BUSCAR en este Blog

viernes, 11 de noviembre de 2011

Nicholas Goodrick-Clarke - El "Armanenschaft"


     Del libro "Las Raíces Ocultas del Nazismo. Cultos Arios Secretos y su Influencia sobre la Ideología Nazi" (2004) del historiador británico Nicholas Goodrick-Clarke, ponemos ahora en castellano su capítulo quinto, donde aborda el tema de un supuesto sacerdocio secreto continuador de muy antiguas tradiciones y estructuras, publicitado extensamente por el que fuera teórico alemán y autoproclamado sumo sacerdote de su religión Guido von List (1848-1919), quien vinculó a ese antiguo sacerdocio con ciertos grupos e individuos modernos, ligazón que no parece tan evidente, al menos en el enfoque de este historiador.

Guido von List

El "Armanenschaft"
por Nicholas Goodrick-Clarke




     La mitología política de (Guido von) List de un sacerdocio Wotanista apelaba a la autoridad política de los iniciados, tanto en el orden social prehistórico como en el mundo moderno. Esta idea fue primeramente formulada en sus conferencias y artículos en la década de los años 1890, pero se había consolidado como un elemento principal de su fantasía hacia 1908. La palabra "Armanenschaft", que List aplicó a su antigua jerarquía, puede ser rastreada hasta su ficticia adaptación de un mito teutónico relatado por Tácito en su obra Germania. Según el autor romano, los antiguos germanos habían conservado una narración de sus orígenes en sus canciones tradicionales. Estas canciones celebraban al dios humano Tuisco y a su hijo Mannus como los fundadores de su raza. A Mannus ellos le asignaban tres hijos, a partir de los cuales tomaron sus nombres las tres tribus constituyentes de la antigua Germania: las tribus costeras eran llamadas "Ingaevones"; las del interior, "Hermiones", y los restantes, "Istaevones". Contrariamente a Tácito y a otros historiadores clásicos que habían intentado identificar estas tribus con denominaciones conocidas, List afirmó que estos nombres denotaban clases sociales dentro de la nación ario-germánica. Él afirmó que los Ingaevones, los Hermiones y los Istaevones representaban las clases agrícola, intelectual y militar. Fue la clase intelectual, un cuerpo de reyes-sacerdotes, la que formó la base de la fantasía política de List. Él germanizó la palabra "Hermiones" como "Armanen", significando a los herederos del rey-sol, a la vez que llamó a su sacerdocio como Armanenschaft.

     Los reyes-sacerdotes eran supuestamente responsables de todo el gobierno y la educación en la sociedad antigua, ocupaciones que fueron legitimadas por su profunda sabiduría. Esta sabiduría estaba definida por la gnosis de la teosofía germánica. La posesión de esta gnosis estaba considerada como la legitimación absoluta y sagrada de las autoridad política de los iniciados, mientras que la sociedad estaba estratificada de acuerdo al grado de iniciación de cada clase en la gnosis. List enfatizó que esta gnosis no era igualmente accesible a todos los miembros de la sociedad. Él aludía a un sistema de dos niveles de instrucción en la gnosis, uno exotérico y otro esotérico. La doctrina exotérica (Wotanismo) asumió la forma popular de mitos y cuentos en forma de parábolas dirigidos a las clases sociales inferiores, mientras la doctrina esotérica (Armanismo) tenía que ver con los misterios de la gnosis y estaba restringida a los aspirantes a altos cargos. Puesto que el Armanenschaft era el cuerpo responsable de la educación, tal segregación habría sido administrada de manera simple.

