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viernes, 25 de noviembre de 2011

Nicholas Goodrick-Clarke - Jörg Lanz von Liebenfels y la Teozoología


     Del libro "Las Raíces Ocultistas del Nazismo" (2004), de Nicholas Goodrick-Clarke, presentamos ahora en castellano su capítulo 8, en el que examina algunos aspectos de la vida intelectual y el contexto del teórico austriaco y monje Jörg Lanz von Liebenfels.



 
Jörg Lanz von Liebenfels
y la Teozoología

por Nicholas Goodrick-Clarke



     Ya se ha hecho referencia al contemporáneo más joven de List, Jörg Lanz von Liebenfels, que estaba entre los más antiguos benefactores del viejo gurú, habiendo establecido sus primeros lazos, junto con los Wannieck (padre e hijo) en Gars am Kamp en 1893. Lanz también le asignó una gran importancia a un desaparecido mundo proto-ario, pero sus teorías no poseyeron el aura völkisch [nacional o tribal] del Armanismo de List con su elogio de los antiguos teutones y sus costumbres. Su pensamiento está basado, en cambio, en la teología radical, una visión idiosincrásica de la Historia y una abstrusa especulación científica. Lanz hace que uno vislumbre un extraño mundo prehistórico de superhombres arios divinos, una Europa medieval dominada por aristócratas religiosos y órdenes militares, y una visionaria Nueva Era poblada con caballeros racistas, místicos, y sabios. En el corazón de su doctrina "ario-cristiana" yace una herejía dualista que describe la lucha de las fuerzas del Bien y el Mal, tipificada por los virtuosos arios y su salvador Frauja, un nombre gótico para Jesús, que pide el exterminio sacrificial de los subhombres, los "simiescos" [apelings] y todos los otros inferiores raciales. Lanz extrajo su terminología desde una variedad de disciplinas contemporáneas en las Humanidades y las ciencias naturales, incluyendo la antropología, la física y la zoología, pero la similitud funcional de su mitología con las relativamente simples nociones völkisch de List con respecto a sus intereses políticos y objetivos en común no deberían ser pasada por alto. Lanz ha sido ya sujeto de dos estudios analíticos y él ha asumido ahora su lugar como uno de los mentores de Hitler en Viena antes de la guerra en las biografías convencionales del Führer.

     El hombre que se tituló a sí mismo como Jörg Lanz von Liebenfels y además afirmó haber nacido el 1º de Mayo de 1872 en Messina, hijo del Barón Johann Lancz de Liebenfels y su esposa Katharina, nacida Skala, realmente nació el 19 de Julio de 1874 en Viena-Penzing, hijo de Johann Lanz, un profesor, y su esposa Katharina, nacida Hoffenreich. Fue bautizado simplemente como Adolf Josef. Contrariamente a su fantasía adulta de sus orígenes aristocráticos y sicilianos, él fue criado por padres de la clase media que descendían por el lado paterno de una larga línea de burgueses vieneses a partir de principios del siglo XVIII. Durante su infancia él adquirió un interés romántico por el pasado medieval y sus órdenes religiosas, que él reverenciaba como la élite espiritual de una época remota. Por su propia cuenta, a menudo antojadiza, él desarrolló un entusiasmo por la orden militar de los Caballeros Templarios y se impregnó con el fantasioso saber acerca de sus castillos y leyendas. Estos sentimientos pueden haber motivado su decisión de entrar al noviciado cisterciense de la abadía de Heiligenkreuz cerca de Viena. A pesar de la oposición de su familia, él ingresó en la orden como el hermano Georg el 31 de Julio de 1893, a sus 19 años.

     La abadía de Heiligenkreuz fue una influencia formativa en la vida de Lanz. La sencilla piedra blanca y el austero adoquinado de la nave de la magnífica iglesia románica, el patio interior del claustro rodeado de arcos, los vitrales ricamente iluminados y las tumbas del siglo XII de los duques de Babenberg, estaban profundamente imbuídos de una atmósfera de romance medieval y caballeresco. Lanz era un novicio entusiasta e hizo buenos progresos, efectuando sus votos solemnes el 12 de Septiembre de 1897 y asumiendo responsabilidades educativas en el seminario a partir del 19 de Septiembre de 1898. Mientras la vida monástica cumplió su deseo sentimental de identificarse con las antiguas élites consagradas, estos años en Heiligenkreuz también le dieron una excepcional oportunidad de ampliar su educación bajo la docta tutela de su maestro, Nivard Schlögl, quien enseñaba Antiguo Testamento y lenguas orientales. Los escritos posteriores de Lanz llevan el sello de un fundamento prolijo en el conocimiento bíblico, la exégesis de textos apócrifos raros y gnósticos, y las tradiciones religiosas y lenguas del Cercano Oriente. Él fue también un estudiante diligente de la historia de la abadía y publicó sus estudios en varias revistas eruditas.

