BUSCAR en este Blog

lunes, 24 de octubre de 2011

Mahdi Darius Nazemroaya - Las Razones Para el Ataque a Libia


     Tras el indigno asesinato del coronel Jadafi (y durante todos estos meses, de sus hijos y nietos), y conseguido por las hienas el objetivo de los perros de la guerra, sólo nos condolemos por la suerte del infortunado líder libio y deseamos el mayor de los fracasos a la cáfila de mercenarios pagados por el sionismo y por los reptiloides que están desarrollando su asquerosa agenda de dominio absoluto de los recursos planetarios, amparados por su tecnología proporcionada por la Matriz, la que no puede implantarles la innata valentía que se respeta y admira en los que se le oponen.
     Por ahora, a modo de registro y testimonio, hemos optado por que formen parte de nuestra colección estos tres artículos (no enteros) del analista Mahdi Darius Nazemroaya, publicados en Global Research y traducidos por Rebelion.org, de Marzo, Abril y Mayo de este año, donde se explican muchas de las razones que ha habido detrás de este asalto a mano armada llevado a cabo sobre Libia. Juntamente repudiamos el asquerosamente hipócrita discurso de los engañadores que están al frente de los gobiernos occidentales en este nuevo contubernio y que creen que todo el mundo cree en sus repugnantes y desinformativos discursos oficiales (sabemos perfectamente que arrojaron bombas fosfóricas sobre gente inocente, y sabemos que su abominable sed de sangre siempre les hará cometer "errores" que producirán "daños colaterales no contemplados").
     En la región, "Muammar Jadafi abogaba porque la Unión Africana (UA) fuera independiente, en lugar de estar sometida a la Unión Europea y EE.UU., presionando al Banco Africano de Desarrollo (BAD) y por sustituír al franco por una moneda africana", dice Nazemroaya, investigador asociado del Centro de Investigaciones sobre la Globalización (CRG) especializado en el Oriente Medio y Asia Central. "Siendo realistas —dice—, la intervención de Libia es un ataque contra el continente africano cortándole su cabeza. Ellos no sólo quieren "balcanizar" –fragmentar y dividir– Libia, sino que quieren "balcanizar" el continente".


Operación Libia: el Reconocimiento
del Gobierno de Oposición
 Es un Pretexto para la Intervención Militar
por Mahdi Darius Nazemroaya
17 de Marzo de 2011



EL CONSEJO DE HIPOCRESÍA DEL GOLFO

     El Consejo de Cooperación del Golfo [Pérsico] (GCC) es una organización formada por los petro-emiratos/reinos de Kuwait, Bahréin, Qatar, los Emiratos Árabes Unidos, Omán y Arabia Saudí. Han traicionado a Palestina, trabajaron contra Iraq, dieron la espalda al Líbano, y ahora conspiran contra Libia junto con Washington y Bruselas.

     En un acto flagrante de hipocresía, los dirigentes de esos emiratos y reinos han anunciado que el régimen de Jadafi es “ilegítimo”. Forbes (11 de Marzo de 2011) dijo lo siguiente sobre el anuncio de GCC: «Las naciones del Golfo, incluídos Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos (UAE) han retirado todo tipo de apoyo para Muamar al-Jadafi al declarar “ilegítimo” su régimen…». Arabia Saudí, Qatar, Bahréin, Omán, los U.A.E., y Kuwait han retirado su reconocimiento del régimen de Gadafi como gobierno legal de Libia.

    Además, el GCC anunció lo siguiente: “Sobre la situación en Libia, el Consejo denunció los crímenes cometidos contra civiles mediante el uso de munición de guerra y armas pesadas y el reclutamiento de mercenarios, la matanza de una gran cantidad de víctimas inocentes y la constitución de flagrantes violaciones de los derechos humanos y del derecho humanitario internacional”.

     Lo que impresiona en estas declaraciones y en el comunicado de los petro-emiratos y reinos de que el gobierno de Jadafi no es el gobierno legal de Libia es su extrema hipocresía. Esas condenas son expresadas por los mismos dirigentes que utilizan la violencia y el asesinato contra sus propias poblaciones. Son también los mismos dirigentes árabes que utilizan mercenarios y violan ellos mismos abierta y continuamente los derechos humanos y las leyes humanitarias internacionales.

     Arabia Saudí, Omán, Kuwait y Bahréin utilizaron todos recientemente violencia contra manifestantes civiles pacíficos, en muchos casos gente que pedía derechos humanos básicos como igualdad o reconocimiento legal. En Bahréin, tanques dispararon contra manifestantes bahreiníes en la Plaza Perla, algo que la mayoría de los medios de comunicación dominantes tratan de ocultar. Además, el GCC también demanda irónicamente que se establezca una zona de “no-vuelo” sobre Libia para proteger a la población civil: “El Consejo de Cooperación del Golfo demanda que el Consejo de Seguridad de la ONU tome todas las medidas necesarias para proteger a los civiles, incluída la imposición de una zona de “no-vuelo”.

     Esos dirigentes autocráticos se encuentran entre los mayores hipócritas. No están en posición para hablar sobre la base de ninguna forma de legitimidad. Tampoco ninguno de esos autócratas es elegido. Según los mismos principios que pretenden apoyar, deberían pedir a la ONU que interviniera también en sus Estados. Hay que considerar que también encabezaron el movimiento para suspender a Libia de la Liga Árabe en El Cairo. Esos dirigentes también han presionado a la Liga Árabe para que apoye cualquier confrontación contra Libia en la forma de zonas de exclusión aérea. (...)

RECONOCIMIENTO LEGAL DE LA OPOSICIÓN LIBIA

     Funcionarios de EE.UU. y de la UE trabajan para crear más que un pretexto para un conflicto con Trípoli; también están creando un manto legal para prevenir su futuro enjuiciamiento. Mientras los dirigentes del GCC declararon que el gobierno del coronel Jadafi no es legítimo, Francia anunció su reconocimiento legal de la oposición en Libia basada en Bengasi. Forbes informó: “La iniciativa tiene lugar mientras numerosas naciones occidentales han subido el tono de su retórica, al reconocer oficialmente Francia al consejo gobernante rebelde e impulsar conversaciones sobre una zona de no-vuelo en el Consejo de Seguridad de la ONU y en la OTAN".

