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miércoles, 14 de septiembre de 2011

V. S. Herrell - La Sexta Ley de Dios



     La siguiente es la traducción (primera parte) del estudio titulado La Sexta Ley de Dios, publicado en 1998 por V. S. Herrell, un ministro de la iglesia cristiana protestante estadounidense (pastor, como le han de llamar las ovejas). Este hombre, conocido por la radicalidad y vehemencia de sus creencias, merece sin embargo algo de atención. En este estudio, dirigido al "rebaño" educado en las enseñanzas bíblicas, el señor Herrell da una clase magistral de filología que debiesen tomar en cuenta todos quienes se pretenden doctos gracias a unos cuantos datos mal recabados y comprendidos. El para nosotros doctor en teología Herrell aborda en este escrito un tema que puede plantearse así: a usted, que le enseñaron que los Diez Mandamientos son casi la norma ética de Occidente, ¿le dijeron que el mandamiento que dice "No Cometerás Adulterio" está diciendo que no se ha de ser infiel ni traidor con su contraparte matrimonial?. Pues sepa que lo han engañado. Dicha ordenanza se refiere a otra cosa, como nos lo demuestra de manera inobjetable el señor Herrell. El publicador de este texto en su original inglés en uno de los sitios en que puede hallarse (accessstlouis.blogspot.com), desafía a cualquier judeo-cristiano a que intente refutar lo que Herrell ha escrito aquí, si puede. En castellano también parece que habrá muy pocos interesados en intentar aquello, dada la explicación de uno de los mandamientos más mal comprendidos de la Biblia. Esperamos en otra ocasión terminar de presentar este trabajo o bien otros del mismo autor, que entre otras cosas ha realizado una traducción muy concienzuda del Nuevo Testamento para, según él, restaurar el sentido verdadero de muchos pasajes.
     Finalmente, y entrando en el tema, cabe hacer notar que en este estudio de dicho Mandamiento ("No cometerás adulterio"), el análisis se refiere al sentido de la palabra "adulterio" escrita en griego, y traducida del paleo-hebreo. En la Septuaginta (la traducción al griego del Antiguo Testamento, llamada también Versión de los Setenta o de los LXX, hecha antes de Cristo), el mandamiento contra el adulterio es la sexta ley, mientras que en la judía Biblia Masorética (composición del Antiguo Testamento en hebreo, hecha después de Cristo), es la séptima. El pastor Herrell se guía por la Septuaginta, que es una traducción mucho más exacta de las Escrituras que el texto masorético, según dice el editor.



La Sexta Ley de Dios (1)
por V. S. Herrell


EL SEXTO MANDAMIENTO

     En Éxodo 20:13 (versión de la Septuaginta), encontramos el sexto mandamiento [1], un mandamiento que encontramos repetido en el Nuevo Testamento en Romanos 13:9 y en otros lugares (cf. Mateo 5:27, Lucas 18:20, Marcos 10:19, Santiago 2:11, et al.). Entonces inmediatamente notamos que este mandamiento está declarado explícitamente tanto en el Viejo como en el Nuevo Testamento. Obviamente, este sexto mandamiento es muy importante. En la mayoría de las traducciones de la Biblia, Éxodo 20:13 y Romanos 13:9 se traduce como: "No cometerás adulterio". En la traducción literal de la Anointed Standard Translation del Nuevo Testamento [de quien escribe] y en la traducción de los Diez Mandamientos de La Verdad Descubierta [libro también de quien escribe], estos pasajes están traducidos como "No producirás mestizos" o "No te mestizarás" ("You will not mongrelize").

[1. Éste es el sexto mandamiento en la Versión griega de los Setenta, pero en el texto masorético en hebreo, texto anticristo, corrompido por los judíos, es el séptimo].

     En la mente de mucha gente hay una diferencia muy grande entre estas dos traducciones, aunque, como veremos, esto se debe principalmente a la degeneración intencionada de la etimología de la palabra "adulterio". De lo que se habla en la versión griega de la Biblia, la Septuaginta, y en el Nuevo Testamento griego es de dos palabras griegas: «ou moijeuseis».

     En la Vulgata latina (traducción del Viejo y el Nuevo Testamento al latín), el versículo de Éxodo 20:13 fue traducido como «non moechaberis» y el de Romanos 13:9 como «non adulterabis». La palabra latina moechaberis es una conjugación de moechari, que es una transliteración del griego moijeuo, y tiene poca importancia etimológica puesto que lo que esto significa, simplemente depende de lo que la palabra griega significa, que es lo que exploraremos. Sin embargo, lo que es importante es adulterabis, una conjugación de la palabra adultero, puesto que ésta es la palabra latina usada más frecuentemente en la Vulgata para traducir la palabra griega moijeuo.

     La palabra griega ou y la palabra latina non, son simplemente partículas negativas, que se traducen como "no". Así, las palabras que tenemos que definir a fin de determinar la traducción correcta de Éxodo 20:13 y Romanos 13:9 son la palabra griega «moijeuo» y la palabra latina «adultero».

     Primero, a fin de definir la palabra moijeuo, vayamos a un diccionario comúnmente usado y comúnmente disponible, el Diccionario Teológico del Nuevo Testamento, editado por Gerhard Kittel y traducido al inglés por Geoffrey W. Bromiley. Ahora notemos que Kittel era un reconocido erudito alemán del idioma griego y es tenido en la más alta estima por la comunidad académica.

     Bajo la entrada de la palabra moijeuo, se da la siguiente definición: "de la entremezcla de animales y hombres o de razas diferentes" [2]. Ésta, por supuesto, es la definición clásica de "hibridación" o "mestización". Entonces el Nuevo Testamento griego y la Versión griega del AT confirman que la traducción "No te mezclarás" es correcta.

[2 En el original alemán, Theologisches Wörterbuch zum Neuen Testament, encontramos las palabras originales de Kittel: "auch von Vermischung von Tier und Mensch oder von Mischung verschiedener Rassen"].

     Ya que hemos definido el término griego, ¿qué hay sobre la Vulgata latina?. Debemos definir la palabra latina adultero, y lo haremos utilizando el mejor diccionario latino actualmente disponible y el standard entre los eruditos latinos, el Diccionario de Latín de Oxford: "Mezclar (una sustancia o clase) con otra, adulterar: deteriorar la pureza o la fuerza de, dar una variedad de apariencias a, cambiar... corromper, rebajar". Nuevamente, cuando esto se aplica a personas, tenemos mezcla, bastardización. Entonces encontramos una antiquísima concordancia entre el latín y el griego.