     El primero de sus trabajos publicados es importante porque revela la indicación más temprana de su incipiente herejía y su sectaria Weltanschauung [cosmovisión]. El trozo relevante era un comentario sobre un relieve de una lápida sepulcral excavada de las losas del claustro en Mayo de 1894. Este relieve retrataba a un noble, erróneamente identificado como Berthold von Treun (m. en 1254), poniendo el pie sobre una bestia no identificable. Lanz interpretó esta escena como una pintura alegórica de la lucha eterna entre las fuerzas del bien y del mal, representadas aquí por el noble y el extraño animal. Lanz estaba particularmente intrigado por esta representación bestial del principio del mal. Sus reflexiones sobre las implicaciones literales de esta alegoría lo convencieron de que la raíz de todo el mal en el mundo tenía realmente una naturaleza animal infrahumana. Él comenzó a estudiar zoología a fin de encontrar una solución a este problema. Tomando las Escrituras, libros apócrifos de la Biblia, descubrimientos arqueológicos modernos y la antropología como sus fuentes adicionales, Lanz asimiló ideas racistas corrientes en una religión dualista. Él finalmente identificó a la raza aria de ojos azules y cabello rubio —como la definieron escritores Darwinistas sociales contemporáneos como Carl Penka, Ludwig Woltmann y Ludwig Wilser—, con el principio del Bien, y las variadas razas oscuras de Negros, mongoles y "mediterranoides" con el principio del Mal. La contribución distintiva de Lanz a la ideología racista fue esta traducción de ideas científicas y de prejuicios a una doctrina gnóstica, que tipificaba a los rubios y a las razas oscuras como entidades cósmicas que trabajaban respectivamente en favor del orden y en favor del caos en el universo.

     Es difícil saber cuánto había desarrollado estas ideas Lanz durante su noviciado. Su profesor Schlögl despreciaba a los judíos del Antiguo Testamento como un grupo religioso arrogante y exclusivista, mientras que sus traducciones de la Biblia estaban colocadas en el Índice de libros prohibidos por la Iglesia debido a su prejuicio anti-judío. Bien pudo Lanz haber comenzado a pensar en términos racistas bajo la influencia de Schlögl. Sin embargo, es probable que estos brotes de nociones poco ortodoxas también hubieran causado considerables roces entre él y sus superiores. Después de un período de tensión e infelicidad proviniente de su deseo de libertad física e intelectual, Lanz renunció a sus votos sagrados y abandonó Heiligenkreuz el 27 de Abril de 1899 (a sus 24 años). Su partida fue vista de un modo diferente por las autoridades de la abadía. El registro se refiere a su "rendición ante las mentiras del mundo y el amor carnal". Lanz, sin embargo, justificó desafiantemente su apostasía con la aseveración de que la orden Cisterciense había traicionado sus doctrinas originales (es decir, racistas) y que él podría embarcarse en su reforma mejor desde fuera. Sus tres libros anticlericales, publicados poco después de su salida de la abadía, testificaron esta actitud. Otras evidencias sugieren que él se integró al movimiento pan-germánico de Schönerer y se convirtió al protestantismo. También se supone que él se hubo casado tras dejar la orden. Tal acción lo habría obligado a renunciar a sus votos y podría explicar la por otra parte enigmática referencia al "amor carnal".

     De aquí en adelante Lanz estaba libre para desarrollar sus propias ideas religiosas. Los años entre 1900 y 1905 atestiguan un extraordinario dinamismo en el desarrollo intelectual de Lanz y su empresa. Él se enroló como miembro de al menos dos sociedades eruditas donde tuvo la oportunidad de encontrar a eminentes historiadores y científicos. Él patentó tres inventos, incluídos un aparato técnico y un motor. También comenzó a escribir para publicaciones völkisch y social-darwinistas tales como Hammer de Theodor Fritsch (iniciada en Enero de 1902) y la Politisch-Anthropologische Revue de Ludwig Woltmann (iniciada en Abril de 1902). Uno de los artículos de Lanz contenía más de cien referencias a textos y artículos eruditos, confirmando así la profundidad de sus recientes estudios de antropología, paleontología y mitología. En él se registra la primera publicación de Lanz dentro de una línea científica. Dado que Lanz hacía uso de un título doctoral hacia 1902, él pudo haber escrito una disertación sobre un tema en el campo de la Prehistoria.

     En 1903 Lanz publicó un extenso artículo en una revista de investigación bíblica. Titulada "Anthropozoon biblicum", esta erudita investigación del pasado amplió sus hipótesis teológicas y científicas más tempranas. Comenzó analizando los cultos de misterio descritos por los autores antiguos Herodoto, Evemero, Plutarco, Estrabón y Plinio. Él concluyó que las civilizaciones antiguas habían mantenido estrictamente un secreto asociado con la esfera sexual, ya que su mención siempre ocurría dentro del contexto de rituales orgiásticos. También estaba convencido de que el lugar principal de tales cultos había estado en el Cercano Oriente. Apartándose de estas conclusiones, Lanz prosiguió sus investigaciones a la luz de descubrimientos arqueológicos recientes en Asiria. Dos relieves particulares con inscripciones cuneiformes proporcionaron la llave para el enigma de estos cultos: el relieve de Asurnasirpal II (883-859 aC) y el obelisco negro de Salmanasar III (858-824 aC). Ambos artefactos habían sido descubiertos y excavados en Nimrud en 1848 por el orientalista británico Sir Austen Henry Layard.

     Ambos relieves representaban a asirios conduciendo a extrañas bestias de distintas especies a manera de animales domésticos. La inscripción cuneiforme adyacente en el primero relataba que el Rey de Musri (un territorio que está al Este del Golfo de Aqaba) había enviado estas pequeñas bestias (pagatu) como tributo para Asurnasirpal II. Similares animales también fueron supuestamente enviados por los reyes de los patíneos [del reino de Patina] y los egipcios. El texto continuaba con que Asurnasirpal había criado a estos animales en su parque zoológico en Calah. La inscripción en el segundo relieve aludía a otras dos especies de bestias (baziati y udumi), que también habían llegado como tributo desde Musri. Una mezcla confusa de falencias filológicas y pruebas circunstanciales tomadas de la antropología y la etnología permitieron a Lanz establecer una serie de hipótesis en cuanto al tema de los relieves.