     La iniciativa francesa es también una demostración de más conducta hipócrita, porque Francia ofreció ayuda a la dictadura en Túnez para aplastar a los manifestantes tunecinos. La Unión Europea en su conjunto también ha otorgado su reconocimiento de facto a la dirigencia en Bengasi (Libia), calificándola de “interlocutor político”. Deutsche Presse-Agentur ha informado que la UE declaró que “ya no está dispuesta a negociar con el líder libio Muamar Jadafi y que en su lugar mantendrá conversaciones con sus oponentes, basados en la ciudad oriental de Bengasi”. La Liga Árabe actuó de la misma manera, retirando su reconocimiento legal del régimen de Gadafi (12 de Marzo 2011).

     Nada de esto es por coincidencia. Esas acciones forman parte de un esfuerzo coordinado a escala internacional. Washington dirige estos esfuerzos entre bambalinas. El gobierno de EE.UU. trata deliberadamente de mantenerse a la sombra a fin de desviar la atención.

     La secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, declaró que se va a reunir con la oposición libia. En una declaración de mal agüero (10 de Marzo), mientras visitaba Chile, dijo a los periodistas: “Estamos en contacto directo con miembros de la oposición, aquí en EE.UU., en Libia, en otros países, y trabajamos con ellos para determinar qué ayuda [de EE.UU.] podrán utilizar efectivamente".

EL RECONOCIMIENTO DEL CONSEJO DE TRANSICIÓN (LIBIO) PRETENDE JUSTIFICAR LA INTERVENCIÓN EXTRANJERA

     Al igual que la democracia, el derecho internacional es un simple problema de conveniencia e intereses para EE.UU. y las principales potencias de la UE. Aunque se pueda cuestionar moralmente la legitimidad del régimen de Jadafi, es algo diferente según los términos del derecho internacional. Según el derecho internacional, el régimen del coronel Jadafi es el representante legal y el gobierno de Libia. Encabezados por París, lo que están haciendo ahora EE.UU. y la UE, así como sus aliados del GCC, es tomar pasos para eliminar los derechos internacionalmente garantizados del régimen en Trípoli al otorgar reconocimiento legal a la oposición.

     El objetivo de otorgar reconocimiento oficial a la oposición basada en Bengasi podría ser utilizado de diversas maneras por EE.UU. y sus aliados de la UE. La acción forma parte de una estrategia para balcanizar Libia. También provee lo que EE.UU. y la UE podrían indudablemente utilizar como cobertura legal para una intervención militar.

     Hay que escuchar al presidente francés Nicolas Sarkozy para comprender el significado de todo esto. Sarkozy ha declarado repetidamente que los factores que justificarían una intervención militar serían: una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU autorizando el uso de la fuerza, una amplia coalición que incluya a los árabes, y el consentimiento del “gobierno legal de Libia”. Es el guardián o habilitador.

     ¿Cuál es el gobierno legal de Libia según Francia?. Según París la oposición libia en Bengasi, el así llamado Consejo de Transición, es el gobierno legal de Libia. No es ningún secreto que los dirigentes de la oposición libia quieren que se establezcan “zonas de no-vuelo”. Por lo tanto, EE.UU., la UE, y la OTAN intentarán presentar un argumento legal para su intervención diciendo que los representantes legales internacionales de Libia pidieron la intervención, y utilizarán un pretexto humanitario. (...)


Libia y la Nueva División Imperial de África
La Odisea del "Retorno" a África
de las Potencias Imperialistas
por Mahdi Darius Nazemroaya
26 de Abril de 2011


     Los planes para atacar Libia son antiguos. La maquinaria de guerra imperial de EE.UU., Gran Bretaña, Francia, Italia y sus aliados de la OTAN está involucrada en una nueva aventura militar comparable a los eventos que llevaron a las guerras contra Yugoslavia e Iraq. La maquinaria bélica  se ha movilizado bajo la cobertura de “intervención humanitaria”.

     De hecho, lo que han hecho el Pentágono y la OTAN es violar el derecho internacional al intervenir a favor de una de las partes en combate en Libia en una guerra civil que ellos mismos han alentado y alimentado. No han protegido a los civiles, sino que han lanzado una guerra contra el régimen libio en Trípoli y ayudan activamente al Consejo de Transición basado en Bengasi en los combates contra los militares libios.

     Antes del acercamiento al coronel Jadafi, EE.UU., Gran Bretaña, Francia y sus aliados trabajaron para desestabilizar a Libia. Como han confirmado fuentes del gobierno de EE.UU., Washington intentó varias veces un cambio de régimen en Trípoli. Según el general Wesley Clark, ex-comandante de la OTAN, el Pentágono tuvo planes activos para lanzar una guerra contra Libia.

     EE.UU. y sus aliados de la OTAN están ahora embrollados en una nueva guerra que tiene las características evidentes de las guerras e invasiones de Iraq y de la antigua Yugoslavia. Una gran armada naval frente a las costas de Libia ha bombardeado el país durante semanas con el objetivo declarado de deponer al régimen libio. Al mismo tiempo impulsan las divisiones internas en Libia. Esparcen desinformación sistemáticamente. Como a Sadam Hussein antes que a él, EE.UU. y la UE armaron y ayudaron al coronel Jadafi. Por ello es importante responsabilizar a EE.UU. y a la UE de las ventas de armas y el entrenamiento de fuerzas libias.

