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viernes, 20 de enero de 2012

Carolyn Yeager - Hitler No Es un Judío


     Presentamos en castellano ahora este importante artículo de la escritora nacionalsocialista estadounidense Carolyn Yeager (tomado de su sitio carolynyeager.com), publicado en Marzo de 2011, que despeja, en base a las investigaciones del historiador Werner Maser (1922-2007), las dudas que muchos han instalado modernamente en torno al verdadero linaje del hombre que fue Adolf Hitler. Ya parece un lugar común sostener que el Führer perteneció a algún linaje de esos edomitas o reptilianos bancarios, y personas muy influyentes a nivel internacional lo están dando por hecho, pero la honradez de algunos investigadores que los principales medios no mencionan, finalmente manda a paseo a las tales habladurías u operaciones de propaganda psicológica que sólo buscan confundir los hechos y distorsionar la Historia para medrar con ello. El texto de la señora Yeager da así pistas claves para certificar los verdaderos ancestros del tremendo líder alemán. Cabe señalar que el señor Maser fue nombrado por el gobierno de la ex-República Federal Alemana como administrador de los bienes de Hitler y su familia tras la guerra, por lo que sus informaciones merecen absoluta credibilidad.



La Falsa Leyenda del
"Abuelo Judío" de Adolf Hitler
Cómo y Por Qué Comenzó,
y Por Qué No Es Verdadera
por Carolyn Yeager



     El rumor de que Adolf Hitler era el nieto de un Rothschild parece haber surgido de la mente de un propagandista cripto-judío que trabajaba en la primera agencia de inteligencia unificada de Estados Unidos, la Oficina de Servicios Estratégicos (OSS, Office of Strategic Services). No mucho después, un ex-alto oficial nazi, en espera de su ejecución, "confesó" haber descubierto un "abuelo judío" en el historial de Hitler. Estas historias fabricadas han sido completamente desacreditadas, y la verdadera historia de los antecedentes de la familia de Hitler es la que se cuenta a continuación.


Información previa sobre Walter Langer y la OSS

     La OSS fue formada a petición del Presidente Franklin D. Roosevelt, a partir del consejo que le dio el jefe del espionaje británico-canadiense William Stephenson, también conocido como "Intrépido" (Intrepid), quien había estado conduciendo la inteligencia británica en el hemisferio occidental desde 1939. Roosevelt le pidió a William J. Donovan que elaborase un plan para un servicio de inteligencia. Donovan había servido como un emisario informal de Roosevelt en Gran Bretaña entre 1940 y 1941, asignado para evaluar la capacidad británica de tener éxito contra Alemania. En este papel, él se reunió con directores de servicios de inteligencia británicos, e incluso con Winston Churchill. Donovan fue designado como "Coordinador de la Información" en Julio de 1941. En Junio de 1942 la OSS fue establecida por una ordenanza militar presidencial. Su trabajo era recolectar y analizar la información estratégica útil requerida por el Estado Mayor Conjunto (Joint Chiefs), y conducir operaciones especiales no asignadas a otras agencias. Dado que la FBI, el Ejército y la Marina resguardaban celosamente sus áreas de responsabilidad, el radio de acción de la OSS se limitaba a lo que pudiera averiguar en forma de nuevas posibilidades de espionaje que ya no estaban siendo practicadas por las agencias antes nombradas.