     Él sugirió que los pagatu y los baziati eran realmente los pigmeos de la reciente investigación científica y descubrimiento; más importante aún, él afirmaba que la raza aria había cometido bestialismo con esta especie inferior, que derivaba de una más antigua y completamente distinta rama de la evolución animal. Se supuso que las escrituras de los antiguos, los hallazgos de la moderna arqueología y antropología, y secciones sustanciales del Antiguo Testamento confirmaban esta horrible práctica del cruce de razas. Las secciones restantes del artículo estaban dedicadas a una exégesis meticulosa de los libros de Moisés, Job, Enoc y los Profetas, en apoyo de esta hipótesis. El artículo así completaba la fase inicial en el desarrollo de la religión neo-gnóstica de Lanz. Él había identificado la fuente de todo el mal en el mundo y había descubierto el sentido auténtico de las Escrituras. Según su teología, la Caída simplemente indicaba el compromiso racial de los arios debido al perverso cruzamiento con especies animales inferiores. La consecuencia de estos pecados persistentes, más tarde institucionalizados como cultos satánicos, fue la creación de varias razas mezcladas, que amenazaban la autoridad apropiada y sagrada de los arios en todo el mundo, sobre todo en Alemania donde esta raza era la más numerosa. Con esta definición del pecado, la gnosis sexo-racista ofrecía una explicación de la miserable condición humana que Lanz subjetivamente percibió en la Europa Central moderna.

     Dentro de un año Lanz publicó la manifestación fundamental de su doctrina. Su mismo título, Theozoologie oder die Kunde von den Sodoms-Äfflingen und dem Götter-Elektron [Teo-zoología o la Ciencia de los Sodomitas-Simiescos y el Electrón de los Dioses] (1905), destila la esencia gnóstica del pensamiento de Lanz. Era una extraña amalgama de creencias religiosas extraídas de fuentes judeo-cristianas tradicionales, pero modificadas a la luz de las nuevas ciencias de la vida: de ahí teo-zoología. El libro repetía las hipótesis básicas del artículo más temprano dentro de un esquema ampliado de interpretación bíblica que abarcaba ambos Testamentos. La primera sección buscaba entender el origen y la naturaleza de los pigmeos. Cuatro capítulos titulados Gaia (tierra), Pege (agua), Pyr (fuego) y Aither (aire) describían el reino satánico relacionado con la historia del primer pigmeo, llamado Adán, que engendró una raza de hombres-bestias (Anthropozoa). Lanz empleó un críptico plan de traducción mediante el cual las palabras "tierra", "piedra", "madera", "pan", "oro", "agua", "fuego" y "aire" connotaban todas al "hombre-bestia", mientras los verbos "nombrar", "ver", "conocer" y "cubrir" significaban "copular con", etcétera, a fin de crear una visión monomaníaca del mundo antiguo. Según Lanz, la búsqueda principal de la Antigüedad pareció haber sido la crianza de pigmeos (Buhlzwerge) para el placer sexual anormal. El objetivo principal del Antiguo Testamento había sido advertir al pueblo elegido (los arios) contra las consecuencias de esta idolatría bestial.

     La discusión de Lanz del principio divino implicaba la adopción de aparatos científicos más modernos. Ha sido mostrado ya cuán rápidamente Lanz se apropió de las conclusiones de la arqueología y antropología contemporánea para su doctrina: él no era menos sensible a los recientes descubrimientos en los campos de la electrónica y la radiología. Los más tempranos de tales descubrimientos que inspiraron a Lanz tenían que ver con la emisión termiónica de electrones desde cuerpos calientes como lo observó Blondlot y que llamó rayos-N en 1887. Hacía pocos años que Wilhelm Röntgen había descubierto los rayos-X, por lo cual fue galardonado con el Premio Nóbel en 1901. Además de estas formas de radiación electromagnética vino el descubrimiento de la radiactividad por los Curie en 1898. Ellos posteriormente tuvieron éxito en aislar los originarios elementos polonio y radio en 1902, y como es debido recibieron el Premio Nóbel. Estos apasionantes descubrimientos de la radiación capturaron la imaginación popular, una influencia que fue reforzada posteriormente mediante la aplicación de la comunicación radial entre 1898 y 1904, a partir del trabajo de Marconi y de Hertz.

     Lanz apreció el atractivo popular de estas formas futuristas de energía y aprovechó tales nociones en sus descripciones de los dioses. Él comenzó afirmando que los dioses no eran sino formas más tempranas y superiores de la vida (Theozoa), completamente distintas de la progenie de Adán o Anthropozoa. Siguiendo la indicación de Wilhelm Bölsche (1861-1939), un popular escritor zoólogo que puede haber debido su inspiración en este punto a la teosofía, Lanz afirmó que estos tempranos seres habían poseído extraordinarios órganos sensoriales para la recepción y transmisión de señales eléctricas. Estos órganos les otorgaron los poderes de la telepatía y la omnisciencia a sus dueños, pero se habían atrofiado en las supuestamente superfluas glándulas pituitaria y pineal en el hombre moderno debido al mestizaje de los hombres-dioses con los hombres-bestias. Sin embargo, Lanz afirmó que un programa universal de segregación podría restaurar estos poderes a los arios como los descendientes más cercanos de los hombres-dioses.

