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jueves, 10 de noviembre de 2011

Ellen Brown - Libia: ¿Petróleo o Bancos Centrales?

 

     En Abril de este año Ellen Brown, abogada y presidente del Public Banking Institute, publicó en www.opedsnews.com el siguiente artículo sobre los bombardeos y asalto sobre Libia. Lo que plantea es otro matiz sobre la escondida causa de ese hecho, el matiz netamente monetario. Fue publicado en castellano en el sitio elproyectomatriz.wordpress.com una semana después, de donde lo hemos escogido. Y ojo con la frase que se despachó el francés, refiriéndose al bienestar en que estaba el pueblo libio.

 

 


Libia: ¿Petróleo o Bancos Centrales?

por Ellen Brown

14 de Abril de 2011

 

 

     Varios autores han señalado el hecho curioso de que los rebeldes libios tomaron tiempo de su rebelión en Marzo para crear su propio Banco Central aún antes de que tuvieran un gobierno.

 

     Robert Wenzel escribió en el Journal of Political Economy: "Nunca antes había oído hablar de un Banco Central creado en cuestión de semanas durante un levantamiento popular. Esto sugiere que los rebeldes son algo más que un montón de pobres en harapos y que hay algunas influencias bastante sofisticadas detrás de su movimiento".

 

     Alex Newman escribió en The New American: «En un comunicado emitido la semana pasada, los rebeldes informaron sobre los resultados de una reunión celebrada el 19 de Marzo. Entre otras cosas, estos supuestos revolucionarios harapientos anunciaron la "designación del Banco Central de Bengasi" como autoridad competente sobre las políticas monetarias de Libia y el nombramiento de un gobernador del Banco Central de Libia, con una sede temporal en Bengasi».

 

     Newman citó al Editor Senior de CNBC John Carney, quien preguntó: “¿Es ésta la primera vez que un grupo revolucionario ha creado un Banco Central mientras todavía está en medio de la lucha contra el poder político establecido?. Sin duda parece indicar lo extraordinariamente poderosos que han llegado a ser los banqueros centrales en nuestra época”.

 

     Otra anomalía consiste en la justificación oficial para tomar las armas contra Libia. Supuestamente son las violaciones de los derechos humanos, pero la evidencia es contradictoria.

 

     Según un artículo publicado en la página de FoxNews el 28 de Febrero, mientras Naciones Unidas trabaja febrilmente para condenar al líder libio Muamar al-Jadafi por tomar medidas enérgicas contra los manifestantes, el Consejo de Derechos Humanos está a punto de aprobar un informe repleto de alabanzas sobre el desempeño en derechos humanos de Libia. Este documento elogia a Libia por mejorar las oportunidades educativas, por hacer de los derechos humanos una "prioridad" y por mejorar su marco "constitucional".

 

      Dígase lo que se diga sobre los crímenes personales de Jadafi, el pueblo libio parece estar prosperando. Una delegación de médicos de Rusia, Ucrania y Bielorrusia, escribió en un llamamiento al presidente ruso, Dmitri Medvédev, y al primer ministro Putin, que después de familiarizarse con la vida de Libia, en su opinión en pocas naciones vivía la gente en igual bienestar: "[Los libios] tienen derecho a tratamiento gratuito, y sus hospitales están equipados con el mejor equipamiento médico. La educación en Libia es gratuita, y los jóvenes capaces tienen la oportunidad de estudiar en el extranjero a expensas del gobierno. Al casarse, las parejas jóvenes reciben 60.000 dinares (unos 50.000 dólares) de ayuda financiera. El Estado otorga préstamos sin intereses, y aparentemente, sin fecha. Debido a los subsidios del gobierno el precio de los automóviles es mucho menor que en Europa, para que estén al alcance de todos. La bencina y el pan cuestan un centavo, y la agricultura no paga impuestos. El pueblo libio es tranquilo y pacífico, no bebe alcohol y es muy religioso".

