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domingo, 8 de enero de 2012

Reseñas del Libro "Hitler, Buda, Krishna"


     Un lector nuestro nos sugirió hace algún tiempo traducir una reseña sobre un libro que estaba en inglés en el sitio www.nazi.org.uk. La vimos y la juzgamos algo simple. Fuimos al lugar de donde había sido tomada (www.trimondi.de/H-B-K/) y encontramos, además de aquella, otra aún más completa. Hemos traducido las dos, porque juntas hacen más comprensible los apuntes que se han tomado del libro. Ambas se refieren al libro titulado "Hitler, Buda, Krishna. Una Alianza Impía Desde el Tercer Reich Hasta el Día Presente", de los autores Víctor y Victoria Trimondi (nombres sospechosamente simbólicos, seudónimos de Herbert y Mariane Röttgen), publicado en Viena en 2002. Es claro que toda la información cojea un poco puesto que no disponemos del libro, pero estas revisiones algunos puntos pueden aclarar a los interesados en estos temas. También es claro que la intención de los autores no es hacer una apología sino una acusación más fundamentada. Sin embargo, siempre se puede sacar provecho de todo conocimiento.   
     El primer texto al parecer es un folleto promocional confeccionado para la venta del libro; a pesar de ello, va. El segundo es un texto personal, sin indicación de fecha, del profesor Manuel Sarkisyanz, de quien se dan noticias suyas al final de su texto. Nos hemos enterado después en el tiempo [Noviembre de 2013] de que nuestra traducción de ambas reseñas ha sido publicada ahora en el sitio oficial www.trimondi.de sin mencionar su origen. En fin.



 
HITLER, BUDA, KRISHNA
Una Alianza Impía Desde el Tercer
 Reich Hasta el Día Presente
(Víctor y Victoria Trimondi, Ueberreuter Verlag - Viena, 2002)



     Los "fabricantes de mitos" nazis fueron especialmente fascinados por el Lejano Oriente. Fue allí —más que en las raíces culturales de Europa— que ellos esperaron encontrar los fundamentos de una "teología política" que el régimen gigantesco que era el Tercer Reich podría usar como su base metafísica. En las filosofías, mitologías, visiones y dogmas, así como en las prácticas religiosas y los textos de las tradiciones espirituales que Asia tenía para ofrecer, ellos encontraron los modelos para glorificar la guerra, para la deificación del "Führer" y de la raza blanca. Ellos descubrieron los remanentes espirituales de una religión primitiva indo-aria y anti-semítica perdida desde hace mucho, que ellos entonces quisieron reconstruír bajo el signo de la esvástica. Retratos fascinantes de los "Padres de la Iglesia Nazi".

* * * * *

     Los años recientes han visto un marcado ascenso del interés público en el Nacionalsocialismo, con la reciente investigación llevada a cabo y nuevas interpretaciones a las que se ha llegado. La vida privada de Hitler y su relación con las mujeres siguen ocupando los medios. Significativa también es la atención creciente dada a las interpretaciones del nazismo como una "religión política" y un "movimiento de culto". Es menos ampliamente conocido, sin embargo, que el contenido, la estructura y el fundamento de una "religión nazi" eran a menudo discutidos dentro de la SS en general y en su Ahnenerbe [Sociedad de la Herencia de los Antepasados] en particular. La SS, encabezada por Heinrich Himmler, se consideraba la "guardia de avanzada" de la investigación alemana en religión. Todas las figuras principales en esta "herrería de religión" basaban su trabajo en el supuesto de que una fe aria racialmente pura había existido en tiempos prehistóricos y debería ser por lo tanto descubierta de nuevo y resucitada.

     Después de examinar cuidadosamente material de archivo, literatura secundaria y documentos nazis, los autores han sido capaces de demostrar que esta restauración de una religión aria usó ideas, filosofías, mitologías, visiones, dogmas y prácticas sagradas pertenecientes a sistemas de creencias orientales tradicionales. Un círculo de eruditos culturales fascistas apareció afirmando que el budismo, los Vedas, los Puranas, los Upanishads, el Bhagavad Gita, el yoga e incluso el tantrismo eran remanentes intelectuales de una religión desaparecida, global, indoaria, anti-semítica. Hubo también préstamos de la cultura tibetana y sobre todo de tradiciones japonesas de los samurai y del Zen. El legado cultural arcaico de un Oriente despótico y bélico proveyó a los ideólogos nazis de sus teorías para:

* la apoteosis del "Führer"
* un sistema de castas sociales basado en la raza
* la sacralización de la guerra y los guerreros
* el dominio sobre los sentimientos
* la manipulación de la conciencia
* la explotación política de símbolos y rituales
* el significado de arcaicos ritos sacrificiales

     El libro tiene dos secciones. La primera se enfoca en la actividad religiosa y política dentro de la Ahnenerbe. Los aspectos de las religiones orientales que estaban influyendo en el pensamiento nazi fueron discutidos y debatidos desde una postura tanto esotérica como académica desde que Heinrich Himmler, el líder de la Sociedad, promovió ambos acercamientos al asunto. Los autores se sorprendieron al destapar aquí discusiones sobre:

* Encarnación
* Ley del karma
* Meditación budista
* Ética samurai
* Misticismo guerrero en el Bhagavad Gita
* Hitler como gobernante sagrado del mundo (Chakravartin)

     Realmente asombroso es el grado al cual el "grupo de estudios" de Himmler sobre la visión del mundo se aplicó tan diligente y exhaustivamente y con tal previsión sobre el asunto. Esta sección del libro también estudia la conexión nazi-tibetana.

La segunda sección se ocupa de la herencia profética dejada por la Ahnenerbe y ofrece una comprensión aguda sobre el neo-fascismo religioso de la post-guerra. Somos encarados aquí con una subcultura oculta que maneja un poder sustancial, una escuela de pensamiento en la cual mitos, paradigmas religiosos, dogmas, teorías de conspiración, doctrinas esotéricas, superstición, visiones, ilusiones y la materia de fábulas y ciencia-ficción se combinan todos tan naturalmente con ideologías nazis e historia nazi que ellos ya no podrían ser distinguidos uno del otro. El elemento indo-tibetano, sin embargo, es suficientemente prominente para justificar la discusión de "enseñanzas indias con contenido nacionalsocialista". Hitler aparece aquí como un avatara, la encarnación del dios indio Krishna, el Bodhisattva, el Chakravartin (el gobernante sagrado del mundo). La segunda sección también considera el interés mostrado por los fascistas en el ritual tántrico tibetano Kalachakra.

¿Quiénes son los exponentes claves
 de las teorías presentadas en el libro?

