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miércoles, 4 de enero de 2012

Ezra Pound - Dos Alocuciones


     De la recopilación de alocuciones de Ezra Pound (Idaho 1885- Venecia 1972) desde Radio Roma titulada "Aquí la Voz de Europa", hemos seleccionado estas dos de 1942, que son interesantes a pesar de su estilo conciso, propio de una comunicación radial. La imagen corresponde al monumento erigido en memoria de Pound en Medinacelli, en España, bajo el fuerte impulso de Miguel Serrano, según éste lo declara en sus escritos.




El Modelo
30 de Marzo de 1942


     Esta es la voz de Europa. Habla Ezra Pound desde Roma. Título de la conversación: "El modelo".

     ¿Cuándo tomarán nota del modelo, el pueblo estadounidense y el pueblo inglés?. Del modelo según el cual se hacen todas las guerras. No una guerra en particular, sino la guerra en general.

     Se puede hacer retroceder la fecha del comienzo de esta guerra hasta 1694: aquel 1694 en que se inoculó en el pueblo inglés el virus de la muerte, el invisible, silencioso virus más letal que el de la sífilis, cuando el Banco de Inglaterra empezó a imprimir dinero desde la nada y a imponer tasas de intereses sobre el mismo.

     Es posible que no todos vosotros estéis versados en Historia. Bien; veamos ahora lo que todos podéis recordar, si habéis superado los cuarenta años.

     ¿Cómo se inició la última guerra?. Con un delito (...) Examinemos a todos los asesinos que han sido utilizados como chispazos de una guerra y a los que han sido explotados con la intención de provocar alguna guerra. Pongamos algo húmedo en la mecha. Unamos las dos cosas. Servirse de un pueblo, mandar a un pueblo a la guerra sin preparación, significa destrozarlo.

     El ideograma del puñal y de las vísceras, servirse de un pueblo no preparado para una guerra: esto significa destruír al pueblo.

     Muy bien. ¿Veis a alguien que se atreva a intentar oscurecer la luz divina con su propio grasiento corpachón?. Sí, por ejemplo, Roosevelt y Churchill, que han empujado a estadounidenses e ingleses hacia la guerra.

     Esta es la primera fase: arrastrar a los propios pueblos a una guerra en la que no pueden vencer. En 1938 en Inglaterra se sabía que los ingleses perderían. ¡Por Dios!. En Noviembre de 1938, en Londres, se me decía que Inglaterra perdería. Expertos militares habían dicho, a un extranjero como yo: "Perderemos la India, perderemos todas nuestras posesiones orientales".

     Bien; ¿por qué no se escuchó a hombres de esa talla?. ¿Por qué el pueblo inglés no les ha escuchado a ellos, en vez de escuchar a la mierda de perro a que ha prestado atención?. ¿Cuál ha sido la causa?. Pregúntenselo al "Times", al "Manchester Guardian" y a sus comparsas, vulgares usureros; al Barón Reith y a los dirigentes de la BBC, antes de que el establo fuera limpiado. Estas gentes, y los otros embusteros, traidores al pueblo inglés, se han esforzado en sustituírles, pero les han sustituído por otro hijo de puta, lacayo del señor Churchill. Verdaderamente, así es.

     ¿Y cuál es la segunda fase, o segunda línea, de una ofensiva desde Londres o Washington?. Las llamadas en pro de la continuación de la guerra, no la búsqueda de los imbéciles que la han provocado. Bevin y sus compadres, por parte de la bien remunerada pseudo-oposición sindicalista, exigen una mayor energía, etcétera. Aproxima el cuello de la nación a la sierra circular y ponla en marcha...

     ¡Maldición!: Cada hombre que muere en el ejército de MacArthur es sacrificado por el amigo Frankfurter, pero no para vencer; ese hombre está en su lugar para destruírse a sí mismo y todos los demás, para destruír a todas las naciones, una después de otra.

     ¿Queremos considerar cuáles son las fuerzas que arrastran a una nación de desastre en desastre?.

     Francia se ha estrellado contra la imbatible Alemania. Inglaterra se ha echado adelante sin estar preparada, y el colmo de la no-preparación es debido al éxito del trío Lehman, Frankfurter y Morgenthau; el éxito de conseguir la entrada de Estados Unidos en el conflicto y de berrear, ahora, clamando desastres.

