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sábado, 26 de noviembre de 2011

Israel Shamir - No Temáis


     Hace más de un año el escritor Israel Shamir (www.israelshamir.net) escribió este artículo, que conserva plena vigencia en relación a las reanudadas bravuconadas sionistas en torno a Irán. Contiene además otras reflexiones sobre otros asuntos que explicarían el origen de dichas amenazas. Hemos mejorado la traducción ofrecida, a la que se le habían extraviado algunas ideas del original.


No Temáis
por Israel Shamir
Agosto de 2010



¡QUE VIENE EL LOBO!

     Sería difícil ignorar las muchas advertencias de tanta gente sobre el ataque de EE.UU.-Israel contra Irán que se nos viene encima. Un pequeño grupo de ex-fantasmas ha saltado del pasado para explicárnoslo [1]. Para nosotros, los fantasmas no son muy de fiar —ni un ex ni en actividad— y la CIA no es la mejor referencia. Pero es cierto que esto encaja con las predicciones de Fidel Castro, y encaja con el acaloramiento en las fronteras de Gaza y el Líbano. Encaja con el movimiento de algunos barcos de guerra de EE.UU. con escolta de submarinos israelíes, cerca de las playas de Irán [2]. Hay rumores de fuerzas israelíes de avanzada colocadas en Azerbaiyán y hasta de una colaboración de Arabia Saudita, y se nos dice que valen como pruebas. Los agentes del lobby piden guerra sin descanso. Chantajean a EE.UU. diciendo: si Obama no ataca, entonces Netanyahu lo hará, de modo que estarán obligados a pelear. Es lo que procura en el fondo el largo artículo de Jeffrey Goldberg en la revista Atlantic (13 de Agosto de 2010 "El Punto de No-Retorno", http://xisrael.wordpress.com/2010/08/13/jeffrey-goldberg-el-punto-de-no-retorno/).

[1] 10 Agosto 2010. Ex-altos responsables de la CIA advierten a Obama de que Israel podría bombardear Irán. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=111107
[2] 19 Jun 2010. Armada de EE.UU. y buques de guerra israelíes avanzan hacia Irán.
www.voltairenet.org/article165966.html

     Por otra parte, hemos oído gritar que "viene el lobo" tantas veces, de parte de tanta gente, que ya estamos vacunados. A lo largo de estos años, no pasó un mes sin que nos llegara un muy serio aviso del ataque inminente a Irán.

     Por mucho que estas advertencias las coree gente amiga, igualmente le sirven al enemigo. Aumentan  la presión sicológica sobre Irán. Aunque fuera por este único motivo, yo me siento listo para apostar: no habrá ataque contra Irán. Israel nunca ha entrado en guerra sin sus partidos de centroizquierda en el gobierno. Así que mientras el gobierno israelí sólo incluya partidos de derecha y extrema derecha, no está a la vista la guerra. Sería como salir a manejar un automóvil sin seguro. (El partido laborista de Ehud Barak es demasiado débil para tener importancia. Si Tzipi Livni se uniera al gobierno, yo diría: a correr. Pero mientras tanto, no.)

     Me maravilla la calma del presidente Ahmadineyad: en su lugar, una persona más débil ya se hubiera quebrado y daría por hecho el ataque inminente. Pero él no; por lo visto considera que perro que ladra, en este caso no morderá. Este punto de vista lo comparte el bien informado diario egipcio Al Ahram. "Nos dan a escuchar sablazos chocando en el aire, pero posiblemente no pasen de ahí", escribe Amani Maged.

     La razón principal es que no hay ningún amor pasional entre Obama y Netanyahu. Ninguno de los dos confía en el otro. En Israel hay un miedo oculto: y es que si Netanyahu se guiara por el consejo de Goldberg,  el Presidente estadounidense no se apresuraría a salvar y defender a Israel. Obama jamás prometió que lo haría, y no alberga ningún instinto que lo mueva como por reflejo a defender a Tel-Aviv en cualquier circunstancia. El 90% de los judíos israelíes no lo quiere; lo odian los judíos estadounidenses derechistas que se dicen "amigos de Israel". Hace un año, después de su discurso en El Cairo, hubo una sensación a escala universal de que la administración de Obama no se prestaría para el papel de peón de Israel. Ahora esta ilusión de independencia estadounidense se ha esfumado.