     Por lo tanto, utilizando dos de las más respetadas obras de referencia disponibles en cuanto al griego bíblico y la lengua latina, y simplemente buscando las palabras, encontramos que estos versículos de la Biblia son de hecho una prohibición explícita contra la mezcla de la raza.

     Para cualquier persona intelectualmente honesta, las definiciones dadas deberían ser más que suficiente para convencerla de que la Biblia clara y explícitamente prohíbe la mezcla de razas. Esto es exactamente por qué la coalición del mal está en contra de una traducción verdadera y literal de la palabra divina. De hecho, se puede afirmar que la teología de ellos no es más que un sistema de justificación para quebrantar esta ley divina. Si la traducción "No mezclarás tu raza" está equivocada, entonces las dos obras de referencia citadas, ciertamente dos de los trabajos más prestigiosos de su tipo disponibles, también se equivocan. Cualquier legítimo erudito griego o latino estaría de acuerdo con estas definiciones; cualquiera que discrepe con estas definiciones, de hecho ha vuelto sus espaldas a la legítima erudición y debería dejar de ser hipócrita y confesar que no cree en la Biblia en vez de tratar de cambiar lo que ella y lo que los eruditos auténticos dicen.

     Ahora, muchas personas simplemente irán y encontrarán un diccionario que defina las susodichas palabras como adulterio, y luego ignorantemente presumirán que el adulterio está definido como la infidelidad conyugal y simplemente olvidarán las dos definiciones ya citadas.

     Para mostrar la estupidez y la deshonestidad intelectual de esta gente, he escrito previamente un trabajo titulado La Verdad Oculta (Hidden Truth), ahora publicada bajo el título de La Verdad Descubierta (The Truth Unveiled), que dio muchas más pruebas de las definiciones de las familias de palabras griegas y latinas comúnmente traducidas como "adulterio", y donde se examina detalladamente cada pasaje bíblico, tanto del Viejo como del Nuevo Testamento, donde estas palabras aparecían. No es ése el objetivo del presente trabajo. El objetivo aquí es examinar en detalle la etimología tanto de las palabras griegas como las latinas comúnmente traducidas como "adulterio", las maneras en que estas palabras eran usadas en otra literatura griega y latina y en pasajes claves en la Biblia, y explorar cómo la red de engaño en cuanto a estas palabras ha sido tejida mediante la degeneración del lenguaje. La información presentada a continuación es indiscutible y no es materia de debate: uno será o intelectualmente honesto y lo creerá, o uno sufrirá el destino de todos los mentirosos y aquellos que ayudan a fabricar una mentira.


INTRODUCCIÓN ETIMOLÓGICA

     Cuando se usan léxicos o diccionarios para definir palabras o buscar etimologías del griego o del latín, es muy importante tener una comprensión del desarrollo del léxico moderno o diccionario y otras herramientas usadas para traducir del griego o del latín. Para traducir pasajes bíblicos o investigar palabras bíblicas, es también muy importante entender que la Iglesia Católica, mediante la lengua latina, ha controlado cómo se han de definir tanto las palabras latinas como las griegas. Estos hechos son ciertamente valederos para el caso de la palabra "adulterio".

     La historia de la moderna lexicografía griega y latina, sobre todo en lo que a los diccionarios griego-inglés y latino-inglés se refiere, comienza aproximadamente en los siglos XV y XVI, época en que también se estaban haciendo las primeras traducciones inglesas de la Biblia (a partir de la Vulgata latina). [3] En ese tiempo la lengua universal de los eruditos era el latín, y la fuente del conocimiento del latín era principalmente la corrupta Iglesia Católica. El propósito de las primeras traducciones inglesas era llevar la Biblia al hombre común que no podía hablar latín. Pero el latín era y permaneció durante muchísimo tiempo como la lengua común de todos los eruditos y libros académicos.

[3. Esto por supuesto excluye la Biblia de Wyclif, que fue hecha en 1384, siendo totalmente completada en 1397, perdiendo así la designación "del siglo XV" por tres años. Pero su alcance e importancia seguramente están en el siglo XV y fue el comienzo de muchos de los problemas que vendrían a asociarse con todas las posteriores traducciones inglesas, puesto que la mayoría estaba, de una u otra manera, basada sobre las traducciones anteriores].

     Así, los primeros diccionarios latinos no tenían definiciones inglesas como un diccionario latino hoy las tiene, sino sólo definiciones latinas. Conocidos como Thesaurae, estos diccionarios latín-latín eran muy similares a los actuales diccionarios de inglés que tienen definiciones en inglés; ellos estaban orientados a aquellos ya fluídos y expertos en latín para que entendiesen mejor las palabras latinas con las cuales ellos podrían no estar familiarizados. El más grande de éstos era el Dictionarium seu linguae latinae thesaurus, impreso en 1531 por Robert Estienne. No es sorprendente entonces que los primeros diccionarios griegos fueran palabras griegas con definiciones latinas, destinadas igualmente a ayudar a los eruditos ya fluídos en el latín para que entendieran también el griego. El más grande de éstos era el Thesaurus graecae linguae, una obra en cinco volúmenes impresa en 1572 por Henri Estienne, hijo de Robert.

     Examinaremos luego las definiciones de algunos de estos tipos de lexicones en este presente trabajo. Lo que se necesita comprender en este punto, sin embargo, es que cuando los católicos como Wyclif primero tradujeron la Biblia (nuevamente, de la Vulgata latina), los únicos diccionarios latinos que ellos tenían eran los thesauri latín-latín, y en los años posteriores, cuando los traductores de la época de la Reforma comenzaron a consultar los textos griegos originales, los únicos diccionarios griegos que ellos tenían eran aquellos con definiciones latinas, preparadas, por supuesto, por eruditos católicos.

     En ese tiempo en que los primeros diccionarios griego-inglés, griego-alemán, o latín-inglés y latín-alemán estuvieron listos, muchas traducciones de la Biblia al inglés o al alemán ya habían sido hechas, así como de otras escrituras clásicas. De hecho, después de la invención de la imprenta a mediados del siglo XV, muchos textos griegos y latinos no-bíblicos fueron traducidos al inglés para el consumo público, y casi todos estos documentos estaban siendo traducidos por sacerdotes católicos romanos o por eruditos entrenados por los católicos o por judíos que controlaban muchas de las casas impresoras. El efecto de esto fue que las traducciones estaban fuertemente influídas por una parte por católicos romanos, que no se atreverían a contradecir ninguna de las enseñanzas católicas vigentes entonces en ninguna de sus traducciones, como la salvación universal, y por otra parte, por judíos sionistas que tenían su propia agenda y motivaciones para esconder la verdad.