     William L. Langer fue reclutado durante la guerra para trabajar para la nueva OSS. Abandonando su posición como jefe del departamento de Historia en la Universidad de Harvard, él se convirtió en el jefe de la Sección de Investigación y Análisis de la OSS. Él debe haber tenido algo que ver con la llegada de su hermano Walter a su sección, ya que la principal habilidad de Walter era un análisis psicológico de Adolf Hitler. Walter Langer era un psicoanalista que poseía un doctorado (Ph.D.), pero no un doctorado en Medicina (M.D.); a pesar de ello, él fue la primera persona admitida en la Asociación Psiquiátrica Estadounidense sin tener un grado médico. ¡Imagine eso!. Estos hermanos eran hijos de inmigrantes alemanes en Estados Unidos. Tampoco hay referencia a su religión, aumentando la probabilidad de que la familia fuera judía pero que no quería hacer público aquel hecho. Langer es un apellido común de judíos ashkenazis y de alemanes. Por ejemplo, hay un rabino Samuel Langer, bien conocido en la costa Este de Estados Unidos que murió en 1969, y un tal David Langer, un soldado judío en el Ejército polaco cuya fotografía fue tomada en 1929. Al final de la guerra, William fue designado como ayudante especial para el análisis de inteligencia del Ministro de Asuntos Exteriores (Secretary of State) estadounidense James F. Byrnes. En 1950 William Langer organizó la oficina de Presupuesto Nacional (National Estimates) en la recientemente establecida Agencia Central de Inteligencia (CIA), la sucesora de la OSS. Él se volvió a integrar a Harvard en los años '50, pero desde 1961 hasta 1977 trabajó en el Consejo Asesor Presidencial de Inteligencia Exterior (desde la administración de Kennedy hasta la de Ford). En su libro Diplomacia del Imperialismo, de 1956, William Langer argumentó en contra de que hubiera habido un "genocidio" de armenios, bajo el supuesto de que sus líderes revolucionarios provocaron a los turcos a ello.


El "Perfil Psicológico de Adolf Hitler" hecho por Walter Langer

     En 1943 Donovan le encomendó a Walter Langer la tarea de preparar un breve perfil psicológico y psicoanalítico de Hitler. Pero Langer quiso hacer algo más monumental. Sin la oportunidad de reunirse o hablar con Hitler mismo, Langer se volvió hacia ex-nacionalsocialistas descontentos y otros que se habían enemistado con Hitler, y también hacia su propia animosidad tribal hacia el Tercer Reich y hacia su conocimiento de la jerigonza psicoanalítica. Por ejemplo, él escribió en su Prefacio:

"El material disponible para tal análisis es extremadamente escaso y fragmentado. Por suerte, tenemos a nuestra disposición a varios informantes que conocieron bien a Hitler y que han querido cooperar con sus mejores capacidades".

     Al leer el perfil se hace obvio que sólo pudo haber sido escrito por un judío. El odio peculiar, el prejuicio y la burla son del tipo que sólo los judíos expresan contra sus enemigos. Donovan debe haber estado decepcionado y consideró el informe como inútil ya que estaba lleno de inexactitudes y mentiras absolutas (...) un trabajo de fantasía y jerga psico-freudiana, abundantemente acolchado con especulaciones y una ostensible imaginería de connotación sexual. Sin ninguna base en absoluto, Langer escribe:

"... Varios informantes han comentado sobre el deleite [de Hitler] en presenciar desnudamientos (strip-tease) y números de baile desnudos en escena. En tales ocasiones él nunca puede ver lo suficiente como para satisfacerse, aunque él usa gafas de ópera para observar más de cerca. Artistas de desnudo son con frecuencia invitados a la Casa Brown, en Munich, para actuar en privado y hay pruebas de que él a menudo invita a muchachas a Berchtesgaden con el propósito de que hagan exhibición de sus cuerpos. En sus paredes hay numerosos cuadros de desnudos obscenos que no ocultan nada, y él siente un particular placer en mirar una colección de cuadros pornográficos que Hoffmann ha hecho para él. (...)

     Además para los ojos la región anal también ha llegado a ser muy sexualizada, y tanto los excrementos como las nalgas se han convertido en objetos sexuales. Debido al temprano adiestramiento en el uso del retrete, se han establecido ciertas inhibiciones que obstaculizan su expresión directa. (...)

     Podemos considerar, por lo tanto, la perversión de Hitler como un acomodo entre las tendencias psicóticas a comer excrementos y beber orina por una parte, y vivir una vida normal socialmente ajustada, por otra. El acuerdo no es, sin embargo, satisfactorio para cada lado de su naturaleza, y la lucha entre estas dos diferentes tendencias sigue activa inconscientemente".

     ¡No es broma!. Y aún peor: todo se origina en rumores, habladurías y la propia mente judía enferma de Langer. El informe desciende a la pornografía durante muchas páginas, casi la mitad de todo el texto. ¿Qué de algún valor puede haber sido obtenido de ello por la OSS?.