     La descripción de List de la estructura del Armanenschaft tomó prestados conceptos de la francmasonería y el rosacrucismo. El sacerdocio de la élite fue dividido en tres grados, correspondientes a los grados de Aprendiz, Artesano y Maestro Masón en la jerarquía de la logia. Cada grado representaba un cierto grado de la iniciación en la gnosis. Con una clara imagen del ritual masónico en mente, List afirmó que cada grado del antiguo sacerdocio tenía sus propios signos particulares, gestos manuales y contraseñas. Un principiante pasaba siete años aprendiendo el Edda y teosofía elemental, antes de ascender al grado de hermano. En esta etapa de su formación él viajaba a otros centros Armanistas, a fin de ganar experiencia trabajando como sacerdote, gobernador y educador. Después de siete años en este grado, un hermano apropiadamente calificado podía acceder al grado de maestro como un iniciado completo. Él era entonces iniciado en los secretos últimos de la gnosis, que no podían ser comunicados mediante el lenguaje: List caracterizó estos secretos por fórmulas ocultas tales como "la perdida palabra maestra", "el nombre impronunciable de Dios" y "la piedra filosofal", entresacadas de las tradiciones masónicas, cabalísticas y alquímicas del siglo XVIII, o del "Arehisosur", su propio lema gótico formado por la cinco vocales. Así, la francmasonería proveyó a List con un modelo para un sacerdocio jerárquico cuyo poder se derivaba de la iniciación.

     Junto con definir la autoridad de un maestro sobre sus hermanos subordinados, esta gradación gnóstica reforzaba la autoridad colectiva del Armanenschaft sobre la mayoría profana. Se suponía que el Armanenschaft había disfrutado de "privilegios superiores" y poseía un "status elevado y sagrado" entre el pueblo. Ellos predominaban en todos los asuntos de gobierno, mientras el rey y la nobleza eran proveídos por un colegio superior de maestros. Puesto que la gnosis del sacerdocio combinaba ciencia, religión y ley, sus miembros ejercieron total autoridad como profesores, sacerdotes y jueces. Los centros Armanistas o "lugares altos" (Halgadome) eran la sede del gobierno, la escuela y el tribunal. Toda autoridad estaba investida con la legitimidad absoluta de su carácter sagrado.

     En su relato de la historia del Armanenschaft, List siguió echando mano de los conocimientos ocultos del rosacrucismo, la alquimia, las órdenes militares religiosas y la francmasonería. Él afirmaba que el Armanenschaft, después de su supresión en la antigua Germania, había sobrevivido hasta el presente, en la medida en que su gnosis sagrada había sido promocionada por las sociedades secretas de rosacruces y francmasones, órdenes de Caballería y los doctos magos del Renacimiento que habían defendido la búsqueda de las ciencias herméticas y cabalísticas. El eslabón entre estos diversos grupos está en la deuda del moderno renacimiento de lo oculto con la compleja mitología de teósofos y sociedades secretas del siglo XVIII. A fin de apreciar la adopción de List de estos grupos como representantes sociales del Armanismo durante su época oscura, estas mitologías requieren una explicación.

     La historia de estas mistificaciones puede ser adecuadamente entendida sólo en relación con el aumento del irracionalismo a mediados del siglo XVIII. Esta tendencia era en parte una reacción a la práctica actitud reformadora de ilustrados príncipes absolutistas en Alemania, que parecían interferir con el privilegio legal tradicional, las inmunidades eclesiásticas o el prejuicio popular. La reforma de la Ilustración representó una amenaza para muchas personas porque sus cambios destruyeron el status largamente aceptado y los valores culturales. Tal gente encontró un arma ideológica asequible contra tales tendencias innovadoras en el irracionalismo. También hubo fuentes más antiguas para el nuevo irracionalismo: la tradicional afiliación religiosa, el pietismo, y la permanente fascinación por una llave mística para los misterios de la Naturaleza, que encontró su expresión en las ciencias ocultas tradicionales. El nuevo irracionalismo era así un producto de la revalorización de las facultades emotivas e intuitivas, junto con una temerosa desconfianza hacia la razón analítica, el materialismo y el empirismo. Esta atmósfera espiritual, ampliamente difundida por Alemania, generó muchas sectas y sociedades preocupadas por lo oculto y lo misterioso durante la segunda mitad del siglo XVIII. Estos grupos eran responsables de un renacimiento del interés por los conocimientos arcanos de la alquimia, el rosacrucismo y la francmasonería.