     No estoy de acuerdo con Lindbergh, no soy un pacifista de aquellos que ganan premios. Existen momentos en los cuales una nación debe combatir, aunque no entrevea ninguna posibilidad de éxito, como lo ha hecho Finlandia contra Rusia cuando se ha visto amenazada de extinción.

     Pero en 1939 Estados Unidos no se encontraba en esa situación. Nadie, en los últimos cien años, soñó nunca en amenazar de extinción a los Estados Unidos de América. Un cretino, o un deficiente medio hipnotizado que vive en la Casa Blanca, ha amenazado con reducir al hambre al Japón; ha mandado unas notas majaderas, dignas de una colegiala, a Mussolini y a Hitler; ha amenazado con reducir al hambre al mundo; ha dicho un montón de bobadas a las Potencias del Eje y al Japón.

     El mundo ha contemplado esta propaganda, ha olido su hedor.

     No obstante, yo no comparto la posición de Lindbergh, posición equivocada, según mi parecer. El nórdico (...) parece ignorar totalmente la naturaleza de los amos de Inglaterra; ha expresado simpatías hacia Inglaterra, sin distinguir entre el simpático inglés que se encuentra en la calle y la banda de ladrones y mediocres delincuentes que controlan el gobierno de Londres; hombres de fachada que trabajan para mandantes ocultos, como Goldsmith, Sassoon y Rothschild.

     He dicho que la causa era sucia, y era sucia, y se sabía que era sucia, y se sabía que la mayor parte del oro del mundo se encuentra en Estados Unidos, en el Imperio Británico y en Rusia. Y tal como se me ha dicho en Washington, cualquier tentativa de disminución de los poderes de aquéllos que lo poseen hubiera encontrado serias resistencias.

     Bien, se trataba de resistencias no honestas.

     Lo atestigua Donovan en Yugoslavia, lo atestigua la traición de todas las naciones, una después de otra, que están controladas por el parásito del oro.

     William Jermings Bryan debía hallarse en la miseria. Su familia, en plena decadencia, hasta el punto de permitir a Hank Wallace que afirmara: "Ninguna paz sin la restauración del patrón oro", sin haberle dado a Hank un mazazo en la cabeza ni haberlo acusado de infantilismo progresivo. ¿Dónde están los hijos de los hombres que creían escoltar a la Cruz de Oro?. ¿Están muertos todos?. En todo caso, la sucia mentira hoy es evidente.

     Todos los que murieron en Dunkerque, murieron por el oro. Todos los que murieron en Dakar, murieron por el oro. ¡Oh!, ¡Sí!, arrastremos a más y más naciones... Martinica y Madagascar, pero, por el amor de Dios, fijémonos en la política.

     Observad el modelo. ¿Cómo se presenta?.

     ¿Quién está haciendo hoy todo lo posible para la prosecución de la guerra?.

     La vigorosa prosecución de la guerra es deseada por Frankfurter y por la ridícula marioneta de quien él tira los hilos. Por Frankfurter escondido en el interior del teatrito de polichinelas y por la brillante marioneta que responde al nombre de Franklin Delano Roosevelt, que gesticula y se desgañita para divertir a los niños, para enviar a los muchachos a las trincheras.

     En cuanto a los periódicos, la prensa asalariada clama que no necesita permitir a los intervencionistas aprovecharse del abismal embrollo creado por Roosevelt y que es preciso continuar la guerra.

     El lugar en el que debe defenderse la herencia estadounidense es el continente americano, y ningún hombre que ayude en cualquier modo a Franklin Delano Roosevelt a arrastrar a Estados Unidos a la guerra tiene el suficiente buen sentido para ganarla.

     Si Roosevelt no estuviese por debajo del nivel biológico en el cual el concepto del honor entra en las mentes, por debajo del nivel biológico en el cual los seres humanos conciben la existencia de algo llamado honor, el embustero debiera aparecer sobre la escalinata del Capitolio y hacerse el hara-kiri, expiando así los males que ha hecho recaer sobre el pueblo estadounidense.

     He dicho que debiera suicidarse sobre la escalinata del Capitolio para expiar el mal que ha hecho al pueblo estadounidense. Lo he dicho, lo repito y lo confirmo.

     Aquí Ezra Pound, que habla desde Roma.




Universalidad
4 de Mayo de 1942


     Esta es la voz de Europa. Habla Pound.

     La anti-moral bolchevique procede del Talmud, que representa la más obscena doctrina de las codificadas por aquella raza.