     Mostrando cómo Langer fue mucho más allá de la tarea que le fue encomendada, el siguiente pasaje recuerda algunos otros textos de aquel tiempo (como "¡Alemania Debe Perecer!" del judío estadounidense Theodore Kaufman) que procuraban condenar a la nación alemana en su totalidad por causa de su enorme maldad, y junto con Alemania, a todo el "mundo civilizado":

     "No fue sólo Hitler, el loco, quien creó la locura alemana, sino que la locura alemana fue la que creó a Hitler. Habiéndolo creado como su portavoz y líder, ha sido arrastrada por el ímpetu de éste, quizá muchísimo más allá del punto hacia el cual estaba originalmente dispuesta a ir. Sin embargo, continúa en pos de su liderazgo, a pesar de que debe ser obvio ahora para toda la gente inteligente que el camino de Hitler conduce a la inevitable destrucción.

     Desde un punto de vista científico, por lo tanto, estamos obligados a considerar a Hitler, el Führer, no como un diablo individual, malvado como sus acciones y su filosofía pueden ser, sino como la expresión de un estado mental que existe en millones de personas, no sólo en Alemania sino, en un grado menor, en todos los países civilizados. Remover a Hitler puede ser un necesario primer paso, pero ése no sería el remedio. Sería como curar una úlcera sin tratar la enfermedad subyacente. Si erupciones similares deben ser prevenidas en el futuro, no podemos contentarnos simplemente con eliminar las manifestaciones patentes de la enfermedad. Al contrario, debemos lograr descubrir y procurar corregir los factores subyacentes que produjeron el fastidioso fenómeno. Debemos descubrir las corrientes psicológicas que alimentan este destructivo estado mental a fin de que podamos derivarlas por canales que permitirán una posterior evolución de nuestra forma de civilización".

     ¿"Nuestra forma de civilización" significa la forma judía-estadounidense de civilización?. Esto es exactamente lo que ellos saben que tenemos que hacer a los judíos a fin de salvarnos... "descubrir los factores subyacentes" que están causando nuestra destrucción. En este perfil para la OSS no había ninguna mención de un abuelo judío de Hitler. Pero la idea debe haber estado formándose en Langer, porque hacia el final de la sección "análisis psicológico" de su informe, él repentinamente inventa unos "padrinos judíos" para Hitler. Su tendencia a especular sobre sus teorías favoritas trabaja horas extras cuando él escribe:

     "Sabemos que él tenía muy poco dinero cuando abandonó Linz, ciertamente no lo suficiente para subsistir durante casi un año entero mientras él ocupaba su tiempo en la pintura. Ya que la fecha de la muerte de su madre ha sido tan universalmente falseada [N del A: no sé lo que él quiere decir con esto; la fecha fue siempre Diciembre de 1907], parecería que se estaban haciendo esfuerzos para ocultar algo que pasó durante aquel año. Mi conjetura sería que él vivió con sus padrinos judíos [1] que lo apoyaron mientras él estaba preparando trabajos para la Academia. Cuando él no fue admitido después de un año, ellos lo echaron y lo hicieron ir a trabajar. Hay un fragmento de evidencia para esta hipótesis. Hanisch [2] en su libro menciona al pasar que una vez cuando ellos estaban particularmente indigentes él fue con Hitler a visitar a un acaudalado judío que Hitler dijo que era su padre. El rico judío tal vez no tendría nada que ver con él y lo despidió. Hay apenas una posibilidad de que el padre de Hitler fuera un judío, pero Hanisch fácilmente pudo haberle entendido decir "padre" cuando él dijo "padrino". Esto ciertamente tendría mucho más sentido e indicaría que Hitler tuvo contacto con sus padrinos antes de la visita y que ellos estuvieron hartos de él y no lo ayudarían más en adelante".        

[1. Ésta es la primera mención de "padrinos judíos". Ellos aparecen como caídos del cielo como una "presunción" de Langer. La intención claramente es mostrar a los judíos como gente buena, compasiva y recta que "vio las intenciones" del bueno-para-nada  de Hitler, situando a los judíos en una posición superior, moral, financiera y educacionalmente].         
[2. Hanisch fue uno de los "informantes" de Langer que fue empleado por Hitler en Viena como agente para que vendiera sus pinturas. Su relación comercial duró ocho meses. En ese tiempo, Hitler llevó a Hanisch a los tribunales por no entregar éste el dinero que le debía a Hitler. Hanisch fue encontrado culpable y pasó un muy corto tiempo en la cárcel].       