     Cuando los primeros lexicones griego-inglés y latín-inglés fueron hechos, las definiciones inglesas dadas eran simplemente las palabras inglesas que estaban siendo usadas por los traductores en las traducciones corrientes, sobre todo donde la Biblia estaba concernida. Esto es muy parecido al diccionario griego que se encuentra en la Concordancia Exhaustiva de James Strong, que da como definiciones la misma palabra (griega) usada en la versión de la Biblia del Rey James o una definición de la palabra inglesa usada en dicha versión. Así, los primeros diccionarios griego-inglés y latín-inglés contenían en ellos todos los prejuicios teológicos de la Iglesia Católica y la corrupción deliberada de los impresores judíos anticristos, del mismo modo que la Concordancia de Strong contiene los prejuicios deliberados de las iglesias inglesas Protestantes. Los posteriores diccionarios griego-inglés y latín-inglés eran a menudo meras revisiones y ampliaciones de diccionarios anteriores, con tal vez unas pocas referencias textuales más y una leve reelaboración de la mismas definiciones.

     Un ejemplo de esto puede ser encontrado en el actual standard de referencia para la lengua griega: el Lexicón Griego-Inglés de Liddell-Scott-Jones. Esta edición, terminada en 1940 (con un posterior volumen publicado con rectificaciones) era una revisión de la octava edición del original A Greek-English Lexicon de Henry Liddell y Robert Scott, editado por Henry Jones y Roderick McKenzie. El lexicón original de Lidell y Scott, publicado en 1843, estaba basado en el Wörterbuch der griechischen Sprache de Franz Passow, impreso en 1828, que a su vez era una revisión del Handwörterbuch der griechischen Sprache de Johann Gottlob Schneider. Schneider mismo basó su lexicón en trabajos anteriores de una manera u otra, haciendo gran uso del Thesaurus graecae linguae impreso por Henri Estienne II en 1572 y posteriormente actualizado.

     Así, es raro, si es que ha ocurrido, que a una palabra griega o latina se le haya concedido un estudio nuevo, y aún así es frecuente que los errores todavía permanezcan. Para demostrar esto, examinaremos tal error considerando la palabra griega akéraios, que ya he tratado en mi libro anterior La Verdad Descubierta. Esta palabra ha sido traducida como "de pura sangre" y "no-mestizado" en la Anointed Standard Translation del Nuevo Testamento, como aparece en Filipenses 2:14-15, donde se lee: "Haced todas las cosas apartados de los murmuradores y disputadores, a fin de que podáis ser perfectos en nuestro tipo: de sangre pura y no mezclados, hijos intachables de Dios, en medio de una raza perversa que ha sido corrompida, entre quienes aparecemos como lumbreras en el mundo".

     Esta palabra griega es traducida como "inocuo" en la King James Version, lo que está demasiado alejado de "de sangre pura" y "no-mestizado". Pero la reconciliación de esta diferencia es una aplicación perfecta de lo que hemos aprendido sobre la historia de los lexicones. Busquemos primero akéraios en un Léxico de griego anterior a 1830, el Novus Thesaurus Philologico-Criticus de John Schleusner, publicado en 1829. Éste era un lexicón griego-latino impreso en Londres. La primera parte de la definición de akéraios dice: "[akeraizen], ...innocentem...". Lo primero que se nos dice en esta definición es que akéraios es lo opuesto de keraizen, y luego es definido (en latín) como inocuo. Ahora bien, debe entenderse que cuando una letra alfa se colocaba delante de una palabra griega, esto a menudo servía para negar la palabra. Así, lo que Schleusner y la mayor parte de los lexicógrafos antes de él asumían era que akéraios era lo opuesto de keraizen.

      Cuando buscamos keraizen en el Liddell-Scott-Jones, encontramos que esto significa: "destruír, saquear". O, en otras palabras, "dañar"; de modo que su opuesto debe ser "inocuo o inviolado, no devastado, intocado", etc. Esto era lo que se asumía en el momento de la traducción de la Biblia King James Version (KJV) y otras traducciones tempranas, en los siglos XVI y XVII, y esto explica por qué el término "inocuo, inofensivo" fue incorrectamente usado en la KJV. Ahora, sin embargo, tomemos nota cuidadosa de la definición de akéraios en el Nuevo Léxico Griego e Inglés de James Donnegan, publicado en 1839 (impreso primeramente en 1832). Él da la siguiente definición: "no-mezclado, puro... ileso, indemne... Algunos lo derivan de keraizo, pero parece ser simplemente otra forma de akeratos y de akerasios. Tema con "a" privativa, keranummi, kerao".

    Notamos tres cosas importantes aquí. Primero, que Donnegan da la definición de "no-mezclado" y "puro" como la definición primaria. En segundo lugar, notamos que Donnegan corrige el falso origen de la palabra akéraios asumido por Schleusner y otros. La palabra es, de hecho, el opuesto de keranummi y kerao, que son la misma palabra griega, y esta palabra es definida por LSJ como: "mezclar, combinar... mezclar mitad y mitad... amalgamar, mixturar". Así, el antónimo de aquella palabra significaría "puro, castizo, no adulterado", etc.

     La tercera cosa importante que notamos en la definición de Donnegan consiste en que aunque él hubiera tenido el coraje e inteligencia para comprender que sus predecesores estaban equivocados sobre el origen de esta palabra griega, de todos modos él no omitió sus definiciones. Él aún define akéraios como "ileso" e "indemne" aunque no haya absolutamente ninguna base etimológica para estas definiciones. Éste es un ejemplo de cómo cada lexicón está construído sobre lexicones anteriores y que incluso cuando un error es detectado, no es suprimido, sino más bien añadido. Entonces ahora Donnegan ha dejado al usuario de su lexicón con una opción de elegir las definiciones que va a usar, aunque él mismo admita que una de las definiciones es errónea.

