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miércoles, 1 de junio de 2011

Paul C. Roberts - China: El Nuevo Bin Laden


     También desde GlobalResearch.ca hemos escogido este breve análisis que hace el periodista norteamericano señor Paul Craig Roberts sobre el triste papel que está desempeñando el gobierno de una superpotencia maltratando a otra superpotencia, todo dentro de una asociación que hace con la más conocida novela de Orwell, lo que si bien a esta altura ya no es original, nunca está de más para quien no lo haya advertido. Lo ponemos en castellano para nuestros lectores.

China: El Nuevo Bin Laden
(Orwell Escribió el Guión)
por Paul Craig Roberts
11 de Mayo de 2011

 
     George Orwell, el seudónimo por el cual Eric Blair es conocido, tuvo el don de la profecía, o más bien un golpe de suerte. En 1949 en su novela "1984" él describió la Amérika de hoy y, me temo, también su Gran Bretaña natal, que ya no es grande y es seguidora de Washington, lamiendo la bota militar y rindiéndose a la hegemonía de Washington sobre Inglaterra y Europa y agotándose económicamente y moralmente a fin de apoyar la hegemonía de Amérika sobre el resto del mundo.

     En la profecía de Orwell, el gobierno del Gran Hermano gobierna sobre gente incondicional, incapaz del pensamiento independiente, quienes son constantemente espiados. En 1949 no había Internet, Facebook, Twitter, GPS, etc. El espionaje del Gran Hermano era hecho mediante cámaras y micrófonos en áreas públicas, como en Inglaterra hoy, y por la televisión equipada con dispositivos de vigilancia en las casas. Como todo el mundo pensaba lo que el gobierno quería que se pensara, era fácil identificar a los pocos sospechosos.

     El miedo y la guerra eran usados para mantener a cada uno en la línea, pero ni siquiera Orwell anticipó que la Seguridad Interior [Homeland Security] tocaría los genitales de los viajeros de aviones y de los clientes de centros comerciales. Cada día en las vidas de la gente, aparecen en televisión los Dos Minutos de Odio. Una imagen de Emmanuel Goldstein, una creación de la propaganda del Ministerio de la Verdad, que es designado como el Enemigo Número Uno de Oceanía, aparecía en la pantalla. Goldstein era el inexistente "enemigo del Estado” cuya organización inexistente, “la Hermandad”, era el enemigo terrorista de Oceanía. La Amenaza Goldstein justificaba la "Seguridad Interior” que violaba todos los derechos conocidos por los ingleses y mantenía a los súbditos de Oceanía "seguros".

     Desde el 11-S, con algunas desviaciones hacia el Jeque Mohammed y hacia Mohamed Atta, los dos rivales de Bin Laden como el "Cerebro del 11-S”, Osama bin Laden ha jugado en el siglo veintiuno el papel de Emmanuel Goldstein. Ahora que el régimen de Obama ha anunciado el asesinato del Goldstein de nuestros días, un nuevo demonio debe ser construído antes de que las guerras de Oceanía se queden sin justificaciones.

     Hillary Clinton, la imbécil de grado inferior que es Ministra de Asuntos Exteriores [Secretary of State] estadounidense, está ocupada trabajando en hacer de China el nuevo enemigo de Oceanía. China es el acreedor más grande de Amérika, pero esto no inhibió a la idiota de Hillary de, esta semana delante de altos funcionarios chinos, denunciar a China por "violaciones a los derechos humanos” y por una ausencia de democracia.

     Mientras Hillary estaba disfrutando de su perorata y mostraba la incalificable hipocresía Amerikana, los matones de Seguridad Interior habían organizado a la policía local y a los sheriffs en una pequeña ciudad que es el hogar de la Universidad de Western Illinois y los lanzó sobre pacíficos estudiantes que disfrutaban de su fiesta callejera anual. No había ningún amotinamiento, ningún daño a la propiedad, pero la policía antidisturbios o los equipos SWAT de Seguridad Interior aparecieron con cañones de sonido, gasearon a los estudiantes y los golpearon. (http://www.youtube.com/watch?v=ufKv-5t0t4E).  