     También, como en Iraq, EE.UU. patrocinó a otro dictador árabe y posteriormente lo traicionó. Antes del acercamiento de Iraq a EE.UU., al comienzo de la guerra Iraq-Irán, Sadam Hussein era aliado soviético y Washington lo consideraba un enemigo. El caso del coronel Jadafi es similar en muchos sentidos. Irónicamente, Jadafi había advertido sobre el cambio de régimen a los dirigentes árabes en (Marzo de) 2008 en una reunión en Damasco bajo los auspicios de la Liga Árabe. Señaló la “mala costumbre” del gobierno de EE.UU. de traicionar a sus amigos dictadores árabes:

    "¿Por qué no investiga el Consejo de Seguridad de la ONU el ahorcamiento de Sadam Hussein? ¿Cómo pudieron ahorcar al dirigente de un Estado de la Liga Árabe? No hablo de las políticas de Sadam Hussein o de nuestra animosidad contra él [me refiero a los demás dirigentes árabes]. Todos teníamos nuestros desacuerdos con él. También tenemos desacuerdos entre nosotros. Nada nos une aparte de esta sala. ¿Por qué no hay una investigación sobre la ejecución de Sadam Hussein?.
    A todo un gobierno árabe se le asesina y se le cuelga en la horca ¿Por qué? ¡En el futuro también va a ser vuestra suerte!... [Los demás funcionarios árabes reunidos comienzan a reír] ¡Por cierto!.

    EE.UU. combatió junto a Sadam Hussein contra Jomeini [en la Guerra Iraq-Irán]. Era su amigo. Cheney era amigo de Sadam Hussein. Rumsfeld, el secretario de Defensa de EE.UU. durante el bombardeo de Iraq [en 2003], era un cercano amigo de Sadam Hussein.
    Al final lo traicionaron. Lo colgaron. Incluso vosotros [los dirigentes árabes] que sois amigos de EE.UU. —no, diré más bien nosotros—, los amigos de EE.UU., Estados Unidos puede aprobar un día nuestro ahorcamiento".

     Al terminar la Guerra del Golfo de 1991, EE.UU. alentó deliberadamente la revuelta abierta contra el régimen de Sadam Hussein, pero se contuvo y se quedó mirando mientras Sadam Hussein aplastaba las revueltas iraquíes por la fuerza. En 2011 han hecho lo mismo contra Jadafi y su régimen en Libia. Washington y sus aliados no solo instigaron la revuelta en Libia, sino que además los rebeldes recibieron armas y asesoramiento militar.

     Cuando EE.UU. y sus aliados provocaron las revueltas contra Sadam en Bagdad después de la Guerra del Golfo, EE.UU., Gran Bretaña y Fancia establecieron “zonas de exclusión aérea” sobre Iraq con el pretexto de proteger “al pueblo iraquí contra Sadam”. Durante años atacaron a Iraq sistemáticamente. Bombardearon a la República Iraquí y debilitaron sus capacidades de defensa. Actualmente EE.UU. y sus aliados han impuesto una zona de exclusión aérea sobre Libia con el pretexto de proteger “al pueblo libio contra Jadafi”. Si desearan proteger al pueblo libio contra Jadafi, para empezar ¿por qué armaron a Jadafi?. ¿Por qué realizaron transacciones comerciales después de los disturbios contra el gobierno de 2006 y 2008 en Libia?. Hay mucho más en esta narrativa, que forma parte de una marcha más amplia hacia la guerra.

UNA NUEVA DIVISIÓN IMPERIAL DE ÁFRICA: LA CONFERENCIA DE LONDRES

     La Conferencia de Londres sobre Libia (Marzo de 2011) muestra tal como son a los miembros de la coalición formada contra Libia. Violando de forma evidente el derecho internacional, EE.UU., Gran Bretaña, Francia, Alemania y sus aliados están tomando decisiones sobre el futuro de Libia antes de cualquier cambio en el terreno. La democracia es un proceso que comienza por abajo y el gobierno de Libia es un asunto interno que deben decidir los propios libios. Las decisiones no pueden tomarlas las potencias extranjeras que han sido los apoyos más acérrimos de las peores dictaduras.

     Las naciones reunidas en la mesa de la conferencia de Londres no tienen ningún derecho a decidir si Jadafi debe quedarse o irse. Es un derecho soberano que sólo tienen los libios. La participación en la guerra civil es una violación del derecho internacional, como lo es tomar partido por uno de los campos en esa guerra civil.

     La Conferencia de Londres sobre Libia puede compararse con la Conferencia de Berlín de 1884 [sobre la repartición de África entre las potencias de entonces]. A diferencia de la de 1884, esta conferencia apunta a dividir el botín de la guerra de Libia, en lugar de trinchar todo un continente. Asimismo Washington, en lugar de mantenerse alejado como en 1884, es la potencia dirigente en esta nueva conferencia relacionada con los asuntos del continente africano.

     La posición de EE.UU. y de sus aliados europeos occidentales está muy clara: La secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Rodham Clinton, y el secretario de exteriores británico, William Hague, dirigieron las conversaciones de crisis en Londres entre 40 países e instituciones, que buscan todos una fase final orientada a detener el sangriento ataque de Jadafi contra el pueblo de Libia.

    Aunque los ataques aéreos dirigidos por la OTAN contra las fuerzas de Jadafi que comenzaron el 19 de Marzo no tienen el objetivo de derrocarlo, docenas de naciones acordaron en las conversaciones que el futuro de Libia no incluye al dictador en el mando. “Jadafi ha perdido la legitimidad para dirigir, por lo tanto creemos que debe irse. Trabajamos con la comunidad internacional para tratar de lograr ese resultado”, dijo Hillary Clinton a los periodistas. Mientras hablaba, los funcionarios de EE.UU. anunciaron que barcos y submarinos estadounidenses en el Mediterráneo habían lanzado una descarga de misiles crucero contra instalaciones libias de almacenamiento de misiles en el área de Trípoli.

    El ministro de exteriores alemán, Guido Westerwelle, se hizo eco de la posición de Hillary Clinton: “Una cosa está bastante clara y hay que dejarla bien clara ante Jadafi: Su tiempo ha pasado. Debe irse”, dijo Westerwelle. “Tenemos que destruír su ilusión de que existe un camino para que parezca que no ha pasado nada si logra aferrarse al poder”.

     La Conferencia de Londres sobre Libia, sin embargo, no sólo se ocupa de Libia, sino que además presenta el programa de una nueva división imperialista de todo el continente africano. Libia, que se convirtió en un impedimento cuando Jadafi cambió de opinión, se utilizará para completar la “Unión del Mediterráneo” y como nueva cabeza de puente hacia África. Es el comienzo de los importantes pasos que emprenderán EE.UU. y la UE para purgar de África la creciente presión china.