Aparece la historia Rothschild...

     En 1972 Walter Langer publicó una versión ampliada y corregida de su perfil en forma de libro, titulado La Mente de Adolf Hitler: El Secreto Informe de Guerra. Contenía un prólogo escrito por su hermano William, y un epílogo del "historiador psicoanalítico" Robert G. L. Waite. En el libro, Langer añade algunas nuevas alusiones a la superioridad judía al hablar del padre de Adolf:

     "La inteligencia y conducta de Alois estaban más allá de lo que puede esperarse de una familia austriaca de campesinos y eran más propias de un linaje de judíos altamente educados".

     Éste es el prólogo a su teoría de una paternidad Rothschild, confesando ya al momento de plantearla que carecía de credibilidad:

     "Hay algunas personas que dudan seriamente de que Johann Georg Hiedler fuera el padre de Alois. Thyssen y Koehler, por ejemplo, afirman que el Canciller (austriaco) Dollfuss había ordenado que la policía austriaca efectuara una minuciosa investigación sobre la familia Hitler. A consecuencia de esta investigación un documento secreto fue preparado, el cual demostraba que Maria Anna Schicklgruber estaba viviendo en Viena en el tiempo en que ella se embarazó. En esa época ella estaba empleada como sirviente en la casa del Barón Rothschild. Tan pronto como la familia descubrió su embarazo ella fue enviada de vuelta a su casa en Spital donde Alois nació. Si es verdad que uno de los Rothschild es el verdadero padre de Alois Hitler, eso haría de Adolf un cuarto de judío. De acuerdo a estas fuentes, Adolf Hitler supo de la existencia de este documento y de la evidencia incriminatoria que éste contenía. A fin de obtenerlo él precipitó los acontecimientos en Austria y dio curso al asesinato de Dollfuss. Según esta historia, él no pudo obtener el documento entonces, ya que Dollfuss lo había escondido y había informado a Schuschnigg de su localización, de manera que en caso de que Dollfuss muriera la independencia de Austria permanecería asegurada. Varias historias de este carácter general están en circulación" [Walter C. Langer, La Mente de Adolf Hitler, 1972, págs. 111-113].


     Primero: aquel "documento secreto" nunca ha sido visto, y sin duda nunca existió. Lo mejor que uno puede encontrar en sitios de conspiración anti-Hitler es que dicho documento está "ahora en las manos del servicio secreto británico". Y, por supuesto, ellos no lo dan a conocer. Segundo: la tentativa política de golpe de Estado por los nacionalsocialistas austriacos, que en ningún caso estaban bajo el control de Hitler, que ocurrió en Viena en 1934, no fue instigada por Hitler; de hecho, él se disgustó con aquel intento y la mala impresión que creó. Tercero: Dollfuss puede haber investigado la línea de familia de Hitler, pero la parte del Barón Rothschild es totalmente increíble. No hay ningún archivo mostrando a Maria Anna Schickelgruber registrada como una empleada doméstica en Viena, nada, algo que era exigido entonces. Langer confiesa que ésta es sólo una de varias "historias" (es decir, rumores) en circulación. Él concluye que "es más sensato no basar nuestra reconstrucción sobre tan exigua evidencia, sino buscar fundamentos más sólidos". Pero él repite estos rumores infundados con el mismo propósito de mantener vivos tales rumores.

     Robert G. L. Waite, que escribió el epílogo para el libro de Langer, era un canadiense autoproclamado como "psico-historiador", especializado en Adolf Hitler, que escribió su propia psico-biografía titulada Adolf Hitler: El Dios Psicopático, publicada en 1977. Waite, que adquirió su "perspicacia" psiquiátrica a partir del extenso tratamiento que él recibió por la depresión que él sufría desde sus días de universidad, y que era conocido por su intransigencia y sus actos emocionalmente impulsivos en público, encontró provocativas las teorías de Langer, aunque estuvieran equivocadas. Él escribió:

     "Pero aun cuando Langer esté equivocado y sus conjeturas se demuestran incorrectas, él está a menudo en la pista correcta.
       