     Busquemos ahora akéraios en el LSJ: "puro, no-mezclado... sin aleaciones... de personas, puras de sangre... II. ileso, no devastado". Nuevamente, aunque Liddell y Scott fueran lo bastante honestos para confesar que cuando la palabra se usa en personas significa puro de sangre, de todos modos ellos han conservado la definición errónea. En obras no-bíblicas, los traductores no tienen ningún problema para traducir akéraios correctamente. Por ejemplo, leamos la traducción de Edward P. Coleridge para Las Mujeres Fenicias de Eurípides, 942-943: "Ahora eres nuestro único sobreviviente de la semilla de aquella raza, cuyo linaje es puro igualmente por el lado materno y por el paterno, tú y éstos tus hijos".

     Aquí Coleridge traduce akéraios como el linaje que es puro. Pero los traductores y lexicógrafos dejan de ser honestos cuando se trata de la Biblia y otra literatura cristiana temprana. Por ejemplo, miremos una traducción exacta de Bernabé 3:6: "Así entonces, hermanos, el muy sufrido previó que la gente que Él preparó en su amor debería ser persuadida en la pureza racial...".

     De acuerdo con LSJ y Coleridge, ésta es una traducción exacta, traduciendo akeraiosune como "pureza racial". Sin embargo, otros traductores como Kirsopp Lake usan la palabra "candidez", una traducción totalmente absurda no apoyada por ninguna erudición verdadera, sino sólo usada porque los traductores capitulan ante la corrección política y religiosa. Si estos traductores se despojan de su integridad en el asunto de la mezcla de razas, entonces no es ningún gran paso para ellos también el avalar la homosexualidad u otras cosas a expensas de la palabra divina.


ADULTERIO Y LOS LEXICONES

     Con esta comprensión de las tácticas del engaño empleadas en nuestros lexicones, estamos preparados ahora para examinar la evidencia léxica de las palabras griegas y latinas asociadas con la común traducción de "adulterio". Estudiaremos primero la evidencia griega.

     Cualquier palabra griega que contenga el prefijo moij- pertenece a la familia de palabras usualmente traducidas como "adulterio". Cuando buscamos estas palabras en la mayoría de los léxicos griegos, usualmente encontramos que son definiciones que contienen la palabra "adulterio". Lo que sigue son unas pocas importantes excepciones y sus comentarios.

— LSJ (1940), para el verbo moijao: "falsificar". Esta definición es suministrada por LSJ para ayudar a facilitar la traducción de los innumerables pasajes griegos que no pueden de ningún modo estar hablando de la infidelidad conyugal, algunos de los cuales veremos luego. Falsificar algo tiene la connotación de adulteración o degradación o cambio.

A Patristic Greek Lexicon de G.W. H. Lampe (1961), para el verbo moijaomai: "adulterar". Aquí Lampe, cuyo lexicón está completamente referido a la temprana literatura cristiana escrita en griego, tiene que admitir también que esta familia griega de palabras tenía la connotación de adulteración y degradación. Cuando buscamos moijao en el Griechisches Etymologisches Wörterbuch, un lexicón griego-alemán de Hjalmar Frisk (1973), él define la palabra como "verfälschen", que significa "adulterar". La adulteración es el proceso de agregar algo a otra cosa y degradarla o la mezcla de cosas. Cuando hablamos de gente adulterada en un sentido físico, sólo podemos estar hablando de la mezcla de razas, o por lo menos de mezclar linajes familiares cercanos y causar confusión en la familia en cuanto a cuestiones de paternidad. De hecho, en mi libro La Verdad Descubierta (The Truth Unveiled), la definición general que es asignada a esta familia de palabras es, primero, mestizar o mezclar razas, y en segundo lugar, combinar o mezclar y por lo tanto corromper los linajes. Como veremos luego, sin embargo, la idea de "combinar" o "mezclarse" es importantísima para entender realmente las definiciones y la etimología de esta familia de palabras que comienzan con moij. En esta definición de Lampe, vemos muy claramente que los primeros escritores patrísticos entendían que esta familia de palabras era usada para referirse a adulteración o mezcla.

A Patristic Greek Lexicon de G.W. H. Lampe (1961), para el adjetivo moijozeuktikos: "relativo o perteneciente a un matrimonio adúltero". Nuevamente vemos que algunos escritores Patrísticos hablaban de matrimonios adúlteros. La pregunta obvia es: si el adulterio implica el sexo extramatrimonial, entonces ¿cómo puede un matrimonio en sí mismo ser adúltero?. Obviamente, el énfasis está puesto sobre la corrupción y mezcla de linajes, y a través de toda la literatura griega encontramos que muy a menudo estar casado no constituye un tema cuando se usa la familia de palabras moij-.

A Comprehensive Lexicon de John Pickering (1847), para el sustantivo moijidios: "bastardo, espurio". Esta palabra griega debería ser correctamente traducida como "mestizo", y una verdadera comprensión de la lengua inglesa revela que cuando Pickering en 1847 usó la palabra "bastardo", él también quería significar "mestizo" (mongrel). Éste era un entendimiento común de la palabra a mediados del siglo XIX y antes, como lo demostraremos luego. Pickering no fue el único, sin embargo, en entender que la palabra moijidios significaba "mezclado". En el Lexicon Manuale de Cornelius Schrevel (1796), la palabra moijidios es definida con la palabra latina "adulterinus". Según el Oxford Latin Dictionary (OLD), "adulterinus" significa: "adulterado, mezclado". Lewis and Short añade: "no de raza pura". Según el Leverett's Lexicon of the Latin Language: "procreado vilmente, no de raza, no de pura sangre, adulterado". Más importante aún, sin embargo, A Large Dictionary de Thomas Holyoke (1672) afirma que adulterinus es equivalente (en las antiguas traducciones y sus comentarios) al hebreo máncer, que según el Diccionario de Hebreo de Strong significa "un mestizo". Este diccionario también sostiene en la misma definición que el griego moijikos es equivalente a máncer y que también es equivalente al griego kibdelos que es definido por LSJ como: "adulterado, vil". Hablaremos de las definiciones de Holyoke y de la palabra kibdelos más detalladamente luego, pero lo que es importante notar aquí es que todas estas autoridades léxicas están de acuerdo en que la palabra latina adulterinus significa "mestizo", y por lo tanto la palabra griega moijidios, universalmente definida por esta palabra latina, también significa "mestizo". Debe entenderse que la definición de Pickering de "bastardo" tiene su sentido de mediados del siglo XIX de "mestizo".