 

     Señalan que la comunidad internacional ha sido mal informada sobre la lucha contra el régimen. Incluso si es sólo propaganda, no se puede negar por lo menos un logro muy popular del gobierno de Libia: llevar agua al desierto mediante la construcción del proyecto de irrigación más grande y más caro en la historia, el GMMR de 33.000 millones de dólares (Great Man-Made River, el Gran Río Artificial). Incluso más que el petróleo, el agua es crucial para la vida en Libia. El GMMR provee al 70% de la población con agua potable y para riego, bombeándola desde el sistema acuífero de Nubia en el sur hacia las pobladas zonas costeras 4.000 kilómetros al norte. El gobierno libio ha hecho por lo menos algunas cosas bien.

 

     Otra explicación para el asalto a Libia es que "todo es por el petróleo", pero aquí la teoría también es problemática. Como se señala en el Diario Nacional, el país produce sólo alrededor del 2% del petróleo del mundo. Arabia Saudita por sí sola tiene la capacidad libre suficiente como para compensar cualquier pérdida de producción si el petróleo libio desapareciera del mercado. Y si se trata de petróleo, ¿por qué la prisa por crear un nuevo Banco Central?.

 

     Otra información provocadora que circula es una entrevista de "Democracy Now" al general Wesley Clark (R), de 2007. En ella, el general señala que alrededor de 10 días después del 11 de Septiembre de 2001, otro general le dijo que ya se había tomado la decisión de atacar a Iraq. Clark se sorprendió y preguntó por qué. “No sé”, fue la respuesta. "Supongo que porque no saben qué más hacer". Más tarde, el mismo general explicó que el plan era atacar a siete países en cinco años: Iraq, Siria, Líbano, Libia, Somalia, Sudán e Irán.

 

      ¿Qué tienen estos siete países en común?. En el contexto de la banca, un aspecto que sobresale es que ninguno de estos países es uno de los 56 miembros del Banco de Pagos Internacionales, BPI (BIS, Bank of Internacional Settlements). Eso evidentemente los pone fuera del alcance del largo brazo del banco central de los banqueros centrales en Suiza. Los más renegados del grupo eran Libia e Irak, los dos que han sido atacados.

 

     Kenneth Schortgen, escribiendo en Examiner, señaló que “seis meses antes de que EE.UU. atacara a Iraq para derribar a Sadam Hussein, el país había empezado a aceptar euros en lugar de dólares en pago por su petróleo, y que eso lo convirtió en una amenaza al dominio global del dólar como moneda de reserva, y su dominio como el petrodólar”.

 

     Según un artículo ruso titulado “El bombardeo de Libia. El castigo a Jadafi por su intento de rechazar el dólar“, Jadafi intentó hacer lo mismo: inició un movimiento para rechazar el dólar y el euro, y pidió a las naciones árabes y africanas utilizar una nueva moneda, el dinar de oro. Jadafi sugirió el establecimiento de un continente africano unido, con 200 millones de personas utilizando esta moneda única.

 

      Durante el año pasado la idea fue aprobada por muchos países árabes y la mayoría de países africanos. Los opositores sólo fueron la República de Sudáfrica y la cabeza de la Liga de Estados Árabes. La iniciativa fue vista negativamente por EE.UU. y la Unión Europea, con el presidente francés Nicolas Sarkozy llamando a Libia "UNA AMENAZA PARA LA SEGURIDAD FINANCIERA DE LA HUMANIDAD". pero Jadafi no se dejó influír y siguió luchando por la creación de un África unida. Y eso nos lleva de nuevo al rompecabezas del Banco Central de Libia.

 

    En un artículo publicado en el Market Oracle, Eric Encina observó: "Un hecho que rara vez se menciona es que el Banco Central de Libia es 100% de propiedad estatal. En la actualidad, el gobierno libio crea su propio dinero, el dinar libio, a través de los medios de su propio Banco Central. Pocos pueden discutir que Libia es un país soberano con sus grandes recursos propios, capaces de sostener su propio destino económico.

 

    Un problema importante para los cárteles de la banca globalista es que para hacer negocios con Libia hay que pasar por el Banco Central de Libia y usar su moneda nacional, un lugar donde no tienen absolutamente ningún dominio o poder. Por lo tanto, deshacerse del Banco Central de Libia (CBL) puede no aparecer en los discursos de Obama, Cameron y Sarkozy, pero ésta es sin duda la prioridad de la agenda globalista para absorber a Libia dentro de su colmena de las naciones obedientes".