     "Hitler, Buda, Krishna” presenta las biografías y las ideas de los ideólogos nazis importantes, destacando la influencia asiática y en particular la influencia budista en su pensamiento y visión. Las personalidades cubiertas anteriores a 1945 son:

Heinrich Himmler, Comandante SS del Reich, admirador de la filosofía asiática. Una cita de Himmler: "me maravillo de la sabiduría de los fundadores de las religiones indias". Himmler era un seguidor de la doctrina budista del karma y de la encarnación.

Walther Wüst, coronel de la SS, Director de la Ahnenerbe, vicecanciller de la Universidad de Munich, orientalista. Wüst tiene que ser visto como la fuerza impulsora detrás de los empeños del instituto Ahnenerbe por forjar una religión. Él operó bajo el supuesto de que la religión nazi en construcción debería estar arraigada en las escrituras védicas y budistas de la India.

— El fundador del "Movimiento de la Fe Alemana" y más tarde capitán de la SS Jakob Wilhelm Hauer. Erudito en la cultura india y experto en sánscrito, echó mano del Bhagavad Gita y textos budistas en un intento de elaborar la tipología de una máquina de guerra invencible.

— El general de brigada SS Karl Maria Wiligut ("el Rasputin de Himmler"), ocultista en la SS-Ahnenerbe. Él afirmó estar en contacto espiritual con monasterios lamaístas tibetanos.

— Los investigadores de los tibetanos los SS Ernst Schäfer y Bruno Beger vieron el lamaísmo como un tesoro en la cual el núcleo del conocimiento ario fue almacenado. El libro también mira la relación de Sven Hedin con el régimen nazi e Hitler.

— El experto en Japón, geopolítico y Presidente de la Deutsche Akademie Karl Haushofer. Él enfatizó la idoneidad del fascismo de Estado Shinto como un modelo para el Nacionalsocialismo.

— Los profesores alemanes de budismo Zen Eugen Herrigel y Karlfried Dürckheim plantearon un vínculo entre la filosofía Zen y el Nacionalsocialismo.

— El filósofo fascista Julius Evola, cuyas ideas fueron mucho más influyentes en la SS que el primer pensamiento y cuyo sistema tradicionalista de teorías está basado en gran parte en doctrinas budistas y tántricas.

— El místico SS Otto Rahn y los círculos neo-budistas que él frecuentó en Francia. Su influencia condujo a Rahn a afirmar que el "Grial de los cátaros" era "un símbolo del alma adoptado directamente del budismo”.

— El francés especialista en Oriente Jean Marquès-Rivière, jefe de la policía secreta francesa (S.S.S). y colaborador de la SS. Uno de los principales eruditos occidentales en el Tantra Kalachakra tibetano.


     La primera parte del libro también trata acerca del movimiento anti-budista en el Tercer Reich. El capítulo titulado "¿Colaboradores, Justificadores o Víctimas?" considera el papel de los budistas en el período nazi.

Los protagonistas del neo-nazismo religioso son estudiados también,
 con particular atención sobre el efecto de
 las ideas y filosofía indo-tibetanas sobre su pensamiento.


— "La Alta Sacerdotisa de Hitler", Savitri Devi, contribuyó decisivamente a la consagración de Hitler después de la guerra y al establecimiento del Nacionalsocialismo como una secta casi india.

— Los inventores de los "misterios nazis", los ocultistas franceses Louis Pauwels y Jacques Bergier, y el inglés Trevor Ravenscroft. Los tres autores vieron el Nacionalsocialismo inextricablemente unido al mito indo-tibetano de Shambhala.

— Los ideólogos del "Sol Negro", los autores vieneses Wilhelm Landig y Rudolf J. Mund, y Jan van Helsing. Estos escritores trabajan a partir de la premisa de que el lamaísmo tibetano-mongol y las enseñanzas esotéricas del Nacionalsocialismo tienen su fuente en la Atlántida.

Miguel Serrano, diplomático chileno y fundador del "Hitlerismo esotérico". Serrano es un experto en doctrinas tántricas. Las piedras angulares de su sistema de teorías racistas son de origen indo-tibetano.


¿Por qué el título del libro: “Hitler, Buda, Krishna”?

     Incluso antes del comienzo de la guerra fueron hechos intentos por varios ideólogos nazis arriba mencionados para identificar a Hitler como el último eslabón en una cadena indo-aria de reyes divinos y filósofos. Los fundadores de la religión india como "Buda" y las divinidades heroicas indias como “Krishna” fueron proclamados como pioneros y heraldos del Führer. Esta apoteosis alcanzó su punto culminante con el trabajo del diplomático chileno Miguel Serrano, que reverenció a Hitler como el 10º avatar del dios Krishna/Vishnú. Para Serrano el dictador alemán es inmortal y reaparecerá como el "vengador" para otorgar la supremacía global a la raza aria en una guerra apocalíptica que pondrá fin a todas las guerras.


¿Qué buscaron los ideólogos nazis en India, y qué encontraron?

     En su opinión la cultura clásica de la India era una reserva en la cual el saber de una civilización de estirpe aria se suponía que había sobrevivido. Las escrituras indias lo adornaron con las bases religiosas para una cruel religión de guerreros y una ética inhumana para la conducta en la guerra.

     Ellos vieron el sistema indio de castas como el suministro de un modelo de orientación social que acomodó su ideología racista.

     Ellos vincularon la idea india del "gobernante global" con su propio "principio del Führer" y lo aplicaron a Hitler.

     De los sistemas tántricos de la India y el Tíbet ellos desarrollaron su propia teoría sexual fascista.


¿Cuál era el interés particular de los
 ideólogos nazis en el Bhagavad Gita?

     Se dice que Heinrich Himmler siempre llevaba una copia del Bhagavad Gita consigo. Él comparó a Hitler con el dios Krishna que figura en esa obra poética.

     El Bhagavad Gita fue leído como un catecismo por los SS. Por consiguiente muchos de los ideólogos nazis arriba mencionados se refirieron continuamente a este manual de guerra indio.


¿Cuál era el interés particular de los ideólogos nazis en el budismo?

     En su opinión Buda era un "ario", y el budismo una "doctrina aria".

     Ellos enfatizaron los elementos bélicos y varoniles del budismo.

     Los ideólogos nazis sostienen que el budismo es una doctrina que pertenece únicamente al poder.

     La meditación budista y las técnicas de yoga son recomendadas para la disciplina espiritual del "guerrero".

¿Qué buscaron los ideólogos nazis en el Tíbet y qué encontraron?

     Los ideólogos nazis estaban convencidos de que los remanentes de una raza aria original habían sobrevivido en el Tíbet. Ellos organizaron una expedición para localizar estos vestigios.

     Ellos creían que el antiguo conocimiento ario estaba conservado en textos lamaístas y en monasterios tibetanos. Se pretendió que los tibetólogos de la Ahnenerbe descifraran este conocimiento usando traducciones y análisis de textos.

     Los investigadores del Tíbet de la SS estaban subyugados por la naturaleza mágica y oculta de la cultura lamaísta. Los ocultistas dentro del Ahnenerbe incluso creían que ellos estaban en contacto espiritual con los lamas tibetanos.