     En efecto, si alguien presta alguna atención a lo que hoy está sucediendo en Amérika, verá que una policía militarizada y la Seguridad Interior están destruyendo los derechos constitucionales de convocar a una asamblea pacífica, a una protesta y al libre discurso.

     Para efectos prácticos, la Constitución estadounidense ya no existe. La policía puede golpear, aplicar electricidad, abusar, y detener en falso a ciudadanos norteamericanos, y no experimentar ninguna consecuencia adversa.

     El poder ejecutivo del Gobierno federal, a quien solíamos mirar para protegernos de abusos a nivel estatal y local, adquirió el derecho, bajo el régimen de Bush, de ignorar tanto la ley estadounidense como la internacional, junto con la Constitución estadounidense y los poderes constitucionales del Congreso y la judicatura. Mientras haya un "estado de guerra”, como la guerra sin límites determinados "contra el terrorismo”, el poder ejecutivo es más alto que la ley y no es responsabilizable ante ella. Amérika no es una democracia, sino un país gobernado por un César poder ejecutivo.

     Hillary, por supuesto, como el resto del Gobierno estadounidense, está aterrada por el reciente informe del Fondo Monetario Internacional que dice que China será la economía más poderosa dentro de cinco años.

     Como el complejo militar y de seguridad presionó al Presidente John F. Kennedy para comenzar una guerra con la Unión Soviética, con ocasión de la crisis cubana de los misiles, mientras EE.UU aún tenía ventaja nuclear, Hillary está poniendo ahora a China en el papel de Emmanuel Goldstein. El odio tiene que ser activado, antes de que Washington pueda empujar a las masas patrióticas ignorantes hacia la guerra.

     ¿Cómo puede Oceanía seguir adelante si el enemigo declarado, Osama bin Laden, está muerto?. El Gran Hermano debe inventar inmediatamente a otro “enemigo del pueblo”.

     Pero Hillary, siendo una idiota total, ha elegido un país que tiene otras armas además de las militares. Mientras los Amerikanos apoyan a los "disidentes" en China, que son lo suficientemente estúpidos para creer que la democracia existe en Amérika, el insultado gobierno chino se sienta en los 2 billones de dólares en valores de los que se pueden deshacer, destruyendo así el valor de cambio del dólar norteamericano y del dólar como la divisa de reserva, la fuente principal del poder estadounidense.

     Hillary, en un acto sin precedentes de hipocresía, denunció a China por "violaciones a los derechos humanos”. Esto, de un país que ha violado los derechos humanos de millones de víctimas en nuestro propio tiempo en Iraq, Afganistán, Paquistán, Yemén, Libia, Somalia, Abu Ghraib, Guantánamo, prisiones secretas de la CIA detectadas en todo el planeta, en cortes estadounidenses de justicia, y en las detenciones y la incautación de documentos de manifestantes norteamericanos anti-guerra. No hay ningún peor infractor de los derechos humanos en el planeta que el gobierno estadounidense, y el mundo lo sabe.

     El orgullo desmedido y la arrogancia de los políticos estadounidenses, junto con las mentiras que ellos inculcan en el público norteamericano, han arriesgado a Washington a la guerra con el más populoso país sobre la tierra, un país que tiene una alianza militar con Rusia, que tiene armamento nuclear suficiente para borrar toda la vida en la tierra. Los aterrados idiotas de Washington están desesperados por establecer a China como el nuevo Osama bin Laden, la figura de los dos minutos de odio tras cada hora de noticias, de modo que la Única Superpotencia Mundial pueda hacer a un lado a los chinos antes de que ellos superen a EE.UU como el Poder Número Uno.

     Ningún país en la tierra tiene un gobierno menos responsable y uno menos justificable que los norteamericanos. Sin embargo, éstos defenderán su propia opresión, y la del mundo, hasta el amargo final.


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