     Son famosos los israelíes por su indiscreción vanidosa. Un confidente de Netanyahu, Ari Shavit, nos dijo que "el dirigente israelí ejerció presiones secretas sobre el líder estadounidense", con lo cual éste dobló la rodilla y pidió piedad. El hombre de las presiones secretas sería nada menos que Lester Crown, el multimillonario judío de Chicago, el que “hizo a Obama” y supuestamente mantiene un control total sobre su criatura; o también puede tratarse de otro judío de Chicago, Marty Nesbitt. Ahora bien, aún si el Presidente se ha visto forzado por sus benefactores judíos a dar un giro radical, seguramente le rechinaron los dientes ante la humillación.

     Desde el punto de vista israelí, el escenario más temible sería el siguiente: Netanyahu no le hace caso al confuso señalamiento de Obama sobre una promesa de blindados, y lanza un ataque. Entonces Obama se queda quieto mientras Israel se desangra bajo la respuesta iraní. Los israelíes recuerdan que ésta fue la táctica en el trato con Saddam Hussein: a éste, supuestamente el mejor amigo de EE.UU., que recibía amplia ayuda militar, se le llevó a creer que Washington le daría luz verde para la invasión de Kuwait.

     La interpretación más probable de los ruidos de sables es que los israelíes efectivamente  preparan una nueva invasión del Líbano, con la esperanza de que Irán se quede paralizado por el miedo a una guerra sin límites. Como todas las anteriores invasiones al Líbano, sería un gran crimen y un error enorme, pero no llegaría a ser un acontecimiento apocalíptico.

     Es cierto que esto es una repetición de lo de 2006, cuando las predicciones de un ataque estadounidense sobre Irán también sonaban fuerte, pero allí sí que Bush retrocedió, y fue una completa derrota para el ejército israelí en los valles del montañoso Líbano del Sur.

¿Y SI VIENE EL LOBO?

     Ahora bien, si este pronóstico optimista se parece a los que ofrece de tanto en tanto el informe meteorológico, y en vez de un día soleado con chubascos nos toca tormenta desatada, es todo el edificio del Medio Oriente el que se viene abajo. Nada podría detener este enorme camión. Después de Irán, caería Siria. Después de Siria, Arabia Saudita. El clásico efecto dominó: Irán se alegró cuando cayó Iraq. Los saudíes quieren que caiga Irán. Israel quiere que caigan todos. Esto esta inscrito en su Clean Break y la fuente del mismo, el Oded Yinon’s paper [el Plan Yinon], al que siguen religiosamente.

     Si les falla la memoria a los saudíes, vamos a refrescársela: unos meses después del 11 de Septiembre, el analista de la Rand Corporation Laurent Murawiec reunió y actualizó el Defence Policy Board de Richard Perle, llamando a Estados Unidos a abalanzarse sobre Arabia Saudita. El neoconservador les dijo: "hay que apuntar a sus campos petrolíferos, y apoderarse de sus depósitos financieros". Para desvirtuar el plan, entonces escribí yo en un ensayo (acertadamente) titulado ¡Recoge tu dinero y a correr! (Take your Money and Run):

     "Los ricos de la península arábiga están coqueteando con los judíos, son una tentación para ellos, y están al alcance de los Merkaba israelíes. Tienen demasiados motivos para destrozar a Arabia Saudita:
— Los saudíes tienen demasiado dinero, demasiado petróleo, y demasiado pocos amigos.
— La eliminación de todos los depósitos financieros saudíes será saludable para el Dow Jones que está flojo y fortalecerá al debilitado dólar.
— Este país próspero y bien armado debe ser reducido antes de que Israel dé el paso más importante, que es la toma y destrucción de las hermosas mezquitas oméyades en Jerusalén".

     Con la destrucción de Irán empezaría el conteo para la toma de Arabia Saudita. Dicho con las palabras de un neoconservador: "Todo el mundo quiere acabar con Teherán. Pero nosotros los hombres de verdad lo que queremos es acabar con Ar-Riyadh". Ya que es imposible un ataque contra Irán sin el apoyo saudita, en este caso la "ironía de la Historia" dibujaría un círculo perfecto:  Nos sacaremos de encima a los enemigos de Israel uno tras otro, cada uno facilitando la caída del próximo, sin percatarse de que le tocará ser la víctima siguiente.