     Los cuatro capítulos siguientes, titulados Pater (padre), Pneuma (espíritu), Hyios (hijo) y Ekklesia (asamblea), seguían el relato del Nuevo Testamento; la atención estaba enfocada en la venida de Cristo y su renacimiento de la gnosis sexo-racista a fin de redimir a su pueblo elegido, a saber, la raza aria. Los milagros de Cristo, sus poderes mágicos y la transfiguración, todo servía para confirmar su naturaleza electrónica. Lanz justificó esta hipótesis con citas de los apócrifos Hechos de Juan, de los Dichos de Jesús del papiro Oxyrhynchus y de los apócrifos gnósticos conocidos como Pistis Sophia, que era el asunto de la erudición alemana contemporánea. Lanz finalmente interpretó la Pasión como la intentada violación y la perversión de Cristo por pigmeos azuzados por los discípulos de los cultos bestiales satánicos dedicados al entrecruzamiento.

     Estas interpretaciones con frecuencia obscenas y siempre radicales de las Escrituras lógicamente contenían las familiares nociones judeo-cristianas de la historia lineal y un final de ella (apocalipsis). En lugar de las antiguamente distintas especies divinas y demoniacas, se hubo desarrollado varias razas mezcladas de las cuales los arios eran los menos corruptos. Sin embargo, a través de toda la historia registrada las razas inferiores han procurado tiranizar a los arios arrastrándolos hacia abajo en la escala evolutiva por medio de su promiscuidad. La historia de la religión describía la lucha entre los cultos bestiales y los endógamos. Al final de este esquema temporal neo-maniqueo estaba la promesa de la redención final y la Segunda Venida. El concepto de Lanz del milenio estaba claramente generado por un aplastante sentido de pesimismo cultural. Él consideraba el mundo moderno como el dominio del mal absoluto:

     "¡El tiempo ha llegado!. La antigua progenie de Sodoma está degenerada y miserable en el Oriente Medio y en todo el Mediterráneo... Nuestros cuerpos están llenos de costras a pesar de todos los jabones; ellos están udumizados, pagatizados y baziatizados (los verbos de la corrupción formados de los nombres asirios para los pigmeos). La vida del hombre nunca ha sido tan miserable como hoy a pesar de todos los logros técnicos. Los demoniacos hombres-bestias nos oprimen desde encima, asesinando sin conciencia a millones de personas con guerras crueles emprendidas para su propia ganancia personal. Salvajes hombres-bestias sacuden los pilares de la cultura desde abajo... ¿Por qué buscas un infierno en el siguiente mundo?. ¿No es el infierno en el cual vivimos y que se quema dentro de nosotros (es decir el estigma de la sangre corrupta) lo suficientemente terrible?".

     Estos "lamentos mesiánicos" correspondían a la percepción subjetiva de Lanz del desorden socio-cultural ampliamente extendido en Europa. Estos lamentos anunciaban el acercamiento del milenio bajo la forma de un renacimiento religioso sexo-racista entre los arios. El tiempo ciertamente había venido. Había que hacer retroceder el predominio de las razas inferiores tanto en Europa como en su órbita colonial. En este punto Lanz traicionó los sentimientos conservadores, pan-germánicos y monárquicos subyacentes en toda su doctrina teozoológica. Las clases inferiores de la sociedad estaban confundidas con la progenie de las razas inferiores y saturadas con la frustración de la grandeza alemana y su dominio mundial: ellos tendrían que ser exterminados de acuerdo con la lógica de la tradicional apocalíptica occidental. Lanz criticó severamente la falsa tradición cristiana de la compasión por el débil y el inferior y exigió que la nación tratara despiadadamente a los desfavorecidos. El socialismo, la democracia y el feminismo eran los objetivos más importantes para esta misión despiadada debido a su fuerza emancipatoria. Las mujeres en particular fueron consideradas como un problema especial, ya que ellas eran supuestamente más propensas a la lujuria bestial que los hombres. Sólo su sometimiento estricto a sus maridos arios podría garantizar el éxito de la purificación racial y la deificación de la raza aria. El proceso sería acelerado por la exterminación humana de las razas inferiores mediante un programa forzado de esterilización y castración.

     La similitud entre las propuestas de Lanz y las prácticas posteriores de la organización de maternidad SS Lebensborn de Himmler, y los planes nazis para el tratamiento de las esclavizadas poblaciones eslavas en el Este, indican la supervivencia de estos reflejos mentales después de una generación. El respaldo de Lanz a madres-progenitoras en comunidades eugenésicas (Zuchtklöster), donde prestarían servicios varones sementales arios de pura sangre (Ehehelfer), fue revivido en el Tercer Reich con la anticipación de la poligamia por Himmler para sus SS, el cuidado preferente de las madres solteras en casas de maternidad SS, y sus reflexiones sobre la educación y el matrimonio de las Mujeres Elegidas (Hohe Frauen). Las recomendaciones específicas de Lanz para la disposición de los inferiores raciales eran varias e incluían: deportación a Madagascar, esclavitud, incineración como un sacrificio a Dios, y su uso como bestias de carga. La subyugación de los no-arios en el Este estaba presagiada por las sombrías especulaciones de Lanz.