     Considere su sugerencia de que el abuelo de Hitler pudo haber sido un judío. No hay ninguna razón para creer la improbable historia contada por el informante de Langer de que la abuela de Hitler, Maria Anna Schicklgruber, una mujer campesina a sus cuarenta años, del Waldvietral de la Austria rural, hubo tenido una relación íntima con el Barón Rothschild en Viena".


…y la historia Frankenberger.

     En lugar de los fallidos rumores de Langer, Waite postula otra historia falsa de un diferente "abuelo judío" que también había estado "circulando" durante años, a saber, que la abuela paterna de Hitler había estado trabajando como cocinera en la casa de un hombre judío llamado Leopold Frankenberger antes de que ella diera a luz fuera del matrimonio al padre de Hitler:

     "Pero Hitler se había preocupado de que él pudiera ser chantajeado acerca de un abuelo judío y pidió a su abogado privado, Hans Frank, investigar su linaje paterno. Frank dijo al Führer que su abuela había quedado embarazada mientras trabajaba como empleada doméstica en una casa judía en Graz. 

     Los hechos de este asunto están en disputa —y ha sido una controversia muy prolongada. El punto de primordial importancia psicológica e histórica no es si es verdad que Hitler tuvo un abuelo judío, sino si él creyó que podría ser verdadero".

     Waite entonces miente cuando él escribe:

     "él realmente lo creyó así y ese hecho forjó tanto su personalidad como su política pública".

     No, Hitler no lo creyó, y de hecho la historia entera de Hans Frank es falsa, una invención fabricada bajo presión en la mente de un condenado para "limpiar su conciencia". No hubo ninguna carta de chantaje de Patrick, sobrino de Hitler, y no había ninguna familia Frankenberger viviendo en Graz.

     El historiador británico odiador de los alemanes Martin Gilbert escribió en su libro Diario de Nuremberg en la pág.19: "Él (Hans Frank) y Albert Speer fueron los únicos acusados que mostraron algún verdadero remordimiento por sus crímenes de guerra...". Y ellos fueron los únicos dos que hablaron mal de Adolf Hitler retrospectivamente, el primero con la esperanza de limpiarse a sí mismo ante Dios, y el segundo con la esperanza de limpiar su reputación ante sus nuevos jefes terrenales.


LA VERDADERA GENEALOGÍA DE HITLER

     Éstos son los principales parientes de sangre de Adolf Hitler:

— Maria Schicklgruber, su abuela paterna.
— Johann Georg Hiedler, su supuesto y oficial abuelo paterno.
— Johann Nepomuk Hüttler, su verdadero abuelo paterno y bisabuelo materno.
— Johann Baptist Põlzl, su abuelo materno.
— Klara Hitler, su madre.
— Alois Hitler, su padre.
— Paula Hitler, su hermana.
— Alois Hitler hijo, su hermanastro (hijo de la 2a esposa de su padre).
— Angela Hitler Raubal, su hermanastra (hija de la 2a esposa de su padre).
— Geli Raubal, su sobrina (hija de su hermanastra Angela).
— Leo Raubal hijo, su sobrino (hijo de su hermanastra Angela).
— William Patrick Hitler, su sobrino (hijo de su hermanastro Alois hijo).

     Lo que sigue es un árbol genealógico exacto tomado de Familypedia.wikia.com. La única adición que tiene que ser hecha es vincular a Maria Anna Schicklgruber con Johann Nepomuk Hüttler como habiendo tenido una relación extramatrimonial que originó al niño Alois Schicklgruber en 1837 (ver párrafo sobre Werner Maser, luego). Pero en todos los otros aspectos, esto se conforma a la investigación hecha y aceptada por todos los historiadores y genealogistas. No hay ningún judío o conexiones judías en absoluto.


WERNER MASER

     Werner Maser, un historiador alemán y autor de varios libros serios sobre Hitler, fue descrito en su obituario en el London Times como "uno de los primeros historiadores alemanes en tratar el período nazi como un campo de investigación académica" [3].

[3. En su libro sobre los Tribunales de Nuremberg, El Enjuiciamiento de una Nación (Trial of a Nation), Maser aseveró que el arquitecto de Hitler, Albert Speer, a quien el tribunal sólo dio una condena de prisión, hizo un trato secreto con el principal acusador estadounidense Robert H. Jackson].