     El Talmud es el único y exclusivo generador del bolchevismo y si en Estados Unidos existen algunos cristianos, harían bien en tomar en cuenta esta advertencia; harían bien en considerar la diferencia entre la parte griega y la parte judía de la Biblia.

     Y también harían bien en considerar objetivamente los testimonios de la barbarie judía y la naturaleza de la revolución de Cristo, tal como es transmitida por los Evangelios.

     No queremos entrar en polémicas de teología y arqueología.

     Los teólogos y los estudiosos de la religión han hablado, a propósito y despropósito, de las fechas de composición y de las fuentes del Viejo Testamento. No voy a entrar en esas cuestiones que pueden ser dejadas al cuidado de los arqueólogos profesionales.

     Habiendo leído cotidianamente la Biblia cuando era niño, estoy predispuesto a tener de ella una visión más objetiva de la que puede tener, por ejemplo, el obispo Temple.

     Propongo que partamos de la versión del Rey Jaime [King James Version] y de aceptar sus afirmaciones en su sentido literal.

     Os pido que observéis qué cosas se dicen en vuestra querida Biblia.

     Limitémonos, por ahora, a las dos partes principales, y precisamente al Viejo Testamento y al Evangelio, dejando a un lado los atormentados interrogantes que se refieren a San Pablo.

     Pues bien: el Viejo Testamento es un conjunto de Crónicas, Salmos, Profecías y Eclesiásticos: sus crónicas registran los hechos de una raza de bárbaros profundamente desagradable.

     Y los profetas nunca han criticado la conducta de sus correligionarios.

     Pero existió también un hombre llamado Pericles. Y existió un hombre llamado Aristóteles; existieron numerosos escritores, como Homero y Platón, los cuales dieron vida al modo de ser europeo; en suma, a la civilización europea; y todo ello logró infiltrarse en la isla que se encuentra a lo largo de la costa noroccidental europea y de allí se trasplantó al continente americano; todo ello tiene un origen mediterráneo.

     Las gentes que atravesaron el Mississippi y se internaron en los bosques de Michigan acarreaban con ellos grandes pianos y pequeños bustos de Mozart.

     La civilización surgió en la cuenca del Mediterráneo.

     Y esta civilización tuvo enemigos: internos y externos. Tribus bárbaras se presentaban en sus confines; elementos de corrupción se infiltraban en ella, de la misma manera como se han infiltrado en Estados Unidos en el curso de los últimos cien o 160 años.

     Bien: ¿qué os dice vuestra Biblia sobre la organización social?. Os dice que los judíos habían caído en cautividad y que en tal condición carecían de responsabilidad civil; se hallaban, en gran parte, en la condición de esclavos.

     Por lo que se refiere a su organización, consistía en lo que aún sobrevive en el sistema farisaico: había una ley, pero no un sistema ético. Esa ley estaba formada por un conjunto de meticulosas prohibiciones y no habían muchas distinciones entre la transgresión de una y otra. Su contenido se refería sobre todo a la regla principal de la misma ley: y precisamente en lo de hacer pagar multas, cobradas por una banda o un grupo de presuntos dirigentes religiosos, que no parecía tener particulares principios éticos.

     Tasación irresponsable. Tasación para el beneficio de una pandilla de aprovechados.

     Exactamente como hace la Banca de Inglaterra o el grupo Morgenthau-Warburg en Estados Unidos, que perciben un impuesto de dos dólares por cada dólar gastado por el Gobierno. La base es ésta: todos los beneficios ilícitos particulares y las estafas sobre el comercio de armas en tiempo de paz son algo extra, por fuera y por encima de la estafa fundamental.

     Omitiré todas las cuestiones de detalle: qué había aprendido, por ejemplo, Moisés en Egipto, o qué habían aprendido los fariseos en Babilonia.

     Pregunto yo: ¿por qué fue crucificado Cristo?.

     ¿Por qué Cristo fue crucificado?.

     Fue crucificado porque trató de combatir contra una mafia.

     En Palestina, antes del año cero de la era cristiana, existían otras sectas místicas. Se dice que muchas de ellas tenían una existencia que superaba los doscientos años.

     No tomo en cuenta las cuestiones místicas y religiosas.

     Pregunto por qué los sacerdotes y los levitas fueron tan inflexibles en el asunto de la crucifixión. Poncio Pilatos no podía resolver la cuestión. No tenía ningún interés en encontrarse con una revuelta en sus manos, y por eso se las lavó.

     Pero, ¿qué era lo que preocupaba a los notables del país?. Observaréis que en el Evangelio cristiano no existe ninguna cláusula referente a los impuestos del pueblo.