     Los dos líderes de la expedición SS al Tíbet, Ernst Schäfer y Bruno Beger, fueron ambos especialmente atraídos por los elementos mórbidos y bélicos del budismo tibetano.

     Los Himalayas eran un objetivo clave para los alpinistas nazis.


¿Qué buscaron los ideólogos nazis en Japón y qué encontraron?

     La filosofía guerrera de los samurais japoneses (Bushido) fascinó a la SS. Himmler escribió el prefacio para un folleto sobre los samurais, 52.000 copias de las cuales fueron distribuídas a todos los SS.

     Una variedad de temas relacionados con la tradición samurai fueron discutidos dentro de la SS.

     Nipólogos alemanes y eruditos japoneses de la cultura alemana hicieron comparaciones "teológicas" entre el principio nacionalsocialista del "Führer" y la creencia Shinto en la "divinidad imperial".

     Los protagonistas alemanes del budismo Zen, Eugen Herrigel y Karlfried Dürckheim, intentaron ligar la filosofía Zen y el Nacionalsocialismo.


¿Qué tienen que ver el Tantra Kalachakra
y Shambhala con el Nacionalsocialismo?

     Los investigadores de la Ahnenerbe estuvieron especialmente interesados en el Tantra Kalachakra.

     La visión de Shambala registrada en el Tantra Kalachakra ha llegado a ser un pilar central en la mitología del neo-nazismo religioso.

     Muchos de los temas surgidos del Tantra Kalachakra (una visión cíclica del mundo, la dominación mundial, el uso de súper-armas, la magia y el ritual en las prácticas sexuales, etc.) son temas claves en el fascismo religioso.

     El Tantra Kalachakra desafía a las religiones monoteístas, tres de las cuales son semíticas en su origen. Por esta razón fue utilizado por círculos antisemíticos de extrema derecha para su propaganda racista.

     Hubo contacto entre el 14º Dalai Lama, como el supremo maestro Kalachakra, y representantes del fanatismo religioso y antiguos hombres SS.


¿Qué temas filosóficos son tratados en el libro?

— El Nacionalsocialismo como "religión política".
— La tentativa de consagrar al "Führer", la "raza" y la "guerra".
— La creación de un "guerrero divino" nacionalsocialista y la mitologización de la SS.
— Los sacrificios representados por la Segunda Guerra Mundial como las piedras fundamentales para una religión nazi.
— El fantasma del neo-fascismo religioso.
— Una comparación de las religiones asiáticas con la visión nacionalsocialista del mundo.


¿Por qué el libro es de actualidad?

     El neo-nazismo religioso, como una extensión y desarrollo del constructo religioso indo-ario forjado por la Ahnenerbe, se extiende a otros países en una enorme proporción.

     La "importación" de sistemas religiosos de Oriente está aumentando rápidamente sin investigación previa realizada sobre su contenido inhumano, sus prácticas atávicas, sus aspiraciones de poder político y su historia bélica.

     El fundamentalismo religioso y el totalitarismo fascista tienen muchas cosas en común y tienden a unir fuerzas. Conceptos intensamente actuales como “guerrero divino”, "teocracia" y "guerra de religiones" están también presentes en el modelo neo-nazi. Las fuentes de inspiración para estos conceptos provienen menos de las religiones "semíticas" (judaísmo, cristianismo, Islam) que de la fe asiática.

¿A quién está dirigido este libro?

     A cualquiera que tenga un interés incluso periférico en el "tema Hitler" y la historia del Tercer Reich se le presenta aquí una nueva interpretación del Nacionalsocialismo, basada en material hasta ahora pasado por alto o de alguna manera ignorado.

     Además, el libro está dirigido a todos aquellos lectores que se sienten en algún modo relacionados con los asuntos de religión, conflicto entre culturas, fundamentalismo, terror religioso, "guerreros divinos" y espiritualidad oriental (lamaísmo, budismo, tantrismo, zen, etc.), filosofía cultural, política, psicología, esoterismo, crítica ideológica y estudios culturales en general.

* * * * *

Reseña del Libro "Hitler, Buda, Krishna.
Una Alianza Impía Desde el
Tercer Reich Hasta el Día Presente"
por Manuel Sarkisyanz, Ph.D.


(Víctor y Victoria Trimondi, HITLER, BUDA, KRISHNA, EINE UNHEILIGE ALLIANZ VOM DRITTEN REICH BIS HEUTE, Viena, Ueberreuter, 2002)

     Este libro puede ser considerado como marcando una época en la historia intelectual de los vínculos inter-culturales del neo-fascismo. Trata principalmente de Himmler, el "budismo" tántrico y Krishna, un "éxito de ventas" que, por su alcance geo-cultural, supera por lejos a los previos libros continentales sobre esoterismo "ariosófico" [1].

[1. Jean-Michael Angebert, Lo Oculto y el Tercer Reich (Nueva York, 1974); François Ribadeau Dumas, Hitler et la Sorcellerie (París, 1975); RR Carmin, "Gurú" Hitler, Die Geburt des Nationalsozialismus aus dem Geist von Mystik und Magie (Zürich, 1985); Jean Robin, Hitler (París, 1987)].

     En las discusiones acerca de la "religión política" de los "nacionalsocialistas", sus nociones sobre "la sabiduría aria primitiva" de la India no habían recibido todavía la atención suficiente por parte de los historiadores. Éstos eran supuestamente esoteristas de lo "arcaico" dentro del ocultismo de la llamada Herencia Ancestral ("Ahnenerbe") en la SS, un interés particular no tanto de Hitler (quien pragmáticamente prefirió seguir modelos ingleses), sino ampliamente de Heinrich Himmler, que encabezó la SS: En contraste con las vinculaciones "semíticas" del cristianismo, una religión "aria" primitiva debía ser "más apropiada para la naturaleza germánica". Así, la "Ahnenerbe" de Himmler, la institución central para la construcción sistemática de una fe "aria", aparentemente recibió su "Vaticano SS" en el castillo Wewelsburg, en Westfalia.