—En Lexicon: Anglo-Græco-Latinum Novi Testamenti de Andrew Symson (1658), bajo la entrada "adúltero" para la palabra griega moijos: "que produce una confusión en las familias mediante una descendencia ilegítima". Ésta es muy similar a la definición expresada en Latin in Critica Sacra de Edward Leigh (1662), que dice de la palabra griega moijos: "nam familias confundit illegitima sobole", que traducido dice: "pues ello mezcla las familias con una raza ilícita". Estos dos autores comprendían que las palabras latinas con la raíz adulter-, que eran usadas para definir la familia de palabras con moij-, en los lexicones griego-latín significaban mixturar, mezclar, etc. Ellos por lo tanto aquí tratan de explicar cómo la idea de mixtura o mezcla está relacionada con la idea de infidelidad conyugal, y ellos han definido la palabra muy cercanamente al verdadero concepto detrás de esta familia de palabras, aquél de la corrupción del linaje, tanto inter-racial como intra-racial, y como hemos dicho antes, muy a menudo la idea de matrimonio no es un tema en la literatura griega antigua cuando estas palabras son usadas.

—En A Greek and English Lexicon to the New Testament de John Parkhurst (1769), bajo la definición para moijalis, encontramos este comentario referido a Mateo 16:4: «El Dr. Doddridge interpreta genea moijalis como "una raza espuria degenerada..."». En la Anointed Standard Translation of the New Testament, estas dos palabras griegas son traducidas como "raza mestiza", que es equivalente a la traducción del doctor Doddridge, comprendiendo de nuevo el arcaico lenguaje de hace más de 300 años. Una razón por la cual actualmente sólo unos pocos lexicones usan la palabra "mestizo" (mongrel) para definir cualquier palabra griega o latina, es que esa palabra no era usada comúnmente hace 300 ó 400 años. Puesto que los lexicones están basados uno sobre otro, ellos conservan muchos de los términos arcaicos usados en lexicones anteriores. Así en vez de decir "mestizo", muchos lexicones usan términos como "bastardo" o "espurio". Las definiciones de ambas palabras han cambiado posteriormente, pero esto no borra lo que los hombres quisieron decir con estas palabras cuando ellas fueron originalmente usadas hace varios cientos de años.

     En cualquier caso, no hay duda en cuanto a lo que el doctor Doddridge quiso decir con las palabras "una raza espuria degenerada", y también está claro que el doctor Doddridge, un erudito honesto, entendía la definición verdadera de la familia moij- de palabras.

     Finalmente, tenemos la definición de Kittel ya dada para moijeuo: "de la entremezcla de animales y hombres o de razas diferentes".


MOIJ- EN LA LITERATURA GRIEGA

     A fin de definir cualquier palabra exactamente, un lexicógrafo debe examinar cómo una palabra o familia de palabras fueron usadas en toda la literatura griega. Un error que comúnmente se comete es la falsa presunción de que hay un griego especialmente eclesiástico o bíblico, y que las palabras griegas adquieren un sentido nuevo o diferente sólo porque ellas son usadas en la Biblia. Esta teoría, sin embargo, se ha demostrado que es incorrecta una y otra vez en el tiempo. En los siglos XVII y XVIII, los estudiosos asumieron que ya que el griego del Nuevo Testamento no se parecía a ninguno de los grandes dialectos clásicos del griego usado en la literatura antigua, entonces era de alguna manera diferente y especializado, y por lo tanto las palabras podrían tener significados especiales sólo en la Biblia. Éste era el fundamento detrás de la King James Version de la Biblia traducida en un inglés isabelino muy ornamentado, y de la Biblia de Lutero traducida en alto alemán, cuyo idioma de ninguna de las cuales era comúnmente hablado ni en Inglaterra ni en Alemania antes de la traducción de estas Biblias. Sin embargo, a finales del siglo XIX, un muy gran número de rollos de papiro comenzó a ser descubierto, muchos de los cuales reflejaban la escritura común durante el siglo primero. Estos papiros contenían cosas cotidianas como cartas, listas, contratos, recibos, etc. Lo que también se descubrió fue que la forma griega usada en estos documentos diarios correspondía al griego del Nuevo Testamento, ahora llamado griego Koiné o griego común. De este modo, de hecho, el Nuevo Testamento fue escrito en el equivalente de la lengua común de la calle.

     Además de esto, debe entenderse que los libros del Nuevo Testamento, muchos de ellos cartas, eran leídos por gente que hablaba el griego cotidiano y que no tenía ninguna educación especializada para comprender alguna suerte de lenguaje eclesiástico. Así, el vocabulario no portaba ningún sentido especial para ellos, sino que era simplemente el vocabulario en el que ellos habían sido enseñados y que ellos habían leído toda su vida en autores clásicos, como Aristóteles. Así como Aristóteles entendia una palabra griega, del mismo modo ellos entenderían una palabra griega cuando ellos la leían en una epístola de Pablo.

    De modo que examinemos unos cuantos pasajes de la literatura griega que muestran claramente que la definición popular de "adulterio" no encaja con la familia moij- de palabras. Primero, leeremos la traducción de A. L. Peck de la Historia Animalium de Aristóteles (IX.32.6-10): "También otra clase de águila es la llamada de raza legítima. Ellos dicen que éstas son la únicas aves de raza legítima por completo, ya que las otras clases son mezcladas y adulteradas las unas por las otras, incluso las águilas y los halcones y los pájaros más pequeños".

     Aquí la palabra "adulterada" es la traducción para la palabra griega memoijeutai, una forma flexional de la palabra moijeuo. Podría haber sido fácilmente traducida como "híbrida" o "mestiza". De hecho, la palabra fue traducida con la frase "estropeada por la cruza de especies diferentes" en una traducción de D'Arcy-Wentworth-Thompson. Estos traductores entendieron que la palabra moijeuo estaba en referencia a "adulteración" o "cruzamiento mezclado". Debería ser señalado, sobre todo desde que la salvación de los hombres depende de un completo y salvador conocimiento de la verdad, que ésta es la misma y exacta palabra griega usada en Éxodo 20:13 en los Diez Mandamientos, y es la exacta misma palabra griega usada en Romanos 13:9. También tenemos que hacer notar algunos otros rasgos interesantes de este pasaje. Primero, la palabra "especie" es traducida para la palabra griega genos, que cuando se aplica a la gente se traduce como "raza".