UNA NUEVA DIVISIÓN IMPERIAL DE ÁFRICA: "OPERACIÓN AMANECER DE LA ODISEA" (ODYSSEY DAWN)

El nombre “Operación Amanecer de la Odisea” es muy revelador. Identifica la intención estratégica y la dirección de la guerra contra Libia. La Odisea es un antiguo poema épico griego del poeta Homero que cuenta el viaje y las huellas del héroe Odiseo de Ítaca en su vuelta a casa. El tema principal es el “retorno a casa”. EE.UU. y las potencias imperialistas están en su propia odisea de “retorno” a África.

     El proyecto también está íntimamente relacionado con los planes militares más amplios en el Sudoeste de Asia y la ofensiva hacia Eurasia, que apunta en última instancia a Rusia, China y Asia Central. Los planes militares de Washington tienen que ver con la masa continental africana y eurasiática, es decir un súper-continente conocido como Afro-Eurasia. El control de Afro-Eurasia es el objetivo de las estrategias de EE.UU.

     EE.UU. y la OTAN han provocado una guerra civil en Libia como pretexto para sus perdurables planes de agresión militar. Se lanzó una campaña sistemática de desinformación mediática, similar a la utilizada contra Iraq de 1991 a 2003. De hecho, los medios han mostrado el camino a la guerra en Libia como lo hicieron en la antigua Yugoslavia, Afganistán e Iraq. EE.UU. y sus cómplices también han utilizado la atmósfera de revuelta popular en el mundo árabe como una cortina de humo para insertar y apoyar sus propios planes en la Jamahiriya Árabe Libia.

EL TROFEO LIBIO EN EL MEDITERRÁNEO

     Hay un antiguo proverbio libio que dice “cuando tu bolsillo se vacie, aumentarán tus errores”. En este contexto, las tensiones internas libias no están dominadas por penurias alimentarias. Esto diferencia a Libia de países árabes como Túnez, Egipto, Yemen, Marruecos y Jordania. En Libia, la falta de libertad así como una corrupción rampante han creado la oposición al régimen, la que ha sido utilizada por EE.UU. y sus aliados como pretexto para justificar la intervención extranjera.

     Libia ha llegado muy lejos desde 1951 cuando logró su independencia. En 1975, el politólogo Henri Habib describió esas condiciones:

    "Cuando el 24 de de Diciembre de 1951 las Naciones Unidas concedieron la independencia a Libia, ésta estaba considerada como una de las naciones más pobres y más atrasadas del mundo. La población de la época no era más de 1,5 millones, un 90% era analfabeta, y no tenía experiencia o conocimientos políticos. No había universidades, solo una cantidad limitada de colegios secundarios que se habían establecido siete años antes de la independencia".

     Según Habib el estado de pobreza en Libia resultó del yugo de la dominación otomana seguida por una época de imperialismo europeo en el país. Habib explica: “Se hizo todo lo posible por mantener a los habitantes árabes [de Libia] en una posición servil incapacitándolos para lograr algún progreso para sí mismos o para su nación”. También explica:

    "El clímax de esta opresión tuvo lugar durante la administración italiana (de 1911 a 1943) cuando los libios no solo fueron oprimidos por las autoridades [extranjeras], sino también sometidos a la pérdida y privación de la mayor parte de su tierra fértil que fue destinada a colonos llevados de Italia. Los británicos y franceses que reemplazaron a los italianos en 1943 trataron de arraigarse en Libia por diversos caminos de división, para terminar por llevar al fracaso una combinación de eventos y circunstancias fuera del control de cualquier nación".

     A pesar de la mala administración política y de la corrupción, las reservas de petróleo de Libia (descubiertas en 1959) se utilizaron para mejorar el nivel de vida de su población. Libia tiene uno de los niveles de vida más altos de África.

     Aparte de sus reservas energéticas, el Estado libio ha jugado un papel importante. Las reservas energéticas de Libia se nacionalizaron después del golpe de 1969 contra la monarquía libia. Hay que señalar que esas reservas de energía son una fuente de riqueza en Libia que si se privatizara totalmente sería un lucrativo botín de guerra.

     Hasta cierto punto, el aislamiento de Libia en el pasado como Estado-paria también ha jugado un papel de protección. Mientras la mayor parte del mundo se ha globalizado desde un punto de vista económico, la integración de Libia a la economía global se ha retardado en un cierto sentido.

     A pesar de que grandes sumas de dinero fueron robadas y derrochadas por la familia de Jadafi y sus funcionarios, también existen en Libia servicios sociales y prestaciones, como viviendas gubernamentales. También hay que señalar que nada de esto significa que no se haya establecido una reestructuración neoliberal y la pobreza en Libia, porque juegan un gran papel.

     Hasta que se inició el conflicto en 2011, hubo una inmensa fuerza laboral extranjera en Libia. Miles de trabajadores extranjeros de todas partes del globo fueron a Libia en busca de empleo. Esto incluyó a ciudadanos de Turquía, China, África subsahariana, Latinoamérica, la Unión Europea, Ucrania y el mundo árabe.

EL NEOLIBERALISMO Y LA NUEVA LIBIA: SAIF AL-ISLAM JADAFI Y EL ACERCAMIENTO

     De 2001 a 2003, tuvo lugar un proceso de acercamiento entre Libia y EE.UU. y sus socios de la UE. ¿Qué cambió?. El coronel Jadafi no dejó de ser un dictador ni modificó su conducta. El acercamiento terminó con el desafío de Trípoli a sus antiguos amos coloniales. Libia se había rendido a las presiones de EE.UU. y la UE y se llegó a un modus vivendi. Las credenciales de Jadafi como demócrata o dictador nunca constituyeron un problema. Tampoco el uso de la fuerza bruta. El verdadero tema era la subordinación.