EL SEGUNDO ZAPATAZO

     Pero un ataque al Líbano no es seguro, y no sería el fin de la aventura, predice uno de los mejores expertos, David Hirst, especialista en Medio Oriente y periodista inglés brillante, de la estirpe de Robert Fisk y Patrick Seale. Escribió lo que se puede afirmar que es el mejor libro jamás escrito sobre Palestina/Israel, llamado El Arma y el Ramo de Olivo, en 2003, y desde entonces me quedé esperando su segundo libro como uno espera que caiga el segundo zapato [3]. Ahora lo ha entregado, y nos desentraña todos los misterios de ese país que tanto confunde, donde las alianzas no duran y las expectativas se hunden en la nada.

[3] Alusión al cuento del hombre que no podía dormir hasta que no oyera al vecino de arriba tirar estruendosamente sus dos zapatos, al prepararse para dormir también.

     Para el que no lea más que un libro al año, éste es el que hay que leer este año: Cuidado con los Estados Pequeños, de David Hirst. Allí entenderá por qué las invasiones israelíes al Líbano siempre han sido y seguirán siendo un desastre sin compensaciones para todas las partes involucradas. El Líbano es pequeño, pero la advertencia de Bismarck "a nadie se le ocurra invadir ese país" (refiriéndose a Rusia) vale perfectamente para él también.

     Hirst predice que la próxima guerra árabe-israelí, la séptima, empezará como un segundo round de la de 2006 (con un ataque israelí sobre el Líbano), pero esta guerra se extenderá hasta Siria y Gaza. Será una guerra de mísiles, como la de 2006, pero mayor. Después, se esparcirá por todo el Medio Oriente, hasta la derrota de la agresión sionista. Escribe Hirst: "este conflicto [árabe-israelí] que parece interminable  empezó por la espada, y por la espada concluirá, pero puede que hagan falta muchos azotes y sufrimientos sangrientos hasta entonces".

DÉMOSLES GUERRA

     Por muy pequeñas que sean las probabilidades de una guerra total, no deberíamos quedarnos sentados, lamentándonos, y a la espera de que el enemigo actúe. Además, el miedo a la guerra no es el mejor consejero. Si lo que quieren es guerra, démosles guerra, pues. Ataquemos al principal belicista, que bien sabemos quién es. Llamémosle "el Lobby" con Mearsheimer, o con James Petras la "configuración del poder sionista", o "los maestros del discurso", como digo yo, o como nos dé la gana. Están ansiosos por disparar. Dejémosles pagar los gastos. Durante años se discutía si era el perro (el imperialismo estadounidense) el que movía su cola (el lobby israelí) o viceversa. Ese debate ha concluído. "Ya no se trata de la cola meneando al perro —sintetizó Anatole Lieven—, sino de que la cola obliga al infeliz perro a dar vueltas en redondo, con la cabeza chocando a cada rato contra el techo".

     ¿Cuál es el secreto de semejante éxito?. Es una cuestión de alquimia, en cierto modo. No por casualidad los judíos acunaron la alquimia en su despertar. Con la diferencia de que los alquimistas de antes trataban de trasmutar los metales básicos en oro, mientras que los modernos alquimistas del Lobby trasmutan el oro real de nuestro trabajo en oro de mentira, y pagan a otros con esa moneda falsa. En vez de alambiques desbordados y retortas burbujeantes, usan los bonos, las rentas, las hipotecas, los intereses, los productos derivados y otros instrumentos, que son los que usan Goldman-Sachs, Madoff y cientos de banqueros más para robar vuestros ingresos. Esta alquimia no es más que una falsificación. Ellos toman de usted cien dólares y los convierten en cien mil dólares de deuda y obligan a la Tesorería (integrada por sus propia gente) a restituír la deuda completa a vuestras expensas.