     En segundo lugar, la palabra "de raza legítima" es la traducción para la palabra griega gnesios, que es definida por LSJ y por Lampe como: "perteneciente a la raza". Esta palabra se deriva de hecho de genos, que como dijimos antes, significa "raza". Donnegan define este adjetivo gnesios como: "peculiar a una raza, de raza pura", y su definición primaria de gnesiotes es: "pureza de la descendencia", mientras que su definición primaria de gnesios es: "puramente originado". La Critica Sacra registra la definición latina "germanus" que también significa "puramente originado" o "de descendencia pura". Finalmente, todas las autoridades léxicas están de acuerdo en que gnesios es lo opuesto de la palabra nothos, que significa "mestizo", de lo que hablaremos luego. Así, todas estas autoridades académicas y el traductor de este pasaje de Aristóteles concuerdan en que la palabra gnesios significa "una cruza pura, raza pura, descendencia pura o racialmente puro". Además, encontramos innumerables ejemplos en la literatura griega donde esta palabra es usada como y debe ser traducida como "de raza o racialmente puro" para que tenga sentido.

     Lo que es interesante es que la King James Version (KJV) traduce esta misma palabra griega como pronombre posesivo en 1ª Timoteo 1:2 y Tito 1:4. [4]. No hay absolutamente ninguna justificación para esta absurda traducción. En la KJV, 1ª Timoteo dice: "a Timoteo, mi propio hijo...". Y Tito dice: "a Tito, mi propio hijo...". La Anointed Standard Translation traduce correctamente estas dos frases como: "a Timoteo, un niño racialmente puro...", y "a Tito, un niño racialmente puro...". Éste es un ejemplo del abierto e intencionado engaño de parte de los traductores de la KJV que conocían la única y sola definición de la palabra gnesios y decidieron no usarla. Su engaño está perpetuado ahora en la escuela judía de teología. Incluso el antiguo latín tradujo gnesios con el latín "germanus", que también significa "de descendencia pura". Debería ser recordado, sin embargo, que este tipo de deshonestidad era completamente común entre los traductores de la KJV. Otro ejemplo notable es el uso de la palabra griega que significa "homosexual" en 1ª Corintios 6:9 y Timoteo 1:10. Cediendo ante las presiones del homosexual Rey James, los traductores de la KJV tradujeron esta palabra ambiguamente como "abusadores de ellos mismos con el género humano" en vez de "homosexual", de manera que ellos no ofendieran al Rey James.

[4. Esta palabra también aparece en 2ª Corintios 8:8, Filipenses 4:3, Sirácides 7:18 y III Macabeos 3:19. Gnesios, la forma adverbial, aparece en Filipenses 2:20 y II Macabeos 14:8 y III Macabeos 3:23. Todos estos otros usos son tratados en detalle en La Verdad Descubierta].

     Miremos ahora otro pasaje de Aristóteles, usando la traducción de D'Arcy-Wentworth-Thompson: "Mientras los niños en la mayoría de los casos se parecen a sus padres o a sus ancestros, a veces ocurre que ningún parecido puede ser rastreado. Pero los padres pueden transmitir el parecido después de varias generaciones, como en el caso de la mujer en Ellis, que cometió adulterio con un negro; en este caso no fue la propia hija de la mujer, sino el hijo de la hija el que resultó un negroide" (Historia Animalium, VII.5).

     Aquí tenemos un clarísimo caso de una mujer siciliana blanca que se mestizó con un negro etíope. Aristóteles está comentando el hecho de que la descendencia de la primera generación era más bien de piel blanca, sobre todo comparada con la segunda generación. Ambas, por supuesto, eran mestizas, pero debido al arrastre genético, la segunda generación mestiza era tan oscura que realmente parecía negra etíope pura. Esto era a lo que Aristóteles estaba refiriéndose, y nuevamente él usó el verbo moijeuo, el exacto mismo verbo griego usado en los Diez Mandamientos. Esta misma historia también es contada en otros cuatro sitios en la literatura antigua [5], donde la idea de infidelidad conyugal no está aludida de ninguna manera. De hecho, está claro a partir de las otras explicaciones y las contradicciones entre algunas de las informaciones, que habría sido imposible para cualquiera de los autores antiguos haber sabido si la mujer estaba casada. La mayor parte de los autores, incluyendo el otro caso de esta historia en los propios escritos de Aristóteles, simplemente dice que la mujer tuvo sexo con el negro. Por ejemplo, en la Generación de los Animales de Aristóteles, 722a 10, él dice que la mujer tuvo sexo con el negro, usando la palabra griega sungignomai, que significa "realizar la cópula".

[5. Aristóteles, GA I 722a9, Antig. 122, Arist. Byz. epit. II 272, y Plinio VII 12.51].

     En el pasaje presente, sin embargo, Aristóteles simplemente ha sido más específico. Si el traductor hubiera dicho que "ella se adulteró con un negro" en vez de que "cometió adulterio con un negro", entonces el pasaje estaría mucho más claro, pero como veremos, la frase "cometer adulterio" y "adulterar" eran de hecho términos equivalentes en el momento de la traducción de las primeras Biblias al inglés.

     Veamos ahora un pasaje de Aelian (Claudius Aelianus), Sobre los Animales, VII.39-40, donde él aborda una lectura cuestionable de Anacreonte: "Aquellos que falsifican la lectura y van tan lejos como para decir que deberíamos escribir eroesses en vez de keroesses quedan sólidamente refutados por Aristófanes de Bizancio; y yo estoy convencido por su refutación".

     Aquí A. F. Scholfield ha traducido el verbo moijao como "falsificar". Nuevamente la connotación clara es "cambiar, corromper, alterar una forma en otra, adulterar, confundir o cambiar la forma de algo". Los traductores deshonestos deberían tratar de explicar cómo es posible "cometer adulterio" con una palabra.

     Hasta ahora hemos puesto ejemplos del griego clásico de la literatura griega con la cual los escritores del Nuevo Testamento y los traductores de la Septuaginta griega habrían estado familiarizados, así como los primeros cristianos que leían la Versión de los Setenta griega y el Nuevo Testamento. Consideremos ahora un ejemplo de un autor patrístico temprano, Metodio. Se lee en la traducción de Herbert Musurillo del Simposio de Metodio 3.2: "Más bien, Él probablemente tenía en mente a aquellos que adulteran la verdad, que corrompen las Escrituras con una doctrina pseudocientífica y engendran una clase imperfecta de sabiduría, mezclando el error con la religión".