     Esto está corroborado en su trabajo sumamente cuidadoso de trazado del trasfondo y el linaje de la familia de Adolf Hitler en su libro "Hitler: Leyenda, Mito y Realidad" (Hitler: Legend, Myth and Reality), publicado en alemán en 1971, y en inglés en 1973. Él concluye que el abuelo paterno de Hitler fue Johann Nepomuk Hüttler, un agricultor alemán que vivió en Spital, en la región de Waldviertel en el Imperio Austro-Húngaro.

     Este libro y la información que contiene han estado disponibles durante 40 años, pero los teóricos de la conspiración que quieren creer que Hitler fue un Rothschild o simplemente judío en parte, lo han estado ignorando. La investigación de Maser incluyó viajes personales para examinar la iglesia y los archivos bautismales, entrevistando a parientes, herederos, compañeros de clase y amigos de la infancia. En el desván de uno de los primos de Hitler, él descubrió material que los biógrafos habían estado buscando durante medio siglo, incluyendo un gran número de cartas y notas de la propia mano de Hitler.


LAS CONCLUSIONES DE WERNER MASER

1.   Es indiscutible que Adolf Hitler fue hijo de Alois Hitler y Klara Pölzl. Alois, sin embargo, nació como Schicklgruber porque su madre, Maria Anna Schicklgruber, era soltera (lo que no era un acontecimiento extraño en los pueblos austriacos en aquella época).

2.   Maria Anna Schicklgruber no fue una criada pobre que trabajó para familias judías ricas. La hija de Johann Schicklgruber, un agricultor próspero propietario de una granja bien equipada en el pueblo de Strones, y Theresia Pfseisinger, nació en 1795, y es descrita por Maser como una mujer campesina frugal, reservada y extraordinariamente perspicaz. Ella da toda la impresión de haber sido una mujer decidida, un rasgo que fue transmitido a su hijo Alois y a su nieto Adolf.

3.   Jakob, el hermano de Maria Anna Schicklgruber, compró la granja familiar a su padre por 3.000 florines cuando el padre tenía sólo 53 años. La madre de Maria, Theresia, acababa de heredar 210 florines de la herencia total de su padre que era de 1.054 florines, de modo que los padres se sintieron lo bastante prósperos como para retirarse. Para poner el valor de 3.000 florines en perspectiva, una vaca en ese tiempo podía ser comprada por 10 ó 12 florines; una camada de cerdos costaba 4 florines; una cama con su ropa costaba 2 florines; una posada con establo podía ser adquirida por entre 450 y 500 florines. Como usted puede ver, 3.000 florines era una cantidad considerable.

4.   Maria Anna, a la edad de 26 años, heredó 74,25 florines a la muerte de su madre en 1821. Ella guardó esta suma en el Fondo de los Huérfanos (Orphans' Fund) hasta 1838, ganando un interés de un 5%. Para entonces, la suma había aumentado a 165 florines, más del doble de la cantidad original. Su hijo no nació sino en Junio de 1837 cuando ella tenía 42 años.

5.   Ella rechazó revelar el nombre del padre de su hijo, aunque el sacerdote quería que ella lo diera a conocer. Así, al niño sólo se le podía dar el apellido de la madre. Esta mujer de voluntad fuerte se casó en 1842, cinco años después del nacimiento de su hijo, con un hombre llamado Johann Georg Hiedler del pueblo de Spital. Si él hubiera sido el padre de Alois, Maria Anna ciertamente lo hubiera nombrado como tal cuando ellos se casaron y legitimaron a su hijo, pero ella no lo hizo. Aquella información fue ingresada en el registro bautismal en Döllersheim, donde ellos se casaron, ¡pero sólo diez años después de la muerte de ella!. El responsable para ello fue el hermano más joven de Hiedler, Johann Nepomuk Hüttler, a cuya casa el joven Alois se fue a vivir a la edad de 5 años, después del matrimonio de su madre con Hiedler [4].  

[4. El padre de Johann Georg Heidler, nacido en 1792, y de Johann Nepomuk Hüttler, nacido en 1807, era Martin Heidler, nacido en 1762. Johann Nepomuk decidió escribir el apellido como Hüttler, o quizás esto fue un error de un sacerdote o un clérigo].