     Los orígenes del rosacrucismo se encuentran a principios del siglo XVII cuando dos anónimos manifiestos rosacruces y el referido [en un capítulo anterior] Chymische Hochzeit de Johann Valentin Andreae (1586-1654) fueron impresos en Kassel. Estos manifiestos anunciaban la existencia de una hermandad secreta, que deseaba una "reforma universal y general del mundo entero". La hermandad había sido supuestamente fundada por Christian Rosenkreutz, un místico alemán que se creía que había vivido entre 1378 y 1484. Esta reforma debía ser conseguida mediante la unión del protestantismo con la magia, la alquimia y el cabalismo, en armonía con los avances contemporáneos en el conocimiento médico y científico. Frances Yates ha sostenido que los manifiestos expresan esperanzas que se concentraban en Federico II, el Elector del Palatinado, como un "líder político-religioso destinado a resolver los problemas de la época", mientras que sus contenidos representaban una especie de renacimiento hermético entre intelectuales Protestantes en un tiempo en que los impulsos herméticos originales del Renacimiento del siglo XV habían menguado. La atracción de tal proyecto en medio del violento antagonismo ideológico y religioso anterior a la Guerra de los Treinta Años es obvia. Desde estos orígenes del siglo XVII del pietismo místico, de la esperanza utópica y de ideas hermético-cabalísticas, el mito rosacruciano siguió fascinando a muchos intelectuales que se sintieron atraídos por él durante su búsqueda del conocimiento secreto y la promesa de renovación moral. Klaus Epstein ha notado que el mito atrajo particularmente a los conservadores, ya que enfatizaba el valor de la sabiduría tradicional para el futuro desarrollo.

     Mientras los rosacruces de principios del siglo XVII estaban preocupados sólo parcialmente por la alquimia, los posteriores resurgimientos del mito pusieron un gran énfasis en sus afirmaciones de poseer los secretos de la transmutación y el conocimiento de la "piedra filosofal" o elixir de la vida. En 1710 fue publicado un trabajo en Breslau con el arcano título de "Die warhaffte und vollkommene Bereitung des Philosophischen Steins der Brüderschaft aus dem Orden des Gülden –und Rosen– Creutzes". Su autor era "Sincerus Renatus", en realidad Sigmund Richter, un ministro sacerdotal de Silesia, que había estudiado los escritos de Paracelso y Jakob Boehme. A la luz de otros hallazgos documentales en Europa Central, Christopher McIntosh ha sugerido que un movimiento alquimista ampliamente extendido existió bajo la denominación Gold- und Rosenkreuz durante la segunda mitad del siglo XVIII. En 1747 o en 1757 una cuasi-masónica orden Rosacruz con este nombre fue fundada en Berlín, con una jerarquía de nueve grados basada en el cabalístico Árbol de la Vida. Esta organización adquirió alguna relevancia política, ya que contó con el Rey Federico Guillermo II y su primer ministro, Johann Christoph von Wöllner, entre sus hermanos a finales de la década de los años 1780. La ideología de la orden mezclaba el misticismo con actitudes conservadoras y anti-Ilustración.

     List estaba familiarizado con los conocimientos de los rosacruces, en vista de que él usó la jerarquía cabalística de los diez grados, muy propia de algunas órdenes rosacruces. Él puede haber tomado esta idea de Franz Hartmann, que estaba probablemente familiarizado con la estructura rosacruciana de la Orden del Alba Dorada (Golden Dawn) en Inglaterra a consecuencia de su contacto con Theodor Reuss, que había fundado en 1902 atípicas logias masónicas y rosacrucianas en Alemania bajo la autoridad de William Westcott, un miembro fundador del Alba Dorada. En cualquier caso, la literatura sobre los rosacruces era abundante a principios del siglo XX en Alemania. Tanto Franz Hartmann como Rudolf Steiner habían escrito sobre ellos, mientras que una reimpresión de un texto alquímico rosacruz de finales del siglo XVIII fue publicada en el periódico de Zillmann durante 1905. Cuando List hizo la posterior declaración de que los rosacruces de los siglos XVII y XVIII había sido representantes de la gnosis Armanista, él estaba con esto reclutando un cuerpo misterioso y duradero de adeptos para su tradición secreta. Junto con la acogida que esto tendría entre los teosofistas, hay que considerar las pretensiones de los rosacruces originales. En el contexto de List, la "reforma universal y general" implicaba un renacimiento nacional a través del redescubrimiento de la tradicional sabiduría ario-germánica.