     Aquí Musurillo ha traducido el verbo griego moijaomai como "adulterar". Notamos que esta adulteración causa un producto imperfecto y que la adulteración corresponde a la mezcla de dos cosas. Una idea similar fue expresada por Sinesio de Cirene en Epístolas 5. C, donde, con el mismo verbo griego, él declara que la Iglesia o el cuerpo político estaban siendo adulterados con falsas enseñanzas que, dice él, colocan una trampa para aquellos que son descritos con la palabra griega akéraios, que ya hemos definido como "racialmente puros".

     El énfasis de todas estas citas y de toda la literatura griega está puesto en la mezcla de dos elementos contrarios, ya sea que fueran verdaderos y falsos, como en las dos últimas citas, o una mujer blanca con un negro en la cita anterior a éstas. Es cierto que la palabra "adulterar" puede ser y es usada para el sexo ilícito entre gente de la misma raza, pero de todos modos la palabra no implica principalmente que uno de los participantes está quebrantando un voto matrimonial, sino más bien que la confusión está siendo creada en el linaje del hombre cuya esposa está siendo violada, ya que no quedará claro si el niño resultante es del marido o del otro hombre. El énfasis está claramente puesto en la mezcla de cosas o en causar una confusión. En una sociedad homogénea predominantemente blanca, esperaríamos que cuando se usa moijos o una palabra relacionada, entonces el énfasis estaría puesto sobre la corrupción del linaje dentro de la raza. Pero más frecuentemente, está claro a partir del estudio de cada aparición de ese grupo de palabras en la Biblia que el énfasis está puesto sobre la mezcla de razas, excepto en los casos donde el contexto deja absolutamente en claro que la raza no es el asunto.

     Finalmente, examinemos un uso de la palabra moijeia en Las Insidias de lo Peor Contra lo Mejor del famoso escritor Filón de Alejandría, 102: "Y porque, con miras a la persistencia de la raza, usted fue dotado con los órganos generativos, no busque el mestizaje y otras formas no-puras de cruzamiento, sino sólo la manera legal de propagar la raza del hombre".

     Este pasaje es muy interesante. Filón usa dos palabras griegas diferentes, las cuales han sido traducidas como "mestizaje", describiendo "las formas no-puras de la mezcla". Una de estas palabras griegas es phthora, que ha sido discutida extensamente en otros libros [6]. La segunda palabra es moijeia, la palabra sustancial aquí. Como Filón usó dos palabras con básicamente el mismo sentido, la traducción del pasaje parece redundante en inglés, pero no en griego, donde esta técnica de usar palabras sinónimas en cercana proximidad era completamente común, sobre todo en las escrituras de Filón. También deberíamos tener presente que estas dos palabras griegas habrían comunicado un rango ligeramente diferente de significado al lector griego, pero ambas quedan mejor traducidas como "mestizaje" en inglés. Entonces la redundancia no es un problema en el griego original. Lo que es importante es que Filón dice expresamente que ambos actos, incluyendo moijeia, son formas de "mezcla", que es la traducción para la palabra griega mixeis y que es definida por LSJ como "mixtura, mezcla".

[6. Se sugiere que el lector consulte La Verdad Descubierta del Pastor V. S. Herrell, pág.156, y sobre todo el Anexo 10 de la Anointed Standard Translation of the New Testament para más información sobre esta palabra y otras relacionadas].

     Hay también otras cosas interesantes de notar en este pasaje. Primero, se debe comprender que Filón estaba comentando sobre la Septuaginta griega cuando escribió, de modo que cuando él se refiere a la ley, él habla del Pentateuco. Y cuando él dice "la raza del hombre", él usa el término ánthropos, el término griego usado en la Versión de los Setenta casi exclusivamente para la raza Blanca, la raza Adámica. Está claro en el pasaje citado que Filón está preocupado por la cuestión de la raza porque él expresamente usa el término dos veces, y cuando él dice "la persistencia de la raza", él quiere decir con ello que la raza sobrevivirá en su forma pura. También es claro que de la cuestión de la mezcla de razas es de lo que Filón escribe, porque él usa específicamente los términos "no-puro" y "mezcla", de manera que Filón ha definido muy concretamente lo que la palabra griega moijeia significa, y él también declaró muy claramente que la mezcla de la raza está prohibida en el Pentateuco, que son los cinco primeros libros de lo que es comúnmente llamado el Antiguo Testamento. Filón, un judío de la diáspora, estaba por supuesto escribiendo a partir de la versión griega de los Setenta, el Antiguo Testamento usado por millones de israelitas durante el primer siglo d.C., incluyendo el más de un millón de israelitas que vivían en Alejandría, Egipto. Filón era un representante de estos israelitas de Alejandría.


ETIMOLOGÍA DE MOIJOS

     Tal vez la cosa más importante en cuanto al verdadero significado de la palabra griega moijos y las palabras relacionadas, es la etimología o el origen de la palabra. La mayor parte de los lexicones dicen que estas palabras tienen una raíz desconocida; la verdad es, sin embargo, que hay al menos tres etimologías que han sido propuestas para la palabra griega moijos, dos de las cuales pueden ser descartadas por motivos lingüísticos y una que puede ser lógicamente establecida como exacta. Miraremos primero las dos etimologías erróneas.

     La primera etimología que ha sido postulada sostiene que moijos se deriva de me+oikos, donde me es la partícula negativa griega y oikos significa casa, dando así la idea de "no-casa", o de que la casa está destruída. Ésta es una etimología muy tenue en el mejor de los casos, derivada por algunos sólo por el gusto de sacar una etimología. Mientras en inglés puede parecer razonable derivar moijos de me+oikos, en griego es muy improbable que la palabra griega moijos y todas las formas asociadas con ella pudieran haberse desarrollado a partir de esta combinación bastante rebuscada. Usted no puede desarrollar etimologías o relaciones entre palabras únicamente por cómo las palabras suenan. Debe haber alguna prueba sustancial o algún eslabón definido y detectable. Esta etimología no fue sugerida por ninguna evidencia antigua, sino que más bien fue una etimología inventada por lexicógrafos sólo para llenar el vacío de no tener una etimología.

     La segunda etimología, con un número igual de problemas, aunque quizás ligeramente más plausible, sostiene que moijos se deriva del verbo oijomai, que significa "marcharse o alejarse" o, como Symson dice en su Lexicón, "irse a una tierra extraña", implicando el ir en pos de la carne forastera. Este origen implica también una connotación primaria de salirse de la norma. La mayor pregunta, sin embargo, con esta etimología sugerida es también la más obvia: ¿de dónde apareció la "m-" al frente de la palabra?. No hay ningún tipo de forma flexional de la palabra o variantes dialectales que den ocasión a tal cambio y ninguna explicación ha sido propuesta por ninguno de quienes sugieren esta etimología.