     El milenio se reveló a sí mismo como un paisaje alemán fabuloso, a la vez futurista y aristocrático. Lanz afirmó que los rastros del sagrado poder electrónico todavía prevalecían en las antiguas dinastías principescas de Alemania. A condición de que su linaje hubiera permanecido cabalmente noble, estas familias eran los descendientes vivos más cercanos de los antiguos hombres-dioses. Lanz enfatizó que estos príncipes siempre habían cultivado el genio, la innovación y el arte en sus castillos y cortes, proporcionando así el único instrumento histórico de progreso. En contraste, permanecía el peso muerto espiritual de las castas inferiores, que constantemente procuraban poner en peligro este progreso con sus demandas sentimentales y vulgares de compartir el poder, sin tener en cuenta su incapacidad racial y gnóstica. En la esfera de los asuntos exteriores Lanz instó a cada ario-germano sensato a reconocer esta verdad en el extranjero y a tomar legítima posesión de sus derechos de primogenitura globales. Alemania no podía permitir más a "los simiescos patanes trasquilar al mundo", ya que el planeta entero era su colonia natural, con una granja para cada soldado valiente y, de acuerdo con el principio jerárquico de la pureza racial, una hacienda para cada oficial.

     Una batalla apocalíptica sería liberada sobre el corrupto y rebelde mundo para alcanzar este milenio racista. Las palabras de Lanz anticiparon la propia profecía de List de la Primera Guerra Mundial: "Entre el júbilo de los hombres-dioses liberados del lazo conquistaríamos el planeta entero... el fuego debería ser acumulado hasta que las centellas vuelen de los barriles de los buques de guerra alemanes y los destellos salgan de los cañones alemanes... y el orden creado entre la pendenciera pandilla Udumu". Este orden previsto era un paraíso racista y jerárquico pan-germánico, que incluía hierofantes gnósticos, una nueva casta de guerreros y una revolución mundial para establecer la hegemonía alemana eterna:

     "Pero esto no durará mucho más, ya que un nuevo sacerdocio surgirá en la tierra del electrón y el santo Grial... Grandes príncipes. valerosos guerreros, sacerdotes inspirados, bardos elocuentes y sabios visionarios surgirán del antiguo suelo sagrado de Alemania y encadenarán a los simios de Sodoma, establecerán la Iglesia del Espíritu Santo y transformarán la Tierra en las Islas de los Bienaventurados".

     Este apocalipsis fusionó varias tradiciones intelectuales alemanas en una visión milenarista de la nueva patria. Los bardos y los sabios del Romanticismo temprano marchaban con los príncipes y soldados del conservadurismo preindustrial hacia un paraíso religioso, definido por símbolos neo-gnósticos como el Santo Grial, el electrón y la Iglesia del Espíritu Santo. Su realización estaba condicionada a la total subyugación de los inferiores. La Teozoología representaba así una compilación extraordinaria de ideas teológicas y científicas en apoyo de la restauración de la autoridad aristocrática en un reino pan-germánico.

     En la primavera de 1905 Lanz cooperó con varios distinguidos teólogos en la producción de una edición  académica de antiguos textos judíos. Esta publicación fue emprendida por un panel editorial que representaba los puntos de vista del judaísmo, del catolicismo y del protestantismo: Moritz Altschüler, el erudito rabínico que era miembro de la Sociedad List y había editado el Vierteljahrsschrift für Bibelkunde; Wilhelm A. Neumann, un profesor de teología y canónigo de la abadía de Heiligenkreuz; y August Wünsche, un profesor de estudios orientales. El anuncio del editor de la próxima serie titulada Monumenta Judaica revela la naturaleza ambiciosa de su esfuerzo. La primera parte, "Biblioteca Targumínica", propuso editar las fuentes arameas más antiguas del Pentateuco; las secciones posteriores fueron planeadas para ediciones de sus versiones samaritana, siriaca, gótica y árabe. La segunda parte, "Biblioteca Talmúdica", estaba enfocada al estudio de la influencia de las ideas babilónicas y asirias sobre la tradición religiosa judía. La elección de Lanz como el editor católico en vez de Neumann, y su uso de los títulos "doctor en filosofía y teología, profesor y presbítero de la orden Cisterciense", sugiere una cierta reputación entre los teólogos y una reconciliación con el establecimiento de Heiligenkreuz. Él fue invitado a contribuír debido a su conocimiento de los textos de la Septuaginta y la Vulgata y la Biblia gótica de Wulfila. La serie no se materializó totalmente y sólo cinco volúmenes habían aparecido bajo el título de Orbis antiquitatum hacia 1908. Lanz era responsable de una edición del Libro del Génesis a partir tanto de los textos de la Septuaginta (griego) como de la Vulgata (latín).