     La fuerza utilizada contra los disturbios en 2006 y 2008 ni siquiera inquietó a la UE y a Washington, que continuaron “sus negocios como siempre” con Trípoli. Incluso fuentes del gobierno de EE.UU. insinuaron que no había que poner en peligro los intereses económicos por problemas de derecho internacional o justicia; por ejemplo, British Petroleum presionó al gobierno británico en 2006-7 para que avanzara en un intercambio de prisioneros con Libia para proteger un contrato petrolero.

     Casi de un día para otro, Libia se convirtió en un nuevo terreno fértil para las corporaciones de EE.UU. y de la UE, especialmente en sectores de la energía. Esos lucrativos acuerdos también incluyeron contratos militares de un orden de 482 millones de dólares para material militar, entrenamiento y software de miembros de la UE (incluyendo agentes químicos y biológicos). No obstante, Washington exigió dos cosas más: la imposición de un tributo imperial, así como la apertura del aparato militar y de inteligencia libio a la influencia de EE.UU. Como resultado, Libia terminó todo apoyo a los palestinos y entregó a EE.UU. sus expedientes sobre grupos de resistencia opuestos a Washington, Londres, Tel-Aviv y sus aliados. Esto convirtió a Libia en un “socio” en la “Guerra global contra el terrorismo”. Washington podía participar en todos los aspectos de la seguridad del Estado libio:

    Aunque las sanciones de EE.UU. a Libia se levantaron en 2004 y las restricciones a la ayuda extranjera relacionadas con el terrorismo se rescindieron en 2006, el Congreso actuó para limitar la posibilidad del gobierno de Bush de proveer ayuda extranjera a Libia como medio para presionar al gobierno y al gobierno libio a fin de que solucionaran demandas pendientes por terrorismo. La certificación del gobierno de Bush de Octubre de 2008 (…) acabó con las restricciones permanentes sobre el suministro de ayuda extranjera de EE.UU. contenidas en la legislación de asignaciones para el año fiscal 2008 y el año fiscal 2009. Los pedidos de ayuda presentados por los gobiernos de Bush y Obama para los años fiscales 2008 y 2009, incluían el financiamiento de programas para volver a trabajar con fuerzas de seguridad libias después de “una ruptura de contacto de 35 años” con sus homólogos estadounidenses y apoyar los esfuerzos libios para mejorar las capacidades de seguridad en áreas de interés común, como control fronterizo, contraterrorismo y controles de exportación e importación [12].

     Libia también opera en la banca y las finanzas globales. El Banco de la Reserva Federal de Nueva York de EE.UU. incluso otorgó 73 préstamos a Arab Banking Corporation (ABC), que es un banco que en su mayor parte es de propiedad del Banco Central de Libia, por un total de 35.000 millones de dólares. Según el senador Bernard Sanders, de Vermont, en una queja al secretario del Tesoro de EE.UU., Timothy Geithner, y al presidente de la Reserva Federal de EE.UU., Benjamin Bernanke, el banco, casi enteramente de propiedad libia, recibió más de 26.000 millones de dólares en préstamos con una tasa de interés de casi cero de la Reserva Federal de EE.UU. que ha vuelto a prestar al Tesoro de EE.UU. a una tasa de interés más elevada. Arab Banking Corporation está actualmente eximida de las sanciones contra Libia y puede servir para crear un vínculo fiscal entre Wall Street y Bengasi.

     Saif Al-Islam Gadafi fue vital en el proceso de apertura de Libia al comercio con Washington y la Unión Europea. En el año 2000 Saif se graduó en una universidad de Austria y se vinculó estrechamente a asociados extranjeros que se convirtieron en sus consejeros políticos y amigos. Según se dice, el príncipe Andrés de Gran Bretaña se convirtió en un estrecho amigo de Saif Al-Islam, tan cercano, que Chris Bryant, importante político laborista, pidió en la Cámara de los Comunes británica que se separara al príncipe Andrés de su posición como enviado comercial especial al comienzo del conflicto con Libia.

     Los consejeros occidentales de Trípoli jugaron un papel importante en la definición de la política libia. Una “Nueva Libia” comenzó a aparecer bajo Saif Al-Islam, quien presionó por la adopción de reformas económicas neoliberales al estilo del FMI.

     Desde 2005-2006, comenzaron a aparecer en Libia importantes disparidades sociales y de ingresos. El Movimiento Libio de Comités Revolucionarios fue desbandado en gran parte por Saif Al-Islam. Si el Movimiento de los Comités hubiese seguido existiendo, es muy probable que hubiera tratado de impedir la escalada del actual conflicto. Además, Saif Al-Islam fue a Londres y estableció lazos en Gran Bretaña con Noman Benotman, ex dirigente del Grupo de Combate Islámico Libio (LIFG). Se hizo amigo de Benotman. Apoyados por Saif Al-Islam, Benotman y Ali Al-Sallabi, un ciudadano libio residente en Qatar (que estaba en la lista de terroristas de Trípoli), negociaron una tregua entre el LIFG y el gobierno libio.

     También vale la pena señalar que todos los ministros y embajadores que desertaron o abandonaron Libia (ahora) fueron seleccionados por Saif Al-Islam.

     Como en el caso de la antigua Yugoslavia en los años '90, las reformas neoliberales aplicadas en Libia crearon disparidades sociales y de ingresos que por su parte contribuyeron a la inestabilidad política.

ACERCAMIENTO CON TRÍPOLI Y EXTORSIÓN IMPERIAL

     A fines de 2008, el gobierno de EE.UU. logró que Trípoli pagara lo que era equivalente a un “tributo imperial”. Libia capituló y aceptó un acuerdo injusto de reparación con Washington. Se llamó “Acuerdo de Ajuste de Demandas entre EE.UU. y la Gran Libia Árabe Popular Socialista”. Según el acuerdo Libia concedería 1.300 millones de dólares a Washington, mientras Washington daría a los libios 300 millones de dólares. El Artículo 4 del anexo del acuerdo declara:

    Una vez que las contribuciones a la Cuenta del Fondo lleguen a la suma de 1.800 millones de dólares, la suma de 1.500 millones de dólares se depositará en la Cuenta A [la cuenta de EE.UU.] y la suma de 300 millones de dólares se depositará en la Cuenta B [la cuenta de Libia], que en ambos casos constituirá el recibo de recursos bajo el Artículo III (2) del Acuerdo.