     No existe ninguna institución de una autoridad central de gobierno autorizada a multar a la población por la infracción de normas incomprensibles, emanadas de un meticuloso código de leyes. El Talmud, en cambio, tiene algo que es mucho más mezquino. Es un código de venganza, de medios sagrados que permiten la venganza, encaminada específicamente a la destrucción de todos los órdenes no-farisaicos.

     Se trata de un libro obsceno, cuya lectura debería ser permitida únicamente a los estudiosos, maduros y responsables, de psicopatología.

     Del Talmud proceden los bolcheviques. Del Talmud se deriva la voluntad de destruír a Europa, de arrasar a la cristiandad, de institucionalizar el ateismo; y es irónico o trágico el hecho de que los cristianos ingleses y estadounidenses se encuentren doblemente ligados en una colaboración con la cruenta Rusia.

     Personalmente soy muy escéptico en cuanto a la profundidad de los sentimientos cristianos de ingleses y estadounidenses. Mi tío abuelo Alberto decía que prefería la Iglesia Episcopal, porque no interfería ni con las convicciones políticas de una persona, ni con las religiosas. Presumo que deben existir estadounidenses cristianos, pero nunca los he encontrado muy convincentes.

     No es asunto mío separar el grano de la cizaña.

     He visto en Rapallo al padre Immiliani trabajar duramente, día tras día, para alimentar a un grupo de huérfanos y transformarlos en buenos artesanos.

     Desde las ventanas de mi cuarto veo una pequeña iglesia construída sobre la base de un sano sistema económico: quiero decir que los aldeanos de este lado del monte tenían la piedra al alcance de la mano y querían una pequeña iglesia: por eso extrajeron la piedra de la montaña y construyeron la iglesia. Opino que creen en algo y es cierto que el régimen fascista aprueba esta gran fuente de actividad.

     Yo también tengo mi propio tipo de religión. Y nadie, aquí, me ha dado un bastonazo en la cabeza por creer lo que creo. No digo que mis creencias sean aptas para todos los tipos y todas las condiciones de hombres. Me van bien a mí, y yo las sigo.

     Nadie, ni siquiera el Arzobispo, con el que converso de vez en cuando, animadamente, y sin pelos en la lengua, me ha dicho nunca que las arroje al cubo de la basura. Normalmente intercambiamos ideas sobre el Evangelio, el verdadero Evangelio. Él es más viejo que yo, pero no chochea del todo.

     Observo y apruebo la barca que, en la mañana del día de Pascua, enfila el canal hacia el mar, y no son muchos los que tal hacen.

     Miro a los aldeanos que, en el período pascual, llevan a la iglesia varas con capullos de seda, en sus ondeantes delantales, para hacerlas bendecir.

     Todo esto denota un respeto por la Divinidad.

     Pero nadie les grava con impuestos por hacerlo, o por no hacerlo.

     Llevan a los recién nacidos ante el templo, envueltos en panes húmedos, y los colocan ante el altar.

     Bien, todo esto es verdaderamente simpático; puede formar parte o no de una teoría. Pienso que es un síntoma de gentileza. Como forma parte de la vida civil, forma parte del arte de vivir. Cualquier señor chino, por lo menos uno de los Wen Wang de la última época, lo respetaría; cualquier samurai japonés lo respetaría igualmente.

     También yo lo respeto. Lo considero parte de una civilización, ante la cual encontramos una horda de bárbaros cruentos, financiada por una piara de los más selectos bribones.

     Escuchad a unos cuantos comunistas, mongoles o tártaros.

     ...los intereses comerciales de los Baruch y los Warburg.

     Escuchad a los estratos inferiores a los que se han impartido las directrices. Escuchad a esos sucios puercos, dispuestos a destruír la música de Bach: basta de Bach, basta de Shakespeare. Es preciso destruír todo lo que lleva a la civilización.

     El fariseo ha salido al campo abierto para conquistar todo el poder.

     El fariseo es el mal absoluto que eligió domicilio en Londres desde que el gobierno inglés indujo a los indios de América a matar a los pioneros, y desencadenó a los mongoles y a los tártaros abiertamente contra Alemania, Polonia y Finlandia y, secretamente, contra todo lo que hay de honrado en Estados Unidos. Contra toda la herencia estadounidense.

     Esta es mi guerra. La he hecho durante veinte años; y nadie la ha hecho antes que yo.

     Os habla Ezra Pound.



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