     Un padre intelectual de esa fe llegó a ser el filólogo holandés Herman Wirth (1885-1981). Habiendo iniciado en 1919 el movimiento "nacionalsocialista" en los Países Bajos, él propagó desde 1920 la esvástica germánica-"aria". Insistiendo en que los arios descenderían de los "hiperbóreos" polares, que supuestamente habían habitado primero el continente perdido de Atlántida y luego la nórdica Thule (nociones "ariosóficas" y presuntamente rúnicas heredadas de la Teosofía de Helena Blavatsky), Wirth mantuvo que la sabiduría primordial de la Atlántida había sido conservada (por los "mahatmas") en el Tíbet budista. Tal Teosofía fue combinada más adelante con la mitología nórdica del Edda (y con la "sabiduría rúnica") por Rudolf Gorsleben (1883-1930), en el sentido de que en el Tíbet debía haber sido conservado algo de las capacidades ocultas para dominar la Naturaleza, capacidades que una vez poseyó la ártica "raza primordial" (Ur-rasse) de los arios. Y esto se convirtió en una verdad absoluta para la facción ocultista de la "Ahnenerbe" de la SS de Himmler. En particular el SS-"Sturmbannführer" Karl Maria Wiligut (1866-1946), un coronel austro-húngaro (encerrado en una clínica psiquiátrica entre 1924 y 1927), bajo el seudónimo de "Weisthor" (= el sabio Thor), había influído en Himmler para que éste creyera que el refugio de los arios provenientes de la "Thule de más al norte" —mediante las "memorias" parapsicológicas, en la vida de Wiligut como médium, sobre la herencia de los arios— debía ser buscado, debajo de la tierra, en el Tíbet budista. Así, al "budismo temprano" le fueron atribuídas cualidades particularmente "arias". Sin embargo, se llegó a poner en duda que la moral del Buda sobre la auto-renunciación pudiera ser probablemente considerada "aria". En consecuencia, se asumió que el budismo era una degeneración de la genuinamente aria religión védica del Poder. Mientras tanto, los belicosos arios védicos se habían convertido en el orgullo de ciertos nacionalistas indios anti-británicos, después de que imágenes británicas de indios sojuzgados les habían atribuído a éstos cualidades afeminadas y de un pragmáticamente irrelevante desapego del mundo.

     A causa de éxitos pragmáticamente obvios, mucho mayor prestigio que la India, tuvo en la Alemania de Himmler el Japón triunfante de los samurais con su moral Bushido. (En privado Hitler contaba a los japoneses entre los "lacados semi monos que quieren sentir el látigo" [2]). Y el victorioso militarismo japonés había instrumentalizado una particular escuela Zen de meditación para enseñar la devaluación de la vida, enseñar la disciplina, la voluntad de poder y la supresión de las emociones. (Esto iba mucho más allá que los modelos británicos para fortalecer la voluntad de poder, cuya admiración tenía una historia mucho más larga en Alemania [3]). Así, Himmler mismo recomendó el modelo de los samurais de Japón a sus SS, los "samurais de Hitler", la élite de las élites, apoyados por la movilidad ascendente de la clase media inferior. (Y los hijos del Milagro Económico de la Alemania de post-guerra habían recomendado –todavía en 2000– "el camino del samurai" para el "éxito" profesional y privado (págs. 194-195).

[2. Discurso de Hitler, 22 de Agosto de 1939, a los comandantes supremos; L.P. Lochner, What about Germany? (Nueva York, 1942), p. 3].
[3. Gerwin Strobl, La Isla Germánica. Percepciones Nazis de Gran Bretaña (Cambridge, 2000), pps 41, 42].

     Había sido el conde Karl Friedrich Dürkheim (que no tenía problemas en matar una familia de ardillas por pura diversión) quien contribuyó a la ética "budista" Zen para hacer del desprecio a la vida y la muerte en la Alemania de Hitler algo intelectualmente respetable. Los modelos japoneses de sacralización del poder mediante la mitología Shinto impresionaron a Karl Haushofer, el mentor de Rudolf Hess, ayudante de Hitler.

     Sin embargo, para propósitos prácticos, era suficiente con la noción luterana de que todas las autoridades gobernantes (Obrigkeit) provenían de Dios... Fue a pesar de esto que el jefe de la SS Himmler prometió deshacerse del cristianismo ("Debemos terminar con el cristianismo. Esta gran plaga... que nos ha debilitado en cada conflicto" [4]). Pero la declaración de Nietzsche de que "Dios está muerto" no era suficiente: se requerían alternativas a la religión cristiana, tan "ajena a la raza nórdica", para dar un fundamento metafísico a las nociones inculcadas en la SS.

[4. Heinrich Himmler, Geheimreden und andere Ansprachen (Francfort, 1974), p. 159: Discurso del 9 de Junio de 1942].

     Se esperaba una sacralización de los deberes de la casta de los guerreros a partir de la moral de castas del Bhagavad Gita, y la sacralización de la pureza racial por medio del brahmánico Código de Manú. Para esto, las conclusiones racionales de la Indología fueron puestas "al servicio de lo irracional" (p. 524), conclusiones hechas por especialistas indológicos seriamente calificados al servicio de Himmler para elaborar una mitología esotérica para su SS. Así Wilhelm Wüst (1901-1993), prominente en la filología de las lenguas indoeuropeas, se convirtió en el director de la Ahnenerbe ("Herencia Ancestral") de Himmler después de 1936, siendo nombrado en 1939 SS-Standartenführer (Teniente Coronel) y el hombre de confianza del Servicio de Inteligencia de la SS (SO) en la Universidad de Munich, de la cual en 1941 se convirtió en su rector. Su grupo de indólogos hizo contribuciones esenciales a la "religión aria" de la SS como la Orden central de guerreros, actuando como si la fe aria fuese tanto heredada como construíble. Debía proporcionar bases cosmogónicas para el Mando mediante arquetipos de dioses védicos como Indra y Varuna.

     Consecuentemente con esto, la expedición de Himmler al Tíbet (en 1938/39) estuvo interesada más en su religión pre-budista (llamada Bo, o también Bon) que en el budismo tibetano. Se buscaron pruebas de que el Tíbet alguna vez albergó una alta cultura "aria" y de que sus lamas administraban algo de la sabiduría aria primitiva (p. 158). Los remanentes nórdicos, que supuestamente regresaron a la "Thule" del mítico Norte, a los Hiperbóreos y al "Continente" de la Atlántida, fueron buscados en el Tíbet por los hombres de Himmler. Incluso esta expedición SS (de la "Herencia Ancestral") a Lasa fue dirigida por el calificado tibetólogo Ernst Schäfer (1910-1992), quien había participado antes en una expedición estadounidense al Tíbet. Él también se impresionó con los cuatro ornamentos de esvásticas en el trono del Regente del Tíbet Reting Rimpoche. Impresionante para la expedición SS resultó el mobiliario tibetano hecho de partes de cuerpos humanos, particularmente de huesos. Los recordatorios budistas de la transitoriedad de toda vida, del mundo de sufrimiento para ser vencido por el desapego, fueron "entendidos" para corresponder a una "moralidad" de la supervivencia del más apto, para corresponder a la voluntad de crear un mundo donde el débil no tendría derecho a sobrevivir. Así, el especialista racial SS Bruno Beger se impresionó profundamente con el procedimiento tibetano de cortar cadáveres en trozos para que fuesen pasto de las aves, "una de las experiencias más impresionantes en la misteriosa capital del Tíbet". Lo que Hitler impidió fue el plan de Himmler de usar a los tibetanos —a partir del modelo de Lawrence de Arabia— para un ataque militar contra la India británica (p.122). Su decisión derivó de la profunda comprensión de la impracticabilidad de esto (y de su admiración por la dominadora raza británica).