     A pesar de todo esto, Libia ha seguido siendo un país relativamente rico. En 2010, Trípoli incluso hizo una oferta de comprar una parte de British Petroleum (BP), una de las mayores corporaciones del mundo. La Compañía Nacional de Petróleo de Libia también sigue siendo una de las mayores compañías petroleras del mundo.

     Incluso con los lucrativos acuerdos que resultaron del acercamiento, EE.UU. y la UE no olvidaron el objetivo de impulsar sus beneficios y su control. Las potencias de la UE y Washington simplemente esperaron la oportunidad adecuada. Nunca abandonaron los planes para apoderarse de Libia y del sector energético libio. Washington y Europa Occidental tampoco podían aceptar nada menos que un gobierno-títere hecho y derecho en Libia.

AGITACIÓN Y LA REACCIÓN DE JADAFI

     Incluso con el acercamiento a Trípoli, EE.UU. y sus socios de la UE siguieron cultivando vínculos con personajes y organizaciones de la “oposición” con el fin de implementar un cambio de régimen en alguna fecha futura. Por eso el Frente Nacional de Salvación de Libia ha estado sobre todo activo en Washington. En boca de un oportuno informe del Servicio de Investigación del Congreso (CRS) del 18 de Febrero de 2011:

    La Conferencia Nacional por la Oposición Libia (una organización que engloba a grupos opositores encabezados por el NLSF)… y organizaciones basadas en Internet llamaron a que un “día de ira” tuviera lugar el 17 de Febrero (de 2011). Eventos similares habían sido organizados por grupos contrarios al gobierno en muchos otros países en Medio Oriente y el Norte de África durante el mes anterior. El 17 de Febrero cientos de manifestantes salieron a las calles en Bengasi y en otras ciudades cercanas.

     El coronel Jadafi ha gobernado Libia bajo una estricta dictadura que ha utilizado sistemáticamente la violencia y el miedo. Sin embargo, el nivel de violencia que ha puesto a Libia en un estado de agitación se ha distorsionado. Muchos de los informes iniciales que salieron de Libia a principios de 2011 tampoco se verificaron y en muchos casos fueron engañosos. Esos informes tienen que estudiarse con mucho cuidado. Según el mismo informe del CRS preparado para el Congreso de EE.UU., los informes iniciales provinieron todos de “informes de medios locales [libios], secuencias de video de aficionados y anécdotas e informes de organizaciones de derechos humanos y grupos de oposición en el exilio”.

     Los objetivos de Jadafi son preservar su régimen y no destruírlo. Después de que Jadafi se dio cuenta de la creciente amenaza extranjera dirigida contra su régimen, limitó generalmente el uso de la fuerza. El régimen en Trípoli no quería dar más excusas a EE.UU., la UE y a la OTAN para una intervención militar en Libia. Jadafi mostró moderación con el fin de preservar su dictadura. El régimen libio sabía perfectamente que una sangrienta guerra civil se utilizaría como justificación para una intervención con un pretexto humanitario. Por eso Jadafi optó por tratar de negociar donde fuera posible en lugar de usar la fuerza. El uso de la violencia no favorece al régimen libio o a Libia, sino que funciona a favor de EE.UU., y los Estados de la UE.


La Balcanización de Libia:
Los Planes de Estados Unidos y la OTAN
Para Repartirse el Territorio Libio
por Mahdi Darius Nazemroaya
2 de Mayo de 2011


     Mahdi Darius Nazemroaya fue entrevistado el 26 de Abril de 2011 por Chu Ying-ying para un artículo sobre la guerra en Libia para una importante revista de China con sede en Pekín. En la entrevista discute el estancamiento en la guerra y cómo forma parte de la estrategia del Pentágono y la OTAN para dividir a Libia. También se discute el papel de Turquía y Alemania, así como de los planes de la UE para enviar fuerzas de paz.

— Nazemroaya: (...) EE.UU. y la UE quieren que las dos partes en Bengasi y Trípoli dependan de Washington y Bruselas, como los árbitros de Libia. El resultado final será que Libia se transformará en lo que EE.UU. y Europa Occidental quieren que se convierta desde el final de la Segunda Guerra Mundial en 1945. El objetivo de EE.UU. y la UE es convertir a Libia en un país dividido. Esto es en lo que ellos son expertos para hacer. Ellos son expertos en volver a las personas entre sí y partir a los países.

     Dividieron a los árabes que deberían ser un solo país o en la mayoría de los cinco países árabes. Ayudaron a dividir a la gente de la India. Dividieron a los eslavos del sur de los Balcanes. Se repartieron al pueblo del sudeste de Asia. Ellos han trabajado para separar la isla de Taiwán de China continental. Ellos trabajaron para que Ucrania luchara contra Rusia. Con Israel y Arabia Saudita dividieron a los palestinos y a la política libanesa. Ahora, EE.UU. y la UE están decididos a seguir dividiendo a los árabes, así como a crear divisiones en los países africanos y sudamericanos.Y seguirán trabajando para dividir a los musulmanes identificándolos como los chiítas o sunitas. También están trabajando muy duro para dividir a Rusia, Irán y China.

     Antes de 1951, EE.UU., Francia, Italia, Gran Bretaña y todos tenían acuerdos entre sí para dividir a Libia en ámbitos de influencia, e incluso trataron de impedir que Libia se conviertiera en un país unido e independiente. Estas potencias imperialistas originalmente querían una Libia en tres territorios separados. El pueblo libio se opuso violentamente a esto.

     Washington, Londres y París incluso mantuvieron conversaciones con la Unión Soviética [Conferencia de Postdam, 1945] sobre el establecimiento de tres mandatos de la ONU llamados fideicomisos en Libia. Uno de estos mandatos sería en la Cirenaica bajo control británico, otro mandato en Fazzan bajo control francés, y otro en Trípoli bajo control italiano. EE.UU. se encargaría de supervisar todos ellos. Pero los soviéticos tenían diferentes ideas y querían un mandato en Tripolitania o compartirla con Italia. Por último no pudieron llegar a ningún acuerdo y por ello Libia surgió como un país independiente después de un debate en la ONU.