     Este nos lleva a la tercera y única explicación razonable. No sólo esta tercera etimología es plausible, sino que encuentra verificación independiente en el antiguo uso de la palabra moijos y también está sugerida por más de una autoridad respetada. Esta teoría, de James Donnegan en su obra A New Greek and English Lexicon, entre otras cosas establece que la palabra moijos se deriva del mismo origen sánscrito que el verbo griego migo, que es lo mismo que el verbo griego meignumi, que significa "mezclar" (LSJ). Mirando estas palabras, pudiera pensar alguno que no esté familiarizado con la inflexión griega, que las dos etimologías previas tienen más sentido, pero tenemos que recordar dos cosas importantes: primero, la palabra moijos no se deriva de meignumi, sino que más bien estas dos muy antiguas palabras griegas se desarrollaron al mismo tiempo y comparten un origen sánscrito común; y en segundo lugar, cuando meignumi se conjuga en sus varias formas, algunas de las formas flexionales comparten más en común con moijos que las dos sugeridas etimologías anteriores: p.ej, meixo, meijthenai, meixomai, etc.

     Pero tal vez la más importante evidencia es el verbo griego om[e]ijeo y sus formas asociadas: meijo y mijo. Éste es el verbo griego que significa "orinar", y esto es muy importante por dos motivos. Primero, la mayoría de los estudiosos está de acuerdo en que este verbo es del mismo origen sánscrito que meignumi, que es mih o miz y que significa "verter". De aquí viene el sánscrito miks, que significa "mezclar", y la idea era que verter cosas juntas causaba la mezcla. También de aquí proviene el sánscrito mehas, que significaba orinar o hacer aguas. Toda esta etimología está de hecho bien documentada.

     La segunda razón por la que todo esto es importante es porque moijos está directamente relacionado con omeijo, según James Donnegan (A New Greek and English Lexicon, 1856), Franz Passow (Handwörterbuch der Griechischen Sprache, 1828), Sigmund Feist (Vergleichendes Wörterbuch der Gotischen Sprache, 1939), Georg Curtius (Grundzüge der Griechischen Etymologie, 1879), Liddell-Scott-Jones (A Greek-English Lexicon, 1940), Hjalmar Frisk (Griechisches Etymologisches Wörterbuch, 1973), y otros. De hecho, según Frisk, la palabra moijos puede haber sido usada vulgarmente para una persona que orina. Ésta no era por supuesto una definición formal de moijos, pero el hecho de que la palabra puede haber sido usada con este significado refuerza la conexión entre moijos y las variadas formas de omeijo.

     En cualquier caso, si "a" es igual a "b", y "b'" es igual a "c", entonces "a" debe ser igual a "c". Lo que esto significa es que como el verbo sánscrito para "verter" dio origen a dos palabras que significan "mezclar" y "orinar", así también se desarrollaron en griego aquellas palabras, el verbo para "adulterar" o "mixturar o mezclar los linajes". Esta derivación etimológica es confirmada más adelante por un análisis de la lengua latina, la cual, como el griego, se desarrolló a partir del sánscrito, y estas varias etimologías han dado origen a nuestras palabras inglesas "mezclar" (mix) y "orinar" (micturate). Un detallado estudio ortográfico de cada etapa del desarrollo de esta evolución lingüística es muy tedioso y está fuera del alcance de este presente trabajo, pero basta con que se diga que esta etimología, más que todo el resto, es plausible y realista.

OTRA EVIDENCIA GRIEGA

     Hemos establecido ya que en A Large Dictionary de Thomas Holyoke, éste hace notar que la palabra griega moijikos es sinónima de kibdelos. Kibdelos es definida por LSJ como: "adulterado, espurio, nacido vil, bastardo". Como lo hemos ilustrado ya, la palabra "bastardo" está aquí siendo usada como sinónimo de "mestizo". Esta palabra es usada en el Antiguo Testamento en Deuteronomio 22:11 (cf. Lev. 19:19), que en la traducción de Brenton de la Septuaginta dice: "No llevarás puesta una ropa mezclada, de lana y de lino juntas". Aquí, kibdelos es traducido como "mezclado". Esto por supuesto es especialmente importante porque según Holyoke, esta palabra es sinónima de moijikos.

     La identificación de palabras griegas que son sinónimas unas de otras, como en este caso, por lo general se hace comprobando en la literatura griega cuando dos palabras son intercambiadas una con otra en el mismo trozo literario. Los documentos por supuesto fueron conservados siendo copiados a mano. A menudo, los escribas que copiaron los documentos cambiarían ciertas palabras que ellos sentían que estaban obsoletas o eran localismos, con otra palabra sinónima que era quizás mejor conocida en esa época o lugar. Esto se hace hoy con copias de la literatura inglesa como Shakespeare, que es constantemente actualizado y revisado para auditorios de habla inglesa moderna, a menudo sin que el lector sea consciente de dónde un cambio ha sido hecho por un redactor. Tal es el caso con un ejemplo pertinente tomado de Flavio Josefo, en sus Antigüedades Judías (4:24), donde el manuscrito Naber usa el verbo moijeusas y la edición Havercamp usa el verbo notheusas en su lugar. Independientemente del redactor antiguo que hizo esta substitución, él entendió que estas dos palabras eran sinónimas. Hablaremos de notheusas, una forma de notheuo, más tarde en este trabajo presente; sin embargo, lo que hay que precisar aquí es que este verbo significa "mestizar" (to mongrelize). Como veremos más tarde en nuestra discusión de esta palabra, este hecho está bien atestiguado. La forma del sustantivo, por ejemplo, nothos, es definida por LSJ como: "híbrido" (cross-bred). Esta palabra es opuesta a la palabra gnesios de que hablamos antes. De esta manera este verbo significaría "mestizar", y los dos verbos en discusión fueron entendidos como sinónimos. Este pasaje de Josefo dice traducido: "Pero en la edad de casarse, cásese con una virgen libre, de buena raza, pero no intente tomar una no-virgen que está viviendo unida a otro y mestizando".

Aquí "mestizando" es la palabra en cuestión, traducida ya desde moijeusas o desde notheusas. En ambos casos, la traducción es la misma.


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