

Julius Evola sostiene que el hombre tradicional debe tratar de cabalgar el tigre de Shiva y ayudar a la disolución.

—Ésa es una de la ideas de Evola. ¿De qué manera lo va a ayudar?. ¡Son tonterías ésas!. Hay que luchar, hombre, hasta el último, como el soldado ahí metido en las ruinas de Pompeya, que lo encontraron quemado con una lanza en la mano y que no se movió de ahí porque no le habían dado la orden. [...]

Usted afirmó una vez que el Ejército de Chile tiene una tradición esotérica. ¿Es aún eso así?.

—Mire, es muy interesante el Ejército de Chile. Es prusiano en la tradición. Sabemos la historia. Porque en la Guerra del Pacífico fue Bismarck quien nos apoyó, y nosotros cambiamos hasta el quepis francés y trajimos a los instructores, como el general (Emilio) Körner. Y dieron una instrucción que cayó en un campo muy fértil, por las razones que hemos hablado: el araucano, una raza guerrera, que tendría seguramente en el pasado algo que ver con los germanos. Según la india Glaura, que era la informante de Ercilla, le dijo que eran frisones en su origen. Y Ercilla cantó esa epopeya maravillosa (La Araucana). No hay otro país en América que tenga una epopeya, salvo Chile. Una canción de gesta.

     Ahora, eso y el guerrero visigodo que venía a Chile pagado de su propio pecunio. No venían por el dinero a Chile, eso es falso. Pedro de Valdivia pone las últimas espuelas de oro y todo, para ir a buscar más refuerzos y más gente a Lima. Manda doce emisarios. Sus cartas eran verdaderos poemas a Carlos V de Pedro de Valdivia sobre esta tierra tan especial que él amó desde el primer momento. Y esa gente se perdió en el desierto y llegaron destrozados, todos rotos, y por eso se llamaron los rotos. "¿De dónde vienen?. Si son los rotos, vienen de Chile". De ahí viene la palabra.

     Entonces el Ejército de Chile nace con la Independencia, junto con la Marina, porque el primer almirante creo que fue O'Higgins. Entonces el Ejército está vinculado a la raíz de Chile. Y el pueblo de Chile siente un amor enorme por su Ejército. El roto chileno precisamente siempre se acuerda del sargento, las patadas que les pegaban. Duros los tipos, pero así les gusta. Entonces en Chile hay una tradición que está en la sangre, primero. Segundo, la tradición prusiana. Y tercero, algo completamente especial: Cuando yo he visto en Chile durante el gobierno militar al Ejército de Chile y a la Iglesia, con toda su liturgia, yo me quedo con la del Ejército, porque la otra es una liturgia que ya está falsificada, porque ya está con el guitarreo adentro. Perdieron el lenguaje sacro, que era el latín, lenguas muertas, como el sánscrito, que cuando se pierden están liquidados. Es el Ejército entonces el único que se puede mantener. Y de ahí los celos enormes de la Iglesia, que es el perro del hortelano, que no gobierna y no deja gobernar al Ejército chileno. Y del Ejército la cosa esotérica ¿dónde está?: en las formas, en el sentido –que no se les pierda– de la lealtad, del deber, del respeto. Las palabras que dijo el general Sinclair después del atentado a Pinochet, son emocionantes. Cuando se para él y dice: "Han atentado contra la sagrada persona de nuestro Comandante en Jefe", ahí está representada una cosa religiosa y esotérica, y eso se va a perder, porque contra eso están lanzadas todas las fuerzas del mundialismo y de este gobierno secreto, a través de los agentes de los servicios secretos. [...] Y por eso es que están lanzados con todas sus fuerzas para liquidarlo, a través de este gobierno de demócratacristianos, socialistas, pepedés y todo lo demás, en el fondo totalmente controlados. Fíjese quiénes son la gente que rodea a Frei: Flisfisch, judío, Rosenblut, judío. ¿Y quién le hace la imagen?: un tal Halpern; todos judíos. Entonces este hombre es un zombie, un llevado. Lo principal que quiere este gobierno mundial es destruír las tradiciones de los pequeños países. Mire usted lo de Chechenia: luchó contra Rusia y le ganó la pelea. Yo he dicho: si nosotros peleamos contra los yanquis, se la ganamos también. Claro que aquí es como en el chiste: "Y si les ganamos, ¿después qué hacemos?". Pero la verdad es que podemos.

     Están lanzados contra todas estas tradiciones. Hay que liquidar la agricultura. También la Democracia Cristiana, desde el primer gobierno. Yo he sido embajador de Frei (padre), conocí mucho a su padre y le tengo afecto en muchas cosas. Y a este "cabro" digo yo, que hoy día es el Presidente de Chile (Frei hijo), lo tuve alojado en mi casa, a él y a su mujer, en Austria, y los hice declarar huéspedes de Estado; y cuando lo fui a ver no me recibió. Yo le iba a decir: "Usted no puede desoír, va a matar el alma de Chile, con todas estas barbaridades". Pero ya está rodeado, ya no hay nada que hacer. Entonces va destinado a destruír la agricultura, que es una de las bases de la tradición, y al Ejército y a la Armada de Chile. Pero hasta ahora están intactas. Las protege esa fuerza impoderable, llamémosla Virgen del Carmen o Estrella de Chile. Pero hay que defenderlas.–



1 comentario:

  1. Don Miguel you are immortal! Heil Hitler! Heil Serrano! Sieg Heil!

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