6.   Así... tenemos a Alois, hijo ilegítimo de Maria Anna Schicklgruber Heidler, yéndose a vivir a la casa del hermano de su nuevo padrastro, su "tío". Maser lo explica de esta manera: Hiedler, en este tiempo de 50 años de edad y nunca antes casado, se pudo haber ofendido o sentido irritado por la presencia de un pequeño niño que no era suyo. Pero más probablemente Johann Nepomuk, un hombre mucho más joven de 35 años, quien estaba casado cuando Alois fue concebido, podía dar la bienvenida ahora a su hijo, presentándolo como "sobrino" ante su familia sin que su esposa llegara a sospechar nada. 

7.   Todos los informes atestiguan, según Maser, que Alois era feliz en la casa de su "tío", donde él tenía "primos" y una vida familiar más alegre que la que él experimentó viviendo con su madre de 47 años y su nuevo marido.

8.   Maria Anna Hiedler murió en 1847 a la edad de sólo 52 años. Alois por su propia iniciativa no buscó la legitimidad legal. Su status de nacimiento no obstaculizó su carrera, en la cual él ascendió a la que era considerada muy respetable posición de un funcionario de Aduanas, ni tampoco parece haberle preocupado personalmente. Él era conocido como un pensador tolerante y moderno, no particularmente religioso. Su segunda esposa Franziska Matzelsberger tenía un hijo nacido fuera del matrimonio cuando él se casó con ella, y él aceptó a este hijo en su casa. No fue sino hasta algún momento entre 1874 y 1876 que él cambió su apellido a Hitler. Hitler es casi idéntico en el sonido a Hüttler.

9.   Fue en 1876 cuando Franz Schicklgruber, el administrador de los bienes de su hermana Maria Anna, dio a su sobrino Alois 230 florines. Fue entonces cuando Alois firmó su apellido como "Hitler", deletreándolo sólo levemente diferente que Hüttler. Maser comenta que la familia Schicklgruber estaba sin duda orgullosa de cuán bien Alois había hecho por él mismo, y procuró que él consiguiera el grueso de la herencia de su madre.

10.  La paternidad judía Rothschild y Frankenberger queda descartada, sobre la base de no haber ninguna prueba de que Maria Anna Schicklgruber alguna vez trabajó para una familia judía en Graz o en Viena.

11.  La historia del judío Frankenberger: Hans Frank, que llegó a ser Gobernador General de Polonia desde 1939 hasta 1945, es responsable de la historia falsa, con la ayuda de Sixtus O'Conner, capellán del ejército estadounidense, historia escrita antes de que a Frank le diera muerte el Consejo de Guerra Internacional [International Military Tribunal] de Nuremberg. Él tramó una historia en la cual Maria Anna Schicklgruber trabajó como cocinera en la casa de una familia judía en Graz, Austria, en la época en que ella dio a luz a su hijo. En su "informe", esta familia tenía un hijo de 19 años. (Recuerde: Maria Anna tenía 42 años, un hecho del cual Hans Frank era probablemente ignorante). Posteriormente, él dijo que la familia, llamada Frankenberger, estuvo pagando a Maria Anna una asignación de mantenimiento durante 14 años (lo que hace a los judíos parecer responsables y honorables).

     Pero la historia es falsa de principio a fin. Algunas de las razones principales son:

A)   Desde finales del siglo XV hasta una década después de que Maria Anna murió, ningún judío vivió en Graz. Ellos habían sido expulsados en 1496 de la provincia de Styria por el Emperador Maximiliano I, provincia que incluía a Graz. En 1781, bajo Joseph II, a los judíos se les permitió entrar de nuevo, pero sólo durante unas pocas semanas al año, durante la Cuaresma y para la Fiesta de San Giles durante las ferias anuales, después de pagar una suma fija. Dos años más tarde, estos derechos fueron nuevamente restringidos, y permanecieron vigentes hasta 1860, cuando ningún judío en absoluto no podía ni siquiera entrar en la provincia.

B)   Ningún residente de apellido Frankenberger está incluído en ninguna lista como habiendo vivido en Graz en aquellos años.