     ¡Arremeted contra ellos y os salvaréis!. Y por añadidura salvaréis al mundo también. A ellos hay que darles guerra, no a los iraníes o iraquíes. El gran estadounidense Eugene Debs lo dijo: "Si os dan armas, no las uséis contra extranjeros lejanos. Volvedlas hacia vuestro verdadero enemigo, el que tienes en casa. Expropiad a los expropiadores, robad a los ladrones".

LA BODA ALQUÍMICA

     La hazaña de estos alquimistas no termina cuando transmutan vuestro trabajo en oro falso para los demás y en oro verdadero para ellos mismos. Milagrosamente, el alquimista une en matrimonio a las fuerzas más reaccionarias con los progresistas más cultos, en una boda que es una grotesca parodia. Las bodas místicas se refieren a la unión del Rey y la Reina, el Logos y el alma. La versión del lobby es una boda de carnaval.

     El Rey de ellos es el nuevo aliado del lobby: la gentuza del "Tea-party", donde se juntan pseudo-republicanos de derecha con una mezcla de fascistas europeos como Geert Wilders. Estos hombres y mujeres, unidos por el odio al Islam, a los comunistas, a China y a Rusia,  han jurado obediencia a Israel y apoyan un ataque contra Irán. Se trata de una nueva extrema derecha que eligió pactar con los judíos, exactamente como lo hicieron Mussolini y Franco.

     Para el papel del elemento femenino cargado de alma, los maravillosos alquimistas del lobby eligen activistas de género [gays, lesbianas y feministas]. No la reina (queen) sino una drag queen [un travesti]. Son tan destructivos como los fascistas. Recuerde: el ataque contra Afganistán fue precedido por una andanada por parte de los activista de género. Ellos justificaban la invasión y la carnicería que se iba a producir diciendo que "los hombres afganos maltratan a sus mujeres y a los sodomitas". Los horrores de la burka fueron magnificados casi infinitamente. Y es lo que vienen repitiendo.

     He aquí los titulares más recientes sobre Irán de The Guardian, el mejor diario de la izquierda moderada:
Habla una iraní enfrentando la lapidación: “Es porque soy una mujer".
"Cuando el adulterio significa la muerte".
"Irán se prepara a ejecutar a un joven de 18 años por una falsa acusación de sodomía".

     Es una repetición del trato que le dieron al comunismo soviético. Por una parte el presidente Reagan quería bombardear Moscú, mientras los seudo-izquierdistas preparaban el terreno condenando a los soviets por su falta de democracia y por el trato a los disidentes y a los judíos. ¡Qué maravillosa división del trabajo: la falsa derecha llamaba a acabar con los malvados bolcheviques y los vietnamitas, y la falsa izquierda (a la que sustituyen hoy los activistas de género) justificaba la matanza!.

     Los activistas "de género" no son simplemente hombres y mujeres con ciertas preferencias sexuales. No nos interesa la vida privada de la gente, dejemos que siga privada. Los activistas de género utilizan el "género" como factor clave. No es la cuestión de la mujer, sino de las feministas. No se trata de los que practican relaciones sexuales con gente de su mismo sexo, sino de los activistas gays, lo que denuncia Joseph Massad como la "Internacional Gay".

      ¿Por qué el activismo de género ha llegado a ser tan importante en la guerra contra el Islam (y contra la Iglesia)?. ¿Por qué esta obsesión promovida por los medios masivos con el activismo de género?. No es por compasión. Se los elige y protege porque, mediante la desfachatez de sus acciones, ellos se burlan de la santidad del matrimonio en general, y en última instancia de la santidad del arquetípico matrimonio sagrado, que es la unión del Cielo y la Tierra, para socavar el tejido sagrado del mundo. Ellos ayudan a profanar el mundo, a eliminar los últimos vestigios de sacralidad, y ésta es la verdadera meta final de los Maestros (Amos) del Discurso.

     En nombre de la profanación los judío-estadounidenses van a combatir a los píos puritanos de Persia y a los monjes guerreros del Líbano, porque su sociedad basada en la fe es impenetrable para la putrefacción. Los amos podrían pasar por alto los reactores nucleares iraníes, como pasaron por alto la bomba paquistaní. Es la creencia de los iraníes en Dios lo que ellos no pueden tolerar.


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