     Cuando EE.UU., Gran Bretaña, Francia e Italia acordaron dar la independencia a Libia acordaron hacerlo si Libia se había de convertir en un Estado federal bajo el rey Idris. Idris fue el jefe de Estado de Libia por las potencias coloniales y los británicos, y en el marco del sistema federal los emires más pequeños serían de Cirenaica y Fazzan y serían los representantes electos de estos dos territorios.

     En Tripolitania, que era el área donde la mayoría de la población libia se concentró, los representantes libios serían seleccionados por el pueblo. Pero bajo un sistema federal que dio el mismo peso a Tripolitania, Cirenaica y Fazzan, los funcionarios del pueblo libio seleccionados se convertirían en una minoría entre los emires y jeques.

     En el sistema federal que Washington quería, los emires no electos que representan a las poblaciones más pequeñas de la Cirenaica y Fazzan serían la mayoría en la Asamblea Nacional de Libia. Lo que EE.UU. y sus aliados estaban tratando de hacer era extinguir toda forma de libre determinación de los libios. Washington y sus socios estaban tratando de convertir a Libia en un emirato como Bahrein, Qatar, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos.

     Hoy EE.UU. y la UE están encaminados para forzar un nuevo sistema federal en Libia o la división del país en al menos dos administraciones en Trípoli y Bengasi. Estos países son también las fuerzas que están presionando para que se genere un conflicto tribal en Libia, que convertiría al país en una segunda Yugoslavia. Los enfrentamientos tribales en Libia se derramarían fuera de las fronteras de Libia por el resto de África, desde África occidental a África central y oriental.

— P: ¿Está la negociación política detrás del callejón sin salida?. En su análisis, ¿cómo los países asignarán las obligaciones en la guerra y los intereses después de la guerra?.

— Nazemroaya: Los británicos han diseñado un esquema donde los miembros árabes de la coalición contra Libia enviarán a sus tropas allá o financiarán un gran ejército de mercenarios extranjeros.

     Una invasión terrestre parcialmente privatizada de Libia se llevará a cabo. En este sentido, los británicos quieren que los países árabes como Qatar y los Emiratos Árabes Unidos financien mercenarios británicos y de EE.UU. en Libia. Al igual que hicieron los británicos en Omán hace muchos años, Londres incluso permitiría que los miembros de las fuerzas armadas británicas abandonasen temporalmente sus posiciones para trabajar o luchar en Libia como mercenarios.

     Esto es por qué EE.UU. estuvo en contra de incluír en la Resolución 1970 cualquier artículo que permita la persecución legal de los mercenarios extranjeros que no son parte en el Tribunal Penal Internacional. Mientras EE.UU. ha sido el responsable de dirigir el ataque a Libia, serán los europeos occidentales los que se encargarán de la ocupación.

     La UE quiere ocupar Libia. Lo harán bajo el mandato de una fuerza de mantenimiento de paz. Esto sólo dividirá a Libia. Será debajo de los ojos de una fuerza de mantenimiento de paz de la UE que los dos gobiernos en Bengasi y Trípoli estarán cada vez más separados. Lo más probable es que Libia se regirá por separado o en un sistema federalista.

     EE.UU. y la UE han ayudado a crear un nuevo Banco Central en Bengasi y una nueva Compañía Nacional de Petróleo de Bengasi. EE.UU. probablemente quiere posicionarse militarmente en Libia y tal vez incluso en el futuro tratar de establecer su sede de AFRICOM en Libia. Wall Street y los grandes bancos de Europa occidental también ejecutarán las finanzas de Libia.

     El sector de la energía será compartido por EE.UU. y la UE, con la inclusión de Qatar como una recompensa a su emir. Éste ya es responsable de los acuerdos con la nueva Compañía Nacional de Petróleo de Bengasi, y Al Jazeera también ha ayudado a crear el Consejo de Transición de las Estaciones de los Medios de Comunicación.

— P: ¿Ve usted alguna disensión entre los países de la coalición que luchan contra Jadafi?. ¿Tienen propósitos diferentes e intereses nacionales?.

— Nazemroaya: No veo ninguna evidencia de disidencia importante entre EE.UU. y sus aliados. Cualquier desacuerdo que exista sólo podría ocurrir entre las partes estadounidense y británica y los lados franco-alemán. Éstos son los dos pilares de la OTAN. Todos los demás en la OTAN siguen básicamente a una de estas partes.

     Se ha dicho que Alemania y Turquía tienen puntos de vista opuestos con EE.UU., Gran Bretaña y Francia. Y Roma está en algún punto intermedio. Pero las acciones de los funcionarios de estos Estados son más fuertes de lo que dicen. El gobierno alemán apoyó la guerra desde el principio. Debido a que el pueblo alemán no se lo permitió, Berlín no podía sumarse al ataque a Libia directamente. Lo que el gobierno alemán hizo fue enviar más recursos militares a Afganistán para que más recursos de la OTAN pudiesen ir a Libia. Tanto Turquía como Alemania podrían haber detenido el uso de la OTAN si hubieran estado realmente en contra de la guerra. Turquía es también el lugar de una de las sedes operativas de la guerra. Turquía es también la autoridad administrativa del aeropuerto de Bengasi y ayuda en las operaciones navales contra Libia.

     Sí, hay diferentes intereses dentro de los lados estadounidense-británico y francés-alemán, en particular en lo que respecta al control de las reservas de energía en Libia y África del Norte. A diferencia de EE.UU., los países de la UE dependen de la energía de Libia, especialmente Italia. Esto es de interés estratégico para el control de las reservas de petróleo y gas en el norte de África. Si EE.UU. y Londres ganan el control sobre estas importantes reservas de energía, controlarán la seguridad económica de la UE. Pero creo que EE.UU. y la UE están trabajando como socios en el norte de África, y, de hecho, en la coordinación de las operaciones en contra de China y los aliados de China en África. (...)