     El periodismo pronto atrajo a Lanz lejos de la posterior erudición teológica, mientras su asociación creciente con partidos völkisch y antisemitas después de 1905 impidió esta clase de colaboración en la investigación judaica. Sus contribuciones en el Hammer de Fritsch (una publicación pionera como antijudía) y el establecimiento de su propio órgano Ostara a finales de 1905 fueron quizá una gran causa en la terminación de los Monumenta Judaica como de la sobre-ambición del proyecto. Ostara (nombrada así por la diosa pagana de la primavera) comenzó como una revista dirigida a problemas políticos y económicos en el Imperio de los Habsburgo desde un punto de vista conservador y pan-germánico. Cada edición era escrita exclusivamente por sólo un autor. Entre éstos se incluyeron Adolf Harpf, Ludwig von Bernuth, Adolf Wahrmund y Harald Grävell van Jostenoode, además de Lanz, durante la publicación de los veinticinco primeros números hasta Julio de 1908. Algunos de estos colaboradores eran conocidos como partidarios de la Sociedad List (establecida en Marzo de 1908). El manifiesto de la publicación informaba a sus lectores que Ostara era la primera revista sólo "racial y económica" que tenía la intención de aplicar los descubrimientos antropológicos de manera práctica, para combatir científicamente la rebelión de los inferiores y proteger a la noble raza europea. La publicación de ideas "teozoológicas" entre un amplio número de lectores requirió que la revista hablara del racismo en relación a todos los aspectos de la vida social, incluída la ciencia, la política, la tecnología, el arte y la literatura. A partir de Julio de 1908 hasta el final de la Primera Guerra Mundial, Lanz logró escribir no menos de setenta y un publicaciones él solo. Sus temas eran somatología racial, anti-feminismo, anti-parlamentarismo y las diferencias espirituales entre las razas rubias y oscuras en los campos del comportamiento sexual, el arte, la filosofía, el comercio, la política y la guerra, y la ley de castas derivada de los códigos hindúes de Manú. La Primera Guerra Mundial fue documentada a la larga como una fase escatológica de la lucha maniquea entre los rubios y los de piel oscura.

     Los años entre 1908 y 1918 atestiguaron la deuda creciente de Lanz con los los publicistas völkisch contemporáneos, con quienes concidía. Ostara se mantuvo fiel a sus intenciones anunciadas, rastreando las dañinas consecuencias socio-económicas y culturales de la emancipación de las razas inferiores en todas las esferas de la vida pública. Estos análisis eran acompañados con datos empíricos recolectados del periodismo contemporáneo. Sus temas pueden ser definidos mediante los títulos de la serie. Entre los números 26 y 89 siete estaban estrechamente preocupados de una clasificación de tipos raciales (en 1909), dieciocho estaban dedicados a asuntos de sexo, mujeres y prostitución (principalmente entre 1909 y 1913), veintinueve a comparaciones espirituales y físicas entre los rubios y los oscuros, y nueve a asuntos religiosos y ocultistas, que por lo general formaban la base filosófica del maniqueismo racial. Aquí uno puede rastrear la deuda de Lanz con las subculturas teosóficas y ocultistas.

     La principal amistad teosófica de Lanz, a excepción de Guido List, fue Harald Grävell van Jostenoode (1856-1932), quien vivió en Heidelberg. Hacia 1908 este proto-Ariosofista había escrito varios textos völkisch impregnados con una mezcla de piedad cristiana y budista, incluyendo el fuertemente teosófico Aryavarta (1905), y que también había contribuído a una variedad de revistas nacionalistas y teosóficas. Él posteriormente editó el Neue Lotusblüten de Franz Hartmann en 1913 después de la muerte de este último. En Julio de 1906 Grävell escribió un número de Ostara, en el cual exigió la devolución de las joyas de la corona de los Habsburgo al Reich alemán. Esta reclamación simbolizaba una potente esperanza milenarista de los austriacos pan-germánicos contemporáneos. Un siglo antes, el 6 de Agosto de 1806, el Sacro Imperio Romano había sido formalmente disuelto, con los últimos emperadores habiendo residido en Viena, donde los emblemas imperiales habían permanecido. El Segundo Reich, establecido por Bismarck en 1871, que excluía a Austria, representó el foco de las florecientes fortunas nacionales para los pan-germánicos del multinacional Imperio Habsburgo en el Este. El retorno de los emblemas a una nueva capital imperial en Nuremberg, para estos individuos, habría representado la restauración de un Gran Imperio Germánico neo-carolingio bajo el gobierno de los Hohenzollern, que reabsorbería los territorios alemanes históricos de Austria, Bohemia y Moravia. Doce estatutos, basados en sentimientos racistas, nacionalistas, anti-capitalistas y anti-feministas, junto con una fórmula para una Iglesia nacional inspirada por la piedad mística y teosófica, completaban las pautas de Grävell para un Imperio pan-germánico que debía finalmente incluír a Bélgica, Holanda y Escandinavia.

     La siguiente indicación de una tendencia teosófica en Ostara fue la segunda contribución de Grävell en Julio de 1908. Aquí él delineó una concepción absolutamente teosófica de la raza y un programa para la restauración de la autoridad aria en el mundo. Sus fuentes ocultistas citadas eran textos de Annie Besant, sucesora de Blavatsky como líder de la Sociedad Teosófica internacional en Londres, y de Rudolf Steiner, Secretario General de su rama alemana en Berlín. La contribución teosófica de Grävell fue seguida de la serie Bibeldokumente de Lanz (1907-8) en la empresa editora ocultista de Paul Zillmann. Aquí la nueva dirección teosófica del pensamiento de Lanz, previamente sugerida sólo por las contribuciones de Grävell a su revista, es completamente explícita.