     Hitler obviamente no estaba impresionado por las supuestas potencialidades militares de las capacidades ocultas para dominar la Naturaleza —supuestamente preservadas en el Tíbet— ni por los "poderes polares concentrados allí". Esto, precisamente esto, vino a ser creído en la literatura neo-nazi, sólo después de que el "derecho del más fuerte" de Hitler resultó ser una ilusión del más débil. Tal fascismo —que según la Ley de Supervivencia del más Apto había perdido todos los derechos a sobrevivir— sobrevivió en virtud de la mitología esotérica, un consuelo para el fracaso de la biología (del Darwinismo social).

     Así el barón Giulio Evola (1898-1974) dedujo del Bhagavad Gita una sacralización del sadismo en términos de la voluntad divina de destrucción de todo mortal, significando la Infinitud de lo Divino la destrucción perenne de todo lo temporal. Así el sacralizado sadismo del guerrero kshatrya celebra el Sacrificio Sangriento de la Vida, trascendiendo las meras perversiones del sadismo "profano". En consecuencia, el asesinato se convierte en un sacrificio sagrado. Las publicaciones de Evola de 1953 y 1961 hicieron de él la principal "autoridad filosófica", el gurú de la Orden Negra del fascismo espiritual de hoy, de la nueva Élite que proclama nuevamente más que simplemente el Nuevo Orden de Hitler: es más explícito acerca de la destrucción de la sociedad moderna. Evola estaba pidiendo exactamente esto a partir de su obra principal, "La Rebelión Contra la Modernidad" de 1935. Sin embargo, a pesar de esta admiración por la SS –la Orden guerrera kshatrya–, él no es mencionado sino raramente en la literatura de la SS, aunque él realmente influyera en su auto-imagen (en particular la "Herencia Ancestral" del "Misterio del Grial" de los templarios). Mejor conocida es su influencia sobre la "ocurrencia tardía" del fascismo, la legislación racial italiana a partir de 1937.

     "L'Uome come Potenza" ("El Varón Como Poder") de Evola, es una glorificación del poder generado mediante la energía sexual, siguiendo modelos de cultos tántricos indios, asociados en particular con la Energía Femenina (Shakti) de Shiva-Rudra y Kali, las deidades indias de la destrucción y la regeneración. Entre las "aplicaciones" de Evola de ellas estaba el asesinato (sacrificio) de la Mujer (el principio femenino que comprende tanto la compasión como el bolchevismo...), por cuanto su energía es para potenciar al varón, la masculinidad aria (p.234) que acumula su propio poder sacrificando al "otro".

     Estas nociones Evola las extrajo de la escuela Vajrayâna del budismo tántrico. Y con conceptos de textos tántricos concluye su trabajo más influyente: El concepto de Shambhala, simbolizado por la Esvástica, que señala a un centro de tradiciones hiperbóreas "de orígenes arios". Las imágenes de este reino mítico derivan de la tradición tántrica Kalachakra. Sus principales textos han sido hechos accesibles en el período de la post-guerra por Jean Marquès Rivière, un sanskritista francés, especializado en la persecución policial de sociedades secretas, masones y judíos en la Francia semi-fascista de 1941-1944.

     De influencia más popular en el fascismo de la post-guerra fue el chileno Miguel Serrano (1917-2009). Desde 1938 él se unió al partido "nacionalsocialista" de Chile, y posteriormente se convirtió en su Führer (después de experiencias como embajador de Chile en India, UNESCO y en los países comunistas de los Balcanes). En 1978, bajo la dictadura de Pinochet, apareció su libro "Hitlerismo Esotérico", y en 1982, "Hitler, el Último Avatara"; luego, en 1991, "Manú. Por el Hombre que Vendrá". Estos libros él los llamó expresiones de "Hitlerismo esotérico". A Serrano se le atribuye la culminación del misticismo de la SS. Él asimiló la mayor parte de las nociones de la Herencia Ancestral de Himmler y de los escritos de Evola. Los libros de Serrano se reporta que circulan ahora entre skin-heads, satanistas y admiradores de la música metálica nazi. El nacimiento de Hitler en 1889 significó para él el comienzo de una nueva Era; Hitler era para él no sólo un superhombre, sino el nórdico dios Wotan y también Kalki, la próxima encarnación de Vishnú (quien ha de terminar la dominación de las razas "negras" en una futura batalla escatológica, empezando una nueva "edad dorada" por medio de la purificación de la sangre mediante una legislación racista) y el "Manú del futuro". Puesto que, como un arquetipo, según Serrano, Hitler no era posible que pudiera morir, y fue llevado en un OVNI a "Shambhala" (donde residen sus hombres-dioses), centro de la Sociedad Secreta del "Sol Negro". Serrano se considera haberse iniciado en ella. Detrás de lo que este nazi chileno ofreció está esencialmente la instrucción tántrica. En efecto, él estaba, como Evola y Marquès-Rivière, practicando rituales tántricos, y el tantrismo significó para Serrano la pricipal "sabiduría" de la casta guerrera hiperbórea (nórdica polar). Siguiendo la "ética" tántrica él supuso que los hechos de los SS estaban "más allá del Bien y del Mal", justificando la exterminación de "razas inferiores" como el cumplimiento de "leyes cósmicas". No el efecto sino la motivación es lo que importa en el tantrismo (la motivación de los hechos más terribles en ello puede ser la "iluminación", que es un potencial Poder). Y la voluntad de Poder (absoluto) del "ario" es, también según Serrano, generada por el vitalismo erótico. De hecho, se considera que la magia sexual tántrica es el "centro místico" del fascismo de Serrano, que incluye el sacrificio tántrico de la Mujer: la mujer debía ser matada (al menos "simbólicamente"). En el contexto tántrico el matar puede resultar ser "irreal".