     Antes de examinar la supuesta supervivencia del Armanismo a través de los Caballeros Templarios, debe mencionarse la participación de éstos en el ocultismo. Esta historia compleja presenta dos distintas mitologías templarias: las leyendas templarias medievales, y su confusión con la francmasonería en el siglo XVIII. Fundados en 1118, los Caballeros Templarios originales eran una orden religiosa militar de la Cruzadas que fue obligada a abandonar Tierra Santa en 1291. La orden posteriormente llegó a ser víctima de una campaña calumniosa montada por el rey de Francia, que deseaba fervientemente su riqueza e influencia dentro de su reino. Él acusó a los templarios de prácticas satánicas, ciertas perversiones y blasfemias, incluyendo la adoración de un enorme ídolo en forma de cabeza humana. A causa de estas supuestas calumnias, la orden fue despiadadamente suprimida y sus líderes quemados en 1314. A pesar de la probable falsedad de los cargos contra ellos, el registro histórico rodeó el recuerdo de los templarios con una aura misteriosa y herética. Esta supresión medieval tuvo una cierta influencia sobre la adopción masónica de los templarios.

     A principios del siglo XVIII surgieron las instituciones de la francmasonería moderna. Debería enfatizarse que esta nueva organización de salas de reuniones estaba institucionalmente ligada con las antiguas asociaciones laborales de albañiles y maestros constructores, que databan de los siglos XIV y XV. Los francmasones habían comenzado a afiliarse a las asociaciones vigentes al final del siglo XVII para formar una organización en la cual los profesionales y las clases altas pudieran discutir de asuntos contemporáneos y negocios en una atmósfera ilustrada y agradable. La nueva institución heredó el ritual de la más antigua, en la que las tradiciones artesanales se convirtieron en las alegorías y los símbolos de una doctrina deísta y fraternal. Después de su fundación oficial en Inglaterra en 1717, la francmasonería pronto emigró a un escenario continental. Fue en Alemania, donde el desarrollo de ritos masónicos aberrantes era mayor, debido a la profusión de sectas místicas y teosóficas, que la francmasonería llegó a ser confundida con una herencia templaria.

     Aunque la idea de la francmasonería caballeresca surgiera primero alrededor de 1737 en Francia, el primer rito templario fue introducido en Alemania en 1755 por el Barón Gotthelf von Hund (1722-76). Llamando a su orden el Rito de la Observancia Estricta, Hund afirmó poseer documentos templarios secretos que databan del tiempo de su supresión, que supuestamente demostraban que su orden representaba la sucesión legal de los templarios. Hund conjeturó que los templarios habían sido iniciados en los secretos del templo de Salomón en Jerusalén, que se afirmaba que era el origen de la Obra. Se ha sugerido que esta mistificación caballeresca de la francmasonería surgió con el objetivo expreso de conferir orígenes aristocráticos a una institución de la clase media con un humilde trasfondo artesanal.

     El interés masónico y ocultista por los templarios a fines del siglo XVIII influyó en la erudición en cuanto a las creencias y prácticas de los templarios históricos. La atención fue enfocada en sus presuntas blasfemias, sobre todo en su adoración de la cabeza idólatra, en una tentativa de relacionar la herejía templaria con religiones exóticas. Un informe particular de aquella cabeza en los documentos procesales la llamó "Bafomet", que fue interpretado como una referencia a una deidad musulmana. Este nombre también fue asociado con el culto gnóstico de los Ofitas, que había florecido en los primeros siglos d.C.. Josef von Hammer-Purgstall sugirió que el ídolo derivaba de conventículos sobrevivientes de ese culto, con los cuales los templarios supuestamente habían entrado en contacto durante su estancia en el área del Mediterráneo oriental.