     El segundo número de esta serie, Die Theosophie und die assyrischen 'Menschentiere' [La Teosofía y las 'Bestias Humanas' asirias], mostró cómo Lanz explotaba ahora los conocimientos de la teosofía moderna, como él ya lo había hecho en los casos de la arqueología y la antropología, para corroborar su propia religión neo-gnóstica. Él comenzó dando una exégesis selectiva del texto principal de Blavatsky Die Geheimlehre [La Doctrina Secreta] (1897-1901), comparando favorablemente su antropogénesis ocultista con las conclusiones de la paleontología contemporánea. Él evidentemente compartía la creencia de ella en los continentes hundidos de Lemuria y Atlántida, y reprodujo un mapa paleogeográfico del mundo para compararlo con el mapa de Lemuria dibujado por el teosofista inglés William Scott-Elliot. Él comparó las discusiones de Blavatsky sobre el extinguido tercer ojo en el hombre con las de Bölsche y Klaatsch, mientras reconocía sus pagatu, udumi y baziati del saber asirio en la narración de ella de monstruos prehistóricos. Finalmente, y lo más importante, Lanz encontró una asombrosa confirmación teosófica de su concepción bestial de la Caída. La octava estrofa de Dzyan, versos 30-32, había relatado cómo los antiguos Lemurianos primero se desarrollaron en dos sexos distintos y cómo ellos causaron una Caída de la gracia divina cruzándose con especies atractivas pero inferiores y produciendo monstruos: "Ellos tomaron animales hembras para ellos mismos, animales hembras que eran hermosos, pero los hijos de aquellas no tenían alma ni inteligencia. Monstruos ellos reprodujeron, malos demonios". Lanz concluyó su evaluación favorable de La Doctrina Secreta con una comparación del esquema de Blavatsky de cinco razas-raíz y la teoría antropogénica del palaeontólogo Stratz, publicada en Naturgeschichte der Menschen (1904). Según Lanz, la cuarta raza-raíz, la de los Atlantes, se había dividido en las subespecies pura y bestial, correspondientes a los antiguos antropoides y los monos antropomórficos. El desafortunado error de los descendientes de los primeros, la quinta raza-raíz, la de los arios u homo sapiens, había sido el persistente intercruzamiento con los descendientes de los segundos.

     La adopción por Lanz de la teosofía para esta gnosis sexo-racista cae dentro del contexto de una familiaridad más amplia con las ideas cuasi científicas de la contemporánea Alianza Monista de Alemania. La indicación más temprana de esta familiaridad es proporcionada por un número de Ostara de 1910. Aquí Lanz habló de filosofías tales como el monismo de Ernst Haeckel y Wilhelm Ostwald, y el neo-vitalismo de los plagiarios de Bergson en Alemania. Aunque Haeckel se considerara a sí mismo un materialista, sus románticos Naturphilosophie y "pan-psiquismo" (una creencia en el alma del mundo y su manifestación como energía en toda la materia) estaban lejos de reflejar el materialismo mecanicista ordinario. Lanz, que colaboró en Das freie Wort, un periódico monista, suscribió ideas similares, y también imputó una tradición "pan-psíquica" a los escritos de místicos rnedievales y modernos tempranos, como Alberto Magno, Comenio, Boehme y Ángel Silesio. Él afirmó que este "monismo idealista" era consecuente con la perspectiva progresista de la heroica raza aria, mientras el materialismo implicaba una actitud apegada a lo terrestre y pesimista, característica de las razas oscuras inferiores. Estas afirmaciones esotéricas no deberían obscurecer la deuda de Lanz con el movimiento del monismo contemporáneo.

     Este "idealismo", que puede ser rastreado hasta el Romanticismo de principios del siglo XIX y las filosofías posteriores de la voluntad y el vitalismo, junto con los conocimientos del monismo y ocultismo modernos, formó la base intelectual de la gnosis sexo-racista previamente teológica de Lanz. Lanz estaba convencido de que esta doctrina de la energía había estado en el corazón de una tradición imaginaria del misticismo "ario-cristiano", originalmente practicado por los hombres-dioses arios y perpetuado por las tradiciones monásticas de Occidente. Las escrituras bíblicas más antiguas y las bases que establecieron Benedicto de Nursia, Bernardo de Clairvaux y Bruno habían sido seguidas por una sucesión apostólica de místicos "ario-cristianos", incluyendo a Meister Eckhart, Paracelso, Johann Georg Hamann, Jung-Stilling y Carl du Prel. Este registro de agentes históricos de la gnosis secreta demuestra bien cómo Lanz reclutó las diversas tradiciones occidentales de la reforma monástica, el misticismo medieval, el Renacimiento hermeticista, la teosofía del siglo XVIII y el ocultismo moderno, para una tradición críptica de la gnosis teozoológica. La necesidad de postular una tradición mitológica para sus opiniones conservadoras y racistas muestra cuán similares son sus ideas a las de List a pesar de la diferencia de sus preferencias teológicas y culturales. Como List, Lanz también reclamaba un status de élite para los guardianes y sacerdotes de esta tradición secreta.