     Y la mujer viva que Serrano veneró él la asoció con el nórdico dios Odin. Ella era Savitri Devi (Maximiani Portas, hija de un inglés, nacida en Francia en 1905, m. en 1982), venerada en la subcultura nazi internacional como la alta sacerdotisa de Hitler, la "profetisa del renacimiento ario". Ella había evolucionado desde la Magna Grecia –a través de la Teosofía– al culto de la raza "genuinamente aria", esto es, a la "única cultura aria sobreviviente": la India brahmánica. Allí el bracmán Srimat Swami Satyananda, presidente de la Misión Hindú de Calcuta, le reveló que Hitler se convertiría en la siguiente encarnación de Vishnú, destinado a dominar el mundo, siendo su SS una legión "metanatural" de superhombres arios. Del mismo modo, el Pandit Rajawade de Poona identificó a Hitler con el Chakravartin de la escritura Vishnú Purana, destinado a gobernar el mundo, habiéndose el dios Vishnú antes encarnado en Krishna. Y Krishna Mujerji se casó con Savitri Devi. Él reconoció la tradición kshatrya de la epopeya india el Mahabharata en la militancia de la Alemania de Hitler. Al momento de colapsar ésta en 1945, Savitri Devi invocó a Kali, la diosa de la Destrucción, para destruír a aquellos que destruyeron a la Alemania nacionalsocialista. Para esta "sacerdotisa de Hitler" los himnos a Shiva, el temible consorte de Kali, la divinidad masculina de la "destrucción creativa" los mezclaba como un "mantra" con "Heil Hitler", puesto que Hitler se había convertido en el Kalki venidero, destructor de aquellos que causaron la degeneración de la Edad del Mundo. Y en 1958 Savitri Devi llegó a atribuír la sacralización de la exterminación de judíos al Bhagavad Gita (p. 356), años después de que Lanz von Liebenfels de Austria, "el hombre que dio las ideas a Hitler", exigió que con los judíos se hiciera un sacrificio humano (p.334).

     Del ocultismo surgieron tales precursores "ariosóficos" del nacionalsocialismo como la Sociedad Thule de la capital bávara. Y hacia lo Oculto tiende lo que sobrevive de la mitología SS. La crisis de la economía mundial promovió al nazismo desde la oscuridad hacia la política de masas. Y la prosperidad que siguió a su colapso militar lo llevó de vuelta a la oscuridad  del ocultismo SS del presente.

     El misticismo SS de la post-guerra de Evola y Serrano saca su "arianismo" más de fuentes indias y tibetanas que de teutónicas. A consecuencia de la Revolución francesa la apelación al pasado germánico (esto es, pre-medieval) había sido dirigida contra la restauración absolutista, y el estímulo de la Indología, de los estudios sobre la sabiduría de los brahmanes, sirvió contra la democracia. Para el consumo masivo, Hitler pretendió defender el Occidente contra la embestida de los asiáticos. Después de que esta militar "defensa de Occidente" colapsó, lo que sobrevivió de la Herencia Ancestral de la SS se refugió en el ocultismo, progresivamente tomado prestado del Sur de Asia. El Hitlerismo esotérico actual es tántrico. Después de que Hitler —como si hubiera sido por una energía "meta-eléctrica"—, habiendo excluído a la izquierda, habiendo anexado Austria, puesto en marcha todos los medios de comunicación, aislado Alemania, puesto a toda Europa en máxima tensión, y finalmente provocado su propio cortocircuito, él fue transformado en un arquetipo de algo como una energía divina. Hitler ha sido convertido esotéricamente en un mito, para ser arraigado en lo transcendental, más allá de toda la Historia. Y hasta el día de hoy se informa que tal Hitlerismo esotérico es creciente. En su subcultura la SS es simbolizada por el Sol Negro. Y su Sieg Heil (saludo de victoria), después de terminar en derrota, fue proyectado para convertirse en el mantra principal del Poder oculto del Sol Negro, simbolizando el final del Mundo descrito en el Edda, convertido en el Poder Solar de la "Nueva Edad".

     Actualmente, en el misticismo de la tradicionalmente necrofílica SS —con su emblema del Cráneo— son venerados los iconos de violencia y muerte. Algunos grupos de música rock en esta subcultura internacional del neo-fascismo tienen CDs de 100.000 copias. Y entre sus títulos están: "Nacido para Odiar", o "Evangelio de Inhumanidad". Algunas de sus bandas se llaman "Lanza de Longinus" y "Eje de Sangre", algo de satanismo desarrollándose en la cultura pop, en la música rock de los skin-heads. Según Goodrick-Clarke, los satanistas neo-nazis y sus grupos de rock de heavy metal entre los skin-heads en Europa y Norteamérica están asociados con nociones "kshatryas" sobre los guerreros de la India "aria". La canción "Hitler como Kalki" [la futura encarnación del dios Vishnú] fue creada por el compositor y estrella de música rock conocido como "David Tibet", quien usa también trompetas hechas de huesos humanos "lamaístas". Él se autodefine como "simpatizante del Diablo" en el contexto del "budismo" tántrico. En la literatura satanista la nórdica "Thule" y la Herencia Ancestral de la SS se han convertido en metáforas del Inframundo, con Heinrich Himmler como un adepto satanista. (Una broma política del Tercer Reich predijo que, después de su victoria final, Himmler se convertiría en Mariscal del Inframundo cuando Goering, el Mariscal del Reich, hubiera sido promovido a Mariscal del mundo). Según los Trimondi, incluso en círculos exclusivamente satanistas han sido absorbidas las ideas de los fabricantes de mitos fascistas, de Evola, de Miguel Serrano y Savitri Devi. Después de todo, el lugar de Satán vino hace más de dos siglos a ser ocupado por malvadas sociedades secretas. Y el libro "Sociedades Secretas y su Poder en el Siglo XX" de Jan van Helsing, aparecido en 1993, fue prohibido en Alemania tres años después, conforme a una ley contra la incitación pública (Volksverhetzung). Sin embargo, en 1998 él publicó "Los Misterios del Sol Negro". Así, principalmente por él, el Esoterismo ha llegado a ser "la más importante ruta de penetración para la cosmovisión de la extrema derecha" (p. 398).

     Así, la afirmación de que el Tercer Reich había sido concebido por los Caballeros Templarios germánicos —así como por los lamas tibetanos— ya no es novedad. La novedad es que el "combustible" para los OVNIs neo-nazis consistirán de aquí en adelante en la energía "Vril" [¿Viril?]. En efecto, el "Vril" se supone que es el "combustible metafísico" de la Atlántida, el continente perdido, particularmente para los OVNIs de una firma de ingeniería "nacionalsocialista"... Todo esto según la obra de Wilhelm Landig titulada "Ídolos Contra Thule, una Novela Llena de Realidad". Su trilogía sobre Thule (Viena 1971, 1980 y 1991) elaboró nociones de Helena Blavatsky y de Evola. Es considerada una mezcla de ciencia-ficción, monografía pseudo-académica e historia "nacionalsocialista" dentro de una estructura mítica (p. 392 y ss.). En contraste, las publicaciones más recientes acerca del misticismo SS están directamente en deuda con nociones tibetanas tántricas. «Las nociones sobre fuerza y supervirilidad (Maha Sidha) del budismo tántrico... podrían suministrar doctrinas atractivas para una amplia cultura mundial "kshatrya", técnicas sacralizadas... para convertir a un soldado en una "sagrada máquina de matar"». Esto es por qué la Herencia Ancestral de la SS y el sobreviviente "misticismo SS" intenta darse puntos de apoyo en nociones tántricas. Es el tantrismo el que ha sido llamado –por su abogado inglés– "el camino al Poder".