     Estas mitologías entraron en el ocultismo de finales del siglo XIX por las influyentes obras del ocultista francés Eliphas Levi (1810-75), cuyos escritos sobre la magia fueron estudiados por Blavatsky. Los templarios fueron nuevamente adscritos a la posesión del conocimiento arcano. El templarismo ocultista prosperó entre órdenes cuasi-masónicas, y al menos dos órdenes específicamente templarias fueron fundadas en el continente alrededor de 1900. La Ordo Templi Orientis (OTO) se originó de las erráticas actividades masónicas de Theodor Reuss, Franz Hartmann y Karl Kellner entre 1895 y 1906; la racista Ordo Novi Templi (ONT) fue fundada por Lanz von Liebenfels alrededor de 1907.

     Lo más probable es que List haya derivado su concepción esotérica de los templarios de una fuente masónica, pero su noción estaba también teñida por la mitología poética del grial de Parsival que inspiró a Lanz. Él explotó estos mitos para afirmar que los templarios medievales habían sido otros representantes encubiertos de la gnosis Armanista durante la oscura época cristiana. List concluyó que el ídolo "Bafomet" no era una cabeza sino un sello gnóstico. Según List, este sello era la Cruz maltesa, formada por la superposición oblicua de dos esvásticas que giraban en sentidos inversos. Él afirmó que los templarios habían sido muertos por su adoración de este símbolo, el más sagrado ario-germánico, y sostuvo que las posteriores órdenes masónicas de inspiración templaria también habían promovido la gnosis. List afirmó que los templarios y los rosacruces "representaban los grados más altos del sacerdocio secreto, la tendencia espiritual y aristocrática, mientras que los francmasones denotaban los grados inferiores... la tendencia democrática". Pero además de las connotaciones elitistas de la Caballería, los templarios fueron importantes en otro respecto. Como ellos habían sido perseguidos por sus creencias, List podía sostener más plausiblemente que hubo una conspiración contra cualquier renacimiento de la antigua religión germánica y su sacerdocio.

     En su breve ensayo "Das Mittelalter im Armanentum", List describió a un posterior grupo de representantes Armanistas secretos. Éstos fueron los humanistas del Renacimiento, cuyos intereses se habían concentrado en el redescubrimiento de los textos Herméticos. Expresamente mencionados por List fueron Pico della Mirandola (1463-94) y Giordano Bruno (1548-1600) en Italia, y Johann Reuchlin (1455-1522), Johann Trithemius (1462-1516) y Agrippa von Nettesheim (1486-1535) en Alemania. List afirmó que la recuperación por ellos de las ideas neo-platónicas y hermético-cabalísticas marcó una florescencia de la antigua gnosis nacional después del debilitamiento del completo dominio católico en la Europa medieval. List ya había copiado los sellos mágicos "arios" de los trabajos criptográficos de Trithemius y había alabado a Agrippa como "un antiguo Armanista". Sin embargo, fue su explotación de Reuchlin lo que le prestó mayor credibilidad a su fantasía de la moderna tradición Armanista.

     Reuchlin ha sido aclamado como el padre del humanismo alemán por su trabajo pionero sobre textos griegos y hebreos. Educado en varias universidades, Reuchlin inicialmente se graduó como abogado y entró al servicio en el tribunal de Württemberg en 1482. Él fue ennoblecido por sus servicios por el Emperador Maximiliano en 1494. Durante una visita a Italia, Reuchlin se había reunido con Pico della Mirandola, quien lo animó a estudiar hebreo. Reuchlin posteriormente desarrolló aquellas ideas que lo posicionaron como el representante alemán del cabalismo del Renacimiento. Él estaba convencido de que la filosofía de Platón tenía sus orígenes en los libros místicos judíos de la Cábala. Estas teorías fueron desarrolladas en sus tratados De verbo mirifico (1494) y De arte cabbalistica (1517). Además de su interés en el misticismo judío, Reuchlin también escribió estudios originales de la lengua hebrea, que prepararon el terreno para la erudición bíblica basada en las fuentes más antiguas, mientras confirmaba su reputación como un humanista que respetaba las contribuciones de otras tradiciones religiosas además del cristianismo.