C)   Los registros desde 1821 hasta 1838 relativos al dinero de Maria Anna en el Fondo de los Huérfanos no mostraron ningún cambio de domicilio en 1836 ó 1837. Además, como súbdita de la "Señoría de Ottenstein" ella no podía haberse ausentado por ningún período de tiempo sin que ello fuera notado.

D)   Frank escribió en su informe que Adolf Hitler le dijo en una conversación que él sabía que no habían judíos en su familia porque él había hablado con su padre y con su abuela sobre ello. Pero Hitler no le pudo haber dicho eso, porque su abuela ¡había estado muerta desde antes que él naciera!. Esto muestra que la historia de Hans Frank está confeccionada con una misma tela, incluyendo la parte sobre "la averiguación del asunto por Hitler".


12.  La historia Rothschild en Viena: Ésta está desacreditada por los mismos motivos. Maria Anna Schicklgruber no visitó ni vivió en Viena, y no hay ningún registro de quiénes eran estos Rothschild, su dirección u otra información necesaria.

13.  Patrick Hitler: Existe otro rumor de un supuesto artículo periodístico publicado en el París-Soir, en el cual Patrick, sobrino de Hitler (hijo de su hermanastro Alois hijo), describió a su tío Adolf como nieto de un judío de Graz llamado Frankenreither. Maser desenterró esa edición de aquel difunto periódico durante un viaje a París, y encontró que el artículo de la historia de Patrick Hitler era de dos páginas y tenía seis ilustraciones, pero no contenía en absoluto ninguna referencia a ningún antecedente judío.


COMENTARIOS Y OTRAS CONCLUSIONES DE WERNER MASER

1.   Maser tiene la impresión de que Johann Nepomuk Hüttler y Alois decidieron el cambio de apellido conforme a los deseos de Maria Anna. La herencia fue dada en el mismo año que Alois escribió su nombre como Hitler. El registro bautismal sigue llamando a Johann Georg Hiedler como el padre de Alois, pero Alois decidió escribir el nombre como Hitler.

2.   Klara Pölzl, la tercera esposa de Alois, la madre de Adolf, era nieta de Johann Nepomuk Hüttler y de su esposa Eva Maria (Decker), convirtiéndola esto en sobrina de su marido Alois. Ella era considerada su sobrina porque Alois era un Schicklgruber y Klara era una Decker por el lado materno. Hüttler murió en 1888, y Adolf nació en 1889.

3.   El abuelo materno de Adolf Hitler era Johann Baptist Pölzl, un agricultor que vivía en Spital. Su abuelo paterno era Johann Nepomuk Hüttler, también un agricultor de Spital. Maser dice que hay un parecido de familia bien definido entre todos los parientes en Spital que son descendientes de Hüttler, y algunos de ellos tienen un gran parecido con Adolf Hitler. Hitler visitó Spital en 1905, 1906 y 1908, y varias veces cuando estuvo fuera de servicio durante la Primera Guerra Mundial. Él conocía a sus parientes y estaba muy versado en su historia familiar.—




2 comentarios:

  1. Es realmente penoso encontrarse, como me ha tocado, con sitios que insisten majaderamente en vender el pescado de que Hitler o era un Rotschild, o que descendía de los reyes ingleses, o del rabino tanto o todos los otros etcéteras que los ignorantes hacen circular entre la gente que no está informada de nada. Hay uno al que se le hizo notar este artículo, un sitio español, y se le dijo: cómo, y qué pasa con esta información. Y ha respondido que no, que cómprame el vídeo que estoy vendiendo, donde está explicado todo el origen judío de Hitler. Es realmente una conspiración la que hay en querer presentar a Hitler como judío, siendo que, tal como aquí se explica, todo se origina en las mentiras del traidor Frank, que acaso fuera judío, además de otros mal interesados, como actualmente lo hace el tipo ese de D. Icke, que machaca todo el tiempo con lo mismo, que es un Rotschild, o un esclavo mental de no sé qué programa de inteligencia, etc. Es lamentable que informaciones como ésta no sean consideradas seriamente y todo quede al arbitrio de los ignorantes de mala intención. Un saludo.

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  2. Buen artículo. Para pocos siempre va a llamar la atención los antepasados de Hitler. La intención se refleja como un fin político y no biográfico; ensuciar y ridiculizar al líder político para aumentar la humillación histórica, que nunca cae mal como propagada.

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