     Particularmente en cuanto al esoterismo SS al día de hoy, el brillante libro de los Trimondi tiene un ámbito de cobertura fuera de serie. Toma el lugar de una biblioteca entera. Su sola bibliografía merecería el precio del libro. Leerlo es una auténtica experiencia intelectual. Los autores hacen un rico uso de textos tántricos de la escuela Kâlachakra.

     Pero se tiene que recordar que el sistema Kâlachakra permanece marginal incluso en el lamaísmo tibetano, así como el lamaísmo permanece marginal en el mundo budista en su conjunto. Helmut Hoffmann ha hecho notar la histórica resistencia tibetana contra el tantrismo; el ascenso de la dominante "Iglesia Amarilla" del Tíbet implicó realmente reacciones contra ello. Hoffman había llamado la atención hacia los orígenes dualista iranios –que no son budistas– de precisamente el Kâlachakra [5]. Aunque los autores correctamente señalan la primacía de la compasión en la ética social del budismo, y mencionan que "el Tantra Kâlachakra está en aguda contradicción con la tradición originalmente pacifista del budismo", ellos generalizan a partir del Kâlachakra tántrico sobre el budismo en su conjunto. Así, al caracterizar al "budismo como una doctrina de Poder" —así como en referencia al budismo militarista— por "el budismo" se significa su degeneración tántrica. Desafortunadamente, la atribución de Volker Zotz (autor de un libro sobre el budismo en la cultura alemana) de "amoralidad" al budismo "a partir de sus mismos principios" es repetida sin cuestionamiento, particularmente en el desafortunado subtítulo "Los Fundamentos del Pensamiento Budista y la Ideología del Nacionalsocialismo" (p.454).

[5. Helmut Hoffmann, Die Religionen Tibets (Freiburg B, 1956), p. 58 y sigs, 119 f., 163; Hoffmann, "Das Kâlachakra, die letzte Phase des Buddhismus in Indien": Saeculum, XV/2 (1964), p. 128].

     Así, el problema principal con el libro es su tentativa de caracterizar al budismo en su conjunto, y sus conclusiones desde particularidades de la literatura de misterio SS hasta generalidades acerca de la cultura tibetana. En realidad, las cualidades atribuídas por pensadores "nacionalsocialistas" al budismo no son ninguna base para su caracterización, no importando cuán convincentes puntos de partida encuentre el fascismo en los fenómenos tántricos de la decadencia del budismo. De hecho, las semejanzas del sistema Kâlachakra con el fascismo esotérico se dieron por causa de imitaciones fascistas de las categorías tántricas de Vitalismo y Poder, que en sí mismas habían sido inherentes al sentimiento nazi (no sin influencia del bávaro vitalismo del pueblo). Incluso las rapsodias del famoso tibetólogo Tucci sobre el "budismo heroico" (p.193) no pueden ser aceptadas sin un sentido crítico, así como los Sermones de Guerra (por lo general a partir del texto de Cristo trayendo no la paz sino la espada) nunca podrían caracterizar al cristianismo en su conjunto. (Lógicamente los fascistas han rechazado su mensaje pero han emulado su institución: la Iglesia con su jerarquía y su disciplina).

     Obviamente la película de la SS sobre su expedición al reino del Dalai Lama mostraba sólo lo que su jefe deseaba que fuera visto —tal como los mensajes budistas del exiliado 14º Dalai Lama al mundo democrático excluyen lo que ha sido no-democrático en el lamaísmo. Al día de hoy, para las unilaterales e incuestionadas imágenes de un Tíbet exclusivamente humanitario y pacifista este libro es el correctivo más saludable. Así, los autores indican que una discusión pública sobre el tantrismo budista del Tíbet efectuada por el Dalai Lama prevendría su mal uso y deformación por el esoterismo SS. Pero los autores del libro pueden ser fácilmente mal entendidos, en el sentido de que no había nada humanitario y nada pacífico en el reino del Dalai Lama, considerando que entre sus amigos estaba el auxiliar SS Jean Marquès Rivière, así como el gurú Shoko Asahara quien (en 1995) causó daños con gas tóxico a más de 5.000 víctimas en el tren subterráneo de Tokio, como sacrificio a Shiva-Rudra/Chakrin, gobernador del mundo apocalíptico en el Tantra Kâlachakra. Tal "rey-sacerdote ario" del misticismo nazi de post-guerra, y no el gobernante universal específicamente budista (Chakkavattî) es correctamente comparado con el japonés Tenno, e incorrectamente con el emperador ideal budista Asoka del siglo III a.C. (págs. 469 y ss.).

     De manera más absurda, Wüst, el indólogo de Himmler, y el fascista barón Evola, así como los protagonistas del misticismo SS de post-guerra, vieron precisamente en Asoka el modelo político del gran poder... del "rey-sacerdote ario". Aquellos contrasentidos sobre Asoka deberían haber sido contradichos de la manera más definitiva. Después de todo, Asoka hizo constar públicamente su inolvidable arrepentimiento aún hacia "la milésima parte de aquellos que fueron muertos": "Y esto ha sido registrado a fin de que... quienquiera que ellos sean, no puedan pensar en nuevas conquistas como logros estimables... mediante flechas". Y que la única "verdadera conquista es una conquista por medio del Dharma [la fuerza de la moralidad]". El orgullo de Asoka era que él "consiguió la conquista mediante el Dharma... una conquista condimentada con amor" [6]. Y a pesar de eso, con Asoka permaneciendo no mencionado en el contexto de los ideales orientales del Imperio universal, el Chakkavattî / Chakravartin (prototipo de la monarquía budista) aparece bajo el subtítulo "Apoteosis del Führer" (p. 328). Entre las numerosas referencias a esta encarnación india del poder absoluto, permanece no mencionado el Chakkavattî-Sutta, uno de los textos budistas más antiguos, comenzando con que al Chakkavattî se le rendirán voluntariamente los cuatro puntos cardinales: Él declarará que ningún ser viviente debe ser perjudicado [7]. En contraste, el Chakravartin significado por los autores de este libro es el Kalki del brahmánico purana de Vishnú (con referencia al cual concluye Evola su "Rebelión Contra la Modernidad"), gobernador del mundo ario, simbolizado por la Esvástica (p. 256). En realidad, Kalki en la India y el Chakravartin en la Birmania budista habían inspirado fenómenos políticamente opuestos también.

[6. El 13er Edicto de la Piedra de Asoka: D.R Bhandarkar, Asoka (Calcuta 1925), págs. 300-303; J. Bloch, Les Inscriptions d'Asoka (París, 1950), págs. 125-132].
[7. Cakkavatti-Sîhanâda-Sutta, Diaha Nikâva, XXVI, 6: Traducción de Rhys Davids, Libros Sagrados de Oriente, IV (Londres, 1957), p. 63 y s.].