     La UE quiere enviar soldados allí por razones puramente económicas y estratégicas y no por razones humanitarias. La fuerza de la UE se compone de los mismos países que están en la OTAN. Ellos sólo usan otro nombre. La diferencia entre la fuerza de la UE y la OTAN es sólo técnica. Lo que también es ridículo es que los países que quieran enviar a sus soldados como fuerzas de paz son combatientes en esta guerra. De hecho, debido a que la OTAN fue a la guerra a través de una decisión colectiva, cualquier persona que fuese parte de la OTAN es un combatiente. Esto incluye Alemania. Esto debe descalificar a toda la fuerza de la UE como las fuerzas de paz en Libia. Es necesario incluír a terceros que no son combatientes como fuerzas de paz. Países como China, Argelia, Kazajstán, Ucrania, Rusia, Irán, Belarús, Brasil, Malasia y Venezuela deben enviar fuerzas de paz. Los rusos y sus socios militares en el espacio post-soviético todos podrían jugar un papel importante como agentes de paz. Incluso la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS) podría desempeñar un papel. Está en el interés estratégico de China y sus aliados asegurarse de que Libia no sea colonizada, o víctima como Afganistán ocupado por la OTAN. Los acontecimientos en Libia son requisitos previos para la alianza militar occidental hacia el aislamiento y la confrontación con Irán, Rusia y China en Eurasia.

— P: ¿Cree usted que EE.UU. sigue siendo el actor decisivo? ¿Por qué?.

— Nazemroaya: Sí, sin lugar a dudas lo creo. Para responder a esta pregunta debemos primero definir la coalición que está involucrada en esta guerra de agresión contra Libia. El Pentágono transfiere las operaciones militares a la Organización del Tratado del Atlántico Norte después de unos días. Por lo tanto, la guerra se está llevando a cabo oficialmente por la OTAN. Algunos otros países como Qatar, Jordania, los Emiratos Árabes Unidos y Suecia son también socios bajo el mando de la OTAN. Así que antes de examinar la OTAN, echemos un vistazo a otra alianza militar de la Guerra Fría llamada el Pacto de Varsovia.

     Washington y Europa occidental, para criticar a la antigua Unión Soviética, argumentaban que el Pacto de Varsovia era básicamente una organización falsa, a saber, que en realidad fue sólo el Ejército Rojo soviético. En otras palabras, Bulgaria, Rumania, Alemania Oriental, Polonia, Checoslovaquia, Hungría y Albania no tuvieron fuerza real en el Pacto de Varsovia y el Pacto de Varsovia era sólo la Unión Soviética, actuando de conformidad con el escudo del multilateralismo en el Este de Europa. No voy a discutir este punto.

     La OTAN es mucho más complicada que el Pacto de Varsovia y no está a cargo de un país. EE.UU., Gran Bretaña, Francia y Alemania son los pilares de la OTAN y son los encargados de adoptar decisiones reales en Bruselas. Debido a la herencia de Kemal Ataturk, Turquía también ejerce cierta independencia en la OTAN. Todos los demás o siguen a EE.UU. y Gran Bretaña o siguen a Francia y Alemania. Pero bajo todo esto, la OTAN es más avanzada que el Pacto de Varsovia. EE.UU. debe mirarse en el espejo. El argumento de Washington sobre el Pacto de Varsovia también se aplica así mismo en la OTAN. Hoy la OTAN no es tan diferente de cómo EE.UU. caracterizaba al Pacto de Varsovia como la Unión Soviética bajo una bandera multilateral.

     La propia OTAN y los comandantes del Pentágono dicen que la OTAN está casi completamente conformada por los militares de EE.UU.. En otras palabras, la OTAN son los militares de EE.UU. acolchados por Gran Bretaña, Francia, Alemania, Turquía, Canadá, Italia y otros países europeos como auxiliares. EE.UU. pelea las guerras y luego se hace de estos países para ir a ocupar el país derrotado y privatizar su economía bajo control extranjero. Cuando se llega a esto, la OTAN es realmente el ejército de EE.UU. con el apoyo político y financiero de estos otros países. El senador McCain y el Senado de EE.UU. hace sólo unas semanas exigieron que el resto de la OTAN financiara a EE.UU. para la guerra contra Libia. La mayoría de los demás miembros de la OTAN en realidad son satélites de EE.UU..

     La OTAN sin EE.UU. ni siquiera habría sido capaz de luchar en Yugoslavia o invadir Afganistán, y mucho menos lanzar una guerra devastadora contra los libios. Basta con mirar el papel que jugó EE.UU. en el bombardeo de Libia. Hizo la mayoría de los atentados y el trabajo pesado. Lo que ocurre es que EE.UU. se esconde detrás de una imagen de multilateralismo con la OTAN. No quiere que aparezca como si estuviera a cargo. Washington tiene miedo de la opinión pública. Ésta es la razón por la que Obama, Hillary Clinton y Gates pretendieron públicamente que el gobierno de EE.UU. estaba en contra de la zonas de exclusión hasta el último momento, cuando el verdadero objetivo de EE.UU. se volvió clarísimo. Al mismo tiempo que la Administración Obama decía que estaba en contra de cualquier zona de exclusión aérea, EE.UU. se movilizaba para atacar a Libia. París y Londres sólo actuaron el papel de protagonistas en la escena pública.

     Quiero hacer también una última y muy importante observación. El presidente Obama, el Primer Ministro Cameron y el Presidente Sarkozy se esconden detrás de la OTAN, porque la OTAN es una organización internacional que escapa a cualquier forma de responsabilidad política. No hay una circunscripción electoral de la que la OTAN deba hacerse responsable. EE.UU. y Gran Bretaña pueden bombardear Libia con la OTAN desde hace meses y afirmar que es la mano de la OTAN y que la OTAN está a cargo de la guerra. Así, Obama, Cameron y Sarkozy están tratando de escapar de la responsabilidad política de los políticos ante el público a través de dejar que la OTAN luche en la guerra y esconderse ellos detrás de la organización.


No hay comentarios:

Publicar un comentario