     Alrededor de 1510 Johann Pfefferkorn demandó que los judíos de Alemania deberían tener confiscados sus libros sagrados por la Iglesia, en una campaña para obligarlos a convertirse al cristianismo. Sus demandas gozaron del apoyo de un partido eclesiástico antijudío en Colonia. Reuchlin despreció esta clase de intolerancia religiosa y satirizó los argumentos de los antijudíos, sólo para ser acusado de herejía por los dominicanos de Colonia. La controversia se arrastró amargamente hasta 1520, cuando Reuchlin fue absuelto de estos cargos. Fue la defensa de Reuchlin de los textos judíos lo que llevó a List a creer que él era un iniciado de la gnosis Armanista. List afirmó que los reyes-sacerdotes originales había confiado su gnosis verbalmente a los rabinos de Colonia durante el siglo VIII, a fin de salvaguardar su supervivencia durante una ola de persecución cristiana. Los rabinos habían puesto entonces estos secretos en libros cabalísticos que erróneamente se pensó que representaban una tradición mística judía. Así, la controversia de Colonia hizo parecer a Reuchlin como si él estuviera tratando de salvar estos mismos libros de la Iglesia anti-Armanista. De esta manera List adjudicó a Reuchlin el papel de un gran reformador Armanista que luchó contra una conspiración católica para suprimir la gnosis. La veneración de List hacia Reuchlin incluso se extendió hasta la creencia de que él mismo era la reencarnación del humanista del siglo XVI.

     Los templarios, los humanistas del Renacimiento, los cabalistas y los rosacruces fueron así enlistados en las filas de una herencia imaginaria que abarcaba desde los modernos Armanistas, como List y sus seguidores, hasta los perseguidos reyes-sacerdotes, cuyas autoridad política se había extinguido en el momento de la cristianización de la temprana Germania medieval. Esta tradición secreta rellenó la brecha producida por la época cristiana entre la antigua administración y su futuro renacimiento. Afirmando que el Armanenschaft nunca había sido destruído sino que había sobrevivido en secretos conventículos, List pudo sugerir que su propio culto eran los restos supervivientes de la tradición política hierofántica, que tuvo que ser revivida para que un glorioso reino pan-germánico pudiese ser establecido en Europa.

     El plano de List para un nuevo Imperio pan-germánico era detallado e inequívoco. Pedía el sometimiento despiadado de los no-arios a sus amos arios en un Estado jerárquico altamente estructurado. La calificación de candidatos para la educación o para los cargos en el servicio público, las profesiones y el comercio, descansaban únicamente en su pureza racial. La heroica raza ario-germánica debía ser relevada de todo el trabajo asalariado y de tareas humillantes, a fin de gobernar como una élite elevada sobre las castas de esclavos de pueblos no-arios. List codificó un conjunto de principios políticos para el nuevo orden: estrictas leyes raciales y matrimoniales debían ser observadas; tenía que ser fomentada una sociedad patriarcal en la que sólo la cabeza masculina de la casa tenía plena mayoría y donde sólo los ario-germanos disfrutaban de los privilegios de libertad y ciudadanía; cada familia tenía que mantener un registro genealógico que certificara su pureza racial; un nuevo feudalismo se iba a desarrollar mediante la creación de grandes Estados que no podían ser divididos sino heredados sólo por el varón primogénito en una familia. Estas ideas, publicadas tempranamente en 1911, tienen un extraño parecido con las leyes raciales de Nüremberg de los años 1930 y la visión nazi del futuro.