     Era precisamente de Kalki que los mismos grupos parias esperaban su emancipación contra la jerarquía de castas. En las mismas áreas rurales Gandhi fue identificado con tal futura encarnación de Vishnú. En 1959 U Nu (Primer Ministro de Birmania 1947-1958 y 1960-62) hizo una mención sobre la descripción del Chakkavattî Sutta del futuro estado ideal, en cuanto a su socialismo budista anti-imperialista [8]. En nombre del Chakkavattî (birmanizado como "Setkya Min") repetidamente se rebelaron los campesinos de Birmania (a partir de 1837). Con este gobernante budista ideal fue identificada la figura central de la Guerra Campesina birmana de 1930-1932 [9].

[8. Monier-Williams, Brahmanismo e Hinduísmo (Londres, 1889), p.114; Discurso de U Nu del 16 de Noviembre de 1959 ante la Anti-Fascist People's Freedom League].
[9. Cf. Maurice Collis, Procesos en Birmania (Londres, 1938), págs. 129, 273 y sig.].

     Esto muestra cuánto más correctamente fue entendido el budismo por el inspirador de Hitler, Houston Stewart Chamberlain y por Ludendorff, el rival del Führer, que por los indólogos fascistas y su subsecuente esoterismo. Chamberlain vio que el budismo "estaba movido por el ensueño humanitario, proclamando la igualdad de todos los seres humanos"; Ludendorff recordó que "predicaba la autoextinción..., el desarme espiritual y corporal", comprendiendo ambos la moral budista mejor que el profesor Wüst y que el barón Evola. Un "Duce de Bengala" puede ser visto en Subhas Chandra Bose (pág. 93) sólo no considerando que una alianza con los soviéticos hubo sido su primera opción. Como desapareció el Redentor [Chandra Bose, de quien no hay evidencias de su muerte], él "está esperando su tiempo... Millones de indios creen... que él está escondido en Moscú, siendo instruído en los principios de la revolución... Con impaciencia ellos lo esperan [esperaron]..." [10].

[10. J.A. Michener, Voz de Asia (Nueva York, 1952), p. 265; NA Chadhuri, "Subhas Chandra Bhose, Su Legado y Leyenda", Pacific Affairs (1955), p. 356].

     Y arquetípicamente más cerca del comunismo que del fascismo se comportó históricamente aquella "gnosis", cuyas satanizaciones son heredadas en la Ciencia Política desde Eric Voegelin. Por "Gnosis" usualmente se quiere denotar su corriente maniquea. De hecho, su visión de todo el mundo material, con todas las instituciones establecidas, que están en poder del Mal, estimuló la rebelión más bien que la conservación del orden establecido. Y aquellas distinciones de clases y jerarquías no tienen ningún sentido en absoluto, pues el realmente Iniciado está también entre los mensajes del Bhagavad Gita: "En el bracmán y en el (despreciable) cocinero de carne de perro los sabios contemplan lo mismo. Ya aquí [sobre la tierra] está el Cielo ganado por aquellos cuya mente descansa sobre esta Igualdad... Aquellos cegados por la ignorancia piensan que son ricos y nobles" (Bhagavad Gita, V, 18 y ss.; XVI, 12-17; XIII, 29).

     Que el Jefe SS invocara un pasaje de este "Cántico Divino" es sólo una consideración sobre esta escritura, que estaba siendo invocada una y otra vez por los reformadores sociales de la India, no sólo en el pacifista Gandhismo [11] sino también en el "comunismo hinduizado" [12], así como el nombre "socialista" del partido de Hitler es sólo una reflexión sobre el socialismo. No fue tanto el que Savitri Devi hubiera encontrado en el Bhagavad Gita principios que se prestan para una integración convincente en la ideología SS (p. 360), sino más bien el que ella insistió en haberlos encontrado. Sus conclusiones no están respaldadas por los textos que ella citó, sobre el cumplimiento del deber sin considerar el resultado, sobre una justa lucha, sobre el Cielo para los guerreros caídos y la Tierra para los victoriosos. Realmente, los textos que esta "sacerdotisa de Hitler" enfatizó se prestan en general para una resistencia desesperada y heroica contra los poderes de este mundo, resistencia que ha sido mucho menos ofrecida por los fascistas (bajo quienes los débiles no podían pretender sobrevivir) que por los anti-fascistas con su fe en un mundo que pertenecería a los débiles.

[11. W. Roland Scott, Ética Social del Hinduísmo Moderno (Calcuta, 1953), p.109: "Gandhi mantuvo que la no-violencia era... una enseñanza central del Gita"; "el Gita... no enseña, según sus opiniones, violencia"; Wilhelm Mahlmann, Mahatma Gandhi, der Mann, sein Werk und seine Wirkung (Tabingen, 1950), p. 140].
[12. H.S. Sinha, Comunismo y Gita. Un Estudio Filosófico-Ético (Delhi, 1979), págs. 264, 262: "el Gita siempre... se daría la mano con el comunismo y sacaría una síntesis realizable...", "una síntesis valuational de estos dos sistemas puede salvar a la humanidad..."].

     Por otra parte, no a todo profesor le es dado el carácter de las convicciones que profesa. Así, esto es más el ajuste de ciertos indólogos alemanes a los incentivos financieros ofrecidos por 88 instituciones, que las "afinidades" del Bhagavad Gita y del budismo con el fascismo, lo que se demuestra por 88 apropiaciones del pensamiento "oriental".

     El texto más débil en el libro podría ser que «un budista disuelve su ego para la "liberación" de todos los seres que sufren, y un nacionalsocialista para su nación y su raza, pero esto podría significar una y otra vez, en la historia del budismo, el precepto de matar, fuera de la compasión y la sabiduría» (p. 458).


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     Manuel Sarkisyanz (nacido en Bakú, actual capital de Azerbaiyán, en 1923) fue súbdito del Sha de Irán. Estudió en la Universidad de Teherán y luego en la Universidad de Chicago. Allí él escribió su primer libro, "Rusia y el Mesianismo del Oriente". Tras su publicación en alemán él fue inmediatamente invitado a Alemania - al principio como profesor visitante en Friburgo y luego en Kiel. Sus intereses principales están en la historia comparativa de los movimientos de independencia. Entre su docena de libros están "Historia de los Pueblos Orientales del Imperio Ruso" (en alemán), "Rizal (el héroe nacional de las Filipinas) y la España Republicana", "El Trasfondo Budista de la Revolución Birmana". Su publicación sobre la historiografía como apología del gobierno británico en Birmania (Ohio University Press) también ha aparecido en lengua birmana. Los libros de Sarkisyanz sobre "El Resurgimiento Americano en Perú" y "Felipe Carrillo, el Apóstol 'Rojo' de los Mayas" fueron publicados tanto en alemán como en castellano. Este último está siendo traducido ahora a la lengua maya de Yucatán (México) donde el autor ahora vive la mayor parte del año.


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