     Lanz amplió su deuda ideológica al ocultismo cuando comenzó a aplicar las informaciones del renacimiento astrológico alemán contemporáneo a sus fantasías de una victoria apocalíptica de las Potencias Centrales durante la Primera Guerra Mundial. Ya que este renacimiento tenía un trasfondo específicamente teosófico en Alemania, la mayoría de los nuevos textos astrológicos de Karl Brandler-Pracht, Otto Pöllner, Ernst Tiede y Albert Kniepf aparecieron publicados por la Empresa Editora Teosófica de Leipzig después de 1910. En Enero de 1915 Lanz examinó la literatura astrológica de Pöllner y Tiede. La primera obra de Pöllner, Mundan-Astrologie (1914), puso la base de la astrología política haciendo los horóscopos de Estados, pueblos y ciudades, para determinar su futuro destino, mientras su segunda obra, Schicksal und Sterne [El Destino y las Estrellas], rastreó las trayectorias de la realeza europea según los dictados de sus horóscopos natales. Tiede hizo un análisis de los horóscopos de todos los líderes de los Estados beligerantes, antes de declarar que había una probabilidad de dos a uno para la victoria de las Potencias Centrales. En la primavera Lanz publicó posteriores reseñas de la literatura astrológica y profética de Arthur Grobe-Wutischky, Brandler-Pracht y Albert Kniepf, que había aplicado las predicciones del vidente francés Michel Nostradamus (1503-66) al conflicto europeo presente.

     Hacia Agosto de 1915 Lanz había asimilado suficientemente las nuevas ideas astrológicas y proféticas para aplicarlas a su propia interpretación milenarista de la guerra. Siguiendo las teorías de Pöllner y un astrólogo holandés que escribía bajo el seudónimo de C. Libra, Lanz asignó a todos los principales países un planeta y un signo del zodíaco, cuyas propiedades astrológicas correspondían a la cultura y el espíritu de su stock racial, de acuerdo a los preceptos de la gnosis "ario-cristiana". Esta astrología "racial-metafísica" fue aplicada entonces a las hostilidades internacionales. Habiendo examinado los acontecimientos de 1914 y 1915 a la luz de esta apocalíptica neo-gnóstica, Lanz se enfocó en la profecía apropiada. La presente guerra supuestamente señalaba aquella mesiánica "plenitud de los tiempos". El aumento de la confusión racial y enormes agitaciones militares y culturales concluían con una nueva invasión mongola de Europa durante el período de 1960 a 1988, trazando el curso desde los incipientes "lamentos mesiánicos" al punto culminante del dominio demoniaco sobre la Tierra. Este duro juicio anunciaba el milenio, cuando una nueva Iglesia del Espíritu Santo surgiría para crear un Estado ario supranacional, el gobierno del cual recaería en un eterno sacerdocio informado de los secretos de la antigua gnosis sexo-racista. El origen geográfico de este milenio racista por venir era la ciudad de Viena, que asumiría un papel dominante en el nuevo orden mundial político-religioso.

     A finales de los años 1920 Lanz apeló a un esquema astrológico de profecía apocalíptica, por medio del cual él podría interpretar el curso del desarrollo político y religioso occidental. Él tomó el año Platónico que dura 26.280 años terrestres como una unidad cronológica básica, y luego derivó el "mes cósmico" de 2.190 años, que fue dividido en tres "semanas cósmicas", cada una de las cuales duraba aproximadamente 730 años y definía una época cultural particular. Se suponía que una "semana cósmica" había comenzado en 480 d.C., cuando nació Benedicto de Nursia, extensamente considerado como el fundador del monacato occidental medieval. En el período entre 480-1210 la sociedad estuvo gobernada por las "órdenes-maestras espiritual-caballerescas" (Benedictinos, Cistercienses, Templarios y Caballeros Teutónicos), porque Marte estaba en Piscis. Por contraste, el gobierno de las masas vulgares caracterizó el período 1210-1920, porque la Luna estaba en Piscis: los turcos y los judíos debilitaron la organización política europea y el crecimiento de las ciudades; el capitalismo y las ideologías de la democracia y el nacionalismo incentivaron el predominio del proletariado y los inferiores raciales. Enfocándose en la profecía apropiada, Lanz pronosticó que el próximo período 1920-2640 atestiguaría el renacimiento de las jerarquías, porque Júpiter estaría en Piscis: "Ya no más los parlamentos determinarán el destino de la gente. En su lugar gobernarán sabios reyes-sacerdotes, cordiales aristócratas con un entendimiento del misticismo ariosófico y líderes de órdenes secretas caballerescas y espirituales". Lanz saludó a España, Italia y Hungría como los "países de Júpiter", los precursores de la reforma global viniente, debido a sus dictaduras derechistas durante los años 1920.

     Los rasgos principales de la ideología de Lanz antes de 1918 eran así la noción de una gnosis oculta, su histórica extinción o supresión como una religión establecida debido al designio satánico, y su inminente resurrección a fin de asegurar el cosmos para una nueva élite aria, con la cual Lanz claramente se identificaba. Pero la visión revolucionaria de Lanz también posee una cualidad específicamente austriaca. Su invocación "Austria Erit In Orbe Ultima", el lema de los emperadores Habsburgo en los siglos XV y XVI, recuerda una visión barroca de un gobierno mundial Católico que era peculiar a Europa del Sur. En vista del profundo apego de Lanz cuando joven al ritual, al ceremonial y a la cultura eclesiástica, parece probable que esta visión de un nuevo orden mundial fue inspirada, como el antiguo sentido de los Habsburgo de misión y "deseo de conquista planetaria, un Imperio en el cual el Sol nunca se pone", por la grandeza y universalidad del catolicismo en Austria.



4 comentarios:

  1. Existen textos de Jörg Lanz von Liebenfels en español?

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  2. ¡Hola! ¿Tienes el libro en digital? Te lo agradecería muchísimo si lo tienes y compartes. Saludos.

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  3. https://es.scribd.com/document/170516776/Goodrick-Clarcke-The-Occult-Roots-of-Nazism

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    1. https://es.scribd.com/doc/122337727/occult-nazi

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