 

     Libia no sólo tiene petróleo. Según el FMI, el Banco Central tiene cerca de 144 toneladas de oro en sus bóvedas. Con ese tipo de reservas, ¿quién necesita al BPI, al FMI y sus reglas?. Todo lo cual provoca una mirada más atenta a las normas del BPI y sus efectos en las economías locales. Un artículo en el sitio de internet del BPI indica que los bancos centrales que son parte del Central Bank Governance Network deben tener como objetivo único o principal "preservar la estabilidad de precios". Han de mantenerse independientes de los gobiernos para asegurarse de que las consideraciones políticas no interfieran con este mandato. La "estabilidad de precios" significa el mantenimiento de una oferta monetaria estable, incluso si eso significa crear más deuda externa. Los bancos centrales son desalentados para aumentar la oferta monetaria imprimiendo dinero y utilizándolo en beneficio del Estado, ya sea directamente o como préstamos.

 

     En un artículo de 2002 en Asia Times, titulado "El BPI versus los Bancos Nacionales", Henry Liu Jianchao señalaba: "La normativa del BPI sólo sirve al único propósito de fortalecer el sistema de la banca privada internacional, incluso con riesgo de las economías nacionales. El BPI le hace a los sistemas bancarios nacionales lo que el FMI le hizo a los regímenes monetarios nacionales. Las economías nacionales bajo la globalización financiera ya no sirven a los intereses nacionales… la inversión extranjera directa denominada en moneda extranjera, principalmente en dólares, ha condenado a muchas economías nacionales a un desarrollo desequilibrado hacia la exportación, sólo para hacer los pagos de intereses en dólares, con pocos beneficios netos a las economías nacionales". Y añadía: "según la Teoría del Dinero Estatal, ningún gobierno puede financiar con su propia moneda nacional todas sus necesidades de desarrollo para mantener el pleno empleo sin inflación". Esta teoría del dinero estatal se refiere a dinero creado por los gobiernos en lugar de los bancos privados.

 

     La presunción de la norma que prohíbe los préstamos del propio Banco Central del gobierno es que éstos son inflacionarios, mientras que los préstamos existentes en dinero de bancos extranjeros o del FMI no lo son. Pero en realidad todos los bancos, ya sean públicos o privados, crean en sus libros el dinero que prestan.

 

     La mayor parte del dinero nuevo hoy proviene de préstamos bancarios. Y tomar préstamos del propio Banco Central estatal tiene la ventaja de que el préstamo es sin intereses. Y está demostrado que la eliminación de intereses reduce el costo de los proyectos públicos en un promedio de 50%. Y así parece ser cómo funciona el sistema libio.

 

     El banco estatal de Libia emite la moneda nacional y presta dinero para fines estatales. Eso explicaría de dónde obtiene Libia el dinero para ofrecer educación y atención médica gratuitas y préstamos sin intereses de US$ 50.000 para los recién casados. También explicaría de dónde obtuvo el país los US$ 33.000 millones para construír el proyecto del Gran Río Artificial. Los libios están preocupados de que la OTAN esté bombardeando peligrosamente cerca de la obra, creando otra amenaza de desastre humanitario.

 

     Entonces, ¿es esta nueva guerra por petróleo o por bancos?. Tal vez ambos; y también por agua. Con energía, agua y crédito suficiente para desarrollar su infraestructura, una nación puede ser libre de las garras de los acreedores extranjeros. Y eso puede ser la verdadera amenaza de Libia: puede mostrar al mundo lo que es posible.

 

     La mayoría de los países no tienen petróleo, pero las nuevas tecnologías podrían hacer que los países no productores de petróleo sean energéticamente independientes, sobre todo si los costos de infraestructura se reducen a la mitad con préstamos del propio banco de propiedad pública de la nación. La independencia energética liberaría a los gobiernos de la telaraña de los banqueros internacionales, y de la necesidad de trasladar la producción nacional a los mercados extranjeros para pagar deudas.

 

     Si el gobierno de Jadafi cae, será interesante ver 1) si el nuevo Banco Central se une al BPI, 2) si la industria petrolera nacional es vendida a los inversores, y 3) si la educación y el cuidado de la salud siguen siendo gratuitos.

 

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