     Pero List siguió todavía más adelante, esperando el elitismo místico de las SS en la Alemania nazi. La estructura jerárquica de la sociedad ario-germánica estaba basada en el cabalístico Árbol de la Vida. Este sistema oculto de diez grados de iniciación sucesiva en los misterios gnósticos, servía como la base del nuevo orden. En el esquema de List, los dos grados más bajos denotaban al individuo y su familia, que estaban subordinados a cinco niveles especificados de la autoridad Armanista. Encima de éstos existían tres grados supremos, cuya autoridad absoluta correspondía a la posición análoga de los tres más altos sefiroth en el Árbol "más allá del velo del abismo". Según List, el octavo grado comprendía la nobleza más alta, mientras que el noveno era ocupado sólo por el rey y su círculo inmediato. El décimo grado simbolizaba a Dios. List enfatizó la equivalencia mística de los grados ascendentes y descendentes e interpretó el tradicional lema cabalístico "Como es arriba, así es abajo" como significando que el ario es un hombre-dios. Esta aplicación del Árbol a una jerarquía política localizaba así la sede de la autoridad en una zona sagrada. Mientras se afirmaba que la antigua sociedad germánica había sido un estado teocrático, de la misma manera el nuevo orden iba a comprender una élite especial, cuyo poder era sagrado, absoluto y misterioso. El Estado ideal de List era un orden masculino con un capítulo oculto. Las semejanzas con los proyectos de Himmler para un Estado-orden SS son asombrosas.

     Pruebas documentales demuestran que List y los miembros de su HAO [Hoher Armanen-Order, Alta Orden de los Armanen] apreciaron su sentido de pertenencia a una élite secreta. List se nombró a sí mismo como Gran Maestro de la orden y fue presentado así por sus seguidores, mientras otros títulos fueron conferidos a otros miembros, de acuerdo con los grados jerárquicos del antiguo sacerdocio. Bernhard Koerner era conocido como el Arz-Femo-Aithari, y List también usó la dignidad de Arz-Wiho-Aithari. Ambos títulos denotaban a consejeros en el noveno grado de la jerarquía cabalista. Subordinados sólo a Dios y al rey, estos consejeros formaban el capítulo supremo del sacerdocio. El status de Iniciado también era celebrado ritualmente por medio de glifos esotéricos sobre monumentos funerarios: Heinrich Winter fue sepultado en Hamburgo bajo una piedra toscamente labrada con una esvástica en 1911; un túmulo entero con una columna adornada con glifos fue diseñado para Friedrich Oskar Wannieck en 1914; Georg Hauerstein padre puso una piedra angular inscrita con una esvástica sobre la tumba de su primera esposa en Isernhagen cerca de Hanover en el mismo año.

     La HAO estaba enfocada al sexo masculino, las clases superiores y medias, y a todos los patriotas alemanes en las tierras históricamente habitadas por alemanes en Europa Central y del Este. List instó en particular a la aristocracia contemporánea a resistir los intereses pro-eslavos y las tendencias democráticas del Estado austríaco contemporáneo y a considerarse a sí mismos como los herederos de los antiguos reyes-sacerdotes. List era también un partidario leal de la monarquía y dinastía imperial de los Habsburgo, a la cual él quería transformar en el mascarón de proa de un nuevo imperio Armanista. Todas estas exhortaciones demuestran su interés por despertar la conciencia nacionalista alemana entre la nobleza y otros grupos cuyo status tradicional estaba amenazado por el aumento de la influencia política no-germana en Austria.

     El mito de una élite oculta no es nuevo en la ideología europea. Ha sido un tema perenne del ocultismo post-Ilustración, que intenta restaurar las certezas y la seguridad de la ortodoxia religiosa dentro de un contexto sectario. El Barón von Hund había invocado a los "superiores desconocidos" para su Rito de la Observancia Estricta; Westcott tenía prevista una tercera orden de "Jefes secretos" en el Alba Dorada, y Blavatsky habló de los maestros secretos de la "Gran Logia Blanca": todas estas autoridades ocultas caen dentro de la misma tradición. La élite oculta confiere una autoridad inexplicable sobre los representantes visibles del culto. Los imaginarios reyes-sacerdotes del pasado respaldaban de manera similar las pretensiones de List de un conocimiento secreto y una autoridad especial. Al mismo tiempo, la supuesta existencia de un moderno Armanenschaft sugería a los creyentes que la Edad de Oro podía ser restaurada pronto, y que Alemania y Austria serían unidas en un reino teocrático pan-germánico, donde los intereses no-germánicos no jugarían ningún papel. En un lapso de treinta y cinco años esta visión fue instituída como la política exterior del Tercer Reich.


No hay comentarios:

Publicar un comentario